Agradezco a todos por sus comentarios y suscripciones…
GRACIAS GRACIAS GRACIAS
xD
Disfruten la conti…
AMOR BAJO LA LUZ DE LA LUNA
Inuyasha cabalgaba por las oscurecidas calles de París…. Todavía con las palabras de su tío retumbándole en la cabeza…
"Me has decepcionado, Inuyasha…"
Había hecho lo correcto… no podía matar a aquel joven de esa manera tan inhumana… no importaba que fuera gitano, era una persona… Nunca lo había notado, pero ¿que tenía su tío contra ellos?...Además durante un breve momento había tenido la intención de hundir su espada en el cuello de ese chico, pero algo en su interior lo detuvo… una voz en su pecho le dijo…"No"…Era muy extraño….
Sabía que su tío Naraku se había encargado de el desde niño, y que a el le debía todo lo que tenía… y sin embargo no se sentía mal por haber desobedecido esa orden … pero aun estaba pensativo.. Razón por la cual se había escapado de su casa a esas horas para andar en caballo… como si en el fondo de su alma algo le faltase…
Cabalgaba sin importarle hacia donde…cuando al levantar la vista divisó una figura sobre el puente…
En ese instante todo en la mente de Inuyasha se desmorono… como si se la hubiese llevado el mismo viento con el cual Kagome se despojó del velo para sentir la brisa nocturna con más libertad…
Fue como si todo su atención fuese captada por una sola cosa … sintió como si sus ojos se fueran a salírsele del rostro para contemplar más de cerca de aquella joven… por lo que se bajó del caballo y ocultó tras un árbol ,… la vio más de cerca… Era imposible de creer… frente a él,… un ángel, una belleza en carne y hueso:
Su figura era perfecta,… su piel, con una ligera tonalidad morena, brillaba con la luz de la luna llena,… su cabellera negra y abundante que le caía sobre los hombros descubiertos,… unos ojos grandes, de un marrón muy intenso… y una carita de flor, con el ardor de la vida y la dulzura de la miel… todo provocaba atracción y confianza en ella…
Durante varios minutos se quedo viéndola en silencio…sintiendo como dentro de el su corazón parecía querer salirse de su pecho… ¿Qué era esa sensación? … era algo que nunca en la vida había experimentado hasta aquel instante,… No sabía por qué, pero no podía apartar sus ojos de esa joven…
Kagome (que ignoraba su presencia) se volvió a colocar el velo y procedió en su camino hacia la panadería… pero esta vez con Inuyasha siguiéndola…
La chica camino unas cuantas calles más hasta llegar a la panadería, allí se detuvo y mientras compraba las cosas atreves de la ventanilla de la tienda…
Inuyasha volvió a ocultarse tras otro árbol… allí se detuvo un momento para pensar en… ¡¿Qué estupidez estaba haciendo?!…. ¿Porque la estaba siguiendo como encantado?…. No sabía muy bien que le pasaba… solo que quería saber quién era ella y ¿por qué nunca la había visto antes?... ¿Cual era su nombre?... ¿Donde vivía?...en fin quería saberlo todo…
El joven se sacudió la cabeza,… pero cuando volvió a ver a la chica ella ya no estaba por la calle… Así como si nada había desaparecido… Inuyasha miró para todas partes pero simplemente no pudo localizarla… ¿Y si fue su imaginación?…. ¿Y no había visto nada en realidad? …Después de todo, una belleza tan grande no podía ser real… (Que tal flechazo ¿no creen?)
En ese instante se oyeron las 10 campanadas… que hicieron reaccionar al chico… que inmediatamente volvió a donde había dejado el caballo, si su tío descubría que no estaba en casa… pues, sencillamente le iría muy mal…
Mientras tanto en otro lado…
Auch,… - gimió Miroku mientras Sango le echaba vino en la herida de su hombro
(N.A: En los tiempos antiguos el vino se utilizaba para ayudar a limpiar las heridas)
¿Esto es necesario?... – dijo mientras se mordía el labio…
Si… -dijo la castaña seriamente…
¿Sigues molesta con migo?... Es solo un rasguño… – dijo el ojiazul…
No es por eso… - dijo Sango con voz apagada… no pudo terminar su oración…
Lo que pasa es que cuando haces esas cosas, Sango es la que más se preocupa por ti… - intervino Shippo, que los miraba sentado sobre la mesa…
Segundo de silencio…
¿Eso es cierto?... – pregunto Miroku extrañado a Sango…
Yo…
Un rubor muy intenso cubrió el bello rostro de la castaña, que volteo su mirada para no sentir la del ojiazul…
Ya se ha tardado… - dijo de pronto la anciana Kaede …
Es verdad, Kagome no viene… - dijo el gitanillo…
Antes de que alguien dijera algo más…Miroku se levantó de la silla…
¿A dónde vas?... – pregunto Sango…
Pues ¿a dónde más?… a buscarla… - dijo el joven …
¿Saldrás de nuevo?... – pregunto Shippo
Claro...hay que traer a Kagome – dijo con firmeza… - Ahora vuelvo…
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Con la bolsa del pan en los brazos, durante unos momentos pensó que llegaría tranquila… pero en cuanto oyó las mismas campanadas que habían alertado a Inuyasha, decidió apresurarse… por lo que comenzó a correr…
Mientras lo hacía un collar, que llevaba en su cuello , se le cayó … provocando que la joven se detuviera para recogerlo…Al agacharse para hacerlo unas botas aparecieron delante de ellas… levantó la vista… pero no fue necesario, dos soldados la tomaron de los brazos , obligándola a pararse…
Oye gitana… ¿de dónde sacaste esto? … - pregunto uno de ellos con desprecio mientras le arrebataba la bolsa con sus compras…
Lo compré - dijo Kagome con atrevimiento mientras intentaba recuperar lo que era suyo…
Los gitanos solo saben robar, nunca pagan por nada… - dijo el otro soldado sujetándole los brazos detrás de la espalda…
¡Suéltenme!… - Kagome le pateó el pie a uno de ellos… este chilló de dolor…
¡Maldita gitana!- dijo el otro agarrándola con más fuerza hasta provocarle un dolor en el brazo…- ¡Quizás en el palacio de justicia no muestres esa rebeldía!- dijo con perversidad….
Kagome no sabía qué hacer,…cuando en eso… casi de la nada y en medio del forcejeo… un jinete apareció y arrebató su víctima a aquellos desalmados…
Durante un breve momento Kagome no supo quien era su salvador solo que ya no se encontraba siendo injustamente lastimado por los soldados sino entre dos brazos que la sujetaban con delicadeza…
Inuyasha frenó el caballo justo en frente de los soldados, dejó a la sorprendida Kagome sentada sobre la silla…(Dándole a la joven el mínimo tiempo para ver su rostro) y desmontó…Los soldados indignados por ello desenvainaron sus espadas…
¡¡Como te atreves a desafiarla la ley!!… - dijo uno de ellos enfurecido…
¿Como me ha hablado, Sr.?... – dijo Inuyasha con seriedad, mientras dejaba que los dos hombres vieran su cara…
¡Joven Inuyasha! … - exclamaron
Se arrojaron a sus pies…
Disculpe nuestra insolencia… - pidió uno de ellos…
Merecemos un castigo por tratarlo así… - dijo el otro…
Eso lo veremos después… Ahora, ¡Largo!- les grito Inuyasha enfadado…
Los hombres se marcharon veloces…
Inuyasha se volvió hacia la bella joven que tenía sentada en el caballo…Kagome también lo miro con un cierto brillo en los ojos… apoyo sus manos sobre los hombros del joven cautivada por los ojos dorados , la porte tan varonil y la ayuda que le había prestado…., y con dulce voz preguntó…
¿Quién eres?
Mi nombre es Inuyasha,… - y asiendo una reverencia añadió – Para servirte,…
…Gracias… - fue lo único que dijo Kagome antes de deslizarse por la silla tomar su bolsa y desaparecer el medio de la noche…
Inuyasha se había quedado quieto,… quizás estaba demasiado impactado para seguirla, o porque en ese instante otra pensamiento que no creía, pasaba por su cabeza…
"Una gitana… es una gitana"- pensó con cierta pena…
En ese instante un vio un destello en el suelo… ¡Era el collar!…Inuyasha lo observo durante algunos momentos en su mano… la chica se había desvanecido de nuevo…ahora le era imposible devolverlo…
La pelinegra corría por las oscuras calles de París… todavía sin quitar de su mente esos bellos ojos dorados, y de la manera en como el apuesto joven la había salvado… había llegado como caído del cielo… y al rescatarla no había sido duro ni nada por el estilo… había sido como si una ráfaga suave de viento la tomara en brazos… Que sensación más extraña y a la vez agradable…
De pronto cuando ya estaba cerca de su hogar… se paro en seco… ¿En que estaba pensando?... Para que esos soldados se hubiesen humillado ante él de esa manera, debía de ser una persona muy importante,… un noble, alguien de la alta sociedad…y ¿ella que era? : Una pobre y humilde gitanilla... nada más…
Recordar eso le hizo sentir un pequeño dolor en su corazón… ¿Porqué le dolía? … Era la primera vez que alguien que no fuese de su comunidad la trataba de esa manera,… y ahora se daba cuenta de que no podría siquiera darle las gracias a ese joven…
Pensaba en esto cuando sintió una mano en su hombro… Se sobresaltó…
Tranquila… - dijo Miroku – Soy yo…
Oh,… - Kagome respiro aliviada… - Me asustaste…
¿Como pretendes adentrarte en la ciudad de noche, si te asustas con un simple toque en el hombro? – pregunto su compañero…
No es por eso… - dijo la chica, aún agitada – Pero ya me pasaron suficientes cosas hoy…
¿Estás bien ?... – preguntó el ojiazul angustiado… - Te ves rara…
Estoy bien… - dijo Kagome tratando de quitarse ese semblante… - No es necesario que te preocupes tanto… - añadió haciéndose la ofendida de broma...
"Ojala pudiese decirte porque lo hago…Kagome…" pensó el chico sonriendo por lo bajo
Vamonos ya… - añadió la pelinegra…
Regresaron a la casa de la anciana Kaede dentro de la corte…
Luego Sango y Miroku se marcharon a sus casas cada uno… Shippo como otras ocasiones se quedo dormido sobre la mesa… por lo que hubo que llevarlo a su cuarto…, luego de eso la joven ayudo a la amable Sra. a lavar los traste… poco después ella pidió a Kagome que ya durmiera, la pobre se veía muy cansada… la chica agradeció todo y se fue a su habitación…
Se tumbo en su cama con la mirada puesta en el techo… todavía pensando en su joven héroe de ojos dorados… ¿Quien sería?... ¿Porque la habría ayudado? … solo su nombre sabía…
"Inuyasha…" – pensó la joven… y se quedo profundamente dormida…
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Echado sobre su cama, aun vestido, Inuyasha le daba vueltas y balanceaba al collar delante su rostro… Era una pieza de joyería muy extraña… Se trataba de un trozo de cuarzo plano del tamaño de una nuez pequeña, con un cristal tranparente en medio… tenía varias marcas alrededor hechas con un cincel que el joven peli plateado no tenía ni idea de que significaban… solo pensaba si algún día volvería a ver a aquella joven, y si podría devolvérsela…En eso, la puerta se abrió…
No bajaste a cenar… - dijo su tío entrando sin darle importancia…
No tenía hambre… - dijo Inuyasha poniéndose de pie de inmediato…
Ya veo… - dijo Naraku en su tono habitual de seriedad…
Hubo un breve silencio en el que el joven no supo si hablar o permanecer en silencio pero, prefirió lo segundo…
He pensado en lo que hiciste en la mañana… - continuó Naraku
Inuyasha levanto la mirada sorprendió… ¿Que le iba a decir su tío?…
No tienes la culpa… - dijo, y la sorpresa del joven aumentó… - Haz heredado la debilidad que tu padre tuvo en su juventud,… era normal que demostrarás piedad a aquellos que no la merecen…
La sorpresa de Inuyasha desapareció para dar lugar a un enojo que tuvo que mantener dentro de él… Detestaba que la gente, incluyendo a su tío, dijeran esas cosas de su padre…, aunque no recordaba mucho de él, que le dijeran débil o cobarde le hacía hervir la sangre… solo pudo presionar los puños…
Pero no te preocupes… - dijo, con una extrañeza en su voz, Naraku – Yo me encargaré de que aprendas a convertir tus manos en maquinas a favor de la ley y la justicia…
Sin decir más abandono la habitación,…
Inuyasha se sintió más furioso de lo que estaba antes… y lo más desesperante es que costaba trabajo creer que estaba entre la persona que lo había criado desde niño y una débil voz interna que le decía que hacer,… y que por más que intentaba no podía ignorarla…
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La leche se hervía a fuego lento en una olla sobre el fuego… La Sra. Kaede se ocupada de ella, mientras los tres chicos… sentados alrededor de la mesa… esperando al cuarto miembro de su grupo…
Kagome, ¿se levantará tarde otra vez? – preguntó el pequeño Shippo… que balanceaba las piernas debajo de la mesa como síntoma de aburrimiento…
Es lo más probable… ayer se veía muy cansada… - dijo Sango mientras le daba vueltas a su tazón vacío…
Miroku permanecía con los brazos cruzados, sin decir nada: lo que Sango decía era verdad, Kagome ayer había estado muy rara…él la había sorprendido con un semblante extraño cuando estaba en la calle… si de verdad le había pasado algo, ¿porque no se lo había dicho? …
Miroku... – Shippo le jalo la manga sacándolo de sus pensamientos… - Si no te vas a tomar tu taza ¿me la dejas a mí?... – pregunto, ya que el ojiazul no había tocado nada de la mesa…
Oh,…si claro adelante… No tengo hambre- respondió vagamente…
Gracias….- el gitanillo se la bebió de un sorbo…
Sango estaba por preguntarle a Miroku si sentía enfermo o algo así,… cuando su amiga pelinegra entro en la estancia…
Buenos días, Kagome…
Buenos días chicos… - dijo la joven aun frotándose los ojos… y con un aire de depresión se sentó en la mesa …
¿Sucede algo malo, Kagome?... – pregunto Miroku ( ¿Cuando te vas a cansar de preguntar eso?)…
Es el collar de mi madre… - dijo Kagome con tristeza – Lo he perdido…
¿Qué? - exclamó su trió de amigos…
¿Estás segura?… - preguntó la anciana Kaede mientras le servía un tazón de leche... – Revisaste bien tu habitación…
Si… además nunca me la quito...- dijo la pelinegra dolida… - Temo que se me halla quedado en algún lugar de la calle…
No te preocupes… de seguro ya aparecerá… - dijo Sango tratando de animar a su amiga – Esa joya es única...Todos en la "Corte de los Milagros", saben que te pertenece…
Sango tiene razón… - dijo Miroku sonriendo… - así que mejor apúrate, que tenemos que ayudar a poner el pan en la mesa… - añadió en tono responsable…
Si… luego de eso no descansaremos hasta encontrarlo... – le dijo Shippo
Luego de eso Kagome se sentía mucho mejor, tomo rápido su tazón de leche,… y el cuarteto abandonó el lugar…
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Un silencio roto por un golpe,… dos golpes… una patada… una caída sobre el piso de lisa madera…Inuyasha se sobó el golpe sentado aún en el suelo… mirando con rabia aún a su adversario…
Joven, Inuyasha… se encuentra distraído esta mañana… - dijo amablemente su Profesor de Artes Marciales…mientras le extendía la mano para ayudarlo a levantarse…
Lo siento,… Maestro Akitawa… - dijo Inuyasha levantándose…- No me siento muy concentrado…
Su tío espera ver mejoras… - dijo su profesor en tono serio… - Le sugiero intente eliminar esa distracción…
Inuyasha resopló un poco fastidiado… había estado intentando quitarse esa distracción toda la mañana, pero no podía ignorar esa pregunta taladrando su cerebro…
Es un poco…difícil… - dijo el peli plateado por lo bajo – Sabe que desde que soy niño, cuando tengo una pregunta en la cabeza no puedo ignorarla hasta que me es respondida…
Bien… Quizás debamos hacer una pausa para eliminar se distracción... – dijo Akitawa amablemente a Inuyasha… y tomaron asiento a un lado del salón… - ¿De que se trata, Joven?
Inuyasha saco el collar de su bolsillo y lo coloco en la mano de su profesor…
Quisiera saber que significan esos símbolos alrededor de la joya… - dijo el chico señalándolos – Pase toda la mañana en la biblioteca pero no encuentro su significado…
Interesante… - dijo viendo el collar, añadió en tono de burla - Ya me sorprendía verlo ha usted tanto tiempo en la biblioteca… - volvió su mirada al collar… -Déjeme ver si puedo hacer algo…
Le dio vueltas,… lo examinó en todas sus dimensiones durante casi dos minutos… Inuyasha mantenía la poca paciencia que tenía para esas cosas…
Creo… que es una especie de escritura egipcia… pero también tiene rasgos musulmanes… ¿De dónde la ha sacado?… - pregunto con interés…
Lo… encontré… - dijo Inuyasha deprisa …
Es una pieza muy peculiar… - dijo Akitawa aun examinándola…
Pero… ¿Qué dice?
Solo una palabra… Un nombre…
¿Un nombre?... ¿Cuál?... - preguntó Inuyasha con más ansiedad que antes…
…Kagome… - dijo el profesor ante la mirada sorpresiva del muchacho… - Creo que en un antiguo lenguaje…significa "bella flor"
(N.A: Yo me he inventado esto, el nombre de Kagome no significa eso, por si acaso)
Dicho esto Akitawa devolvió la pieza a Inuyasha, este observó el collar con muchísima más tranquilidad… como viendo atreves de ella el rostro de aquella hermosa joven con tanta ternura que al profesor le impresionó…
"…Kagome… "– pensó Inuyasha aun viendo la pieza con un brillo especial en los ojos...
Ejem...ejem… - tosió su maestro, para sacar al joven de aquel trance… le coloco la mano en el hombro – Como ya se ha respondido su pregunta...Sugiero que continuemos con el entrenamiento…
Oh,..si, claro... Gracias – dijo Inuyasha un poco avergonzado (a nadie le gusta tener ese semblante en publico)
El maestro sonrió complacido, y este y su joven alumno volvieron al centro de la sala de entrenamiento…
"Al menos ahora se tu nombre… " – pensó Inuyasha con una suave sonrisa…antes de volver a ser el mismo de antes en la batalla…
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Ya muy en la tarde… e ignorando en manos de quien estaba su preciado collar… La bella gitana de larga cabellera negra aun continuaba buscando su tesoro por las calles sin suerte… Cuando su amiga castaña llego con ella…
Kagome… ¿tuviste suerte?... – pregunto Sango…
No…- lamentó ella – Esperaba que tú la hubieses tenido…
Sango negó con la cabeza…
Nadie en toda la plaza lo ha visto…
Kagome suspiró, ya daba por perdido para siempre el único recuerdo de su madre… Su amiga puso su mano sobre su hombro…
No estés triste… - dijo Sango sonriendo para animarla… - Ya aparecerá…
Si… - dijo ella sonriendo también ( aunque algo decaída)
Vamos a buscar a los chicos…
Caminaron juntas por la plaza,… aunque Sango quiso que hicieran una pequeña parada en una tienda pues quería algo…
Luego de eso hallaron a sus compañeros… bajando de un tejado con mucha habilidad…
¿Hubo suerte?... – fue lo primero que preguntó Kagome…
No, lo siento… - dijo Miroku negando con la cabeza – Nadie lo ha visto…
Si… - dijo Shippo – Yo creo que ya es caso perdido…AUCH…- Miroku le jaló la oreja… - ¡¿Porque me haces eso?!
Tú sí que tienes tacto… - dijo Miroku con sarcasmo
El gitanillo aún se estaba quejando cuando, Sango se acercó a Miroku y le mostró una caja...
Miroku te compre algo… - dijo con un leve rubor en sus mejillas…
Ah… - el ojiazul la recibió un tanto sorprendido, pero luego dijo con sonrisa – Gracias, Sango… Ya me había dado hambre…-
La caja era un paquete de galletas dulces…
Si,… lo supuse…- dijo la castaña más roja que antes… - Después de todo casi no desayunaste…
Kagome sonrió dulcemente ante esta escena… Que atenta era su amiga con su compañero… Sin duda dentro de ella, Miroku era muchísimo más que un amigo… Si tan solo él…
¡Oigan! …- Shippo protestó – ¡Yo también he estado ayudando!
Tú comiste el doble… - le Sango en tono de reproche…
No me envidies, Shippo – se burló Miroku – No es mi culpa que a mí me quiera mas que a ti…- añadió riendo…
El rubor en las mejillas de Sango aumento, aunque ella sabía que Miroku desconocía por completo el valor que tenían esas palabras para su corazón… El chico se seguía riendo, pero aun así le dio a Shippo parte del paquete…
Bueno, no vamos a conseguir nada aquí sentados… - dijo el ojiazul al cabo de un rato…
Tienes razón… hay que continuar la búsqueda… - dijo Shippo aun con migajas de galleta alrededor de la boca…
Si… - dijo Sango – ¡pero nos vemos en casa al anochecer!… - grito cuando ambos chicos corrieron en otra dirección… suspiró y se volvió hacia su amiga – ¿Crees que me escucharon?
Sin duda… - rio la pelinegra…
Caminaban juntas por las calles,…
Kagome pensaba como podía tocar "ese" tema sin sobresaltar a Sango… La castaña caminaba medio perdida… cuando una cinta de su cabello fue arrojada al suelo por una ráfaga de viento … la chica se agacho a tomarla… y como si fuera un invaluable tesoro, se quedo viéndola…
Sango… - dijo Kagome despacio – A ti te gusta Miroku, ¿no?
(Que sutil la chica ¿no? XD)
CONTINUARA
CAP.4
UN CAPITAN DESALMADO
