8- Apariciones en la noche

Mientras la noche iba pasando, todos nuestros protagonistas seguían en el Ichiraku, después de oír la respuesta de Kyugen a la pregunta de Lee todos se quedaron callados e incómodos por haber preguntado eso…

-Bien, pidamos algo para comer, que se harán las tantas y yo ya tengo hambre -Kiba logró romper el silencio y así cambiar de tema.

Todos empezaron a mirar la carta y a decidirse para comer algo… Ramen solo, ramen al estilo de la Hoja, Ramen con hubo, ramen con verduras, Ramen de fuego…Esa era la careta del restaurante, seguida de diez o doce platos más de ramen…

-Y si pedimos un especial de ramen para todos, que os parece?

-Yo quiero dangos con arroz, el ramen no me gusta, lo detesto.

La mayoría se sorprendió al oír aquello, no conocían a nadie que no le gustara el ramen… Gaara y sus hermanos ya lo sabían y no se sorprendieron, pero los de la Hoja no podían creerlo, a Kyugen no le gustaba el ramen!

-De todos modos pidan ramen, yo ya pido lo mío.

Así lo hicieron, todos pidieron ramen, menos Kyugen y…Gaara? Sí, el Kazekage quiso acompañar a su hermano en la comida y se pidieron un especial de dangos con arroz. Y pasaron la noche cenando todos juntos y charlando de cosas sin importancia, todos hablaron menos Kyugen y Gaara, que estuvieron callados toda la noche. Hasta que Gaara decidió preguntar.

-Se sabe si el vencedor del año pasado vendrá al torneo otra vez?

-Humm… según me he enterado parece que sí va a venir, acompañado de un amigo suyo tan fuerte como él o incluso más.

-El año pasado Kakashi-sensei perdió contra él en la final, fue un combate impresionante. -informó la ojiverde, dejando a su sensei en un pedestal

-Me cuesta admitirlo…pero mi rival es único!! Fue el único en pasar de cuartos de entre todos los de la Hoja…pero este año, te ganaré!

-Yooooooshhhh Gai-senseeeeeiiii!!!!

-El poder no se puede medir en un combate de demostración como los de la ceremonia; solamente en un combate a muerte puedes demostrar lo que llevas dentro.

La gente se quedó un poco desconcertada al oír eso, o Kyugen era un farsante y un arrogante o este año el torneo sería…diferente. El hermano del Kazekage pareció reír bajo su máscara al saber que había gente tan fuerte en este torneo, las cosas iban sucediendo tal y como lo había hablado con él… Mañana empezaban las inscripciones para el torneo y antes de tres días todo el mundo debía inscribirse… ellos tres seguramente llegarían mañana…

Entonces Kyugen se levantó de su asiento pues ya había terminado su plato y se dirigió hacia la puerta, volteándose antes de salir.

-Yo ya me marcho, no me esperen despiertos hermanos.

Y sin más, salió de la habitación, dejando a todos confundidos. Aunque Gaara y los otros tres de la Arena, ya sabían que ese tipo de reacciones en él eran normales.

-Vaya tipo más extraño ese Kyugen…parece problemático.

-Shika-kun, no hables así de mi hermanito -le susurró en el oído mientras le besaba la oreja, haciendo que el Nara se colorara de arriba abajo.

Poco a poco los ninjas empezaron a desaparecer del Ichiraku Ramen, algunos hacia sus casas a descansar, otros a beber y reír un poco y la parejita a pasear bajo el manto estrellado que cubría el cielo. Temari se sentía realmente bien con ese chico a su lado, un tipo tranquilo y vago pero muy cariñoso a la vez; una combinación perfecta según la joven de la arena. Por su parte, Shikamaru sentía que su vida volvía a cobrar sentido cada vez que volvía a verla. Lo pasó realmente mal después de que su maestro fuese asesinado frente a sus ojos, si no hubiese sido por Temari seguramente se habría hundido en un mundo de oscuridad. Pero ella le hizo abrir los ojos y le hizo entender que la vida siempre sigue adelante, que es como un camino que hay que recorrer, y si te paras todo deja ya de tener sentido. Así fue como empezó a sacar cabeza de ese bache. Ahora el hijo de su difunto sensei era como un hijo para él, le enseñaba todo y le cuidaba cuando Kurennai tenía que irse de misión. Al parecer a Shikamaru le gustaban los niños…cosa que a Temari no le pasó por alto… aunque aún era demasiado pronto para ellos.

Y mientras ellos paseaban tranquilamente, en la cima de la Montaña de los Hokages se veían cinco siluetas vigilando la aldea… vestidas con ropajes largos y algo que tapaba sus rostros… una especia de gorro extraño…

-Mira que alegre está esta aldea

-Mmmm…dan ganas de pasárselo bien hahahaha

-Aún no es hora… esperaremos a nuestro momento.

Las otras dos siluetas se mantuvieron calladas ahí de pie; hasta que el más bajo de todos les hizo una seña y los cinco desaparecieron en una nube de humo… Y justo entonces aparecieron tres siluetas más en el mismo lugar

-¡¡Mierda!! Se nos escaparon de nuevo.

-Bueno, al menos sabemos que están aquí.

-Sí, ahora sólo tenemos que contactar con él… -dijo uno de los tres, el que portaba una katana en el lado izquierdo de su cintura

-Usa tu doujutsu, con él encontrarás su chakra más fácilmente. -pidió el otro.

-Muy bien… -dijo quitándose la capucha que llevaba y observando la aldea con sus ojos rojos con… aspas negras- Ya le tengo, está solo en el campo de entrenamiento.

-Si está solo mucho mejor, vayamos.

El campo de entrenamiento a estas horas estaba vacío, no había nadie por aquella zona. Claro que es normal que a la una de la madrugada nadie entrene, tan sólo un loco haría eso… Pero para Sakura, visitar ese campo de entrenamiento en esas fechas era algo obligatorio, aquél lugar en el que se formó el equipo siete…con Sasuke, Naruto, Kakashi y ella misma… le traía tantos recuerdos que se podía pasar ahí sentada horas y horas recordando los viejos tiempos. De ese modo dirigió sus paso hacia allí, empezando a recordar aquellos momentos que la llenaban de felicidad y de…tristeza. Le pareció oír unos ruidos, pero no le dio mayor importancia, hasta que se fue acercando al sitio, escuchando ruidos cada vez más fuertes. Entonces llegó al campo de entrenamiento y pudo ver a alguien ahí, parecía un chico joven, de su misma edad seguramente. Pecho al descubierto, máscara tapándole el rostro y un pañuelo cubriendo su cabello… "Kyugen…" pensó ella. En efecto era el ninja de Suna, estaba entrenando a solas, golpeando enemigos imaginarios mientras él saltaba de tronco en tronco, apoyando un solo pie en cada salto, haciendo gala de una gran agilidad y estabilidad. Sus movimientos eran perfectos, a Sakura unos escalofríos le recorrieron todo el cuerpo… nunca había visto unos movimientos tan bellos y exactos… parecía más una danza que una secuencia de puñetazos y patadas… era… hermoso. No sabía si salir a saludarle o quedarse un rato más escondida disfrutando de aquella escena que le brindaba ese desconocido ninja. Pero sin querer pisó una ramita, provocando un pequeño ruido y haciendo que Kyugen se detuviera; ella se había decidido a salir, pues sabía que la encontraría y además, era una chorrada esconderse de un aliado. Pero cuando iba a salir, tres siluetas aparecieron tras Kyugen, éste se sorprendió y dio un salto hacia atrás, acercándose a la posición de Sakura.

-No te asustes Kyugen-san.

-No somos fantasmas, tranquilo chico.

El joven ninja pareció tranquilizarse al reconocer las voces de los dos que hablaron, aunque el tercero aún no había articulado palabra alguna…

-Me habéis sorprendido, pensaba que llegabais mañana no hoy.

-Somos rápidos, ¿recuerdas?

-Si vosotros estáis aquí eso significa que…

-Ven con nosotros -le ordenó el tercero.

Kyugen se acercó a ellos, ahora ya reconocía a los tres; y entonces se quitaron la capucha que llevaban… el tipo de la katana con su pelo largo, el otro con su pelo claro y el último de pelo largo y negro con esos ojos… Entonces desaparecieron los cuatro en una nube de humo, dejando a una Sakura asustada, aterrorizada más bien… aquellos ojos rojos con las tres aspas negras… la miraron fijamente antes de marcharse, dejándola en un estado de shock total. No podía ser, no debía ser, ¿el sharingan? Imposible, Sasuke no entraría en la aldea sabiendo que todos les estamos buscando, y el otro que queda es Itachi… pero ese tampoco entraría sin más… Todas esas preguntas le rondaban la cabeza, parecía como si le fuera a estallar. De pronto, otra pregunta le vino a la cabeza… ¿Qué relación tendría ese Kyugen con ellos? Debía contárselo a alguien, necesitaba contarlo, era de suma importancia averiguar si aquello que había visto era real… ahora mismo todo le parecía una pesadilla. Corrió y corrió hasta llegar donde su maestra. Corrió todo lo que sus piernas le permitían, su corazón iba tan acelerado que le daba la sensación de que se pararía en cualquier momento por sobreesfuerzo.

-¡¡¡TSUNADE-SAMAAAA!!!

La susodicha dio un salto en su silla que la coronaba como Hokage de la aldea, mientras al otro lado de la puerta una Sakura nerviosa y aterrorizada, entraba rápidamente y ruidosamente dentro de la habitación. La princesa de Konoha se sobresaltó mucho pues a la una y pico de la madrugada…nadie solía despertarla. Tenía papeles pegados en la cara, síntoma de haberse quedada dormida encima de tantos y tantos montones de papeles. Era lógico, pues en estas fechas recibía un montón de informes desde otras aldeas, bien avisando de la llegada de ninjas suyos, de agradecimientos por dejar participar a sus ninjas en la ceremonia, permisos para los chiringuitos y demás negocios ambulantes… en fin, demasiado trabajo para lo que estaba acostumbrada la Godaime. Pero al ver a Sakura temblando, frente a ella, con los ojos vidriosos y cara de haber visto un fantasma; Tsunade se espabiló enseguida, ofreciéndole asiento y calmándola, preguntándole que era lo que le había sucedido.

-Lo he visto…con mis propios ojos, ¡¡le he visto!! -estaba muy alterada y no podía explicarse como le gustaría, la rabia, tristeza, felicidad…todo junto era como una bomba en su pecho

-¿A quién has visto? -preguntó su maestra, totalmente confusa

-Sa…¡Sasuke!

Esas palabras retumbaron dentro de la sala como los truenos en la más grande de las tormentas. La Godaime no daba crédito a lo que oía, era imposible que el último de los Uchiha se atreviera a entrar en Konoha…pero la cara de su alumna convencería a todo el mundo de que así era. Sakura estaba deshecha, aquél que había asesinado a su mejor amigo estaba en la aldea. Tsunade no tardó en preguntarle donde y cuando le había visto, estaba atemorizada, un ninja tan peligroso no podía estar suelto por la aldea…de ninguna forma, nadie podía estar seguro con él suelto por ahí. Cuando Sakura logró responder a sus preguntas, las cosas se complicaron aún más…¿Kyugen? Era impensable que el hermano del Kazekage fuese amigo de Sasuke…

La Hokage ordenó a Shizune que acompañara a Sakura al hospital. Pasaría la noche ahí vigilada, estaba al borde de un ataque de nervios; aunque Tsunade tenía otra buena razón para hacer eso…controlar que su alumna no cometiera ninguna estupidez. Así Shizune se llevó a Sakura, mientras Tsunade ordenó que le trajeran a Kakashi y Jiraiya enseguida.

Rápidamente llegaron los dos, extrañados de que les llamara a esas horas de la noche, algo importante debía ser; cosa que supieron al instante en el que vieron la cara de preocupación y seriedad de su líder. Los dos se sentaron, esperando a que les contara lo que sucedía, el porqué de su llamada.

-Les he llamado a estas horas porque, como supondrán, hay algo importante de lo que me he enterado…aunque antes debo confirmarlo, por eso les llamé.

-¿De qué se trata?

-Sasuke -Kakashi se sorprendió mucho al oír ese nombre, después de dos años nunca nadie le había encontrado ni sabido nada de él, y ahora…la Hokage nombraba ese nombre… Por otra parte, Jiraiya parecía más tranquilo, como si ya supiera lo que le iban a decir.- Sakura asegura que le ha visto en el campo de entrenamiento, junto con otros dos -cada vez todo tenía menos sentido para los dos, Jiraiya estaba como pensando, parecía que algo no le cuadraba muy bien- estaban hablando con Kyugen…y parecía que ya se conocían de antes; se fueron los cuatro.

Kakashi se quedó como ausente, hasta asimilar todo lo que le había dicho, mientras que Jiraiya ya sabía de qué iba todo.

-Así que lo que quieres, es que vigilemos a Kyugen para que nos lleve donde Sasuke, para poder confirmar que realmente sea él…

-¿Y Sakura está completamente segura de lo que ha visto?

-Así es Kakashi. Por eso me la creo…y por eso tenéis que hacer lo que ha dicho Jiraiya: vigilar a Kyugen en todo momento y averiguar el porqué Sasuke ha vuelto.

-¿Y que sabemos acerca de Kyugen? -preguntó el jounin

-Pues la verdad es que poco -empezó Jiraiya- demasiado poco. He estado investigando desde que me enteré de que Gaara tenía otro hermano y… Bueno, Kyugen no tiene familia, no tiene vida más atrás de hace dos años. Sólo he podido averiguar cosas de estos últimos dos años, de los demás…nada, es como si hubieran borrado su vida hasta hace dos años. Así que tiene todas las papeletas para ser un espía o algo así…

-Pero el Kazekage se habría dado cuenta de algo durante estos dos años.

-Tsunade, las personas pueden ser muy falsas y engañar a todos con una falsa sonrisa, debemos ser cautos en todo.

Al día siguiente y al otro, y al otro…los dos ninjas estuvieron siguiendo a Kyugen por todo, vigilándole en todo momento, vigilando sus movimientos, espiando sus conversaciones…y nada, no había manera de sacar ninguna pista que apuntara hacia Sasuke o hacia que fuese un traidor y un espía. Sakura supo llevar muy bien todo eso y actuó tal y como se lo había prometido a Tsunade; comportándose como si nada hubiera visto, a la vez que aprovechaba para dar información a su maestra, aunque esa fuese siempre la misma: "no he visto nada raro sensei." Hasta que llegó el día de los combates preliminares para el torneo. Que fue cuando sopesaron la posibilidad de un ataque a Konoha aprovechando el torneo. Así que decidieron poner fin a todo esto; llamando a Kyugen a que fuera a visitar a Tsunade-sama. Así Kyugen se presentó en la sala tal y como le habían ordenado. Allí se encontró con Tsunade, Kakashi, Jiraiya y Sakura, es decir; todos aquellos que sospechaban su posible vínculo con Sasuke o quien quisiera que fuese aquél hombre poseedor del sharingan…tal vez Itachi.

-Kyugen, sabemos que tienes algún tipo de relación con un Uchiha -la Godaime fue directa al grano, no quería andarse con rodeos- no te conocemos y no confiamos en ti, así que por tu bien, será más cómodo para ti que nos digas quien es ese hombre…

Kyugen se quedó estático, parecía como si no le importara lo más mínimo cualquiera de las palabras pronunciadas por aquella mujer; serio, insensible…el Kyugen que habían conocido durante esta semana no había cambiado nada con estas acusaciones.

-Y otra cosa -dijo el ermitaño- queremos ver cuál es el rostro que se esconde bajo esa máscara.

Kyugen dio un paso adelante mientras habló:

-La máscara no me la voy a quitar -dijo con un aire de arrogancia, pero sin perder la seriedad- pero si queréis, os presentaré a mi amigo -los cuatro ahí presentes se quedaron algo impresionados al ori aquello, no podía ser que con tanta facilidad…- del que habláis.

Entonces una persona apareció justo al lado de Kyugen, dejando un pequeño rastro de polvo. Kakashi y Jiraiya se mantuvieron alerta, todo esto estaba siendo demasiado sencillo…

-¿Me has llamado Kyugen?

-Ya no tiene sentido que escondas más tú rostro, amigo. Enséñales quien se esconde tras esa capucha y así despejaremos sus dudas…

Mientras aquél encapuchado se disponía a quitarse ese pedazo de tela que cubría su rostro, Kakashi activó su sharingan para poder reaccionar ante un ataque del sharingan del enemigo. Sus cabellos negros azabache cayeron sobre sus hombros, su piel empezó a ser tocada por el sol, dejando ver esos dos ojos, de color rojo con aspas negras…los ojos del mismísimo infierno.