Y ahora de nuevo otro capi, ya saben, yaoi, de Naruto que no me pertenece, no gano un cinco, etc, etc, etc...
Y sigue sin aparecer Kakashi más que de nombre.
Pero por lo menos no tengo la mínima intensión de matarlo nunca, que mis fics casi siempre son de humor o como este de humor y algo más, si le cambie porque este capi no tiene mucho humor que digamos.
sorry.
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La fabula del patético ninja jardinero
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Capítulo IV.
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"Saber escuchar es el mejor remedio contra la soledad y la laringitis"
W.G. Ward.
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Luego de huir de Ibiki nuestro preocupado chunin llegó a su apartamento sin ningún otro incidente que pudiera afectar más la salud de la planta que llevaba en sus manos.
Y entonces se dio cuenta de algo inaudito.
La cosa esa parecía haber mejorado un poco en el escaso rato que había transcurrido desde las mordeduras de Ton-ton hasta la llegada a su apartamento, Iruka era un hombre muy observador, tenía que serlo para tener bajo control a una clase llena de mini ninjas, por lo estaba seguro que no se equivocaba al notar que la planta estaba un tanto más erguida.
El maestro empezó a sentir una tremenda alegría al suponer que por fin algo de lo que había probado estaba empezando a dar resultado.
El único inconveniente era que no sabía que de todo sería, había demasiadas variables que podían estar logrando el milagro; podía ser el haber sacado a la planta del apartamento y que le diera el sol de manera directa, o la infusión de chacra que le había dado Shizune, o por último, aunque le pareciera un tanto ridículo, la gritada que le había dado Ibiki.
Sin embargo, el chunin después de haber pasado algunos días de angustia viendo a la planta cada vez peor decidió que no quería tomarse ningún riesgo y que iba a hacer todo lo que fuera necesario para no fallarle a su novio en el favor que le había pedido.
Así tuviera que andar cargando con la maceta por todos lados, perseguir a cuanto ninja médico conociera o arriesgarse a que lo encerraran en un manicomio por estarle hablando a objetos inanimados.
Por eso llevó de nuevo la planta a la ventana y luego de ponerla ahí sacó algunos de los ensayos de sus alumnos que había llevado a su apartamento para revisar en el fin de semana mientras le empezaba a hablar en voz muy baja, no quería que los vecinos le oyeran y creyeran que estaba loco, contándole cada vez que sacaba un nuevo trabajo, del niño que lo había hecho y de cómo le veía que estaba avanzando en sus clases.
Según tenía entendido no era necesario gritar como había hecho Ibiki, y al decir verdad aunque había escuchado que las plantas crecían mejor si se les hablaba, antes del consejo del jounin no había creído que eso fuera de alguna ayuda realmente.
Pero al parecer Ibiki era el único que había podido lograr devolver a la planta en buen estado a su dueño por lo que, así le sonara ridículo, iba a seguir su recomendación aunque adaptándola un poco a su propia personalidad.
Iruka no era del tipo de persona que le gritaba a alguien o en este caso a algo desvalido.
Al día siguiente que era un día lectivo común y corriente, Iruka durante algún rato estuvo decidiendo si sería una buena idea llevar a la planta con él a la academia.
Bueno, pensó, después de todo esa semana no tenían programado nada muy violento y estaban viendo primero materia antes de pasar a la práctica por lo que podría estar cerca de la planta para defenderla en caso de que algún niño quisiera usarla para practicar el tiro al blanco.
No fue necesario protegerla de nada.
Curiosamente los niños estuvieron muy contentos de que la hubiera llevado a la clase, y al ver como en la maceta se podía leer "Sr. Ukki" primero preguntaron a que se debía eso, y al enterarse quién era su dueño y que este le había puesto así se la pasaron el resto del día incluyendo al vegetal en sus conversaciones y al final Iruka aceptó hacer un horario para que diariamente los que se hubieran destacado más en la clase tuvieran oportunidad de "alimentarlo", o sea echarle agua, y si Kakashi no había regresado para entonces también darle abono cuando hubieran pasado los días correspondientes.
Al final del día cada uno de los niños se despidió de su maestro y del Sr. Ukki.
Iruka estaba casi seguro que la mayoría de los niños, especialmente los que no tenían mascota, iban a llegar a sus casas a bautizar y adoptar alguna planta en lugar de un cachorrito.
Después de todo Kakashi era una especie de héroe para muchos de ellos y por lo tanto un ejemplo a seguir y ponerle nombre a una planta era algo que los niños sentirían podían hacer igual que el copy-nin y con ello sentirían que se parecían más a su modelo.
El maestro opinó que un poco de inocente fantasía no dañaba a nadie.
En la tarde, como ya había llevado a la planta a que se asoleara en el exterior y el salón de misiones era un lugar en el que había mucho más peligro de que se fuera a caer o que le fuera a pasar algún accidente, decidió pasar rápidamente a su apartamento y mejor dejarla allí.
De nuevo la puso en su ventana y de nuevo le pareció notar una mejoría en su apariencia general.
Definitivamente algo estaba funcionando.
Esa noche Iruka regresó agotado, en el fin de semana no había podido descansar gran cosa, especialmente luego de haberse ido el sábado con sus amigos y no haber podido dormir bien por la inundación y la preocupación por la planta el domingo.
Cuando llegó dio un vistazo a la maceta y su contenido alegrándose al ver que seguía mejorando, y por ello, tras un suspiro de alivio por fin pudo dormir bien esa noche.
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Al día siguiente Iruka de nuevo llevó a la planta a la academia y de nuevo los niños parecieron estar maravillados de que estuviera allí y se esforzaron más que de costumbre para ser el o la favorecida para dar el agua al Sr. Ukki.
El favorecido fue Riu-kun, un pequeño que solía estar siempre muy callado y no participar a menos que no le quedara más opción y que sin embargo ese día había opacado con sus respuestas rápidas y correctas al resto de sus compañeros.
Iruka no pudo evitar sentirse muy conmovido al ver la hermosa sonrisa que adornaba sus infantiles labios cuando pasando al frente, midió con gran seriedad la onza de agua que iba a administrar ante la mirada envidiosa de los otros niños.
Y la planta seguía mejorando.
Sin embargo ese día salió demasiado tarde de la academia como para poder pasar por su apartamento para dejar allí a la planta por lo que no le quedó más opción que llevarla con él a su turno en la Torre del Hokage.
Llevaba allí algún rato cuando Kurenai se acercó a entregar un reporte y luego de hacerlo le comentó que Asuma en algún momento le había contado de la planta de Kakashi y de lo delicada que era, dado que tanto él como Gai siempre acababan dándose por vencidos y se la entregaba a Ibiki, el cual aparentemente tenía una habilidad escondida para mantenerla viva, pero le parecía por el aspecto de la misma que Iruka no le estaba yendo mucho mejor que al par de jounin.
Iruka tenía ganas de compartir su optimismo por la salud de la planta, así que le comentó a Kurenai la condición en que la pobre cosa había estado hasta hacía un par de días y la mejoría sustancial que había tenido, a pesar de que todavía no se viera completamente saludable y que no sabía si se debería a estarla llevando a todos lados para que se asoleara, al chacra de Shizune, o al incluirla en las conversaciones como había sugerido Ibiki.
Aunque no le dijo el tipo de conversación que ese jounin había tenido con el indefenso ser.
Iruka todavía estaba en su narración cuando uno de los guardas personales de Tsunade le dijo que la Hokage necesitaba verlo con urgencia para que le ayudara a encontrar algunos documentos que en algún momento él había ayudado a guardar al Tercero.
El chunin sabía que ese no sería un lugar adecuado para llevar a la planta, pero como no podía dejarla sin supervisión le pidió a Kurenai que se la cuidara un momento, a lo cual la kunoichi accedió con gusto, en todo caso la joven había quedado de verse allí con Anko y a esta seguramente todavía le faltaba algún rato para llegar.
Ya era algo tarde y el salón estaba casi vacío, muy pronto el otro chunin que estaba atendiendo se retiró para llevar los reportes recibidos ese día para archivarlos y ella se quedó sola en el salón, sentada en una de las sillas que estaban contra la pared con la maceta en su regazo.
La kunoichi inconscientemente empezó a acariciar las hojas de la planta y estando sola en ese lugar no pudo evitar que los sentimientos que habían sido bloqueados durante la mayor parte del día empezaran a emerger del abismo de su mente donde había tratado de enterrarlos.
Recordando las palabras de Iruka acerca del consejo de Ibiki decidió matar el tiempo hablándole a la planta y de repente se encontró contándole de sus sentimientos por Asuma y de las alegrías que el saberse correspondida habían provocado.
También le habló de los temores a perderlo, a saber que en la vida que ellos habían elegido cada misión podía significar perder todos los sueños de un futuro compartido que estaban tejiendo y de la inquietud de saberse impotente para evitarlo.
Le habló acerca de la duda de no saber si el dolor que era seguro sentiría valdría la pena si alguno de sus temores se llegaba a materializar.
Y estando sola en el salón no pudo evitar que la angustia que le ocasionaba ese futuro tan incierto y el no poder comentar sus preocupaciones con nadie por saber que todos vivían en alguna medida lo mismo y el tener que presentar siempre una actitud fuerte por los chicos a su cargo y por el mismo Asuma fuera demasiado y aprovechando la soledad del salón dejó que algunas lágrimas bajaran por sus mejillas aliviando un poco su corazón.
Luego recordó en voz alta las alegrías y los sueños y los planes para el futuro y las amables caricias dadas discretamente para protegerla de enemigos que quisieran llegar a él a través de alguien a quien amaba y de lo dulce que le parecía todo eso.
Y recordó de nuevo porqué se había enamorado de él y como se sentía cuando estaba a su lado y como cuando él regresaba y compartían de nuevo su amor.
Y se dio cuenta de que realmente no le importaba el sufrimiento que sentiría si algo le sucediera, este sería un pago pequeño por toda la felicidad y el amor que no habría conocido si no hubiera sido por él.
Cuando Iruka regresó, la kunoichi se encontraba sentada en su silla, cantando en voz baja una canción que había aprendido en su infancia mientras miraba a la planta en sus rodillas y acariciaba sus hojas.
El chunin se sintió apenado por haber hecho que la mujer se quedara allí esperándolo tan solo para devolverle la planta;
-Kurenai-san, como lo lamento, los documentos que quería Tsunade-sama fueron más difíciles de encontrar de lo que imaginaba porque alguien los organizó mal, es algo imperdonable que la haya dejado esperándome tanto tiempo.
La kunoichi sonrió dulcemente y a Iruka le pareció en su actitud que se veía como, ¿en paz?
-No se preocupe, Iruka-sensei, la verdad es que la pasé muy bien con el Sr. Ukki, pero mejor me voy a buscar a Anko a su casa porque no sería raro que se haya quedado dormida si pasó a cambiarse antes de venir para acá.
La mujer se levantó de la silla en la que estaba y entregando la maceta a Iruka se despidió;
-Buenas noches Iruka-sensei, gracias Ukki-san.
Iruka se sentía algo confundido;
-Buenas noches.
El chunin se dirigió después de eso a su apartamento llevando consigo a la planta, él todavía no se sentía a gusto llamándola por su "nombre".
Eso le parecía más apropiado para ser hecho por niños inocentes o por jounin dementes, sin intensión de ofender, especialmente a su novio.
Aun así al acostarse esa noche en su cama, cuando se disponía a dormir, no pudo evitar que la preocupación por el bienestar de Kakashi de nuevo regresara para angustiarlo y por eso dejó salir en voz alta los deseos que tenía en ese momento;
-Buenas noches Kakashi, amor mío, donde quiera que estés, cuídate mucho y regresa pronto a mí.
Y luego, dado que estaba viendo en dirección a su ventana en donde reposaba la maceta con la planta, sonriendo al recordar las despedidas inocentes de sus alumnos le dirigió un buen deseo también al vegetal;
-Buenas noches, mejórate pronto.
- …
Iruka se sentó de un solo en su cama;
-¡QUÉ!
Sin embargo la planta siguió tan impasible como siempre.
El chunin se acostó de nuevo lentamente y sin quitar la vista de la ventana, debía de estar más cansado que lo que había creído, o se había dormido sin darse cuenta teniendo un sueño muy vívido, o por fin sus años de shinobi habían acabado con su cordura.
No es necesario decir que esa noche tampoco pudo dormir bien, pues con la cobija cubriéndole hasta la nariz no dejó de vigilar a la planta hasta que fue de día.
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Y así acaba otro capítulo, espero les haya gustado y aunque no que me lo dejen saber, aunque si es así sean amables que bien que mal hay que esforzarse para escribir así sea un poquito.
A toda la gente que me ha dejado comentarios muchas gracias, Aori hime Murasaki, temari-vc, Night-death, Hatake Nabiki y Ale-are muchas gracias por sus comentarios de nuevo, como tenía correo a donde hacerlo les respondí directamente, espero les haya llegado mi contestación, Jaguar, no se si habrás leído "la cita", pero esa es la continuación de emociones, al menos en este sitio y yo también vi el sketch en snl y me reí mucho también, aunque no creo que iruka llegue a esos extremos ;) y ya veremos cuando ponemos a sufrir también a kakashi, que luego de esta también lo merece, starlightrain; jaja, a mí también me pasa con las contraseñas a cada rato, aunque en tu caso es un poco menos comprensible ;p, y si, yo creo que el comportamiento de ibiki a veces es lo qeu les hace falta, mi mamá a veces amenaza a sus plantas y estas responden como ella quiere, de algún lado tenía yo que haber salido tan mala a veces, muajajaj, y si, yo no veo tele casi tampoco, si ya hasta naruto me lo quitaron de la programación,:( tennis21, jaja, la verdad si me hizo gracia tu chiste aunque no creo que sea por eso que la planta estaba malita y que bueno que te gusta el fic y Sarga ;no creo qeu el sr ukki se deprima por lo de ibiki, después de todo es su manera de demostrar interés en el bienestar de la planta y debe de entenderlo así, espero, y en cuanto a lo de kakashi ya veremos, la verdad aún no me decido...
A tods, muchas gracias, me motiva montones saber lo que opinan y me alegra el día.
Besitos, XimeB.
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