EL DÍA DE LOS SANTOS
Días pasaron,…quizás de manera muy difícil…
El Capitán Hakudoshi cambio la manera de ver las cosas en todo París… pero de una forma tan sutil que casi no era de notar,…. Sin embargo los gitanos ni un instante bajaban la guardia… sutiles o no los ataques e intentos de Hakudoshi por descubrirlos eran cosa de todos los días… Era astuto… quizás demasiado, coloca soldados entre la gente como espías, vigilaba los constantes sitios donde se oía de sus apariciones, ya varios lugares de escape secretos habían sido descubiertos y destruidos… lo que dificultaba a los gitanos el poder volver a la "Corte de los Milagros", y aún más el llevar dinero y alimento para sus familias…
Y aunque aquel bello muchacho de ojos dorados, todo eso le era ajeno… el joven tenia sus propios problemas, cada vez le era mas difícil ignorar el rostro tan inocente y dulce de aquella chica pelinegra que lo había cautivado aquella noche… pero si quería dejar de tener esa presión que ejercía su tío sobre sus hombros, tenía que encontrar la manera de disimular…
Finalmente no tuvo que hacerlo… la presión se convirtió en deseo de superarse a si mismo y de no querer caer en un combate…único rasgo de su padre que tenía, y que a Naraku no le desagradaba… Su tutor estaba seguro de que lograría convertir aquello en fuerza de combate, y pronto eso tomaría el control de sus pensamientos… y diría adiós a todo aquello que lo distraía de convertirse en "una maquina de justicia"…
Inuyasha pasaba los días en su entrenamiento y clases... Pero por las noches miraba el collar de la joven gitana… esta vez no para averiguar más de ella si no para recordarla, ya que sin darse cuenta su imagen en su mente estaba desapareciendo…quizás era mejor olvidarla… pero no quería…
Por otro lado mejoraba rápidamente, otra cosa que hacia feliz a su tío… por una singular razón…
"El día de los Santos", era una fecha conocida en Paris especialmente por que en ese día todos…, nobles, pordioseros, ricos, pobres… merecían el mismo trato… lo que era aprovechado al máximo por los gitanos… Su comunidad, haciendo el uso de antifaces, daba un espectáculo por todo lo alto en el centro de la ciudad … sin ser afectados hasta que el sol se ocultaba tras el horizonte… luego de eso desaparecían , con sus típicos trucos o por sus conductos secretos que solo ellos conocían, y no dejaban rastro…
Ese espectáculo era muy querido por todos…como Juez y encargado de mantener el orden en París, Naraku debía asegurarse que durante esto nada afectase el orden… se hacia necesaria una falta muy grave para poder arrestar a alguien ese día… por lo que Naraku detestaba ese día más que cualquier otro, pero no tenía otra opción, al fin de al cabo, podía ser cruel, pero durante ese día se podía decir que estaba de manos atadas…
También ese día podía ser el perfecto, para probar si Inuyasha ya tenía clara donde debía estar su lealtad…
Un día soleado… anterior a aquel día festivo… gotas de sudor corrían por su frente… su garganta estaba muy seca… pero no podía bajar la guardia,… y mucho menos con 5 rivales a su alrededor…
Inuyasha permanecía preparado en el medio de todos ellos,… observando,... listo para que cualquiera de ellos diese el primer ataque… finalmente todos lo hicieron…
Inuyasha pegó un salto y esquivó los ataques… sus adversarios no se detuvieron entonces... el ambiente dentro del gimnasio se volvió más caluroso… entre saltos, patadas , lanzamientos y golpes fallidos… a pesar de tener ventaja numérica, derribar al joven peli plateado era una tarea casi imposible… Se defendía como si estuviera en una lucha a muerte… no le importaba pasarse con los golpes… no daba oportunidad a sus rivales de levantarse… cada vez era más claro que la pasión por superarse a si mismo consumía su mente…
Luego de unos pocos minutos… sus rivales yacían en el suelo… Inuyasha permanecía de pie, jadeando pero satisfecho…
Akitawa, que había visto el combate a un lado del área de combate… hizo una señal indicando que ya era suficiente… los otros jóvenes se retiraron, luego de hacer reverencia ante su maestro… quedando solo Inuyasha en el centro del cuarto…
Más que impresionante… - dijo Akitawa aún sin creérselo del todo – tus habilidades han mejorado mucho en estos días…
Gracias… - dijo Inuyasha con la respiración entrecortada…
Akitawa le alcanzó un vaso de agua, el joven sonrió agradecido y la bebió…
Era como si durante la batalla se olvidara de todo, como si durante ella solo quisiera ganar, pero luego de esta su mente se aclaraba y era el mismo de siempre… eso era algo que, para alegría de todos, Naraku no había logrado eliminar…
Quiero estar listo… - dijo Inuyasha… Akitawa alzó las cejas… - Quiero llegar a ser tan buen guerrero como mi padre…
Su padre no fue tan solo un gran guerrero, fue un gran hombre… - dijo su maestro… - Justo y valiente…
¿Cómo puedo aprender eso?… - pregunto Inuyasha
Eso no se aprende, Joven Inuyasha… - dijo Akitawa tranquilamente, poniéndole la mano en el hombro… - Se vive… - Inuyasha parecía confundido… - Cada decisión que tomamos, durante nuestra vida determina lo que somos… y nos da nuestro propio significado de la palabra "justicia"…
Inuyasha estaba confundido,… su maestro hablaba siempre de esa manera, y de nada servía preguntar…
"¿Qué clase de decisiones?"… - pensó mientras abandonaba el gimnasio…
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Mientras tanto en la "Corte de los Milagros"…
Una bella gitanilla terminaba de probarse el vestido que utilizaría en gran espectáculo del "Día de los Santos"… cada año la anciana Kaede se encargaba de que el grupo tuviese trajes nuevos, sobretodo para despistar a los guardias, pero eso no les impedía hacerlos muy bellos…
¿Ya estas lista Kagome? … - pregunto la vocecita de Shippo en el comedor…
Casi… ya…
La pelinegra salió de su habitación tímidamente, llevando un vestido ligero color verde esmeralda, de una pieza, con mangas transparentes, descubierto de los hombros y en la falda que le caía hasta las los tobillos muchas chispas… además lucia en su cabello varias estrellas de adorno, pulseras doradas en las manos y una en el pie derecho...
- Y ¿bien?... – pregunto a sus compañeros…
Te ves muy bien Kagome…. – dijo Shippo con una sonrisa de oreja a oreja…
… gracias …
No tienes que agradecerlo… - sonrío Miroku, apoyado sobre una esquina… - Es la verdad… Estás bellísima…
Sus compañeros también llevaban trajes nuevos… el de Shippo era color verde-agua, casi como celeste, con unos zapatos de tela amarillos y una boina del color de su ropa con una pluma amarilla…
Miroku estaba vestido de un azul oscuro que combinaba a la perfección con sus ojos y que le daba un aspecto más misterioso de lo normal, pasando por unas botas marrones y una capa negra por dentro azul por fuera…
(N.A: Lamento si no soy muy buena describiendo los atuendos… Usen su imaginación…)
Kagome sonrió y tomo asiento en la mesa junto a Shippo… sintiendo que la mirada de Miroku todavía la seguía,… Qué situación más tediosa…
A ¿que hora termina Sango?… - pregunto Kagome tratando de distraerse…
No lo sé….- dijo Shippo… - La Sra. Kaede la esta ayudando a terminar de arreglar el vestido…
El trió dirigió su mirada a la puerta de la habitación de la anciana Kaede… La señora salió al cabo de unos minutos… Y mirando hacia atrás con una sonrisa dijo…
Adelante, Sango , … Que no te dé pena… -dijo la Sra.
Sango salió vestida con vestido muy parecido al de Kagome solo que con algunas diferencias… las mangas eran mas cortas, la falda tenia varias capaz con chispas y era rojo… aparte llevaba en el cuello un collar súper brillante con un rubí de fantasía como joya principal…el pelo muy bien arreglado, muy sedoso, y una diadema en el muy brillante…además de las pulseras doradas en sus muñecas…
¡Que bien!... – dijo el gitanillo sonriendo…
Sango… - dijo Kagome alegre – Estás hermosa… pareces… - Kagome no había terminado cuando se oyó otra voz…
Un ángel…
Todos voltearon a ver a ojiazul… que al parecer había dejado que las palabras se le escaparan de la boca…
Observaba a la castaña con los ojos mas abiertos que lo normal…
Sango sintió que el corazón le daba un salto… tenía ganas de abrazar al pelinegro y decirle que pensaba que Él también estaba ¡súper apuesto!… ¡Que parecía un príncipe!….pero solo bajó la mirada con las mejillas muy rojas…
Miroku se dio cuenta de lo que había dicho e inmediatamente volteó la mirada como despertándose de su estado de shock…
Kagome sintió una gran alegría por esto…
- ¿De verdad piensas eso, Miroku? – pregunto a su amigo entusiasmada…
Si… pero… tú también te ves muy hermosa Kagome – dijo el ojiazul de inmediato, sintiéndose acalorado…
" No quería que me dijeras eso, idiota..." pensó Kagome indignada….La anciana Kaede destruyo la tediosa situación…
- Aún hay algo que les falta a todos… - sonrió la Sra…. y saco de uno de sus muebles…
Mascaras… - exclamo el pequeño Shippo… tomando la suya… del mismo color de su traje…
Ocultarían su identidad si llamaban mucho la atención durante el espectáculo, además hacían juego con los atuendos…
- Gracias Sra. Kaede… - dijo el resto mientras cada quien se probaba la suya…
No sé qué haríamos sin usted… - dijo Kagome sujetando las manos de la anciana agradecida…
Es un placer para mí… - dijo ella…
Y espere a ver el espectáculo que haremos… - dijo Miroku sintiendo grandes deseos de coquetear con el peligro… - No olvidaran nunca esta actuación…
No me gusta tu tono de voz… - dijo Sango...
A mí sí… - dijo Shippo… - quiero la revancha con el Capitán ese… - miró a Sango – Déjanos divertirnos una vez al año…
No puedo con ustedes… - suspiro la castaña…
Kagome soltó una risita…
¡Bien!…- Shippo y Miroku chocaron la mano…
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La noche llego a la mansión… e Inuyasha cenaba en el gran comedor con su tío…
Todo era silencio como siempre…Salvo por el sonido de los cubiertos y vasos,… Inuyasha estaba pensativo dándole vueltas a un guisante en su plato, cuando, para su sorpresa su tío hablo…
Inuyasha… - el peli plateado levanto la mirada – Debo decirte algo muy importante… - el chico lo miro atentamente…Naraku entrelazo los dedos… - Supongo que sabes que día es mañana…
El "Día de los Santos" … - dijo Inuyasha
Exacto… - pausa – Y creo que ya estas en edad de – otra pausa - asumir esta responsabilidad… tus habilidades en la batalla han mejorado mucho… ¿puedes hacerlo?
Te refieres a… - Inuyasha no se lo creía –… ¿Formar parte de la guardia durante el festival?
Si
Yo… - Inuyasha hizo una pausa – Lo hare,…quiero hacerlo…
Perfecto… - dijo su tío complacido… - No olvides madrugar mañana…
Si…-Inuyasha se retiro del comedor…
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Llego el día
¡¡Que tal fiesta era aquella!!
Inuyasha nunca había presenciado nada igual… mientras salía de los barrios nobles con su tío y los demás guardias (entre ellos Hakudoshi) montando en "Colmillo"…su mirada se recreaba con todo a su alrededor…
Nunca había visto el festival en persona… y no se lo imaginaba así…
Tantas tiendas de vivos colores, los trucos, la música, la danza… Realmente había muchos enmascarados entre la gente… ¿todos serían gitanos?... y si era así, ¿como gente que hacía tantas maravillas ante los ojos de la gente podía ser tan mala? …
Su tío hizo señales a todos para que se dividieran y cubrieran un perímetro… mientras él iba al centro…Inuyasha cumplió esa orden con disimulado pesar… le habían entrado ganas de ver el espectáculo de cerca, y ahora debía patrullar… pero ni decírselo a su tío... que se enfurecería terriblemente si lo oía …
Inuyasha cabalgaba por entre las calles…. Causando respeto y admiración a la gente…
"¿Qué no pueden hacer otra cosa que reverenciarme?…" – se pregunto Inuyasha aburrido de ver a la gente bajar la cabeza cada vez que los miraba…
En eso una pelotita rodo hacia los pies de su caballo…. Inuyasha la miro… y luego vio a unos niñitos que, temerosos detrás de una tienda, ya daban su juguete por perdido… (Sus ropas revelaban que eran gitanos)…
Inuyasha suspiró, bajó del caballo… y recogiendo la pelota se acerco a los niños…
Tenlo… - dijo acercándola,… sonriendo amablemente los niños aún estaban inseguros – Adelante…
Uno de ellos alargo la mano tímidamente y la cogió… Inuyasha aprovecho para darle una palmada en la cabeza mientras este y sus amiguitos sonreían agradecidos… se marcharon corriendo, muy felices…
Inuyasha se sintió bien por dentro… subió de nuevo a su caballo cuando el sonido de una flauta en el escenario principal le llamo la atención… ser acerco entre la gente para poder ver….
En el escenario había un niño de cabello castaño muy claro, aparentaba unos 11 años llevaba un traje verde agua y antifaz… tocaba a la flauta como un maestro…La gente vitoreaba como si esperara algo más sorprendente…
Inuyasha estaba muy atento al escenario cuando una nube de humo azul apareció y de la nada un joven pelinegro enmascarado surgió de ella…
El chico fue aplaudido por el asombrado público,…. Inmediatamente atrajo de la mano de uno de los soldados que estaban al otro lado de toda la gente, una lanza… Causando un asombro mucho mayor que el anterior…
"Se me hace conocido…" – pensó Inuyasha, sin quitarle los ojos de encima…
Los desconcertados soldados no podían hacer nada… la gente aplaudía aun mas… el chico con la lanza se descolgó por el escenario, utilizando una de las cuerdas de los postes como gancho… aterrizó entre la multitud que se hizo a un lado y girando la lanza hizo salir miles de palomas de ella…
Nadie sabía cómo lo hacía… parecía magia…
El gitano se detuvo…. Y sobre la vara aterrizó el niño flautista… sus movimientos eran geniales…Que equilibrio, Que coordinación…
El niño pegó otro salto y fue seguido por el peli negro… hubo un estallido en el aire causado por ellos y de pronto habían desaparecido…
La gente los buscaba con la mirada… de pronto dos soldados cayeron de sus caballos… los gitanillos habían aparecido sobre ellos: los había botado de sus equinos… la gente se mato de risa, mientras los gitanos utilizaban los caballos para volver al escenario…
El propio Inuyasha no podía evitar reírse…
Los dos volvieron a subir al escenario, entre aplausos y una lluvia de monedas, se inclinaron… Cuando…
¡¡Les agradecemos su atención!! - dijo el chico
Inuyasha por fin lo reconoció
"¡¡Es él!!..." – Pensó
¡¡Ahora prepárense para lo más bello que este espectáculo puede ofrecerles!! - gritó el ojiazul y desapareció con su compañero en una nueve de humo plateado…
De aquella misma nube comenzaron a salir, una tras otra, varias jóvenes gitanas con vestidos y antifaces de vivos colores…
La gente quedaba embelesada con la mágica danza que interpretaban y su belleza… Mientras parecía que lanzaban pañuelos y rosas sobre la multitud…
Inuyasha se dio cuenta de que ya había estado demasiado tiempo fuera de su puesto… estaba por irse cuando el sonido de la danza y el choque de varias pulseras lo distrajo…
Su mirada fue a dar con una hermosa gitana vestida de verde esmeralda que bailaba junto con las otras…
El mundo se detuvo para él… aún con el antifaz reconocía aquellos ojos cafés…
La chica dejo de bailar… miró con la boca semi abierta al joven peli plateado que la veía fijamente… sus ojos chocaron…
"Inuyasha…" – pensó Kagome sintiéndose paralizada por la mirada dorada sobre ella…
Fue como si todo a su alrededor se detuviera… solo para ellos dos… se perdieron en la profunda mirada del otro…
Inuyasha trataba de ver atreves del antifaz ese rostro tan dulce que desde hacia tiempo lo tenía fascinado… pero aún que no pudiera ver atreves de la mascara estaba seguro de que era ella… su cabello, su figura, …todo lo hizo regresar en su mente a la noche en la que la había visto en el puente…
Kagome por su parte, no sabía qué hacer … no sabía si el joven la hubiese reconocido,… la verdad, le aterraba esa idea, y ahora estaba parada como tonta delante de el con la boca abierta y los ojos en los suyos…
Inuyasha fue el primero en lograr vencer ese trance, por un pensamiento que cruzo su cabeza…
"El Collar... "
Inuyasha bajo de su caballo… despacio para no llamar la atención de nadie…
La chica seguía allí… los nervios la inundaban más a medida que el chico se aproximaba a ella pero no podía irse, sentía como si sus pies estuviesen pegados al suelo…
En eso otro soldado llego en su caballo y al ver a Inuyasha se detuvo…
Joven Inuyasha… - dijo el soldado – Su tío Naraku desea contar con su presencia en el centro de la plaza…
Yo…- antes de que Inuyasha respondiera…
Dos palabras cruzaron dolorosamente la mente de Kagome…
"… ¡¿Tío?!…¡¿Naraku?!…" la gitanilla despertó de su estado de shock….
Para partir corriendo como un rayo…
¡¡Espera!!… - grito el peli plateado pero fue inútil…
La chica corrió por entre la gente… como un torbellino… sin detenerse, entre las tiendas gitanas… Hasta llegar a un lugar entre dos edificios,… Se apoyo sobre una pared…
Una vez que advirtió haberse perdido de la vista de todos se quito la mascara…y recupero el aliento…
¡Qué susto se había llevado!… si no hubiese reaccionado a tiempo…. La verdad no tenía idea de lo que hubiese podido pasar… ¿Por qué la mirada de ese chico la hipnotizaba tanto?... sería porque… era tan profunda… tan confiable…como si no pudiese hacerle daño nunca… Pero si eso era cierto… ¿cómo podía un chico como estar emparentado con un hombre tan cruel como Naraku?...
Su mente no lograba relacionarlos de ninguna manera…Inuyasha la había salvado, y la había tratado con un gentileza sin igual, a pesar de ser ella alguien de rango inferior… y Naraku, era el tirano que día tras día amenazaba a su pueblo, y los condenaba a un sin fin de tormentos sin ninguna razón…
En eso una mano le tocó el hombro…
Kagome… - Sango parecía aliviada al encontrara a su amiga sana y salva… -¿Donde te metiste?... No te vi por ningún lado cuando terminamos la danza… - añadió mientras se quitaba la mascara…
Yo… estaba…
No importa, tenemos que irnos ya… esta anocheciendo, todos ya están recogiendo sus cosas de las carpas…
Las chicas se quedaron allí un rato sin saber que eran observadas desde atrás de una de las casas… por nada mas y nada menos que cierto joven peli plateado…
Inuyasha no se iba a dar por vencido,.. Tenía que hablar con esa chica, debía decirle que el tenía su joya, y pedirle que por favor no le temiera, que él nunca le haría daño… pero ella había huido antes de que el pudiese explicarle aquello… pero eso no lo detuvo, se escapo de los guardias y ahora la había hallado… Aunque no sola…
Miraba a ambas chicas platicar junto al muro… debía ser muy sutil para no asustarlas… sobretodo a la castaña que ahora acompañaba a la pelinegra…
Desgraciadamente, la suerte, no estuvo de su lado: Alguien salto del tejado y se le arrojó encima…
Inuyasha se dio contra el suelo, con un peso encima de él…y antes de que se diera cuenta… ya estaba siendo maniatado… volteó a ver a quien lo sujetaba y pudo reconocer esas pupilas azules detrás del antifaz…
¿Me recuerdas?... – pregunto burlonamente su agresor… aun sujetándolo contra el suelo…
…Si… - dijo Inuyasha enojado al ojiazul… - Por desgracia
El ruido fue tal que alerto a las chicas…
¿Que fue eso?... – pregunto Kagome desconcertada…
En eso los dos jóvenes rodaron, haciéndose presentes, por así decirlo,…
Inuyasha todavía forcejeando por quitarse a Miroku de encima, y deshacerse del nudo…pero el ojiazul seguía sujetándolo con mucha fuerza sin dejarse vencer…
¿Miroku?…- exclamó Sango – ¿Qué haces?
Jugando a la rayuela… - jadeó con sarcasmo – ¿Qué parece que hago?
… ¡Suéltame! … - exigió Inuyasha aburrido de la molesta situación…
¡No hasta que nos expliques que hacías escondido tras esa pared!… - dijo Miroku sin ceder…
Kagome se quedó sin habla ante la presencia del ojiambarino… ¿la había seguido a ella hasta allí?… y si era así, ¿para qué?...
Luego de un rato…
Miroku… - dijo la pelinegra… - Por favor suéltalo…
Todos miraron sorprendidos a Kagome… sobretodo Inuyasha, pero permaneció callado…y para su sorpresa, Miroku, aunque estaba bastante confundido, le hizo caso… y lo desató…
Inuyasha se levanto de inmediato y miro con furia al ojiazul que se quito el antifaz mostrándole su rostro que indicaba claramente que aún se burlaba de él…, tuvo que retener el deseo de arrogarse contra él por la humillación que acaba de hacerle pasar…
En ese momento tenía que encargarse de otra cosa…Miro a la gitanilla de pelo negro… que lo veía como esperando algo… lastima que había espectadores…
Kagome… ¿por huiste?... – pregunto Inuyasha tranquilo, pero a la ves muy interesado…
¿Ustedes ya se conocían?... – pregunto Sango a su amiga cada vez mas extrañada… pero no más que la pelinegra…
Yo… jamás dije mi nombre… - Kagome recordó la noche de su primer encuentro con Inuyasha… - ¿Como lo sabes?...
"Que voz tan dulce… "– pensó Inuyasha, quedándose callado por casi 4 segundos…
Oye, ¿no vas a contestar? – Miroku parecía más impaciente que las dos chicas juntas, cambiado su mirada por una más seria…
"¿Por que tiene que estar este aquí? " – pensó Inuyasha enojado… de pronto el ojiazul ya le estaba cayendo odioso…
Metiche… - murmuro el peli plateado…
Tonto… - murmuro Miroku…
¡Tarado!
¡Idiota!
¡¡Muéstrame más respeto cuando me hables!!
¡¡Dame una buena razón para hacerlo!!
¡Basta!…- los detuvo Sango…
Los dos chicos se callaron pero seguían echando fuego por sus miradas… miradas muy desafiantes…
Por lo visto no eres la única que ya conocía a este chico… - añadió la castaña, viendo a Kagome…
Si,… yo también conozco a Inuyasha… - dijo Miroku con un suspiro…
Bueno, si ese es tu nombre… - dijo Sango al peli plateado… - Nos puedes decir que tienes ¿Que ver con Kagome?...
Kagome sintió que el corazón le dio un salto… ¿Tener que ver?... ¿a que se refieren con eso?...
Inuyasha iba a hablar cuando…varias flechas cayeron cerca de ellos…
¡¿Qué pasa?!... – exclamó el joven…
¡El sol!… - gritó Miroku señalando el horizonte– ¡Se está ocultando!
¡Hay que irnos ahora!- gritó alguien que acaba de llegar…
Shippo… - exclamó Sango al ver a su pequeño compañero que los había estado buscando…
Más flechas cayeron más cerca los soldados ya se podían divisar entre el caserío…
¡Corran!… - gritó Miroku…
El cuarteto de gitanos se marchó a toda velocidad… a Inuyasha no se le ocurrió palabras para intentar detenerlos… solo observo de nuevo como la figura de "su" bella pelinegra desaparecía de nuevo entre la oscuridad…
Y se dio cuenta de que hubiese sido una estupidez pedirles que se quedaran…
Inmediatamente vio pasar a los soldados tras su persecución, entre ellos Hakudoshi
Inuyasha tomó rápido su caballo… no podía permitir que por su culpa fueran capturados…¡¡No podía!!
CONTINUARA
CAP. 6 ¿ALIADO O PELIGRO?
