4-De vuelta

-¡¡¡SHIZUNEEE!!!

La nombrada entró a toda prisa en el despacho de la Godaime, jadeando, más que nada por el susto.

-Si Hokage-sama, ¿Qué ocurre?

La princesa de Konoha señaló su vasito de sake que estaba roto en docenas de pedacitos.

-Tráeme otro, este se rompió.

Shizune se quedó con los ojos en blanco, y una inmensa gota resbaló por su rostro, después se volteó y cumplió la orden de su Hokage…

-"No soy supersticiosa, pero tengo un mal presentimiento… Yamato, tráelos a todos de vuelta…"

Sakura seguía corriendo hacia Konoha, pero aún estaba lejos, así que decidió parar un rato para retomar el aliento y procurar que la herida de Sai no empeorase. Así que se sentó al lado del cuerpo de Sai y empezó a acumular chakra para seguir con las curas de Sai…

-Muy bien Sasuke-kun, buen trabajo kuku. Ahora llega el turno del de Konoha…

Yamato estaba completamente destrozado interiormente, aún pudiendo escapar, ¿Qué diría al llegar a Konoha? ¿Cómo se supone que le diría a toda Konoha que no había traído a Sasuke de vuelta y que, encima Naruto había perdido la vida?

-Chicos, ya podéis soltarle.

Sorprendentemente los ninjas del Sonido desataron a Yamato, quien no entendía nada, no sabía porque le habían soltado, tal vez le había tocado el turno a él… Así que se puso en posición de ataque, o mejor dicho, de defensa

-Puedes irte. Vuelve de nuevo a Konoha y explícales lo sucedido, tómalo como una nueva oportunidad.

El sanin no podía estar hablando enserio, pero de repente los ninjas de Orochimaru desaparecieron en una nube de polvo, igual que Sasuke, Kabuto y el mismo sanin, que se llevó el cuerpo de Naruto consigo... Yamato se quedó solo, sin saber como reaccionar. Pero pasados unos segundos recapacitó sobre todo lo ocurrido, y decidió que debía volver Konoha. Después de todo, su trabajo como capitán era informar sobre la misión… Y ahora tenía muchas cosas de las que informar, pero nada bueno… primero el rotundo fracaso de la misión, con la pérdida de un miembro del equipo, y si Sakura no llegaba a tiempo, de dos. Y segundo, llevaba consigo el libro de misiones de Sai, algo podrían sacar de ahí en contra de Danzou…

Pero si volvía tenía que ser al menos con el cuerpo de Naruto, pero recordó sus últimas palabras "Yamato-sensei…dígales a todos que…que no quiero que me…venguen, que vivan felices, y… dígale a Sakura-chan…que la quie…que lo siento mucho… Por favor…escape…"Así decidió cumplir el último deseo del rubio y puso rumbo hacia casa.

Yamato's pov.

Me encamino hacia Konoha, saltando de árbol en árbol y pensando en ese momento tan…desagradable. Me siento impotente, no he podido hacer nada para salvarle… Mierda. Y encima se han llevado su cuerpo, como si de un objeto se tratara… Es la primera vez que me siento tan mal conmigo mismo, nunca antes había fallado a alguien de esa manera… Y no sólo a uno, sino a dos personas… a Sakura por no traer de vuelta a Sasuke y lo peor es no haberle salvado a él….

Hacía poco que le conocía, el contenedor del poderoso Kyuubi, pero me caía realmente bien, era muy divertido estar a su lado, aunque a veces se comportaba de manera un tanto infantil, pero esa era su forma de ser.

Intento pensar en otras cosas, pero me cuesta mucho hacerlo. Aún así consigo acordarme de Sakura y Sai… ¿Habrán llegado ya a Konoha? No lo creo, pues Sakura cargaba el pesado cuerpo de Sai a sus espaldas… Espero que llegue a tiempo de salvarle.

Corro todo lo rápido que puedo, supongo que no es miedo lo que me empuja acorrer tan aprisa, y tampoco las ganas de verlos a todos y comunicarles la mala noticia… Más bien son ganas de pasar el mal trago este y poder hablar con gente que me entienda y sepa animarme. ¿Quién lo habría dicho? Yo, el impasible ANBU, poseedor de los magníficos poderes del primero, ¿alterado? Pues era cierto, nunca antes he perdido a un compañero de equipo, y menos aún bajo mi responsabilidad…

La vuelta hacia la villa de la Hoja se me hacía eterna, he pasado un día entero sin poder usar nada de chakra, estoy agotado por el esfuerzo, pero ya falta poco…

Narrador 3ª pers.

Habían pasado ya unos días desde que Naruto fue asesinado, y Sakura estaba ya muy cerca de Konoha, mientras Yamato estaba algo más atrasado...

Sakura saltó desde la rama de un árbol y quedó frente a una gran puerta.

-Por fin hemos llegado.

Se dirigió rápidamente hacia dos siluetas que estaban custodiando la entrada a la aldea. En un instante reconocieron a la pelirrosada y corrieron hacia ella.

-Sakura, ¿Qué ha ocurrido?

-Shikamaru… debemos llevarle al hospital…

-Que problemático…

Se notaba el cansancio de Sakura, el estar curando a Sai durante largo tiempo la tenía agotada, además de traerle acuestas todo el camino…

Shikamaru cogió a Sai y se lo puso al hombro. Ese tipo no le caía nada bien, sobretodo por el hecho de atacarle mientras charlaba con Naruto y Chouji… Pero como era un ninja de Konoha, su deber era ayudarle. En un instante llegaron al hospital, y tuvieron la surte de que Tsunade estaba por ahí revisando los informes de algunos hospitalizados.

-¡¡Tsunade-sensei!!

La mencionada reconoció la voz al instante, y se alegró mucho de oírla, pensaba que al girarse se encontraría con ¿Sai herido? No, para nada se esperaba esto. Sakura y Tsunade fueron a la sala de cuidados intensivos, donde ya empezaban a aplicarle las primeras curas a Sai, mientras Sakura le contaba todo lo que había ocurrido a la Godaime.

-¿Cómo? ¿Naruto estaba luchando solo contra Sasuke?

-Ha…hai… ¿Por qué? Él ha estado entrenando durante largo tiempo para conseguir vencerle y traerlo de vuelta.

El rostro de Tsunade estaba serio, muy serio. Ella sabía lo que se había esforzado el rubio en los últimos dos años y medio, pero… ¿sería suficiente para derrotar al subordinado de Orochimaru?

Tsunade le pidió a Sakura que se fuera a descansar un rato, que después ya hablarían, ahora tenía trabajo con Sai, que por cierto estaba muy mal herido, le costaría esfuerzo sanarle completamente.

Yamato's pov.

Llevaba ya dos días corriendo sin descanso, estaba exhausto. Pero debía llegar lo antes posible donde la Godaime, era mi obligación comunicarle todo lo ocurrido. Cuando de pronto oigo un ruido extraño y familiar… Me muevo en el momento preciso para esquivar cuatro kunais dirigidos a mí. Me escondo tras un árbol, como esperando que mi rival se descubra por si solo, algo poco común entre los ninjas… Y ahí aparece ese, justo delante de mí, y encima dándome la espalda. Está demasiado confiado…

-Orochimaru-sama me dijo que podía divertirme un rato contigo… jujujuju.

Ahora le reconozco, es aquel ninja de Orochimaru que me atrapó, claro, junto a sus seis amigos… Pero a diferencia de antes, ahora era una pelea justa, uno contra uno. Sonrío ante el asombro de mi rival. Mientras las últimas palabras de Naruto golpean mi mente: "no quiero que me…venguen" Tranquilo, no voy a vengarte, voy a luchar para mí, por no haber podido ayudarte. Tal vez así no me sienta tan culpable…

-Es hora de quitarme la mala leche.

Después de pronunciar estas palabras, desaparezco de la vista de cualquiera. Me pongo encima de una rama y hago tres bunshins de madera, los cuales se introducen en el interior del árbol para evitar ser descubiertos… Entonces aparezco de nuevo frente a mi rival, éste me golpea en el estómago, haciéndome… ¿haciéndome que? Nada! Estallo en una nube de humo, claro que no soy yo y salgo del interior del tronco de un árbol a sus espaldas y le golpeo con furia. Después me abalanzo sobre él con un kunai en mano, con intención de matarle, pero esquiva mi kunai y……

-Waaaaaaaaahhhhh!!!!!

Mi rival yace tendido en el suelo, mientras el bunshin que me quedaba le da el golpe final. Es la primera vez que me veo obligado a usar esa técnica… Pero veo que el resultado es óptimo, exceptuando que ya no me queda nada de chakra…

Estay llegando ya a Konoha, aunque más herido que antes, ¿Por qué herido? Bueno, los cabrones de Orochimaru y compañía habían puesto trampas por todos lados, haciéndome imposible esquivarlos todos. Pero menos mal que solo fue eso.

-"Siento que me falla el cuerpo, voy a desmayarme en cualquier momento…"

Pero antes de que me de cuenta me encuentro frente a la entrada de la villa. Menos mal, ya iba siendo hora…

Narrador 3ª pers.

Yamato estaba frente a la entrada, rápidamente entró en la villa y fue directo a ver a la Hokage. Estaba frente a su edificio y se encontró con Kakashi, que salía después de haber sido informado sobre el estado de la misión de su equipo. Cuando vio a Yamato tan herido y encima solo… Se puso a correr tras él, hasta llegar al despacho de la Hokage. Yamato abrió la puerta y vio a Tsunade…

-Hokage…-sama…

Tsunade se quedó perpleja al ver el estado de Yamato, ¿Qué estaba ocurriendo allá afuera? Kakashi también estaba pendiente de las palabras de Yamato, esperaba impaciente respuestas.

-¿Y Naruto? -preguntó temblorosa la Godaime-

-Na…ruto…

Y el ANBU se desmayó frente a ellos. Nunca en peor momento, ¿Quién sabía si Naruto estaba en peligro? ¿Y si necesitaba ayuda? Todas esas preguntas rondaban por la cabeza de Tsunade y de Kakashi…