- ¡Papi! –sonreí falsa y ampliamente.
- ¿Bella? – dijo extrañado - ¿Tú no estabas en casa?
- Si, tu lo has dicho, estaba… Umm ¡Es que Alice me llamó, porque necesitaba mi ayuda urgente, cosas de chicas! – perfecto, con lo "bien" que miento.
- Pues cuanto te has arreglado, ¿no? – mierda está sospechando.
- En fin papá, Alice me mataría si me hubiese presentado allí en chándal o algo parecido –eso no sonó nada convincente…
- Bella, me veo en la obligación de hacerte soplar –Oh, no, no!!!
-…de por vida!!! – acabó de gritarme Charlie.
Di un portazo al cerrar la puerta de mi habitación. Genial, castigada de por vida, otro motivo para odiar Edward ¡porque esto es culpa suya! Me deje caer en la cama, pensativa. El día siguiente sería duro.
Bip, Bip, Bip… Maldito despertador, le di un golpe para apagarlo, creo que lo rompí. No sé que me molesto mas, si el dolor de cabeza debido a la resaca, que mi sueño acabase antes de besar a Edward o tener que ir al instituto. Me preparé lo más rápido posible y cuando salí al exterior me quedé sin aire. Un resplandeciente volvo plateado estaba aparcado en el jardín. No había conductor dentro, así que entré en la cocina. Y allí estaban, Charlie y Edward sentados en la mesa de la cocina, cada uno a un extremo. Charlie miraba a Edward con desconfianza, y Edward estaba tenso mirando la pistola que mi padre limpiaba entre sus manos. Carraspeé incomoda, obviamente mi padre estaría pensando mal de Edward y yo, pero no es así. Intenté arreglar un poco la situación:
- ¡Edward! Me alegro tanto de que seas mi ¡MEJOR AMIGO! – Charlie posó la pistola.
- ¿A sí que su mejor amigo, no?
- Si, señor.
- Bueno papá, nosotros nos vamos o llegaremos tarde a la escuela, ¿verdad Eddie?
- Si, hasta otra señor Swan.
- Adiós Edward. Bella espera un momento…
Edward se fue hacia su coche y yo aguardé durante unos segundos a que mi padre hablase.
- Toma esto, por si acaso – dijo tendiéndome, ¿spray de pimienta?
- Gracias papá… hasta luego
Fui corriendo hasta el coche de Edward, porque llegábamos tarde, y aunque me doliese, moría por ver a Edward. No hablamos nada durante los diez primeros minutos, ambos estábamos visiblemente incómodos… Al fin Edward dijo algo:
- Es mi manera por agradecerte lo de ayer, ir a la fiesta y lo otro…
- ¿Qué otro? ¿Evitar tu streaptes? Muchas me odiaran por eso.
- Si, eso, la verdad no sé como me emborraché tanto – dijo confuso.
- Yo si, bebiendo.
- Bella, ¿te pasa algo conmigo?
- No, no es nada.
Derepente me di cuenta de que habíamos aparcado en el instituto, abrí la puerta y me bajé del coche. Divise a Alice saludarme con la mano y una gran sonrisa. Caminé apresuradamente hasta alcanzarla. Sonó el timbre, y me sobresaltó porque no lo esperaba. Luego recordé que había llegado mas tarde de lo común. Cuando entré en el instituto me recibieron nada menos que un millón de miradas femeninas. Si las miradas matasen, estaría un millón de veces muerta. De pronto todas bajaron la cabeza y miraron con admiración a la recién llegada. Tanya.
- Vaya mira quien tenemos aquí – dijo ella.
- No quiero problemas Tanya…
- Los tienes desde que te acercaste a Edward.
- Mira, entre Edward y yo no hay nada, N-A-D-A, solo somos amigos, ¡¡NI ESO!!
- Pues para no ser absolutamente nada, que tierno le tratabas anoche, de novia protectora.
- Lo que te pasa es que estás celosa y no ves con claridad.
- ¿Qué dices niñata? Iba a estar yo celosa de alguien como tú, osease: nadie.
Toda la sala estalló en risas, y con motivos. ¿Había dicho yo, qué Tanya podía sentir celos de mí? Ignoré a Tanya y salí del aula, cuando llegaba a la puerta vi a Edward apoyado en el marco de esta. ¿Había visto todo y no me había defendido, aunque la causa de mi GRAN problema fuese él? Estaba decepcionada, aunque claro… ¡¡Como pude pensar que mister perfecto iba a defender a nadie de miss perfecta!! Le miré a los ojos, pero él rehúyo mi mirada. Salí golpeándole intencionadamente en un costado, el roce me produjo una descarga eléctrica, que por desgracia ya había sentido alguna vez. Estaba muy enfadada, y pensé que correrse alguna clase podría ser hasta sano. Estaba en el parking, cuando alguien me agarró del brazo.
- ¡¡No me toques!!
- Bella, lo siento…
- Ya claro, y por eso no has dado la cara por una amiga, ¡porque lo sientes!
- Como tu misma has dicho no somos nada, ni siquiera amigos…
- Es verdad, entonces no tenemos nada que hablar.
- Nada. Hasta otra Bella.
- Por desgracia.
Cada uno tomamos la dirección contraria. Dios, me sacaba de quicio, le odiaba con todas mis fuerzas, era demasiado engreído para mi gusto.
Holaaaa!! Bueno, tengo 5 reviews!! flipo en colores xD, que fuerte... Igual con este cap tengo alguno mas... Iba a subir ayer pero no tuve tiempo ni internet, pero bueno, subo casi a diario asi que estareis felices.
No tengo tiempo, ni ganas, así que me despido! un beso y vean mi otro fic: la dama de las camelias.
No lleva ni un cap, solo el summary pero yo creo que será interesante.
Babuú Cullen...~
