Hasta que ella duerma
Por Katsumi Kurosawa
Capítulo 14 Final
Familia
Algunos niños correteaban alegres por la playa. Asakura Hana entre ellos.
Las olas o apagaban sus risas cuando chocaban con la arena, ellos simplemente seguían jugando, después de la fiesta y vestidos aun cos sus trajecitos de gala.
Y cuando se pensaba en niños se sabía que eran Horokeu Usui, Pilika Usui, Ren Tao, Manta Oyamada, Opacho, Jun Tao, Lee Pai Long y Umemiya Ryunosuke.
Anna e Yoh no estaban, pero, era su día tu lo comprendes.
— ¿Estás bien Hao? —aquel susurro llegó de la dulce boca de Opacho, quien te miraba con preocupación.
—Estoy triste pero… ¿ella es feliz no? —musitas con una media sonrisa.
Estabas tan acostumbrado a que todas las mujeres fuesen tuyas que cuando una no pudo serlo, te enamoraste.
Ellos ya no estaban en la fiesta más, y tú eras el encargado de cuidar al pequeño Hana mientras ellos disfrutaban el pequeño momento de luna de miel.
La amaste mucho ¿No es así?
Miras el mar y te topas con una chica que sentada a las orillas de la playa, se limita a mirar el mar con la misma tristeza.
Sus largas coletas rubias se ondean con la salada brisa marina.
Sonríes… ¿Acaso esperabas un milagro? ¿A caso el milagro era ese?
…………………
Ella miraba por la ventana del lujoso hotel de Aomori, en el que se hospedaban esa noche.
Tú, que habías dicho que entrarías al baño a cepillarte los dientes y cuando regresaste a la habitación, te quedaste parado mirando su bella silueta, sus ojos pensativos y su boca huérfana de besos.
Aun llevaba el vestido de novia.
No entiendes el por qué de que no quisiera quitárselo en todo el viaje desde la casa de playa hasta el lugar donde ahora pretendían celebrar.
Sonríe y voltea sus ojos negros hacia ti.
—No creí nunca que llegaría este día… —susurró mientras te acercas y la tomas entre tus brazos, fuerte, como si temieras se desvaneciera y despertaras descubriendo que realmente eres infeliz.
Le besas.
Ella responde suave y casi tímida. Acaricias sus hombros desnudos por el escode del vestido sublime, te deslizas por su espalada y rosas las cintas que unen al corsé para desatarlas y tratas de quitarle el vestido a tu esposa.
Las luces tenues de la calle se filtran por la transparencia de las cortinas que disimulan a las personas dentro de la habitación.
El aroma de las flores perfumaba la habitación de manera sutil mientras que el calor de las velas se percibía de manera casi olfativa acariciando sus cuerpos. Tú, tan solo besabas todo a tu paso que se iba descubriendo, venciendo al vestido de novia, rozando con la yema de los dedos la suave piel de su espalda.
Sonríes, te quitas alas prendas, ella solo te ve con aquella inocencia de la primera ocasión que perdieron el control… aquella llena de amor que dio como resultado un hijo secreto para ti.
Ella se mete bajo las sábanas y la sigues para darle un beso suave en los labios y continuar las caricias suaves, que se tornan más desesperadas, al punto de la lascivia, conservando sus toques considerados.
Te sitúas entre sus largas piernas, sin poder evitar aquel suave recuerdo de tus manos temblorosas y los nervios latentes de esa primera vez.
Cierras los ojos, sientes como ella se mueve inquieta por la expectación de que continúes el acto. Te introduces levemente.
Ella te acaricia, besa, te hace saber los que siente con el armonioso compás de su voz.
Inicias el vaivén desesperante entre besos y susurros de amor, entre sus caricias y su armoniosa voz.
Te enloqueces, sientes que ella se envuelve en tu frenesí y después del inusitado clímax.
Le sonríes al mirarla… no podía ser real todo aquello. Era demasiado brumoso y feliz… y por horrores del destino aprendiste que las cosas en la vida no son así de felices.
—Pero quiero creerlo…
— ¿El qué? —susurra Anna mientras le besas la mejilla y escondes lo que pensaste en una sonrisa tranquila.
Ya no tienen quince años, ¿Será eso una ventaja?
….……………
Caminaban juntos de la mano, apenas divisando la casa de playa.
Se miran el uno al otro, compartiendo una sonrisa de complicidad, aunque, no es que realmente hubiera un plan o una fechoría… sólo estaban manchados por los recuerdos de la noche anterior.
Se sentían como aquel par de niños que pecaron al amarse de esa manera… y se sentían muy bien aunque había sido pecado.
Ven a Hana quien con su la felicidad en el rostro, corre hacia ustedes con una sonrisa de quien le han dicho que sus deseos se cumplieron.
Los abraza profundamente.
—Bienvenidos —susurra tierno.
Caminan los tres, rumbo a la casa, le toman la mano a Hana quien está en medio.
Es por fin como debía de ser…
Por fin eran una familia…
Notas del autor:
Fiú o-ó como que me quería deshacer de este fic xDDD nya… pus eso es todo… muy cutre… más bien es un capítulo de relleno ishh no me gustó nada
u.u
acht xDDDD estoy chocho ya… trato de terminar mis fics pero bueeno
La universidad es como una esponja o_o absorbe el tiempo xDDD ach ach
Nos seguimos viendo en los demás fics
*Anuncio!!!!
Próximamente el fic "Diario de una prostituta" *O* por nOn miiiii xDDD
Ciao
Y que los ilumine la eterna luz!!!!!!!!! (ama y señora de esa frase, todos los derechos reservados desde la publicación del primer fic òOó xDDD, lo digo porque me llegaron chismes xD)
