El disclaimer sigue siendo el mismo hasta que el dueño legal de Naruto se decida a regalármelo, hasta entonces sigo escribiendo de sus personajes de gratis, una historia yaoi, aunque hasta el momento ni de eso tiene mucho, no me maten que desde el principio dije que esta seria una historia para un público adolescente.
Ahora la historia
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La fábula el patético ninja jardinero
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Capítulo VI
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Todos nacemos locos, algunos continúan así siempre. Samuel Becket.
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El día de Iruka.
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Iruka se había acostado la noche anterior rogándole a todas las deidades que conocía que tuvieran compasión de la planta de Kakashi y que ablandaran el corazón de la kunoichi que la estaba cuidando de manera que regresara a él sana y salva.
En todo caso al final se consoló pensando que si la ansiedad se le hacía muy insoportable, siempre podía buscarla y pedirle que devolviera la planta inventando alguna excusa.
Sin embargo no es que dudara de las buenas intenciones de su amiga y de su habilidad para tener a su cargo a cualquier planta, de hecho ella había tenido razón al decirle que contrario a él mismo, ella tenía un record impecable en sus habilidades de jardinería.
Decidió que merecía que se confiara en ella y que debía dejarla que pasara el día en paz.
Aún así no le resultó fácil olvidarla porque apenas llegó a la academia en la mañana sus alumnos preguntaron por la planta, notándose algo tristes pues creyeron inicialmente que su dueño real ya había regresado y que por lo tanto no la tendrían más con ellos, pero cuando se enteraron que no era esa la razón cambiaron su tristeza inicial por enojo al ver que su maestro le había cedido su cuidado a otra persona, así esa persona fuera una jounin.
Y eso que no estaban al tanto de la fama de esa jounin.
Iruka luego de convencer a sus alumnos de que la planta estaba en buenas manos trató de concentrarse en sus clases y durante algún rato lo logró.
Sin embargo, cada vez que disminuía un poco la intensidad de la atención que tenía que prestar a lo que estaba haciendo su mente de nuevo lo llevaba hacia la planta y a sus dudas acerca de la mujer que había aceptado el reto de averiguar si habría algo poco común en ella.
Lo cual hizo que, dado que no podía recuperarla de momento, decidiera ocupar completamente su mente en algo más productivo, de manera que sus alumnos de repente se encontraran con práctica de lucha cuerpo a cuerpo y luego con una clase un tanto avanzada de control de chacra.
Nadie dijo nunca que la vida de un ninja fuera justa.
Luego de que su turno en la academia terminó todavía tenía que cumplir con su horario en su otro trabajo, lo cual agradeció, deseaba que ese día hubiera mucho movimiento, pues a pesar de su esfuerzo conciente no lograba quitarse de la cabeza su preocupación por la planta, a pesar de sus innumerables esfuerzos para convencerse de que Anko la podría cuidar igual o mejor que él.
Era evidente para él que por el bien de su tranquilidad mental en el tiempo que le quedara a Kakashi por regresar de su misión no se la iba a entregar de nuevo a ninguna otra persona.
La tarde transcurrió de manera normal, aunque una que otra persona le preguntó por la planta del copy-nin, y la mayoría no disimuló el asombro al enterarse de quien estaba cuidándola ese día y uno que otro hizo alguna broma acerca de que había formas más compasivas de deshacerse del desafortunada vegetal.
Al final de su turno Iruka estaba desesperado y estuvo contando los segundos para salir de su trabajo y de echo pidió que lo dejaran irse antes de lo que le correspondía de manera que dejó a Kotetsu cerrando y corrió fuera de allí hacia la casa de la kunoichi media hora antes que lo convenido, así le hubiera dicho que la esperaría en su apartamento.
Ya no soportaba un segundo más sin saber como estaría la planta, tanto así que ni siquiera le importaba si su amiga había logrado averiguar algo o no.
Pero como era de esperarse con su suerte la mujer no se encontraba allí, por lo que nuestro preocupado maestro no le quedó más remedio que irse a su vivienda y esperarla allí comiéndose las uñas.
Un par de horas más tarde, tres tazas de té tranquilizante y ocho uñas menos después nuestro shinobi, que estaba esperándola fuera de su apartamento, vio donde su amiga se acercaba caminando lentamente por la calle acompañada de Gai y con una maceta en sus manos.
Estaba oscuro así que aunque al verla se había tranquilizado un poco aún no acababa de estar seguro que era la misma que le había entregado la noche anterior.
Como ven nuestro shinobi estaba aprendiendo a no confiar en su fortuna, o su conocimiento de las cosas que podía hacer Anko era mejor que la nuestra.
En todo caso, ya su paciencia no daba para más por lo que echó a correr para encontrarla y salir de su angustia.
Efectivamente Anko había hecho una excelente labor ese día y la planta inclusive mostraba una mejoría comparada con la noche anterior y la kunoichi lucía una discreta sonrisa, como la que se tiene cuando se está ilusionado, y a su lado Gai no dejaba de hablar enumerando de manera muy florida todas las cualidades que encontraba en la mujer y lo feliz que estaba de que hubiera aceptado salir esa noche con él.
El jounin pareció darse cuenta de repente del hombre que venía a su encuentro en carrera;
-¡Buenas noches Iruka-sensei, que agradable es ver que aprovecha cada momento para entrenar como debe hacerlo un buen shinobi! De ahora en adelante tomaré su elogiable ejemplo y correré al encuentro de mis compañeros cuando tenga que reunirme con ellos, con razón mi rival lo eligió como el amado de su noble corazón.
Anko se puso a reir;
-Bueno, Gai-kun, yo creo que en realidad nuestro querido Iruka-kun solo quería asegurarse que Ukki-kun estaba bien, y por cierto me siento muy resentida, ya te había dicho que era más probable que le pasara algo malo estando contigo que ya has demostrado tu mala suerte con las matas que estando conmigo.
Y luego acercando la planta a su cara le habló usando el tono que se usa con los cachorritos o los bebés;
-¿No es cierto Ukki-kuuun? Tienes que decirle al tío Iruka que eres la planta más tierna y que tiene que ser más cariñoso, especialmente con la tía Anko y que tiene que contarle lo que hace con papi Kakashi, ¿cierto Ukki-kuuun?
Luego tomó una de las hojas de la planta y la agitó mientras hablaba tratando de imitar la voz de un niño;
-Sí tío Iruka, tienes que hacerle caso a tía Anko.
Gai se puso a reír;
-¿No es la mujer más encantadora que existe? Estoy seguro que su sentido del humor es el más notable en toda nuestra amada aldea.
Iruka estaba muy serio cuando tomó la maceta de manos de la kunoichi;
-¡Si, claro! Y entonces Anko-chan, ¿Cómo te fue hoy con el Sr. Ukki?
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El día de Anko.
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El día de Anko empezó de manera bastante normal, se levantó a las 11 de la mañana y buscó algo para desayunar en su alacena, no había ido de compras luego de su última misión pero aún le quedaba un poco del cereal con animalitos de marsmelos por lo que luego de tomar un vaso con agua para acompañarlos, la leche se le había echado a perder, le quitó el polvo a un plato hondo y se sentó a comer alegremente.
Esa mañana se sentía contenta, iba a tener una cita en la noche y aunque no lo reconociera nunca en voz alta, ya las aventuras ocasionales le tenían algo cansada y tenía ganas de probar aunque fuera por un tiempo una relación estable.
Que era lo que le parecía que era lo que Gai estaba buscando.
Estaba pensando optimistamente en su encuentro de esa noche y que ropa interior usar o si sería mejor no usar ninguna, cuando su vista chocó con el Sr. Ukki que tomaba tranquilamente el sol en la ventana.
Anko se levantó del sofá en donde estaba tomando su desayuno y compartiendo del agua que le quedaba en el vaso con la planta le dijo;
-Muy bien Sr. Ukki, ya que los dos desayunamos voy a ir a ponerme presentable y luego vamos a ir de compras porque no tengo nada en mi alacena y hoy tengo visitas, no tardo nada, espérame allí.
El Sr. Ukki pareció estar de acuerdo y la siguió esperando tomando el sol.
La kunoichi había llegado a la conclusión de que debía iniciar la auto impuesta misión que había adquirido con su amigo y dado que las plantas no eran los seres más elocuentes que existían si le iba a sacar algo a esa iba a tener que empezar con su investigación lo más pronto posible.
Después de todo solo contaba con un día para ello por lo que tenía como objetivo utilizar todo el tiempo disponible.
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Durante el resto del día Anko anduvo con la maceta en la mano mientras recorría la aldea haciendo sus compras, le pidió algunas opiniones a su acompañante acerca del tipo de sake que podría gustarle más a Gai, pero el Sr. Ukki parecía no tener más idea que ella acerca de los gustos del jounin por lo que no pudo ayudarle.
Al final Anko le dijo que no se preocupara porque entendía que no estuviera muy enterado de los gustos de su cita, o de los humanos en general, pero que de todos modos agradecía su apoyo al no mostrarse en contra del sake que ella eligió.
Luego de eso ambos fueron a la tienda de dango para que la kunoichi comiera y dado que estaban juntos pidió una mesa cerca de la ventana y colocó al Sr. Ukki en un lugar donde le diera el sol y le pidió a la mesera un vaso con agua para él.
Le pareció que el Sr. Ukki era un excelente escucha, pues no la interrumpió ni una vez y siempre se mostró muy solícito al apoyarla silenciosamente en todas sus opiniones.
La chica estaba tan contenta con esa compañía tan agradable que inclusive le dijo que el almuerzo iba por su cuenta, era una lástima que el agua y el sol fueran gratis por lo que realmente no había podido mostrar su agradecimiento adecuadamente, de verdad le había agradado ir a comer con él.
Su cactus nunca fue tan simpático.
Talvez pudiera convencer al copy-nin de que se lo dejara cuando se fuera de misión la próxima vez.
De todos modos le daba la impresión por lo que el chunin le había comentado, que las personas a las que Kakashi escogía para eso no cumplían muy bien con ese encargo.
La kunoichi luego de eso iba de camino hacia el campo de entrenamiento para verse con Kurenai cuando se encontró con una niña de frente que le impedía un poco el paso, Anko al mirarla bien se dio cuenta de que era del clan Hyuga por sus ojos tan claros y se dio cuenta también de que miraba fijamente al Sr. Ukki, bien, suponía que tendría que preguntarle que querría;
-Oye niña, ¿que no deberías estar en la academia?
La niña le contestó sin dejar de mirar a la planta;
-Ya salimos de clases, pero Iruka-sensei nos dijo que cuando Kakashi-san estuviera en una misión iba a dejar a Ukki-san con nosotros ¿usted piensa dejárselo mañana también?
La kunoichi levantó más la maceta alejándola de la niña;
-Y qué si lo hago, al Sr. Ukki le gusta estar conmigo, ¿verdad Sr. Ukki?
Las dos se quedaron viendo a la planta un rato...
...
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Luego cuando se hizo evidente que la planta prefería no dar su opinión, la jounin decidió mejor dar por terminado ese encuentro;
-Bueno, el Sr. Ukki es demasiado cortés como para elegir a alguna de las dos y es grosero de nuestra parte pedirle que elija a alguna, por lo que para que no te me pongas a llorar en media calle te voy a contar que le dije a Iruka-kun que solo lo voy a cuidar por hoy.
La pequeña Hyuga le dijo;
-Si, eh, ¿usted es una jounin, verdad?
La kunoichi se infló de orgullo;
-Si, se me nota ¿cierto?
La niña dio media vuelta y empezó a alejarse;
-Si, bastante, ¡hasta mañana, Sr. Ukki!
Anko luego de eso se dirigió a encontrarse con Kurenai y decidieron luego de practicar un rato, parar su entrenamiento por ese día y sentarse en el suave césped de los campos de entrenamiento a comentar la próxima cita con Gai y como iban las cosas con Asuma.
El Sr. Ukki no opinaba nada al respecto y a Anko le dio la impresión de que pudiera ser que efectivamente se sintiera algo incómodo como había temido Iruka, sin embargo Kurenai le dijo que ella no creía que eso fuera posible porque bien que mal era un vegetal y estos exhibían sus órganos sexuales al aire de la manera más llamativa que pudieran, por lo que no creía que las actividades de apareamiento de los mamíferos los escandalizaran en lo más mínimo.
Anko admiraba cada vez más la sensatez de su amiga.
Ambas mujeres se quedaron conversando allí un rato en compañía del Sr. Ukki, el cual se mostró muy discreto y no incomodó a las mujeres para nada de manera que ellas pudieron seguir hablando de sus cosas personales sin que se sintieran cohibidas por su presencia hasta que empezó a oscurecer y cada cual se dirigió a sus respectivas viviendas para prepararse para sus actividades nocturnas.
Anko no estaba muy convencida de que debiera usar algo fuera de lo común esa noche, después de todo era una salida informal y no quería espantar al hombre al aparentar que estaba esperando algo más de la cuenta, solo ir a cenar algo y luego invitar a Gai, si las cosas iban bien, a tomar algo a su apartamento y después a tener algo de acción.
Al final había decidido no usar ropa interior y el Sr Ukki no opinó nada en contra de eso.
Gai como todo un caballero pasó por ella a su apartamento, seguramente él tuvo la misma idea acerca de su atuendo pues llevaba su ropa habitual, cosa que a ella no le molestaba en lo más mínimo pues dejaba muy poco a la imaginación y había que reconocer que el hombre tenía muy buen cuerpo.
Cuando ella abrió la puerta Gai se quedó admirándola un momento y luego de alabar su belleza le ofreció el brazo para dirigirse a cenar.
La kunoichi le dijo que le diera un instante pues debía traer al Sr. Ukki, Gai perdió la sonrisa que había mantenido desde el primer momento que la había visto;
-¿El Sr. Ukki, te refieres, adorable Anko, a la planta de Kakashi-kun?
La kunoichi, que ya había regresado con la maceta en la mano respondió sonriendo;
-La misma en persona.
Gai tragó en seco;
-Pero yo creía que el dulce Iruka-sensei no iba a faltar a la responsabilidad de cuidar con esmero la planta de mi honorable rival, sabes hermosa doncella, que me parece que sería algo desconsiderado con Kakashi-kun y el extraordinario maestro que los despojáramos de algo que los une ahora que mi rival se encuentra lejos de nuestra aldea…
Anko se dio cuenta de que el humor del shinobi había cambiado un poco y se imaginó que al igual que Iruka el jounin se sentiría algo incómodo teniendo audiencia o que no le gustaba la idea de andar con un chaperón por lo que trató de sacarlo de su error;
-Oh, yo jamás haría eso, solo lo cuidé por hoy porque Iruka-kun creía que podía haber algo raro en él, pero ha sido la criatura más encantadora todo el día ¿y sabes?, me parece que cree que es muy buena idea que salgamos juntos.
Gai por fin sonrió de nuevo de manera brillante;
-¡Tengo que reconocer que el Sr. Ukki es una planta muy inteligente, digna de mi rival!
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Iruka escuchó toda la descripción del día de la kunoichi con la boca abierta.
Con eso quedaba demostrado que el nivel de locura permitido por las autoridades de la aldea era mucho más alto que el que se había imaginado, por lo que no tendría que preocuparse de que lo fueran a encerrar en un manicomio luego de preguntar abiertamente a la única persona de la aldea que podía manipular plantas y a quien no le había preguntado por temor a hacer el ridículo.
Cuyo nivel permitido aparentemente era todavía más alto que el de la locura.
Ni modo, al día siguiente iría a hablar con Yamato.
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Ya esta historia casi va terminando, en el próximo capítulo, que aún no he escrito así que se vale que me den consejos, tengo pensado que nuestro chunin aclare sus dudas y que vuelva Kakashi-kun.
De nuevo les recuerdo que en esta historia no va a haber lemon para que no se me vayan a frustrar.
Muchas gracias a toda la gente que me dejó comentarios, a los que tenía dirección aquí en el sitio les traté de contestar de inmediato, espero les haya llegado mi mensaje y a los que no aquí va; akasuna_tsuki-yuue, como ves al Sr. Ukki no le fue tan mal con Anko, la pobre, todo el mundo creía que iba a tratarlo mal y en cuanto a lo que sucede realmente ya solo falta un capítulo para enterarse, muchas gracias por tu comentario. Sarga; jaja, me imagino que a Anko si debe gustarle lo s.m pero como ya medio expliqué con el comentario de kurenai no creo que le impresione lo que hagan los animales a menos que se le acerquen con una podadora, ahí posiblemente sí querría huir, la pobre, pero ya ves, Anko era buena con las plantas, loca pero no mala que no es lo mismo ;) y muchas gracias por tu comentario.
A tods su comentarios me hicieron muy feliz :)
No olviden dejarme sus ideas, comentarios y críticas siempre y cuando sean constructivas.
Besitos, XimeB
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