Hasta que ella duerma
Por Katsumi Kurosawa
Capítulo 13
Besos
Estabas de vuelta el la playa.
Sentada, frente al mar y al atardecer. Todos dentro de la casa disfrutando de la fiesta y tú, simplemente mirabas el mar recordando las palabras de esa mujer.
"Sé que las cosas no son tan fáciles…"
Cierras los ojos. Su timbre sereno aun resuena en tu mente así como sus ojos tristes y su sonrisa arrepentida.
"Le he hecho mucho daño a mi hijo…. Y sin saberlo te hice mucho daño también…"
Abrazas tus rodillas mientras una lágrima se escapa solitaria resbalándose atrevida por tu mejilla.
"He sido una mujer muy inmadura al haberle hecho eso a mi propio hijo, por simples celos, por simple miedo, arrogancia… pero era un niño e imaginármelo en un embrollo de esos me dio pavor…"
Limpias la lágrima que ha corrido por tu mejilla y continúas viendo el desdichado movimiento marítimo cuando las estrellas han salido y el sol ha desaparecido de tu vista.
"Mikihisa me contó todo con paciencia… y me dio rabia… por todo… porque mi hijo fue un idiota y porque yo lo fui también. Has sido una víctima de mis tonterías…"
Desatas tu vestidito negro, el cual combina con tu piel y la arena y te levantas para quedarte sólo con el traje de baño negro de dos piezas y con tu rosario azul, aquella reliquia de familia que pocas veces usaste.
La fiesta comenzó en la casa aunque algunos están incómodos porque saben que algo anda raro entre los Asakura.
"Yo lo supe al verte… yo supe al ver al niño… que cometí el error más grave que jamás imaginé…
Perdóname, Anna…"
Caminas al mar y te introduces hasta que el agua llega a tu cintura, te sumerges y vuelves a salir viendo las estrellas por un momento.
—Son hermosas ¿No es así? —te sobresaltas y a través de tus cabellos empapados le miras serena.
Es él. Sus cabellos marrones se mueven al compás del viento mientras que su sonrisa tranquila es implacable a todo aquello que ha sucedido.
—Sí —musitas simplemente y continúas viéndolas.
—Anna, no has dicho una palabra en todo lo que restó del día… y lo comprendo pero odio verte distante…
Lo miras nuevamente. Camina parsimonioso hacia ti, empapándose.
Te quitas el cabello de la cara, lo peinas hacia atrás. El brillo de sus ojos es tan hipnotizante que ha capturado tu atención como cuando eran más chicos…
—Yo te esperé… —musitas sin emoción alguna a lo que Yoh simplemente te escucha con un semblante comprensivo.
El viento se mueve agradable a su alrededor. El agua los acaricia deliciosamente.
—Yo te esperé… —repites y tu voz se rompe repentinamente, sonando solitaria ante la brisa— ¿Por qué demonios quisiste que se ocultara tu paradero? ¡Yo creí me habías abandonado! Yo… yo te esperé… y cuando me enteré que estaba embarazada…
Sus ojos se llenaron de lágrimas al oír tu afirmación. El sufrió también… lo sabes pero te niegas a creerlo porque por supuesto que tu la pasaste más mal.
—Yo… me sentí tan sola… Yo pensé en ti cada noche… cada vez que el bebé crecía dentro de mí… "¿Qué estará haciendo?" —a esas alturas, tu voz se elevaba sobre el sonido de las olas, dejando claro lo que por años te guardaste— "¿Qué le dio valor para abandonarme?" "¿Por qué huyó? A caso… ¿se aprovechó de mí…? Dios… ¡He sido una idiota!"
—No, Anna… Yo…
— ¡Pero llegó Hao! Trato de sustituirte porque sabía como me sentía… yo sé que él está conciente de que por su parecido contigo, podía hacerlo, quería hacerlo… aunque cada día se lastimara sólo… porque yo no lo amaba a él… ¡sino al reflejo de tu perfil!—le interrumpes y las lágrimas se escapan amargas y sin piedad—, estuvo conmigo lo que mi embarazo duró, pero yo no quería a nadie más a mi lado en esos duros momentos… —tu voz se apaga. Limpias tus lloros—. Cuando el señor Mikihisa vino a visitar a Hana me enteré de donde estabas y permití que Hao le diera el apellido… porque sabía que debía dejarte de lado, que aunque quisieses no estarías ahí para mí…
Las lágrimas de castaño se derramaban también crueles mientras se abalanzaba sobre ti dándote un abrazo que no pudiste rechazar.
Le abrazaste… le abrazaste con la misma rabia que hacía años sentiste al querer golpearle. Lo abrazaste con ese amor que había quedado atorado en tu garganta y te negaste a que surgiera de nuevo, te lo tragaste y dejaste hundido en lo profundo de tu ser.
—Yoh… —susurras entre sollozos— Eres un idiota…
—Lo sé —musita en el mismo tono.
Levantas la vista. Te sonríe dulce y besa tu nariz.
Un par de lágrimas se sueltan nuevamente y las limpias con tus manos sin poder disimular una sonrisa tranquila.
Te sentías tranquila… te sentías aliviada al por fin hacerle saber al tarado que te había abandonado por años y lo peor de todo, en contra de su voluntad.
Besa tu mejilla y cierras los ojos. Hacía tantos años que no sentías aquello hermoso que sus labios provocaban en las diferentes partes de tu cuerpo.
Pronto su mano toma la tuya. Te hala dirigiéndose a unas rocas en la cercanía. Tú, nos dices nada, solo te limitas a mirarle.
Te acorrala entre las rocas, nadie podría verlos en aquel lugar que provocaba un punto ciego entre la casa y la playa.
Las olas los mecían con parsimonia. Yoh te abrazó fuerte y se disculpó en voz baja de muchas cosas que no entendías.
Su suave voz se perdía entre los besos que le dio a tu hombro derecho. Se perdía en los besos que siguió en tu cuello… en tu boca.
Rodeaste su cintura con tus piernas y él se limitó a sujetar tu cintura. Los besos aumentaron su temperatura, sus intenciones.
—Yoh —susurras con ligera desaprobación del acto.
El castaño no tuvo siquiera la delicadeza de escuchar tu petición y casi ruego silencioso y continuó acariciando tu cuerpo con la necesidad de todos esos años deseando sin tener otra alternativa que la resignación misma.
No había mucha ropa separándoles más que los bañadores.
El Asakura los hizo a un lado simplemente y se introdujo ignorando la nueva súplica de salió a duras penas de tu boca y no sonaba ni una pizca de convincente.
Las suplicas fueron instantáneamente silenciadas y reemplazadas por un suspiro inminente por parte de ambos.
El chico continuó con la hazaña mientras besaba tu cuello y tú te aferrabas a su cuello para no caer; tu cuerpo se tensaba, tu boca suplicaba por más.
El joven te tomó de las caderas y aumentó la velocidad, sumergido en su trance, reclamando tu boca y llegando al clímax, dándolo a conocer con su voz ligeramente apagada por la presión casi salvaje de tus labios.
Te estrechó y besó una y otra vez mientras te sentías perpleja con semejante arrebato.
—Annita… —susurró él pensando seriamente en como decir lo que planeaba.
—No me digas así Yoh —le interrumpiste con la voz serena a lo que ambos se sonrieron.
—Anna, cásate conmigo… –aquel susurro fue llevado a tus oídos dulcemente por el viento.
Diez segundos parecen horas cuando para el en lo que planeabas despegar los labios lentamente para sonreír. ¿Te lo recordó, no es así? Aquel día, junto a la palmera, bajo el sol
"Me… gustas mucho Anna… ¿Quieres… qu-quieres ser… mi novia?
Abochornado siguió cada uno de tus movimientos con la vista y le sonreíste. Por un momento su semblante vaciló entre seguí serio y denotar desanimo por tu sonrisa.
¿A caso pensaste que reía de ti?
Le miras y pasa exactamente lo mismo.
Las olas acarician tus brazos haciendo que te relajes al punto de que aquella respuesta llegue simple a tu cabeza, sin remordimientos, sin rencor alguno.
—Sí..
Continuará
Notas del autor.
I mean what the Fu*^¨·$%&k con esto xD
Bueno mi cerebro está tan seco como una pasa . pierdo mi toque T_T
El siguiente es el último capítulo y no esperen mucho de él xDDDDDD
Como tampoco deben esperar mucho de Entre azul y buenas noches xD
Gracias por leer:
Delih-chan
Seyram Asakura
Ludy Phorsha
Kioyama Asakura
Carlimey
Melii
Annasak2
Haruko Hinako
Mente pervertida
Denisse-anime
sasusaku95
Nakontany
DIANA ASAKURA
Rika
alias katsuhimoro
Flor440
Akane Tokugawa
O_O 17 personas xDD como que a unas se les olvidó leer xD
Me largooooo
Ciao
Y… Que los ilumine la eterna luz!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
