Hola a todos como saben los personajes no son mios, la historia si al igual que de todas con las que la comparto.


¿Amor Prohibido?

¿Como evitar amarte, si con solo tu mirada mi mundo se ilumina¿Como evitar odiarte si los hechos del pasado nos condenan?¿Como evitar vivir, si a tu lado la vida estan sencilla?¿Como hago para evitar que el odio y el amor se mezclen en mi alma?¿Como?

En el capitulo anterior.

Candy, fue atacado por un grupo de bandidos, y cuando vio a su salvador se desmayó y ahora lo que sigue...


2.-La Boda

Un día antes del ataque.

En un enorme castillo situado en la ciudad de Londres el chico de los ojos azules se preparaba para ir al encuentro con su destino.

-Mi Lord, esta noche llegaran a la posada.

-Muy bien preparen todo, les seguiremos los paso no puedo darme el lujo de que nada le pase.

-Pero si se dan cuenta, no cree que habrá problemas.

-Seré prudente no te preocupes, pero no puedo perderla no esta vez.

-Entiendo todo estará listo para cuando usted lo decida.

-Esta bien, los Cornwell me acompañara.

-Como usted ordene.

Terry se alejo asía sus habitaciones tenia que partir cuanto antes a su encuentro pronto la volvería a ver y esta vez se aseguraría de que nada ni nadie los separara ni si quiera ellos mismos.

Llevaban casi todo el día cabalgando para poder encontrarse con Candy, ninguno se podía quejar o oponerse a los mandatos de su futuro Rey además de que a todo mundo le agradaba Terrence Grandchester.

-Aprisa Cornwells no parecen caballeros.

-Maldición Grandchester es solo una mujer, debiste esperara a que ella llegara sola al castillo verdad Stear, el hombre ese que la acompaña es un salvaje si nos ve antes de entrar a nuestro territorio de seguro escucharemos algunas cuantas maldiciones de esas que tanto le gusta pronunciar.

-No le hagas caso a mi hermano Terrence, Archibald no quería abandonar los brazos de su linda esposa.

-Lo se,...se que tu hermano es un verdadero... Per..ver..ti..do.-y los dos habían terminado soltado una sonora carcajada mientras el pobre de Archí los miraba indignado.

-Oye no me insulten los dos..- si no veré que mi linda Anne se haga cargo de ustedes dos cuando volvamos.

-Creo que esa amenaza pone punto final a la discusión. No crees Grandchester.

-Definitivo quien se quiere enfrentar a una mujer furiosa.

Llegaron casi al anochecer a la posada que serviría para que Candy descansara.

-Parece que la guardia de tu prometida ya la puso a salvo en la posada.

-Así es nosotros acamparemos a unos cuantos kilómetros no quiero que me vea antes de tiempo.

-No, yo aun traigo enterradas las piedras en mi espalda de la ultima vez que acampamos, yo iré a la posada.

-Creí que le temías al Sr. García..-le había dicho su hermano burlonamente.

-Le temo pero ellos ya cruzaron la frontera a se bastante tiempo ya están en nuestro territorio lo que diga ya no importa además no permitiré que me vea...sus otros dos compañeros lo miraron desconfiando...Vamos Terrence creí que querías verla.

-Pues si pero no quiero que ella me vea.

-No te preocupes usaremos las capas y nos pondremos donde no nos de la luz.

-Diablos Cornwell, siempre me convences, muy bien nosotros entraremos y los demás levanten el campamento, deben estar listos mañana antes de que amanezca.

-Vayan ustedes dos yo iré con los demás.

-Estas seguro.

-Si así no llamaremos tanto la atención, nos vemos al amanecer.

-De acuerdo, Terry y Archí vieron como Stear y el resto de los soldados lo seguía, y luego tomaron camino asía la posada, Archí tenia razón como ya casi oscurecía la luz de las velas les ayudo bastante para evitar ser reconocidos por el Sr. García y Candy ni si quiera los noto, estaba demasiado preocupada como para prestarles atención a dos desconocidos ocultados en las sombras, solo hubo un momento en el que Terry creyó que ella se había dado cuenta que era observada por el, ya que con la mirada comenzó a revisar cada parte de la posada, por suerte para el llego el momento de retirarse en compañía de su dama una muchacha bastante joven, el la siguió con la mirada, hasta perderse asía el segundo piso.

Cuando la vio marchar le hubiera gustado seguirla pero ese español no le quitaba la vista de encima, cuando subió a la habitación que le serviría para pasar la noche pudo ver que el cuarto de ella era vigilado por dos guardias, y se sintió satisfecho de que estuviera a salvo.

El sueño no llegaba a el se sentía demasiado preocupado por todos los acontecimientos que pronto se llevarían cabo, y si ella ¿en verdad lo odiaba? Y ¿si no lo perdonaba? que iba hacer con todo el amor que le profesaba a su persona solo podía pedir a dios que los errores del pasado fueran perdonados para poder continuar una vida juntos.

Sin poder evitarlo se comenzó a sumir en sus recuerdos, recuerdos de ambos de un pasado feliz en donde a ninguno le importaba nada mas que el amor que se profesaban, la podía ver a ella corriendo a su encuentro abrazándolo con desesperación y un infinito amor, el robándole dulces y apasionados besos al cobijo de la total oscuridad, con el lago de testigo de su infinito amor, la luna acariciando su rostro y dejándolo admirar esos ojos verdes, que desde la primera vez que la vieron su corazón se quedo enamorado de ellos, perdido entre sus dulces recuerdos el sueño lo fue venciendo.

Como bien lo había dicho antes del amanecer el y Archí ya estaban reunidos con su grupo listos para seguir la caravana de Candy que la llevaría a las puertas de su nuevo hogar, la vio a la distancia subir al carruaje y permitió que el comboy avanzara una considerable distancia la suficiente para que ellos no se dieran cuenta de que eran seguidos de cerca mandando a un hombre por delante por si había algún problema les avisara rápidamente.

-Ese hombre es un bruto mira que no a parado mas que para comer, pobre de la dama a de traer el cuerpo destrozado.

-Es mejor que se de prisa.

-Lo disculpas, si fuera Anne ten por seguro que ya le hubiera enseñado como tratar a una dama.

-Archí ya estamos muy cerca de la ciudad y es mejor que se de prisa los caminos no son muy seguros, y es mejor que la noche no los tome en el bosque.

-Bueno creo que tienes razón, mientras no se han aprendidos ese grupo de bandidos ningún camino es seguro para nadie, ni si quiera para uno.

-Miedo hermano.

-Por supuesto que no...pero aun no dejo mi legado en el mundo, ten por seguro que si me topo con ellos no los dejare ir tan fácil, les daré un buen escarmiento.

-Me alegra cabalgar con ustedes dos y no con unos gallinas.

-Gracias Terrence a Archí y a mi también nos alegra cabalgar contigo, oye ese que viene ahí no es James.

-Parece que si ¡¡maldición!!, si algo le paso a Candy no me lo perdonare, y clavando los talones en las costillas del caballo partió rumbo a la caravana, al igual que sus hombres ya que si James estaba ahí algo había ocurrido y no había que perder tiempo, cuando llegaron la banda de ladrones que desde hacia un buen tiempo estaban azotando la región ya había diezmado a la guardia de Candy seguramente si no hubiera a parecido el junto con sus hombres seguramente todo hubiera tenido fatales consecuencias, el y sus hombres rápidamente repelieron el ataque sin duda alguna, hubieran ido tras el grupo que huía pero por el momento su prioridad era otra saber que ella estaba a salvo y auxiliar a los heridos .

El Sr. García agradeció al cielo que esos jinetes aparecieran a pesar del profundo rencor que sentía por ellos, después de todo hasta asía un año estuvieron a punto de ir a la guerra, ambos reinos y el sin duda hubiera matado a muchos de esos hombres.

Terry corría al carruaje tenia que cerciorarse que ella estuviera bien, necesitaba demasiado verla, su corazón latía a mil por hora el hubiera deseado que su reencuentro fuera en otras circunstancias mas favorables, pero ya no había marcha atrás, lentamente abrió la puerta sus ojos se clavaron en la figura de ella abrazando a su doncella, el contacto tan solo fue un segundo por que Candy en cuanto lo miro a los ojos perdió el conocimiento.

-Se encuentran bien.

-Si al parecer el desmayo fue por su salud y no por el susto, es mejor que duerma el resto del camino.

-Muy bien si algo necesitan no dudes en hacer no lo saber.

La doncella asintió con la cabeza y antes de que Terry se marchara le agradeció su intervención.

-No tienes por que era mí obligación.

Cerro el carruaje y dejo escapar un suspiro, esto no estaba nada bien si con solo verlo se había desmayado como iba a conseguir estar a su lado, toda su vida si en cuanto lo veía se desmayaba, sus pensamientos fueron interrumpidos por la presencia del Sr., García.

-Mi lord un gusto volver a verlo.

-El gusto es mío, espero que no le moleste que los siguiéramos, solo lamento no haber llegado demasiado pronto, hay muchas bajas.

-No me molesta que nos siguiera después de todo ambos queremos lo mismo no, y por suerte son solo heridas, gracias a dios no son tan graves con un día de descanso bastara.

-Muy bien será mejor que nos demos prisa el castillo esta todavía un poco lejos, en cuanto lleguemos aremos que el medico los revise.

-Gracias Mi Lord.

En el carruaje Candy comenzó a recuperar la conciencia se sentía terriblemente avergonzada se suponía que ella se defendería y protegería a su doncella y que había hecho se había desmayado en cuanto vio a un hombre sumamente apuesto en la puerta del carruaje, se había prometido no ser tan débil... pero esos ojos le habían hecho sentir una terrible descarga de adrenalina a su cuerpo asía mucho que no se sentía tan viva ¿quien seria?, solo sabia que pronto lo averiguaría de eso no tenia duda.

-Parece que vamos llegando Mí Lady, me pregunto si serán unos bárbaros como decía mi padre..-había dicho su doncella abriendo desmesuradamente los ojos.

-No te preocupes si son o no, estaremos bien, si algo nos llegara a pasar de seguro les traería problemas que ellos no quieren enfrentar si no, no estaríamos aquí.

-Eso espero,...no tiene miedo, después de todo usted es la que se va a casar con uno de esos brutos...aunque son bastante...apuestos Mi Lady.-dijo Jenny poniendo una cara bastante soñadora.

Candy no pudo evitar reírse de los comentarios de su doncella sin duda esta niña no era nada diplomática aun se preguntaba que había sido de Doroty no es que no le agradara la pequeña Jenny era solo que Doroty comprendía a la perfección los problemas de estado y era una excelente consejera, ni modo solo esperaba que su joven e inexperta dama de compañía, no causara problemas ahora era lo menos que necesitaba.

-No tengo miedo para eso fui educada, esa es la desventaja de mi condición de mujer.

-Lamento que la obliguen usted están linda y buena.

-Nadie me obliga es mi deber y mi obligación Jenny, incluso si hubiera sido hombre y las circunstancias lo requiriera me casaría por deber y obligación.-había dicho con voz firme pero tranquila.-este matrimonio traerá una paz duradera a ambos países...ya no podemos darnos el lujo de que mas gente muera por nada.-además de que me ayudara a hacer justicia.-ese fue el ultimo pensamiento de Candy.

-Mi madre tenia razón al decir que usted era la persona mas buena del mundo.

-Ho jala lo fuera, pero me temo que solo soy un simple ser humano que acepta y cumple su destino.

-Solo esperemos que no sea un ogro su futuro esposo.

-Yo también lo espero parece que estamos atravesando las puertas de la ciudad.

-Están hermosa jamás pensé que hubiera un lugar tan bello, es enorme toda la ciudad.

-Si es bella pero como los Hilanders ninguno.

-El Castillo se ve desde aquí ya estamos muy cerca Mi Lady.

-Entonces ayúdame llego el momento de conocer al ogro.-lo había dicho regalándole una hermosa sonrisa y cerrándole el ojo.

En cuanto la caravana se encontraba cerca del castillo los reyes fueron informados del arribo de su hijo y su futura esposa, todo el mundo quería conocer a la que seria su futura reina, muchos de los que estaban ahí, habían ido mas que nada para saber si esa mujer seria de confiar o seria una espía de su nación aun no estaban muy seguros de que su futuro rey se casara con la hermana de uno de los jefes de los clanes mas poderosos del país vecino, mas si este era casi igual de importante que su mismo rey.

Terry bajo de su caballo y saludo a sus padres, con una reverencia y se puso justo detrás de ellos al igual que los Cornwells, que eran sus primos, pudo ver como Archí se acercaba al lado de su esposa y esta lo besaba tiernamente en la boca, solo esperaba que algún día Candy le recibiera de la misma forma, el mozo se acerco a abrir la puerta del carruaje, de Candy el Rey se acerco a recibir a su futura nuera, al verla quedo impresionado de su belleza sin duda alguno, sabia el motivo por el cual su hijo se había enamorado perdidamente de ella, era simplemente una criatura adorable, lo supo al ver sus ojos dulces y calidos y esa linda sonrisa que escapaba de sus labios.

Candy tomo la mano del Rey se sentía tan nerviosa, al fin había llegado a su nuevo hogar ¡jamás podría llamar familia! a unos desconocidos, la mano del Rey era demasiado calida para ser un ogro como lo llamaba la pequeña Jenny, hizo una reverencia ante el soberano, y vio como el lentamente se acercaba a ella dejando atrás todo protocolo.

-Bienvenida a tu nuevo hogar espero te sientas como en casa.

-Gra..gracias Mi Lord, es un placer estar aquí.

-Pero deja tantos formalismos atrás querida, ahora serás como mi hija.

-Su hi...ja, gracias pero de todos modos es mi deber mostrar respeto por usted.

-Y quien a dicho que me lo faltas, si me llamas solo Richard, papa o padre como mas gustes, además algún día tu serás quien haga que la sangre de los Grandchester se expanda.

Candy no había evitado enrojecer, por el comentario del rey, bonita forma de decir que quería nietos, sin duda era un hombre bastante simpático y hasta ahora parecía que todas sus conclusiones habían sido por demás erróneas ¡pero y si no? tendría que andar con sumo cuidado su corazón ya había sufrido demasiado por culpa de ellos y no se podía dar el lujo de confiar y que terminara mas destrozado de lo que de por si se encontraba.

-Ven es hora de que conozcas a tu futuro esposo.

Candy sintió un nudo en la garganta la tan esperada hora había llegado ¿ cómo seria? sus ojos recorrieron a la gente buscando algo que le indicara quien era, pero nada podía ver gente de todo tipo, unos regalándole una sonrisa otros escrutiñandola de pies a cabeza con la mirada y otros completamente indiferentes a ella, todo el que habitaba en el palacio o casi todos se encontraban ahí mirándola como un verdadero bicho raro, respiro hondo cuando el rey paro en seco y llamo a su hijo a su lado, un joven que se encontraba parado hasta el fondo camino con paso firme a su encuentro cuando sus ojos se encontraron unos con los otros, Candy no pudo dejar de soltar un quejido ahogado, los había reconocido como los ojos, de su sueño, como los ojos que siempre terminaban sumiéndola en una infinita tristeza y nostalgia por un pasado que ahora sabia no quería que volviera a su memoria, y también eran los ojos del hombre que recién la había salvado esa tarde.

Terry la miro, y le tomo la mano posando un beso en el dorso de esta dándole la bienvenida, había palidecido totalmente, sintió su mano temblar, bajo su contacto.

-Bienvenida Mi Lady.

-Eras tu..-Candy hizo una reverencia.-un.. pla..ser Mi.. Lord.

-Terrence por favor.

Candy asintió y tomo el brazo que le ofrecía camino con ella hasta donde se encontraba la madre de este una mujer sumamente hermosa, pero demasiado fría eso pensó Candy, asi que cuando Eleonor la abrazo y comenzó a llorar eso quedo totalmente descartado.

-Perdona pero es que estoy tan contenta, no tengo hijas así que espero que me veas como una verdadera madre, para ti, eres tan linda con razón.

-¿Con razón que? pregunto Candy bastante confundida.

-Nada, nada disculpa a mi esposa esta tan emocionada, ahora que te casas con Terrence el ya no tendrá excusas para ausentarse del reino como lo asía antes.

-Entiendo.

-Ven te presentare con la demás familia, ellos dos son los hermanos Cornwell, son hijos de la hermana de Eleonor.

-Mucho gusto Mi Lord.

-El gusto es nuestro yo soy Alistard Cornwell soy el mayor, este es mi hermano Archibald y ella es Anne su esposa .

-Espero que podamos ser amigas Candy.

-Yo también lo espero.

-Será mejor que entremos ay un banquete en honor tu yo querida Candy.

La cena en su honor era esplendorosa, deliciosa comida preparada en su honor, música, baile además de que las personas mas importantes del reino se encontraban reunidas en el gran salón, festejando el arribo de Candy al palacio muchos de ellos en verdad eran sinceros se alegraban que el heredero se casara con ella, ya que su unión garantizaría paz entre ambos reinos, Candy estaba disfrutando de la cena asía mucho que no se sentía tranquila, siempre tenia angustia, pero entre esas personas no lo estaba, la joven Sra. Cornwell era un verdadero ángel, se esmeraba tanto por ser su amiga, que lo estaba logrado, su prometido se encontraba sentado a su lado parecía indeciso entre tomar o no tomarse su copa de vino, pero siempre observándola sin que supuestamente ella no se diera cuenta, podía ver su perfil de vez en cuando era sumamente apuesto, joven y no parecía ser un bruto como había dicho la joven Jenny, ninguno de ellos lo parecía, desde el momento en que lo reconoció como su salvador quería agradecerle pero no había podido, se mordió el labio inferior ya que su sola presencia la intimidaba, respiro hondo y tomo el valor para dirigirle la palabra.

-Gracias por salvarnos esta tarde.-le dijo muy cerca de su oído.

-De nada, se había encogido de hombros como si no fuera importante.-Era mi deber.

-De todos modos gracias.-Había dicho demasiada desilusionada, y que le importaba ha ella si se encontraba ahí por deber y solo el maldito deber, acaso ese no era uno de los principales motivos de la estadía de ella en esas tierras, de repente se sintió triste, y quiso retirarse, se puso de pie llamando la atención del rey.

-Sus majestades gracias por el recibimiento y la cena pero...creo que es hora de que vaya a descasar el viaje a sido agotador y por desgracia mi salud no a sido muy buena últimamente.

-Lo sabemos y entendemos a la perfección será mejor que, Terrence la acompañe a sus aposentos.

-No es necesario, cualquier creado puede hacerlo.

-Lo siento Mi Lady pero es mi obligación acompañarla y asegurarme que se le proporcione todo para estar cómoda.-lo había dicho parándose a su lado y tomándola del brazo.

-Como gustes.-había dicho Candy por demás cansada, no le agradaba que la gente hiciera las cosas por obligación, toda su vida su tía le había inculcado que las obligaciones estaban antes incluso de lo que uno quisiera, y ella siempre se había prometido luchar por hacer siempre lo que ella quería pero ahora eso estaba fuera de su alcance.

Candy caminaba al lado de Terry por los enormes pasillos del castillo tomada de su brazo, el castillo era hermoso tanto por dentro como por fuera, además de que era demasiado inmenso si se perdía seguramente tardarían demasiado en dar con ella.

-Esta será tu habitación por el día de hoy.- Terry le abrió la puerta dejando ver una alcoba enorme , con pieles de oso en el piso cerca de una enorme chimenea y frente a ella una enorme cama, con una ventana que mostraba un paisaje de verdadero ensueño los paramos Ingleses, le trajeron a su memoria las hermosas montañas en las que creció, y a las cuales probablemente jamás volvería.

-Descansa y nos vemos mañana.- le dijo Terry interrumpiendo las añoranzas de su tierra.

-Nos vemos y gracias por todo.

-Que suerte tiene Mi Lady de que su prometido, no sea un bárbaro al igual que toda esta gente, creo que mi papa estaba bastante equivocado al igual que su prima, se sentirán felices de saber que usted va a estar bien en especial su hermano y su tía. Candy escuchaba a Jenny hablar mientras sus ojos seguían clavados en la puerta por donde se había marchado Terry.

-Se que se tranquilizaran al saberlo, será mejor que durmamos mañana será un día demasiado largo, te gusto la habitación que te asignaron.

-Si yo creí que me iban a dar una junto a los demás criados pero me dieron la de al lado su yo vaya que esta gente es muy considerada con usted, Mi Lady.

-Si pero yo no me confiaría.

-Creo que el convivir tanto con su prima la ha vuelto demasiado desconfiada, usted no era así.

-Tal vez, pero eso ya no importa si ni siquiera recuerdo como era antes, tu sabes como era antes de que olvidara, yo solo tengo recuerdos de niña pero nada mas.

-Yo no la conocía, pero se que Doroty.

-¿Doroty? a ella la recuerdo era mi dama de compañía, sabes por que se fue?

-Solo se que se enamoro y huyo con el, a tierras lejanas.

-No lo sabia.- la miraba por el espejo mientras le cepillaba el cabello, no sabia , nada de lo que Jenny le contaba mas bien no lo recordaba, pero Jenny no sabia mucho solo sabia lo que había escuchado, muchas cosas de su vida para ella eran un verdadero misterio desde hacia dos meses que había despertado, después de haber estado sumamente enferma incluso a punto de morir, se alegraba de que Jenny fuera tan comunicativa aunque ella realmente no sabia mucho de su vida pero nadie le quería decir, ni si quiera se esforzaban en ayudarla a recobrar sus memorias, solo había una persona que desde que despertó había estado al pendiente y había sido "honesta" con ella, su prima Elisa, por ella sabia de los conflictos entre los dos reinos, por ella sabia que los Grandchester no eran de fiar al igual que cualquiera que habitara esas tierras, debía creer en su prima después de todo llevaban las misma sangre en las venas y ella seria capaz de mentir ¿Ho no?.

-Listo, seguramente será la novia mas linda del mundo mañana.

-Gracias Jenny ahora ve a descansar, mañana será un día muy ocupado.

Jenny asintió y se retiro a la alcoba de al lado, Terry la vio salir, y espero un buen rato a fuera de la habitación de Candy, mientras tanto Candy intentaba conciliar el sueño había sido un día por demás extraño últimamente muchas cosas que le ocurrían eran como un de ja vu, que le erizaban los bellos de la piel, su prometido era todo menos lo que ella había imaginado muy en el fondo de su corazón agradecía ser el, con quien tuviera que casarse pero no debía olvidar la promesa que le hizo a un muerto...a su hermano ella se encargaría de vengarlo, haría que Terrence Grandchester maldijera el momento en que ella puso un pie en sus tierras, haría de su vida un verdadero infierno tal como Elisa le había aconsejado, con esos pensamientos el sueño se apodero de ella transportándola a las orillas del lago, en donde su amor la esperaba y por primera vez en mucho tiempo la tristeza no se apodero de ella.

Terry entro a la habitación de Candy un par de horas después, no quería que ella se diera cuenta que era espiada, se acerco a la orilla de su cama y ahí estaba ella, era la visión de un ángel, le hubiera gustado a acariciar su rostro pero sabia que seria una imprudencia, asi que haciéndole la promesa de felicidad eterna se marcho, a recordar un hermoso pasado y a soñar con u hermoso futuro para ambos.

La mañana llego y todo el reino se encontraba sumamente emocionado, por la boda del hijo del rey, aunque hubieran preferido que la novia fuera alguien de su reino quienes eran ellos para opinar, pero a todo mundo había llegado el rumor de que la novia era una mujer sumamente hermosa solo rogaban a Dios que esta unión trajera paz al reino por mucho, mucho tiempo, en el palacio todo era caos los empleados se esmeraban por que todo estuviera listo y a tiempo, la reina era un manojo de nervios al igual que el rey, Candy permanecía demasiado tranquila, mas bien fría tratando de que esto no la afectara, Jenny, la había ayudado a arreglar junto con la Reina y Anne, habían hecho un trabajo excelente, Candy lucia demasiado irreal debido a su belleza parecía una hada que solo visitaba de vez en cuando a los mortales.

-Luces preciosa, serás una digna representante de la casa Grandchester, tus antepasados deben sentirse orgullosos de ver la mujer en la que te as convertido.

-Gracias seguramente lo estarán.-si el novio no fuera su hijo si que lo estarían.

-Anne y yo hemos terminado te estaremos esperando en la catedral al igual que Terry.

-Te..rry.-lo dijo casi en un suspiro asi lo llama usted.

-Todos lo que los queremos le llamamos asi espero que algún día tu también lo hagas.

Candy solo asintió mientras recibía un beso en la mejilla de parte de La Reina y otro de Anne, las vio retirarse y se sintió mal de estar a punto de ir a jurar amor, fidelidad y sobre todo lealtad a un hombre por el cual no podía sentir mas que odio, rencor, por haberle arrancado la mitad de su corazón, suspiro no podía llorar no ahora y no después de todo lo que había pasado por llegar a este punto sin retorno en su vida, tomo un pedazo de tela del tartan de su clan, lo beso y lo guardo cerca de su corazón, una promesa era una promesa y ella había jurado vengarse y lo haría a pesar de todo y de todos.

-Mi Lady es hora.-Jenny había llegado para llevarla al lugar donde se efectuaría la boda.

Terry caminaba de un lado a otro dentro de la abadía, sus padres se habían casado ahí y ahora era su turno estaba emocionado, de unir su vida de nuevo a la de Candy, el se encargaría de que ella recordara la haría olvidar todo el dolor que sintió al separarse, se ganaría de nuevo su amor para que cuando recordara lo perdonara, pedía a dios ser capaz de ser feliz sin que el pasado los alcanzara y les cobrara los errores del pasado.

Candy llego a las puertas de la iglesia en compañía de Jenny, mucha gente del pueblo estaban reunidos ahí, la vieron bajar y entrar a la iglesia sin duda era hermosa, dentro Anne al lado de su esposo al verla llegar se sentían felices por ella y su primo, la vieron avanzar sola asía el altar donde la esperaban, los reyes y su futuro esposo, la ceremonia se llevo a cabo entre lagrimas de algunos de los presentes y la emoción del corazón de Candy, pero sobre todo el amor que Terrence le profesaba, cada uno hizo sus votos, y firmaron el acta correspondiente al igual que los testigos, ya que ese día debía ser recordados por todos, por ser el día en que el príncipe se unía la mujer que amaba, después de oír las palabras que solo reafirmarían su destino, Terry beso a Candy, teniendo como cobijo el Ave Maria, y la mirada de casi todo su pueblo.

Ave Maria! Vergin del ciel

sovrana di grazie e madre pia

che accogli ognor la fervente preghiera,

non negar a questo straziato mio cuor

tregua al suo dolor!

Sperduta l´almamia si prosta a te

e pien di speme si prosta ai tuoi piè,

t´invoca e attende che tu le dia

la pace che solo tu puoi donar

Ave Maria!

Ave Maria Gratia plena

Maria Gratia plena

Maria Gratia plena

continuara...


¿Que les parecio?, espero les gustara un poquitin, bueno se que la historia no dice mucho al principio, poco a poco ire revelando los secretos, de la vida de todos, no soy muy buena guardando secretos, bueno Archy y Stear son primos de Terry, que ideas mias, pero nesesarias, La pecosa esta desmemoriada, y gran parte del ¿por que? de las cosas estan perdidas en sus memorias, y por ultimo si aparece Elisa de consejera, ningun consejo bueno saldra de su boca y ya le paro por que si no contare mas de lo devido, y como dije al principio nada es lo que parece, ni es lo que deberia ser, gracias por sus comentarios, por cierto si quieren escuchar el ave maria lo he puesto en mi perfil en donde dice musica, y esperare sus quejas, dudas, correcciones y ¿por que no? sus alavansas esas son las que alimentan mi alma.