Michiyuki

Autora: Namida no YukaKyo

Serie: FullMetal Alchemist

Pareja: Roy x Ed

Categoría: Adaptación Del Doujinshi Dolce, Yaoi, angst, drama. Espero y guste.

Parte II. Helado Fuego

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"El fuego aun continua ardiendo dentro de mí, sin llama alguna.

La espera bajo la lluvia me enferma y me hunde, aislándome de la gente como si eso para mi fuese bueno.

Dejando todo aquello que merece ser abandonado... simplemente me encuentro en el vacío vagando."

"Y continuo esperando de esta forma"

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El crispar de las llamas y su débil respiración era el único sonido que llenaba aquella lúgubre habitación. Llevaba algunos minutos despierto, la cama a unos metros lucia revuelta y desecha. Ni siquiera había tenido la más mínima intención de recogerla.

Para que hacerlo...

Después de todo ya no había más que hacer durante el día y seguramente volvería pronto a la misma.

Se había levantado solo para atizar un poco el fuego y ya estando ahí, aprovecho para agregar algunos leños más a la chimenea. Las rojizas llamas le habían cautivado, quedándose arrodillado frente a las mismas, sin pensar en nada coherente, mas que la finita y muda contemplación de las cálidas llamas frente a él.

En algún momento se había sentado sobre un pequeño diván que solía utilizar como sillón de espera.

Simplemente ahí. Sentado con la cabeza gacha, mirando un punto en la infinidad, sin significado alguno.

Dejando que los minutos y las horas lentamente pasaran sobre sus hombros cansados.

Regresa

Escucho como un susurro cansado dentro de su cabeza. Un pequeño susurro que en su subconsciente se repetía cada vez con mayor claridad y fuerza.

Regresa...

Regresa para mí

Recargo sus manos a sus costados, arqueando ligeramente la espalda, echándose hacia delante, mientras separaba un poco sus piernas. Podía decir que el sueño empezaba a calarle, pero a pesar de tener los ojos mas que entrecerrados se negaba a cerrarlos por completo, así como ignoraba la necesidad de dejar caer su cuerpo sobre el costado restante del pequeño diván en el que estaba.

Regresa...

Por lo menos una vez mas...

Una mueca melancólica se formo en su rostro, marcando claramente algunas arrugas en el mismo. La presión sobre sus sienes causada por la liguilla del parche sobre su ojo le llego a ser insoportable, mas no lo retiro del mismo. Su único ojo miraba borroso aquella mano que tenia sobre su rodilla, una mano que no estaba enfundada en los guantes de alquimista que solía llevar.

Patético...

Realmente así se sentía...

Pero en realidad no importaba al igual que todo lo demás.

El fuerte crispar de la chimenea llamo su atención, fijando su vista cansada en uno de los leños que despacio se consumía en su totalidad. La pequeña llama que ardía sobre la madera seca moría, extinguiéndose con rapidez, negándose a continuar consumiendo la madera que aun delante a si tenía.

Sonrío levemente.

Justo como aquella llama... él quería desaparecer...

Negándose a continuar, negándose a seguir con su existencia... una vez más...

Una fría ventisca le sorprendió, abriendo en demasía su único ojo, notando como la llama en lugar de apagarse se avivaba, negándose a morir aun y cuando algunos copos de nieve fría cayeron sobre la misma. Giro el rostro levemente hacia la puerta, que lucia entreabierta y que de un fuerte empujón fue abierta en su totalidad.

Y lo que vio, no podía ser otra cosa más que una retorcida alucinación.

— Perdón por entrar así—

Parado en el umbral de la puerta lo vio, ataviado en su abrigo rojo cubierto de nieve, arreglándoselas para que el gorro que le cubría no se cayera al mismo tiempo que intentaba cerrar la puerta.

— La nieve aquí es terrible. Casi se congela mi automail —

Se levanto de donde estaba sentado, aun si dar crédito a lo que frente a él veía. La puerta tras del recién llegado, se había cerrado al fin. Lo observo en silencio, acomodando el gorrito tras su espalda dejando al descubierto sus cabellos de oro, mientras sus manos ahora se entretenían en alejar algo de aquella nieve que llevaba en sus hombros.

¿Podía ser realmente él?

¿En verdad podía creerlo?

Tembló

Levemente cuando sus ojos dorados le recorrieron con suavidad por todo su cuerpo, como si también el quisiera cerciorarse que en realidad estaba frente a él.

Una sonrisa suave se formo en los labios del rubio, una sonrisa que levemente se volvió complacida y añorante, demasiado reconfortante para ambos.

Para soltar algunas segundos después algunas palabras de sus labios.

— Bien... aun después de todo este tiempo sigues vivo —

La sonrisa en los labios del rubio que hablaba, se volvió más tierna

— Eso me alegra coronel —

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"Y con solo volver a verte, para mi fue como... alejarme de las sombras para volver a la luz"

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