Fin del primer tiempo! Festejen!
Lucy, Shadow: me llegan mal los reviews (vengo pensando que es venganza x lo que pueda suceder, desengañénme eso)


11: Misión: Eclipse.

Dick y Catalina entraron por una alcantarilla. Estaba oscuro.

-Que horror- se quejó por lo bajo la pelirroja.- Aquí...yo....

-¡Luz!- ordenó Dick. Varias luces se prendieron y demostraron que por ahí no iba el drenaje. Sólo un largo y seco pasillo.

-Maravilloso.

-Idea de Víctor. Así llegaremos pronto a su nuevo hogar, princesa.

* * *

Por el largo corredor sólo se oían sus pasos y sus agitadas respiraciones. Alan y su aprendiz corrían tratando de alcanzar la puerta antes de que Hanover lograra enviar mas fuerzas armadas y los detuvieran. No podían caer en prisión también ellos.

Llegaron a la enorme puerta de madera y no la pudieron abrir.

-Con permiso, señorita- dijo Alan y la tiró con un hechizo.

Por desgracia, afuera estaban ya toda una compañía de soldados esperandolos. Entre morir acorralados o a la luz de la luna....

Decidieron salir, pero en eso sintieron una energía plateada recorrerles las venas, dándoles fuerza. Miraron al cielo y vieron a la señora de la noche brillando llena, dándoles ánimos.

-Sagashite....-dijo Alan

-Luna llena- tradujo la chica.- Nuestros poderes....

-¡...a toda su fuerza!- dijeron juntos y comenzaron a atacar.

Pronto cayeron bastantes soldados de los primeros que encontraron, pero era necesario que se desicieran de todos para no dar pistas de su guarida. Raven se concentró y comenzó a mover las manos de modo extraño, una nube color tornasol salía de los soldados.

-Están drogados- explicó la chica al ver a su tutor asombrado.- Si no fuera así, su energía sería roja o azul, según su estado de ánimo. No es la que les dio Amy, es una especial que usa sólo el Rey para asegurar que no se revelen.

Alan atrajo agua del foso y la unió a la nube de energía. Formaron un campo de fuerza desde el cual podían atacar sin sufrir daño alguno.

La luna comenzaba a subir más y una persona oculta entre la oscuridad disfrutaba del poder que le brindaba.

Raven habia comenzado a toser, se le cortaba la respiración. Alan volteó a ver que sucedía con la chica y ver si podía ayudarle.

-¿Estás bien?

Entonces una seña, con medio sol y media luna apareció bajo el cuello de la chica (ya saben: en el hueco que queda entre el cuello y las costillas). La media luna cubrió el sol mientras que la chica ponía cara de estar sufriendo mucho. Su cabello crecía rápidamente hasta llegarle a la cintura. Agachó la cabeza.

-Pero si estoy perfecta- respondió. Levantó la cabeza. Su ojo derecho era rojo y su cabello se había alaciado mucho.

*

Gabriel observaba desde el cielo convertido en un gorrión. Observaba detrás de la pareja de Hechiceros una mujer con varios hilos azules eléctrico saliendo de sus dedos y moviendo a su amiga. A decir verdad, los movimientos de ataque que hacía Raven eran toscos, como si fuera un títere y no una persona.

Gabriel planeó hacia Alan que estaba intentando comprender que sucedía con la chica. Este no se sorprendió cuando lo vio retomar su forma humana.

-Hay alguien controlándola 5 metros atrás.

-Imposible. Sólo esta el umbral de la puerta hacia allá. Y no se ve.

-Yo sí lo hice.

Alan recibía las señales perturbadas de la mente de Raven, al igual que Gabriel. Con eso comprobó que decía la verdad.

-Esas señales son sus súplicas de ayuda.- dijo el mayor de los dos- Escucha. Yo lanzaré un hechizo para que veas con lo que la controla. Tu debes romper los cables con tu pico ¿entendido?.

-Sí, señor- se burló el rubio pese a lo serio del asunto.

Dicho y hecho comenzaron a actuar. Gabriel cortó los cables que se unían a una silueta invisible mientras Alan veía que Raven perdía el control de sí (esto es: si cortaban el de la mano, ella no la podía levantar). Así hasta llegar al de la cabeza, cortado abrió los ojos mucho y la dejó caer, quedando como suspendida en el aire. El pelinegro la sostuvo de los hombros.

-Está bien. No corres peligro.- le dijo con voz suave. La aprendiz miró a su maestro y se sonrojó un poco, pero se notaba perdida. La marca que tenía volvió a su estado original y desapareció

-Debemos irnos ya.- dijo Raven y sacó un polvo dorado de su bolsa. Le sopló y desaparecieron.

Cuando recuperaron un poco el sentido -se marearon por el hechizo- estaban en el cuarto de ella en la Base. Apenas se colaba la luz de la luna pero con eso se veían las caras a la perfeción.

-¿Que sucedió?- preguntó Alan

-No sé realmente. Yo sentí el dolor y luego la marca aparecer de nuevo....

-¿Que marca?- dijo el rubio.

-La que tenía en el cuello.- respondió Alan- Eso significa que ha dado sus poderes por un fin y por ende no los puede usar mas que cuando su Ama lo requiera....

-...Láquesis. Pero ella no me haría este daño, no ahora.

-Yo ví a una chica como de mi edad, con el pelo castaño dorado, lacio, alta, algo pasadita de peso y con un ojo color rojo lanzarte unos hilos al tiempo que tú sufrías- añadió Gabriel.

-¡Carrie!- dijeron al unísono.

-Eso explica lo que Melva quiso decir.

Alan notó que Gabriel comenzaba a poner cara de "estás en MI territorio, lárgate" y sabiendo que era mejor no meterse con un chico que podría volverse león y dejarlo desfigurado, decidió dejarlos solos.

-Me voy. Debo decirle a tu hermano que estás bien. Buenas noches.

-Buenas, Alan- susurró la chica.

* * *

A solas con Gabriel ya no parecía tan aterrador como hacía unos meses. Pero sentía algo extraño en él. Como si estuviera nervioso. Se decidió a preguntarle

-¿Hay algo?

Silencio. La chica repitió la pregunta.

-Sí. No sabes porqué te rapté.

-No me querías decir.

-Tu...tu hermano....- la voz se le atoró en la garganta- Mató a mi madre. Ella era todo lo que tenía. Mi única familia. No hizo caso de que yo, su hijo, estuviera a su lado temiendo por la espada que el rey blandía frente a ella, de que no tenía esposo que la salvara. Intentando mantener sus fines, dejó que muriera.

-Por eso...lo odias.- Raven bajó la mirada. Cerro los ojos y observó a su amigo, que temblaba de rabia y apretaba los labios- Si él te arrebató a tu único ser querido, tienes derecho a arrebatarle al único que él tiene consigo.

Ante el asombro del rubio, la hechicera sacó una daga y se la ofreció.

-Debe pagar, es cierto. Aún si el precio soy yo.

Gabriel no daba crédito a sus palabras, pero aceptó la daga. La chica servida en bandeja de oro, poniéndose frente al sacrificio. Sonrió con amargura y se preparó para darle fin a su enemiga. Raven echó la cabeza para atrás, esperando su hora.

Ansiaba ver esa sangre correr, esa vida terminar pronto.

Apagar esa estrella.

Raven sólo rezaba y se arrepentía que lo que pudiera haber hecho mal en vida. Encomendaba su alma al creador. Por algun motivo no tenía miedo, ya antes había visto la muerte a los ojos.

* * *

El sonido de la navaja cortar los aires fue lo único que se oyó.

Y luego un ruido sordo terminó todo.

* * *

Un sollozo rompió la quietud en que estaban aquellos dos, mientras que Raven abría los ojos y se miraba. No había torrente de sangre, no estaba herida. Pero al mirar a los ojos a su victimario, observó que se llenaban de tristeza. Súbitamente el cayó a sus pies, abrazándolos.

-Gabriel- musitó.

El joven comenzó a sollozar, desconzolado.

-Lo siento, lo siento tanto. Te hice sufrir por un tiempo, me burlé de tí. Intentar matarte es bajo, es indigno.

-Gabo- miraba al frente, algo incrédula de seguir viva.

-Soy una escoria, escoria maldita. Tú te ofreciste voluntariamente a saldar mi venganza y yo no dudé en alzar el arma contra tí.

Raven se agachó y quitó las manos de su amigo de sus piernas. Luego se inclinó y le secó las lágrimas con ternura. Sonrió un poco.

-¿Como podrías perdonarme después de esto?- gimió Gabriel- Lo mejor sería que me dejaras desaparecer de tu vida o lanzarme una maldición.

-Te perdono.

El chico la miró sobre las lágrimas sorprendido. ¿Ella le perdonaba de verdad o era una artimaña para matarlo con magia negra?

-Te perdono- repitió- Porque no lo hiciste. Primero pusiste el nombre de nuestra amistad sobre tu venganza, sobre mi familia.

-¿Seguiriamos siendo amigos?

-Sí, porque has demostrado ser alguien de honor.

Se levantaron, él hizo una reverencia.

-Señorita Roth, el Caballero León queda enteramente a vuestro servicio, ya no mas en vuestra contra, sino como un aliado fiel a su persona.- le besó la mano- Que el Cielo la guarde

Se convirtió en un halcón, chilló y surcó los cielos nocturnos.

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Epílogo.

Mientras preparaban sus cosas para partir a San Sebastián, Alan le preguntó a Raven sobre la noche anterior. Se notaba nervioso por saber que no había sucedido nada malo.

-¿El joven que nos acompañó ayer, Gabriel, que sucedió?

-Se arrepintió de sus acciones.

-¿Eso quiere decir que ya no esta en contra tuya?

-Sí. Después de todo....nuestras acciones marcan nuestro destino.*

Dick se unió a la plática, mirando el alba rosada que les sonreía a los rebeldes, como si quisiera agradecerles la esperanza que habían infundido en su patria.

-Espero esto haya terminado ya.- suspiró, mirando de reojo a la Princesa, que intentaba adaptarse a su nueva vida.

-Esto apenas empieza- dijo Raven- El reyezuelo no tardará en hacer mas severo su reinado. Pero estaremos ahi.

Miró su dije azul

Esto fue apenas el primer tiempo. Seguirán mas penas para nosotros, pero las venceremos.

Tomó la mano de su hermano y su amigo mientras miraba a un ave cruzar los cielos. Musitó para sí misma el nombre y sonrió con esperanza.

Fin


*Lean el capi 4 y verán que es la frase con que inicia el primer tiempo.