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Ya saben, Naruto no me pertenece, no gano dinero con esta historia, hasta el momento no pasa nada que la haga no conveniente para menores pero sigue haciéndose referencia a que algunos de los personajes están en una relación yaoi.

Y ahora a la historia

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La fábula del patético ninja jardinero.

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Capítulo V.

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Es mejor estar callado y parecer tonto que hablar y despejar las dudas.

Groucho Marx

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A la mañana siguiente Iruka se levantó, se alistó y luego de desayunar de nuevo tomó la maceta y su contenido y se marchó con ella hacia su trabajo en la academia.

Esto sin quitarle la vista de encima y, aunque se daba cuenta de lo ridículo de su reacción, con algo de temor.

Cuando llegó a su trabajo matutino no dejó de observarla cuando los niños llegaron y le dieron los buenos días tanto a él como a la planta, sin embargo no pudo notar que esta hiciera nada que la destacara de ninguna otra planta ornamental.

Parecía la mata más aburrida, común y corriente que hubiera en existencia.

Además de la más deslucida, por no decir fea, pues se le notaba que había vivido algunas malas experiencias últimamente, eran evidentes las señales de mordiscos y aún no acababa de recuperar el saludable color verde con el que había llegado a sus manos.

Cuando llegó el momento del almuerzo la niña que había ganado ese día el honor de darle la segunda ración de agua se quedo un rato más que los demás niños pues debía ir a la cocina a tomar el agua y luego regresar, ya que la que mantenían en el salón para ese fin se había acabado, y dado que los otros niños solían sentirse envidiosos del ganador no se quedaban a ver como este disfrutaba de lo que ellos deseaban.

El maestro aprovechó ese momento a solas con la pequeña para interrogarla un poco;

-Eh, Hanabi-chan, a todos ustedes les gusta mucho regar a Ukki-san, ¿Verdad?

La niña sonrió levemente y asintió con la cabeza.

Estos Hyuga le hacían siempre honor a su fama de malos conversadores, ni modo, Iruka no podía esperar para salir de sus dudas;

-¿Porqué?

La pequeña frunció sus cejas y pareció pensarlo por un momento antes de contestar;

-Es nuestro deber como ninja de Konoha cuidar de nuestros ciudadanos, y eso incluye a todos los habitantes, hasta las plantas y Ukki-san nos muestra su agradecimiento poniéndose cada vez más saludable y alegrando el salón, además es de Kakashi-san y él debe ser un ejemplo de cómo debe ser un shinobi porque mi hermana parece admirarlo mucho y creemos que le ayudamos en su labor por nosotros cuidando a Ukki-san mientras él está en una misión.

Iruka sabía que la pequeña contestaría como si estuviera leyendo de un manual y además se imaginó que la admiración que la niña había observado en su hermana debía deberse más a que Kakashi había sido sensei de Naruto que a sus obvias habilidades como shinobi, pero eso no era algo que le iba a aclarar a la pequeña, en todo caso se daba cuenta que debía ser más específico en su pregunta;

-Pero, ¿no es que Ukki-san haya hecho algo especial, cierto?

La niña miró a su maestro como si estuviera dudando de su cordura;

-¿Especial?

Iruka sintió la cara algo caliente por la vergüenza, seguramente se había sonrojado, eso no estaba siendo tan fácil como había esperado, tal vez debió esperar a que el premio se lo ganara otra niña, tal vez Moegi, pero bueno, de momento tenía que aprovechar lo que se pudiera;

-Si, bueno, con las habilidades de tu familia talvez hayas notado algo en Ukki-san que no se note en las plantas habitualmente…

Hanabi dirigió su mirada Hyuga a la planta y luego se volvió a su maestro;

-No, no noto nada que no pueda ver a simple vista.

Iruka se sentía algo decepcionado;

-Oh, gracias Hanabi-chan, ahora deberías ir a comer tu almuerzo o se te va a pasar el recreo.

La niña le hizo un pequeño gesto con la mano de despedida y empezó a retirarse.

Iruka que estaba levantándose de su escritorio para ir a almorzar también, le pareció que al salir la pequeña le hacía un guiño a la planta…

Neh, seguro era su imaginación.

Luego de irse de la academia sin haber salido de ninguna sus dudas, nuestro maestro siempre cargando con el vegetal, se marchó a su otro trabajo en la Torre del Hokage.

El chunin sabía que podía ir con ella a la Torre sin temer que la salud de la planta se resintiera por algún "accidente", ya que en los días pasados había tenido la oportunidad de presentar el vegetal a aquellos que aún no supieran de él, por lo que sabiendo que pertenecía al famoso copy-nin nadie se atrevería a tratar de hacerle nada.

Todos se habían enterado por Raidou el primer día que había llegado con ella a la Torre que Kakashi era un dueño sobreprotector y aunque nadie sabía exactamente que le había sucedido a ese jounin, por las reacciones de este cuando recordaba el suceso todos estaban seguros de que no querían pasar por lo mismo.

Eso sin contar lo que les haría Iruka, no sería fácil encontrar a alguien tan tonto o masoquista como para querer jugarle una broma pesada al chunin y después sufrir las consecuencias por ello.

Todo el mundo conocía sus antecedentes y su temperamento.

Ese día transcurrió sin ningún contratiempo, Iruka inclusive tuvo tiempo como para que en los momentos en que le parecía que nadie estaba prestando atención hacer alguna pregunta o algún comentario medio dirigido a la planta para ver si se repetía el acontecimiento de la noche anterior, sin embargo esta se comportó como cualquier otro vegetal e Iruka no hubiera podido diferenciar si el Sr. Ukki había estado prestando atención o no así su vida dependiera de eso.

El maestro cada vez estaba más convencido de que lo más probable era que hubiera estado soñando la noche anterior y que su imaginación, debido a la preocupación por sentir que le había estado fallando a su novio, había estado desbocada.

Una explicación de lo más lógica.

Sin embargo cuando iba de camino a su apartamento vio donde Asuma y Gai se dirigían hacia algún lugar en su misma dirección y apresurando su paso los alcanzó para terminar de salir de sus dudas;

-Asuma-sensei, Gai-sensei buenas noches.

Los dos hombres se volvieron sonriendo, sin embargo dejaron de hacerlo al mirar lo que ocupaba las manos del maestro, ambos contestaron pero Asuma habló un poco más viéndose como si estuviera esperanzado por escuchar una respuesta específica del chunin;

-¿Eh, ya Kakashi-kun regresó?

Iruka se dio cuenta que el hombre suponía que llevaba la maceta para devolvérsela a su dueño;

-No, es que tal parece que le hace bueno que la lleve a la Academia, ya ven, está empezando a tomar de nuevo su color verde habitual y ya no se ve tan desmayada, pero, me preguntaba, cuando ustedes la cuidaron se dieron cuenta de que hiciera algo fuera de lo común…

Los hombres se volvieron a ver notándose algo incómodos;

Gai de nuevo parecía que la preocupación le hacía superar su lenguaje florido habitual;

-¿Porqué, a usted le ha hecho algo fuera de lo común?

Iruka no tenía ganas de que lo encerraran en un manicomio;

-Bueno, no es eso por lo que pregunto, es que como cuesta tanto cuidarla me imaginé que al rato era que tenía alguna necesidad especial y como no puede comunicarse, porque no se ha comunicado de alguna manera con ustedes, ¿o sí? Talvez con usted, Asuma-sensei…

Asuma parecía querer escapar de allí;

-¿Comunicarse? Bueno, eso sería algo muy impropio de una planta, ¿o no?

El jounin que con esa última pregunta pareció no estar muy seguro de que respuesta iba a recibir, al no recibir ninguna lució deseoso de dejar de ser el centro de atención;

-Tu que opinas Gai, talvez a ti te ha hecho algo diferente a lo que se esperaría de una planta…

Gai abrió mucho los ojos;

-¿A mí?, eh, este, este ¿Qué podría hacer? Porque si hiciera algo como comunicarse querría decir que el que creyera eso necesitaría una nueva evaluación psicológica, je, je…

-Je, je…

Contestaron los otros dos hombres.

Después de eso los dos jounin recordaron que tenían cosas muy urgentes que hacer por lo que ya no podrían ir a donde se habían dirigido cuando Iruka se los encontró y el maestro también inventó una excusa para retirarse en la dirección contraria a la que se había dirigido inicialmente para no tener que seguir su camino con ninguno de los dos hombres.

Esa conversación había demostrado ser aún más inútil que la que había tenido con su alumna.

Más aún lo dejaba con más dudas que las que había tenido antes, era evidente que los dos jounin se habían comportado de manera muy extraña, pero Iruka no estaba seguro si eso se debería a que estaban ocultando algo o a que estaban temiendo por su salud mental.

Bueno, Iruka conocía a otra jounin que contaba con la dosis máxima tolerable de locura como para que todavía las autoridades correspondientes consideraran seguro que anduviera suelta por la aldea, además de que era su mejor amiga por lo que podía ser más directo con ella sin que lo acusara con dichas autoridades de inestabilidad mental.

Y aunque lo hiciera sería su palabra contra la de ella y él tenía un mejor record en cuanto a cordura.

Aún.

Iruka sabía que aunque era algo tarde a la kunoichi no le molestaría que él la visitara a esas horas, eso si la encontraba en su apartamento, pues era muy frecuente que en las noches ella se fuera de fiesta, contrario a lo que sucedería si intentaba despertarla antes de las diez de la mañana si no se tratara de una misión, en cuyo caso trataría de arrancarle la cabeza, con un cortaúñas, lentamente y asegurándose de que estuviera conciente durante todo el proceso.

Y eso tan solo porque sería amable con él por ser su mejor amigo.

El chunin en esa ocasión tuvo suerte y la encontró en su apartamento medio limpiando y de muy buen humor porque al día siguiente había quedado en salir con Gai y tenía pensado invitarlo a entrar, en varios sentidos…

Iruka al oír eso dejó salir un quejido, era mucha más información de la que hubiera deseado saber.

Anko al ver la reacción del maestro se puso a reír;

-Oh, vamos Iruka-kun, como si tú no hicieras lo mismo con Kakashi-kun y conociéndolo apostaría a que yo me quedo corta comparado con lo que hacen ustedes, anda, cuéntame un poquito, ya sabes, dame ideas…

El chunin se puso tan colorado que para el que llegara en ese momento y no lo conociera le parecería que tenía un caso de quemadura de sol merecedor de internamiento hospitalario;

-¡Cómo si necesitaras ideas! Y ya te he dicho que no pienso faltar a la confianza de Kakashi contándote cosas que son privadas entre él y yo.

La kunoichi hizo un mohín que en cualquier otra persona se hubiera visto tierno;

-Que malo eres, (suspiro), y yo que te cuento todo…

Iruka la conocía lo suficiente como para no conmoverse;

-Y yo te agradecería mucho que no lo hicieras, te aseguro que no deseo saber todos los detalles, ¿sabes?

Anko pareció no darle importancia a esa última frase y cambió de tema evidenciando que no le iba a hacer caso;

-Y a que debo el honor de tu visita y además cargando con el Sr. Ukki, si a mi cactus lo sacabas a estas horas con razón se te murió.

El maestro pareció algo ofendido;

-Ya me he disculpado mil veces por tu cactus y no, no lo sacaba a estas horas, y ya sabes que hice todo lo que pude para salvarlo aunque tú lo quisieras muerto, además mira, ya estoy saliendo de mi mala racha con las plantas…

Y sonriendo sintiéndose muy orgulloso levantó la maceta para que la mujer pudiera observarla bien, pero la chica levantó una ceja al responderle sin ningún entusiasmo;

-Uy sí, que linda que la tienes.

Iruka dejó de sonreír;

-¡Pues está mucho mejor que la semana pasada! Yo creí que se iba a morir y empezó a mejorar después de que empecé a llevarla a todos lados y que Shizune le dio un poco de chacra y que Ibiki-san le habló y de hecho es por eso que estoy aquí.

La kunoichi se miraba algo confundida;

-¿Para enseñarme que te parece que ya pasó tu mala racha y que podrías cuidar a mis plantas cuando yo me vaya a una misión larga? Eh, bueno Iruka-kun, sabes que te quiero y que creo que eres un excelente shinobi, pero a como se ve esa cosa yo diría que como jardinero sigues siendo pésimo.

Iruka recordó para que estaba allí y que era mejor mantener la cabeza fría para no parecer más mentalmente inestable que lo indispensable al explicar sus dudas;

-No, no es para eso, verás después de que mejoró algo me pareció que cuando seguí el consejo de Ibiki-san y le hablé la planta trató de comunicarse de vuelta, y no vayas a creer que me estoy volviendo loco porque ya era de noche y estaba medio dormido o al rato sí estaba dormido y todo me lo soñé, pero quería saber que opinas o si has escuchado de algo como eso.

La kunoichi se llevó una mano a la barbilla y entrecerrando los ojos acercó su cara a la maceta;

-Bueno, no sería la cosa más rara que haya visto, hagamos esto, déjamela y yo paso con ella todo el día de mañana tratando de sacarle algo hasta que Gai-kun venga por mí y entonces le digo que vayamos a devolvértela, después de todo no creo que quieras que la vaya a escandalizar cuando regresemos aquí si es que de verdad está tan conciente de sus alrededores, cuando, ya sabes, invite a Gai-kun a entrar…

Iruka se hizo como el que no había oído la última parte, pero mejor trató de rechazar su propuesta pues no estaba muy convencido de que eso fuera una buena idea:

-No se Anko-chan, no quiero que la tortures tratando de hacerla hablar, ya está muy maltratada y me ha costado mucho que se empiece a recuperar y no tendría cara para decirle a Kakashi que se murió porque además de todo lo que le ha pasado te la dejé para que le hicieras quien sabe que.

La mujer se miró algo ofendida;

-Por supuesto que no la voy a torturar, acuérdate que es a ti al que se le mueren las plantas, yo solo la voy a andar conmigo como lo has hecho tú y le voy a hablar como lo estuvo haciendo Ibiki-san para ver si noto alguna respuesta en ella, estoy conciente que te pondría en problemas con Kakashi-kun si lo maltrato y te quiero demasiado como para hacerte algo así.

Y tomando al Sr. Ukki de Iruka con una de sus manos, con la otra empujó al chunin fuera de su apartamento y luego de despedirse, sin esperar a que el chunin contestara cerró la puerta.

Luego, dirigiéndose a la planta dijo;

-Muy bien Sr. Ukki, verás como nos vamos a divertir mucho mañana…

El Sr. Ukki tan solo guardó un temeroso silencio.

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Todavía no sé si en el otro capítulo voy a poner el día de Anko o el de Iruka, ya veremos...

Muchas gracias a la gente que me dejó comentarios en el capítulo anterior, si me dejaron una dirección para contestarles lo hice allí, Hatake Nabiki, Ale-are y akasuna tsuki yuue, espero que les haya llegado la contestación y muchas gracias.

Aori Hime Murasaki, lamento no haberte contestado todavía si el Sr. Ukki habló pero es que eso me mataría el fic, pero no te preocupes, trataré de no dejarte con dudas. Sarga, si yo opino lo mismo de Iruka, ahh, (suspiro) y que bueno que te gustara lo de hacer al Sr. ukki mascota del salón.

A tods muchísimas gracias, alegraron mi día con sus comentarios y muchas gracias también a la gente que me ha leído aunque no hayan comentado, aunque me gustaría mucho que lo hicieran.

Besitos, XimeB.

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