Este capi es mas corto. Pero ya casi llegamos al fin del primer tiempo! Dos capis mas!!
Uno: Gracias x recordarme q no puse quien era Melva. ¿Vieron el capítulo "El juego del escondite", donde Raven hace de niñera? Ah, pues Melva es la misma niña del oso gigante que le tiene miedo a la titán
Dos: A mi tambien me fascina el libro de Carrie, aunque confieso que cuando ella empieza a vengarse estaba mas feliz que aterrorizada (pura experiencia personal)
Tres: Pues bueno, sé que no a todos les gusta el SxR ni el RVxBB, si les gusta el Malchior x Raven, pues hasta el tercer tiempo verán algo. Igual para los fans del RxR verán algo mas adelantito, cuando entre Jinx
Cuatro: Ups! NO dije que Fabricio era el Chico Flash.
9: Confidencias
Catalina no podía estar tranquila pensando en el daño que podrían hacerle a sus súbditos. Si su deber era velar por su nación, eso haría y en la medida de lo posible evitaría que alguien sufriera.
-Padre, debería evitar que el Amo hiciera algo así con los de "baja categoría".
-No puede dañar a los plebeyos puros. Fue parte del tratado que hicimos al firmar la rendición.
-¿Que?- dijo la princesa atónita- ¿Dejaste que un sexto, como mínimo, quedara en peligro extremo sólo para proteger a la mayoría?
-Era necesario.
-Padre, no permitiré que mi reino se dañe, aún si arriesgo mi vida en ello.
-Catalina- dijo el rey acercándose a la pelirroja- Mi amada hija, tú y Berenice son lo ùnico que tengo. Por favor, sé prudente.
-Lo siento, pero no soporto esto más. Quiero gobernar como reina, no como consorte, que es lo mismo a ser un...vulgar adorno...de un rey.- dijo la princesa.
El rey miró inquisitivamente a Catalina. Entonces, ella tuvo la libertad de expresar lo que su corazón de verdad anhelaba, el mayor deseo que escondía.
-No quiero estar sujeta a tanta ética, padre. Quiero ser libre, quiero ser yo misma.- miró a los ojos a su padre- Quiero ser quien realmente soy, no la acartonada y manipulable princesa.
Amy repartía secretamente opio y otras sustancias para dormir a los guardias durante la invasión. Los espías del palacio las recibían y las escondían, acatando las órdenes de la férrea morena, que ejecutaba cada orden dada por Víctor con tal maestría que lo enorgullecería.
Y pensaba más en él que en la misión.
La falsa duquesa paseaba por el palacio, dispuesta a trepar a un árbol de nueva cuenta cuando vió al mismo guardia dormido con la cabeza en el piso y los pies sobre un banco, con el sombrero sobre la cara.
-¿Otra vez durmiendo en el trabajo?
-No, señora mía. Compruebo que el piso no estropee sus zapatos- dijo levantándose rápidamente. Movió la cabeza de un lado a otro asegurándose de que nadie los viera y le dijo en voz baja a la chica- ¿Todo listo para dentro de 48 horas?
-Estarías orgulloso de mí.- sonrió la chica. Prosiguió su camino en búsqueda de aquel álamo que hacía unos días se le antojaba trepar como si tuviera cinco años.
Alan también estaba pendiente de la invasión, no por Ray, sino por Gabriel que temía que intentara algo con su aprendiz. No le importaba saber que era, pero si buscaba venganza con Dick, entonces haría lo posible por dañarlo lo mas posible hasta sumirlo en la desesperación.
Gabriel seguía pensando en una venganza mas justa contra el líder de la rebelión. Él le había arrebatado lo que era suyo, por su culpa había perdido todo. Pagaría todo. Y aunque si bien Raven había sido su primer intento de vengarce, al ver que no podía hacerle nada cuando ella lo miraba con esa inocencia que era propia de ella, el día de la invasión la pelinegra no podría hacer eso de nuevo. Entonces cobraría todas, apagando una estrella.
-Gabriel- dijo Raven mientras se acercaba al durazno donde se habían visto después del secuestro- ¿Estás ahí?
-Dime, lindura.- dijo este apareciendo detrás de ella, dándole un susto, pues estaba segura de que lo único que estaba detrás de ella era un ave.
-¡Que me asustas! ¿Entonces...nos ayudarás mañana?
-Por supuesto. Tú sólo asígname un puesto y yo haré lo posible.
-Tienes que aventajarnos la salida oeste del castillo. Por ahí habrá mas guardias, así que necesitaré un escape seguro. Ya sabes como se puso de paranoico mi hermano.
-Pude sospecharlo en la fiesta- dijo el rubio mirando distraido a una mariposa azul.
-Bien. Nos veremos mañana.
Corrió con otra varita de durazno en la mano.
Catalina miraba de vuelta a aquel apuesto músico que se dedicaba en cuerpo y alma a sacar lo mejor de aquella guitarra. Ella disfrutaba realmente la música.
Esta vez, Dick había accesido a tocar sólo para la Princesa, sin rey y sin mas nobles escuchando. Esa sería la noche decisiva, en la que todos los detalles del plan serían afinados para ser ejecutados.
Nada debería de salir mal.
-Basta, Sir Dick. Gracias por acceder a tocar sólo para mí.- dijo la chica.
-¿Está bien?
-Sí, sí.
El rebelde se acercó a ella y la miró a los ojos. Estaba realmente triste. El sintió algo de compasión mezclada con ternura, provocada por aquellos sentimientos callados hacia tiempo.
-No se ve, alteza- dijo él, con suavidad.
-Es cierto- admitió- Mañana es mi boda, el día que debería ser el mas felíz de mi existencia. Pero no es así, porque yo, por mas que lo intento, hablo con él y todo...pero no puedo amarlo.- se dió la vuelta y bajó la vista. Dick escuchaba atentamente- No quisiera casarme así.
-Todo el mundo tiene derecho a un gran amor- dijo Dick simplemente.
Catalina lo miró dándose la vuelta.
-¿Usted ya lo encontró?- el rebelde sonrió
-En dos ojos de esmeralda y un corazón de oro.
Ella caminó hasta acercarse hasta él. Quería besarlo, pero él por respuesta -por timidez- sólo le dio un beso en la mejilla suavemente.
Entonces vino el desastre. Los guardias escucharon la plática y entraron rápidamente. El rey fue avisado y también llegó apenas corriendo para presenciar al joven siendo capturado por tres guardias bastante mas corpulentos que él. Dick luchaba salvajemente, pero los guardias ganaban por mucho.
-¡Déjenlo! ¡No hacía nada malo!- ordenó Catalina
-¿Es cierto eso?- preguntó el rey mirando a los ojos a Dick, este cerró los ojos.
-Lo escuchamos cortejando a la Princesa.
-Ah ¿Conque es eso?- dijo Enrique de Hanover- Catalina, esperaba mas cooperación de tu parte- dijo en un tono bastante bajo, pero todos lo entendieron- Pero en vista de que intentas fallar a tu compromiso, pues velo así: si intentas escapar, te mataran los soldados. No tendrás mas remedio que casarte.- miró duramente a la chica. Luego observó a Dick- En cuanto a tí, enciérrenlo en el calabozo hasta que decida que hacer con él.
Dick no podía creerlo. Acababa de arruinar su propio plan por revelar lo que sentía.
Ahora todo lo había perdido. Ya no habría esperanza de luchar contra el rey.
Catalina miró al rey con la mayor dureza que le permitían esos ojos de joya que poseía. No le dejaría saber que tenía el corazón roto.
-Váyase- dijo con frialdad.
-No me puedes mandar.
-Podrá reinar sobre mi gente, podrá ordenarme lo que quiera pero este es MI cuarto y es el último residuo de poder que tengo- se llevó la mano al guante- o paguela caro si no me hace caso.
Enrique de Hanover se fue, bastante complacido con haberle demostrado a la Princesa que nadie se opondría a lo que el dispusiera.
Catalina entonces se soltó a llorar, ocultando la cara entre las manos y callendo lentamente sobre sus tobillos.
Estaba sóla.
Alan entró corriendo a la sala de control de la base de los rebeldes. En ella sólo estaban Raven y Víctor terminando de revisar el plan cuando lo vieron llegar. Tenía el largo cabello lloviéndole sobre la cara al igual que el sudor. Eso sólo lo hizo más atractivo a ojos de las chicas.
-Alan ¿que sucede? ¿Porque viene tan apurado? Siéntese- dijo Raven cediéndole su asiento y quitándole con cuidado el cabello con tanto cuidado que cualquiera creería que ella era su esposa o algo así. Alan con sus poderes alejó el sudor de la chica.
-Lamento presentarme en estas condiciones, señora mía*, pero es necesario que le de esta noticia sobre su hermano
Víctor se alarmó
-¿Que sucede con Dick?
-Ha sido encontrado cortejando a la Princesa. Sin duda Enrique de Hanover lo mandará matar apenas pasen las bodas.
Los tres se quedaron en silencio, meditando las palabras. Sin su líder sería difícil llevar a cabo el Plan pues Dick era el único en quien la Princesa confiaría sin temores y sin peligro de que ya no pudiera volver a palacio si era descubierto.
-Ahora eso no importa- dijo Raven, decidida- Si mi hermano fue capturado, lo sacaremos de ahí. Eso no será impedimento para demostrarle al reyezuelo de mierda* que no estamos dispuestos a dejar que se nos pisotee. Somos seres humanos y tenemos DIGNIDAD.
Alan y Víctor sintieron como una energía los llenaba de coraje para luchar.
*Perdonen mi lenguaje, pero tenía que sonar MUUUY despectivo. Lo de señora mía va a que en esa época se les decía así a las señoritas. Además se hubiera oido medio mal que hubiese dicho "niña mía" eso sería mas de enamorados
Ah, otra cosa: Raymond SÍ es Red X, Amy es Abeja (supuse que supondrían x el físico). Malchior aparecerá luego. Igual Jinx y Fabricio sí se enam...les estoy dando información....mejor me cayo.
Hagan sus suposiciones!!! Y sus apuestas sobre el próximo tiempo!
