N/A: hay un pequeñísimo spoil de "Skin deep" (segunda temporada… si no me falla la memoria, jajaja). Dedicado a todas las fans de esta intrincada y hermosa amistad. Espero que lo disfruten.
"Elegir"
--- House POV ---
Estrujar la cicatriz doliente, frotarse el músculo anquilosado o retorcer la palma ampollada sobre el extremo curvado del bastón no hará que el dolor desaparezca. Lo sabe. Sin embargo no puede evitar que la anatomía busque sus propios medios para lenificar los espasmos.
Como médico brillante descubrió que no existen sustancias en las yemas de los dedos que liberen toxinas productoras de antígenos combatientes de dolores crónicos, pero prefiere creer que si tuerce la espalda haciéndose un ovillo o aprieta muy fuerte la herida la falta de circulación le adormecerá la pierna entera y eso sería, en todo caso, mejor que sentirla arder por estar muriéndose muy lentamente.
El dolor se expande desde su epicentro, el muslo derecho semi-extinto, hasta las últimas ramificaciones del cuerpo. De a poco el genio va desmotivándose, el pre-diagnóstico pierde su forma y las cadenas deductivas que llevarán a la nueva paciente hacia su salvación comienzan a ser carcomidas eslabón por eslabón. Es imposible poder pensar con claridad, divisar una luz de esperanza, cuando el sufrimiento se convierte en el punto fulgurante que no deja ver otra cosa. Hace tiempo ya que House no ve otra cosa mas que ése punto, punzante, blancuzco, que lo arrastras más y más hacia la adicción. Y de fondo escucha la voz de Cameron, firme aunque sin dejar de parecer dulce, llegar hasta sus oídos con represalias, avivándole el dolor dentro de su pierna. Es que el "péndulo moral" de Allison nunca se detiene, y no dar aviso sobre lo que estaba ocurriendo con la reciente modelo que ingresó a diagnósticos iba en contra de lo que ella suponía que era lo correcto.
El dolor continúa su vertiginoso ascenso. Para este momento ni el maltrato por simple diversión hacia sus pollitos, el piano o millones de frascos de vicodin pueden engañar a su mente del dolor que siente, ni siquiera distraerla del tortuoso padecimiento durante una milésima de segundo. Entonces recure a James sabiendo que a penas le esboce "me duele la pier…" volverá a psicopatearlo tirándole con los artículos que leyó entre consulta y consulta sobre la psicología moderna por la cabeza. House tendrá que rezongarle para que cierre la boca y haga lo que le pide, y Wilson no cerrará la boca ni se prestará a ser su títere. Pero a pesar de eso tratará de encontrar una manera para aliviarlo, ya sea con palabreríos retóricos o más recetas; sea con su pura y simple presencia o con la infinita insistencia suya de que todo su rollo es psicosomático. Gregory sabe que no hay otro que lo entienda del modo que Wilson lo hace, y que él va a escucharlo, a ayudarlo, cuando necesite un respiro.
James es y será quien asista a House cuando todos los demás le sean indiferentes, el paladín que tratará que el dolor de su mejor amigo muera con las pastillas y no que House muera de dolor.
Por eso House siempre elige a Wilson.
