Disclaimer: (Es una formalidad, pero que bah, suena lindo)
Hace falta decir que yo no inventé a Harry Potter?
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Merodeadora BLacky: Muchisimas gracias por haberte tomado el trabajo de dejar un review tan largo. voy a tomar en cuenta lo de las comas.
Daia Black: Me parece que a Sirius le atrae el lobo en Remus porque le hace sentirse vulnerable.
n.n:Gracias por tu review. Aqui esta otro capitulo.
kanda: Me alegro que te haya gustado.
Leslie Rebeka Black Snape: Me parece que a Sirius le va a costar un montón aceptar que esta "colgado por un tío". n.n
Sayuri Hiro: Gracias por dejar un comentario. Aqui esta la actualización.
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Muchísimas gracias a todas por los comentarios. Son el combustible que me alientan a seguir. Les conté que Sirius hace una cosa rarísima antes de navidad?...
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La limpieza del Alma
Cada año (en el último domingo antes de las vacaciones de navidad para ser exactos) Sirius hace algo tan insólito que desafía la lógica de su propia esencia: limpia.
Nadie tiene idea de cuando se le ocurrió empezar esta tradición. Quizá fue en primer o en el segundo curso, da igual. Lo raro es que lo hace. Y lo inquietante es que lo hace sin magia.
Cierta vez la ilimitada candidez de Peter lo llevó a preguntar si lo hacía "como regalo de navidad para los elfos". Cuando la respuesta que obtuvo fue un agresivo "¿acaso estoy vestido como el puto Santa Claus, gilipollas?" quedó claro que nunca sabrían con certeza el porqué.
A menudo las motivaciones de Sirius son un misterio inaccesible aún para él mismo.
Remus justificaría esta actitud diciendo que es un poco "excéntrico". Colagusano más bien afirmaría que esta loco.
Desde entonces James y Peter se divierten inventando supuestos.
Algunas veces lo que Canuto esta buscando es su decencia, que de tan pequeña es casi invisible. Otras lo que se le perdió es la vergüenza, su simpatía o el pudor.
Remus no cree que Sirius esté buscando su virtud bajo su cama.
"Merlin sabe que la ha perdido sobre ella hace tiempo".
Para él lo más probable es que sea una reacción al hecho de tener que volver a Grimmauld Place en navidad y enfrentar a su madre. Eso explicaría la determinación y la rabia que emplea. Arroja cada trasto viejo con la misma aversión como si formaran parte de su familia. Se desprende de objetos a fuerza de no poder desprenderse de su sangre.
Claro que, en el mundo de Sirius, "limpiar" equivale a tomar lo que ya no le sirve y expulsarlo lo más lejos posible como si del mejor desgnomizador de jardines de toda Escocia se tratara. Sin preocuparse mucho dónde ni sobre quien caen los proyectiles de su frustración. Limpiar no involucra lavar, ni sacudir, ni doblar, ni planchar, ni ordenar, ni ninguna de esas "mariconadas de elfo domestico".
Limpiar es jugar tiro al blanco disparando de espaldas sobre los incautos.
Pero este año no es igual que las otras veces. No es la cena Navideña en la Mansión Black lo que tiene volando objetos por toda la habitación. Sino la necesidad imperiosa de hallar algo importante. Algo que puede ayudarle a resolver cierta confusión que le ha surgido. Anteriormente siempre que necesito soluciones las encontró alli. Bien, pues ahora necesita una puta solución urgente. Ahora. YA.
Sabe que lo puso alli. Pero no tiene idea dónde.
Sus pertenencias son un maldito desastre. Una jodida explosión.
Si un tornado tropical hubiera sido el encargado de guardar sus cosas estaría más organizado.
Esta irritado y jadeante. De rodillas con una tabla suelta que se le clava en la espalda y el cabello sucio y enredado en teralañas. Hurgando con afán bajo su cama. Estirandose todo lo que puede para rozar con la punta de los dedos una caja de cuero oscuro que esta en el fondo. Maldiciendo a los fundadores y a todos sus ancestros por haberlas hecho "tan jodidamente bajas".
"el 'gran' Godric Gryffindor debió ser mitad duende para considerar normal a una cama que por poco esta al ras del suelo."
Merlín sabe lo que le costó meter sus cosas allí abajo para mantenerlas alejadas de los ojillos curiosos de Colagusano y sus escurridizas manos.
Hay muchas telarañas y una sorprendente capa de polvo que lo cubre todo.
Desde el primer día que metió la cabeza alli abajo lo supo. Había descubierto el pequeño y sucio (valga la ironía) secreto de los elfos de Hogwarts:
"sólo limpian lo que se ve".
-Malditas lagartijas flojas.- Masculla Sirius
"Se abusan de la tolerancia del viejo" (en referencia a Dumbledore). Si esta fuese su casa rodarían varias cabecitas verdes. Sonríe. Es la única tradición familiar de la cual no reniega.
Sobre las sabanas revueltas de su cama y a los costados ha brotado un pequeño mercado Persa lleno de interesantes objetos. Ropa sucia y ropa limpia. Partes del uniforme de Quidditch. Una caja azul con artículos de la tienda de bromas Zonco. Fotos de chicas anónimas. Varios discos de los Stones, Elvis y los Beatles en una vieja caja marrón. Las perfumadas bragas rosa de una atrevida admiradora secreta en una cajita de corazón. Libros viejos, revistas del mundo mágico y tebeos muggle. Colonia azul y varios productos para el cabello. Cajas de chocolate de menta y golosinas de Honeydukes. Tabaco, papel y su tan preciada marihuana. Y otros objetos difícil clasificación.
Colagusano observa ansioso desde la lejanía de su cama. Aunque quiere, teme acercarse demasiado. James es mucho más audaz. Se aventura directamente a revolver con entusiasmo entre los tesoros personales de Sirius.
"¡Es emocionante!"
Como si estuviera en un bazar o venta de garage dónde todo es gratis. Cada vez que encuentra algo que le interesa, lo levanta en la mano y suelta un alegre "Canuto me lo regalas ya que lo vas a tirar". Lo que obliga a Sirius a sacar la cabeza, arrebatarle lo que sea que el entrometido haya tomado sin permiso y espetarle un "manten tus garras alejados de mis cosas Potter" que es felizmente ignorado.
Remus observa recostado desde su cama.
Sostiene el Profeta entre las manos pero hace rato que dejó de leer. Tiene la atención fija en Sirius y su ropa muggle. Camisa gris, jeans gastados, botas negras y mal carácter.
Camisa que se le ha salido del cinturón, dejando al descubierto incitantes centímetros de piel blanca y tersa como la luna. Que hacen aullar al lobo interior igual que el astro celeste. Pantalón que sube y baja hasta el limite de la espalda y lo soportable, y que se sostiene gracias a la misericordia de Circe que no debe querer que el lobo salga antes de la luna llena y haga un desastre de proporciones épicas.
Afuera esta nevando y hace un frío de mil demonios. Aquí dentro Remus empieza a sentir que se evapora en partes y se congela en caliente en otras.
"¡Merlin!" Contiene el aliento."Sirius por favor dame un respiro".
Se siente un pervertido mirandole. Se avergüenza de las cosas que pasan por su mente con cada movimiento del trasero de Sirius. De las cosas que podría hacer si estuvieran solos y él no fuera un estúpido cobarde.
Decide que es hora de dejar de leer. Antes que sea incapaz de ponerse de pie.
Cuando ve salir una pequeña caja con libros encuentra la excusa perfecta para acercarse.
Al verlo Peter junta un poco de valor y hace lo mismo. Sirius no podrá enojarse con él si hasta Remus esta revolviendo en su cama.
Es un secreto a voces que Sirius lee bajo las sabanas iluminado con la varita. Lo negó todo el año. No podrá seguir negándolo ahora que los libros están allí. Pruebas de su terrible delito.
Remus se acerca a la roída caja de libros polvorientos.
No puede evitar tocarlos con cierta reverencia.
Esta frente a selección personal de libros de Sirius Black. Los compañeros de viaje que ha elegido. Los pilares de papel que enriquecieron su carácter. Los que guardan su filosofía de vida.
No puede esperar a leer los títulos.
El primero es "La Biblia de los golpeadores" de Brutus Scrimgeour, que en vez de un libro parece un folleto. Triste. Se ve que lo ha usado mucho porque esta doblado en todas las esquinas. Quizás en serio piensa que es una Biblia y la relee una y otra vez. Tal vez hasta le rece a Scrimgeour. Esta idea le hace gracia. Toma otro. El titulo reza en grandes letras doradas:"El noble deporte de los Magos" de Quintius Umgraville. En la portada se ve una snitch y una escoba. Le sigue "Golpear las Bludgers: un estudio sobre estrategias defensivas en el Quidditch". Al abrirlo descubre infinidad de diagramas y explicaciones ininteligibles.
"Seguramente es muy útil".
Esta empezando a notar un patrón. Lo deja a un lado y toma un gran libro rojo titulado "Equipos de Quidditch de Gran Bretaña e Irlanda". Con sus quinientas páginas y fotografías se ve muy completo. Quizás demasiado. A este le sigue "Quidditch a través de los tiempos", "Volando con los Cannons" y "El mundo de la escoba". Remus sonríe. A medida que desfilan los títulos nota que todos hablan de lo mismo. Todo queda confirmado al llegar al ultimo tomo: "Volaba como un loco" de Kennilworthy Whisp.
-Qué variado, Canuto.
-¡Qué!-dice Sirius levantando la desconcertada cabeza de golpe.
-¡TIENES UNA ARAÑA! Grita James.
-¡DONDE!-Sirius odia las arañas. Son repugnantes. Bah, en realidad odia a todos los insectos. Especialmente las pulgas. Son la jodida muerte.
"¡Ahhhggg!" se sacude el pelo pasa sacarse el bicho. Siente escalofríos del asco.
Quien sabe quizás haya hecho una madriguera alli dentro. Por las dudas se sigue sacudiendo el pelo. Y de paso toda la ropa.
Colagusano encontró una especie de juguete. Un objeto extraño, de plástico transparente. Un aro de unos cinco centímetros con protuberancias redondeadas y una saliente con más protuberancias.
"Que extraño. Para qué será".
-¡No toques eso!- Sirius se lo arranca con brusquedad de las manos.
-¿Para que sirve?
-Lo sabrás cuando seas mayor.¡ No toques nada! – Y mete el juguete en una caja que esconde bajo la cama.
James ha decidido ir colocando los objetos que le interesan en una caja vacía que sostiene en la mano a medida que los va encontrando. "Ah, este también", "mira lo que hay aquí", "mejor me llevo uno" comenta como si estuviera de compras en un supermercado muggle.
-Cornamenta, si crees que te daré lo que estas metiendo en esa caja estas drogado. Y entonces tendré que matarte por haberte fumado mi puta marihuana sin mi permiso.
-Vamos, no seas egoísta, Canutito.-La insolencia merodeadora en su voz es tan persuasiva que es problable que SÍ se quede con las cosas que metió en la caja. Joder. James es su hermano. Difícilmente pueda negarle algo al malnacido cabrón.
Remus revuelve entre las revistas.
"Ah, mas lectura edificante".
Bastantes ejemplares, demasiados diría, de "Playbruja", "Agita tu varita" y revistas muggles llamadas "Playboy" y "Penhouse". Cargados de mujeres con demasiado maquillaje, demasiadas siliconas y muy poca vergüenza. Despliega la página central de un ejemplar.
"La bruja de mayo debe ser contorsionista."
Es increíble como el cliché le va justo. Quidditch y mujeres baratas. Su interés se ve disminuido. Tira las revistas a un lado. Todavía queda algo en el fondo de la caja. Un libro.
Alarga la mano y lo toma. No es muy grande pero tiene muchas hojas. La cubierta es de cuero negro, gastado por el paso del tiempo. Se cierra con una cuerda de cuero que se ata al frente. Parece un Diario.
"No puede ser un Diario. Sirius no lleva uno. ¿O si?"
La emoción se le agolpa en el pecho. Sabe que si es un diario es algo personal. Que sería un crimen leerlo. Que no debe hacerse algo así. Que esta mal. Sin embargo cabe la posibilidad que no lo sea. Nunca lo sabrá si no lo abre. La curiosidad es más fuerte y casi no es consciente del movimiento de su mano hacia el nudo.
Luego de haber revuelto por todas partes sin resultado Sirius esta empezando a dudar seriamente de la honestidad de Colagusano. Cuando lo ve. En las manos de Remus.
"¡Oh, mierda!"
Se abalanza sobre la cama en dirección a él. Se lo quita de las manos un segundo antes de que lo abra.
"Ostia, justo a tiempo."
Si hubiera abierto este libro tendría que empezar a explicar un montón de cosas que llevarían a otro montón de cosas que prefiere no discutir con nadie.
"Eso estuvo cerca".
Se lo guarda atrás, en el pantalón. Remus se siente como un criminal atrapado en pleno delito. Le arden las mejillas. Esta sonrojado. Como demonios se le pudo ocurrir querer abrirlo.
"Debe ser muy personal para causar una reacción así".
Él que se llena la boca hablando del respeto al espacio personal ajeno y a la privacidad quedó como un gran entrometido.
-Lo siento. No fue mi intención.- No sabe como disculparse. Se siente falso porque en realidad si se moría de ganas de saber lo que había dentro.
Sirius intenta eliminar la tensión que se ha instalado entre ambos con un "descuida tío, sólo es un libro." Que si fuera cierto no habría hecho que se tirara de cabeza para que no lo leyera. "No es nada importante" agrega y es muy poco convincente.
Peter y James que no vieron el librito negro preguntan si pasa algo. "No, nada importante" se apresura a contestar Sirius "sólo le decía a Lunático que tendrán que hacerme un puto Imperio si piensan quedarse con todo eso".
Luego de un buen rato de negociar queda claro que no existe nadie en el mundo mágico o muggle más insistente que James Potter (y eso Lily podría jurarlo). Después de mucho rogar consigue quedarse con seis bombas fétidas, una bolsa de polvo de la risa ("para Quejicus" dice con una sonrisa), una bolsa de grageas de todos los sabores, un poco de tabaco y dos revistas a elección.
Peter no tiene su capacidad de convencimiento y sólo consigue hacerse con el Chocolate de menta.
Remus no pide nada pero Sirius insiste en obsequiarle su copia del Album Blanco de los Beatles. "Para que escuche música de gente que esta viva y deje descansar a los muertos un rato".
Le dice que no puede aceptarlo. Pero es terminante en su decisión. Quiere que lo conserve. Le remuerde un poco la conciencia haber sido tan brusco.
A las cuatro de la tarde un Sirius muy aburrido decide dejar que los elfos terminen de limpiar la torre y propone ir a la Sala Común a escuchar a los Beatles y planear como hacer que los polvos de la risa caigan por casualidad en el jugo de calabaza de Snape.
