Gracias a todas las que me dejaron sus comentarios. Me alegra saber que a alguien le gusta lo que he escrito. Todavía no sé manejar muy bien todas las funciones del Fanfiction, por eso les hago una mención honorífica en el Summary.
Disclaimer: (Es una formalidad, pero que bah, suena lindo)
"Todo lo que van a leer a partir de este momento esta basado en personajes que salieron de la pluma de nuestra querida JK Rowling. Ya saben nada es real (a menos que una lechuza les golpee la ventana con una carta en el pico).Nada nos pertenece (legalmente). Todo es producto de nuestras afiebradas mentes."
ACHTUNG (advertencia)
El siguiente capitulo contiene cierto contenido, que puede no ser apto para menores, ni adultos pudorosos (llamese Lemon). Si les gusta continúen leyendo y sino, lean igual y después me insultan en un review. Eso sí no dejen de comentar.
Saludos a todas!nn
PESADILLA
Ella respira agitadamente. Y Sirius se siente ardiendo. El calor le recorre todo el cuerpo como fuego.
Su cabello castaño oscuro le hace cosquillas en la cara. Siente su aliento abrasador en el cuello y sus pechos desnudos contra el suyo latiendo al ritmo desenfrenado de su corazón.
Emite sonidos indefinidos, jadeantes.
Se incrustan en su cabeza y le impiden pensar en ninguna otra cosa que no sea que ella esta arriba y el abajo.
Se balancea como una ola y le ahoga como el mar.
-Si, sigue moviendote asi…-Las palabras se le escapan en un gruñido.
Es suave como la seda al tacto y a Sirius no le alcanzan las manos para recorrerla entera.
Ahora le besa y por alguna razón desconocida no puede ver su cara. Solo sentir su boca, su lengua, como una llamarada que le incendia el cuerpo y le consume el cerebro inevitablemente.
Jamás se ha sentido así antes.
Extremadamente caliente.
Casi evaporándose.
"Quién es?"
Su nombre le es tan esquivo como el rostro que se esconde entre las sombras. Al menos sabe que esta en su cama, en su habitación de Gryffindor. Y que esta teniendo una de las mejores noches de su vida.
Las imágenes se vuelven difusas.
Cambian.
No entiende por qué ni cómo.
Mientras su sangre late a punto de ebullición dentro de sus venas buscando una salida, nota que ella va cambiando bajo sus dedos.
Su cuerpo pierde lentamente su exuberancia y se vuelve delgado, magro pero fuerte. Su textura también es diferente. Suave pero con pequeñas imperfecciones, diseminadas aquí y allá por la superficie de su espalda. Como si su piel fuese un libro que sólo puede leerse con los dedos.
Su cabello no parece tan largo como hace un instante. Su pecho de repente se le antoja bastante plano, incluso inexistente.
Su silueta baila entre los pálidos rayos de la luna. Y la luna baila con ella.
Se transforma pero la excitación que Sirius siente, lejos de disminuir con estos cambios, aumenta.
Joder, le agrada como se siente su piel contra la suya.
Le gusta mucho más su pecho plano y su cuerpo frágil pero a la vez fuerte.
Le calienta muchísimo más los sonidos ligeramente nasales de su voz y el aroma a chocolate que emana de su cabello que ahora es corto y rubio pajizo. Hay algo familiar en ese perfume, que no puede identificar con claridad.
Ahora le besa y es increíble. Tierno y caliente a la vez.
Derritiéndose en su boca.
-Mmm…si…asi…
Un beso tan lleno de dulzura como de furia.
Ahora sí que se siente perdido. No cree que su cuerpo pueda resistir mucho más tantas sensaciones.
Sobre todo esa rigidez que se frota contra su erección, le esta volviendo loco. No recuerda haber sentido nunca antes algo así de intenso.
Todo es demasiado brumoso, extraño.
-Quién eres?- pregunta ahogadamente.
Quiere saberlo ya. Necesita saber quien le esta haciendo sentir todo esto.
Su corazón late furioso y su sangre le grita en sus oídos por un nombre.
Su cuerpo esta a punto de estallar.
-Quién eres… Quién eres… Quién eres... aaah...!
No puede resistir mucho más y termina corriéndose envuelto entre brazos y besos.
No hay respuesta.
Tan sólo la voz de su amante en medio del extasis.
Una súplica dolorosa:
- Oooh, Sirius...!
Es la voz de Lunático.
Sirius despierta de golpe sobre su cama, con la horrible sensación de caer. Esta empapado en sudor y se ha corrido en las sabanas.
Esta en shock.
Los latidos de su corazón podrían oirse desde la sala común de Slytherin. Seguro despertó a todo el castillo.
Su cabeza es un remolino de pensamientos que vienen tan rápido que se superponen unos a otros.
¡Qué OSTIA fue eso!
¿Porque mierda soñaría algo tan asquerosamente retorcido?
¡Cómo es posible que haya… tu sabes… con un chico!
¡Maldita sea, coño, mierda!
¡¡… con un CHICO!!
¡Por Cirse!, ¡¡con REMUS!!
HORROR.
Lo primero que piensa es que es una broma. Deben haberle dado algo de tomar, o lo hechizaron o que sé yo, LE HICIERON ALGO! No pudo surgir así por qué si, de su propia imaginación.
"Esta depravada ilusión tuvo que venir de algún sitio!"
Obviamente ajeno a su voluntad.
Luego descarta la idea de la broma. No cree que a nadie le pudiese parecer ni remotamente divertido. Hay cosas con las que los hombres no juegan.
Necesita una respuesta desesperadamente.
Gracias a Merlín la encuentra a tiempo. Antes de que sus pensamientos se metan en suposiciones absurdas.
Es un Black.
Su estirpe es famosa por sus perversiones secretas. Se podrían hacer 100 películas xxx muggle sólo con los rumores sobre su tio abuelo y su elfo doméstico favorito Scrap. Su madre misma adora a Kreacher…
Sin embargo jamás pensó que esto le afectaría en algo.
Por lo visto se equivocó.
"Engendros anormales! Tengo suerte de no medir medio metro y vestirme con un pañuelo viejo"
Sirius maldice a toda su familia por lo bajo. Obviamente estas sandeces oníricas son culpa de la sangre incestuosa que recorre sus venas.
"Después dicen que casarse entre primos no trae consecuencias.
Me cago en la pureza de la sangre."-piensa.
La sangre que le late dentro es de todo, menos pura.
No es la primera vez que le pasa. Correrse en sueños. Pero si es la primera vez que le pasa soñando con un chico. Y encima con un amigo. ¿Que clase de monstruo se esconde en su interior para involucrar a Remus en una de sus retorcidas fantasías sexuales?
"Remus!"
La sola idea de repugna. Es perverso en extremo. Es casi sacrílego que su maldito cerebro haya decidido jugar con la imagen de alguien tan inocente, y hasta donde Sirius sabe, hasta casto. Lo peor de todo no es haber soñado con un chico, sino haber disfrutado el soñar con un chico.
Antes que su cerebro busque la respuesta a "Que coño significa eso?" decide que una cosa es clara: no hay forma de que vuelva a conciliar el sueño esa noche. Quien sabe que podria alucinar si se vuelve a dormir.
"Que sigue una orgia con Salazar Slytherin y el viejo Godric?"
Decide pasar de eso.
Demonios. Lo único que falta es que haya hablado en sueños.
Descorre lentamente la cortina de su cama. Gracias a Merlin parece que todos duermen.
Baja a la sala común y se sienta frente al fuego. Se dispone a pasar en vela las 5 horas que faltan para el desayuno. Esta preparado.
"No hay pesadillas que el Whisky de Fuego y la Marihuana no puedan borrar."
……………
James lo encuentra a la mañana siguiente durmiendo en el sillón de la sala común frente a las cenizas de la chimenea. Le agita el hombro para despertarle.
-Eh! Canuto ¿Te pasó algo anoche?
Sirius abre los ojos y le mira a través del pelo. Cornamenta parece un poco preocupado. Sirius le sonríe despreocupadamente.
-Desperté a medianoche y decidí tener mi propia fiesta–le dice levantado la botella vacía mientras se incorpora lentamente. Se rasca la cabeza. Le duele un poco. De pronto, la desgarbada figura de Lupin aparece por la escalera.
Sirius da un respingo en cuanto lo ve.
-Buenos dias Sirius.-Le dice con su tono mañanero. Ese sonido ligeramente soñoliento en la voz. Qué evoca otro sonido que prefiere olvidar.
Se pone de pie como un resorte. Se siente incómodo.
Decide que lo mejor es ir a sacarse la resaca en las duchas.
-Buenos días, Lunático. – Le contesta en un hilo de voz.
Pasa a su lado.Y se escabulle un poco demasiado rápido hacia los dormitorios.
Remus observa todos sus movimientos hasta que se pierde de vista.
Esta bastante intrigado.
Si no estuviera seguro de que Sirius perdió la vergüenza el día que decidió empezar a pasearse desnudo por la habitación, juraría que se ha sonrojado.
"Eso no es posible. Sirius no es así."-Piensa y larga un suspiro resignado.
"Aunque esta bastante raro."- Se esperanza. No se le pasa por alto que Sirius estaba nervioso y renuente a mirarle a los ojos. Cómo no notarlo si su mirada es una de las razones por las cuales agradece a Circe el pertenecer a Gryffindor.
"¿Soy un tonto si esto es un consuelo?"-se pregunta.
James le llama, Colagusano tiene hambre. Es hora de ir a desayunar. Remus les sigue. Antes de salir vuelve la mirada una vez más. Sacude la cabeza en negación y sale.
Pasarán diez días antes de que pueda volver a ver sus propios ojos reflejados en el gris profundo de los de Sirius Black.
