Quiero agradecer a Paulaa, Crystal Butterfly 92, setsuna17 y lili larrs por seguir hasta ahora mi historia y por lo creativo de sus comentarios, espero que sigan manteniéndose así… Recomiéndenme a sus amigos,…
Sin más que decir disfruten el capitulo…
DECISIONES
Estaba de más decir que a Inuyasha no le agradaba el joven pelinegro pero aun así, solo con la mirada, él le había dicho que tenían algo importante de que hablar… Algo muy serio, por lo que ahora lo seguía por la orilla del rio…
Ya unos metros alejados del resto, se detuvieron…
Te llamas Miroku, ¿verdad? - preguntó Inuyasha, a lo que el gitano asintió – de ¿qué quieres hablar?
…tiene que ver con lo que haces…- dijo el ojiazul con un suspiro…
¿A qué te refieres?
Salvaste a Kagome y Shippo… cuando se suponía que tenias que entregarlos… - lo miró- es más creo que tu tío se hubiese enorgullecido de ti si hubieses hecho…
Mi tío… - recordó Inuyasha con fastidio… - …estará decepcionado… - recordó algo… – y no es la primera vez…
Inuyasha recordó las palabras de su tío…el día en que conoció a Miroku… y lo dejo vivir…
"¡¿Qué demonios has hecho?!… ¡Lo tenías en tus manos! ¡y en el último segundo tú!… Me has decepcionado, Inuyasha…"
Así, es… - dijo el gitano… mientras miraba correr el río.
Cierto – exclamó el peli plateado de pronto - Tú me debes la vida… - dijo cruzando los brazos, con cierto orgullo en su voz…
No… - dijo Miroku tranquilo,… - Yo también pude haberte matado si lo hubiese querido …
En un movimiento inesperado, Miroku dio un giro y apuntó la mano a la empuñadura de la espada en el cinturón de Inuyasha,…
Esta se salió de la vaina y fue a dar a la mano abierta del gitano…tal y como había sucedido la vez anterior… el ojiazul sonrió burlonamente ante la cara del peli plateado…
Ahora ¿te acuerdas?... – pregunto burlonamente, mientras apuntaba la espada al cuello de Inuyasha, este asintió…
Si puedes hacer eso cuando quieres… - Inuyasha se refería a tomar el control de los objetos… añadió torciendo la boca - Creo que estamos a mano…
La vida se divide entre las cosas que queremos hacer y las que debemos hacer… - dijo Miroku mientras devolvía la espada, e Inuyasha la guardaba en su cinturón…- Duro pero cierto, el verdadero enigma es porque elegimos una, ya sea cualquiera de las dos…
Inuyasha se sorprendió mucho de escuchar todo esto de un gitano, que al principio no quería ni oír… de pronto y recordando el primer día en que lo vio,… tuvo una curiosidad…
Y a la vez una preocupación….
¿Tu vida siempre es así?... – pregunto el ojiambarino,..
… como la de cualquier marginado… - dijo este mientras tomando el control de una piedrita la arrojaba al rio… - o de alguien sin virtudes, como nos llama Naraku… - suspiró - pero en fin, el tema de esta charla no soy yo sino tú…
¿Qué?...- Inuyasha se sintió indignado entendiendo el significado de las palabras del pelinegro…
¿Por qué nos ayudas ?… - pregunto Miroku penetrándolo con la mirada… - ¿Por qué, si eres algo tan cercano a Naraku, no compartes su punto de vista?... ¿Por qué?
Inuyasha calmó su interior,… y dijo en voz mas baja…
Algo… me dice que es lo correcto…
Miroku también se calmó…
Entonces no me equivoque… - dijo el ojiazul volviendo a mirar el río – Eres diferente de Naraku... – suspiró negando con la cabeza – lastima, que eso no sea suficiente…
¿Qué quieres decir?...- preguntó Inuyasha con fuerza
…para cambiar las cosas en esta ciudad hace falta mucho más que tener un punto de vista diferente al de Naraku,… además él es parte de tu familia, corremos peligro si estamos cerca de ti, no importa cuales sean tus intenciones… - pausa - Por eso pienso que será mejor…
¿Qué quería decirle? ¿Qué era mejor que no los viera más?... ¿Qué se alejara para siempre de ellos? …
La sola idea de nunca más volver a ver a su hermosa flor de la calle era enfermiza para Inuyasha…
Miroku comenzó a alejarse del sitio indicándole que ya debían volver… pero antes dijo…
Por mí no hay problema, sé sobrevivir… pero no puedo permitir que pongas en riesgo a mis amigos… - pausa – y mucho menos… a Kagome… ¿entendiste?
Inuyasha no contesto, pero sintió que en las palabras de ese chico había algo más… y en el fondo tenía algo de razón, si no lograba cambiar las cosas… quizás era mejor para su querida gitana estar lejos de él… pero no quería…La idea lo hacía enojar…
¡Tú no eres nadie para prohibirme que …
El mango de la espada de Inuyasha tembló con brusquedad callando las palabras de su amo…
Quizás… - dijo Miroku en un tono bastante extraño – Pero sé que no te conviene tenerme como enemigo…
La espada dejó de temblar…
Aléjate de nosotros…
Inuyasha estaba apuntó de objetar algo más debido a la cólera pero fue entonces cuando se percató de un hilo de sangre proveniente del brazo derecho del pelinegro…
Su semblante cambió…
Tu manga….- dijo con voz ronca…
Miroku volteó hacia ella como si recién se diera cuenta…Continuó su camino…
He tenido peores…
La charla acabó…
En cuanto volvieron al sitio encontraron a las chicas ayudando a Shippo a ponerse de pie…El gitanillo parecía estar mucho mejor…
¿Seguro que ya estás bien? – preguntó Sango dulcemente…
Si… no necesito más ayuda… - dijo el chiquillo sonriendo…
Así que ya estás mejor Shippo… - dijo Miroku mientras sonreía a su amigo…
Sí… pero no hubiese podido ser sin Inuyasha,…gracias… - añadió el niño al chico
Ah...si, de nada… - Inuyasha parecía estar muy pensativo…
Kagome estaba apunto de preguntar que pasaba por su cabeza, cuando el ojiazul se acercó a ella y le pusó la mano en el hombro…
Kagome… tú no tienes nada ¿verdad? … - preguntó viéndola directamente…
No… estoy bien… - contesto la pelinegra… con una media sonrisa…
En ese mismo instante Inuyasha sintió algo raro, como si su corazón fuese estrujado… no sabía que ese trato era normal entre ellos…
En ese momento sonaron las campanas que anunciaban las 11 de la noche… ya estaba de más para Inuyasha saber que se tendría problemas al llegar a casa… pero ahora eso no le importaba…
Tenemos que irnos ahora… - dijo Sango…
Si… vámonos… las calles del norte están despejada a estas horas…pero debemos darnos prisa… - dijo Miroku…dirigiéndose a sus compañeros…
Entre todos abandonaron aquel lugar frondoso cercano al río…
Los jóvenes gitanos ya estaban por irse, cuando la pelinegra se dio vuelta hacia Inuyasha…
El chico ojiambarino comprendía que ese era su adiós... por quién sabe cuánto tiempo… no sabía que decirle… pero ella fue la primera en hablar…
Nunca te olvidaré Inuyasha… - parecía acongojada – Muchas gracias… por todo…
…Cuídate mucho…Kagome… - dijo el chico con bastante dificultad…
Se quedaron viendo unos segundos, como si esperaran que el otro dijera algo…
Pero solo hubo silencio…
¡Kagome!… ¡Vámonos!…- gritó Sango a lo lejos…
Adiós… - dijo la pelinegra en un leve susurro… y corrió con sus amigos…
Inuyasha los observó, hasta que la oscuridad de la noche se lo impidió… no quería creer que ese era el adiós eterno…
Tenía que haber una forma de volver a verla algún día… tenía que haberla…
Pero si esta se presentaba,… ¿Estaría bien aprovecharla?
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¡¡Esto ya es Inaceptable!!…
El puño de su tío resonó sobre el escritorio…
Solo estaban ellos dos en aquella oficina,… Inuyasha permanecía de pie frente al escritorio, en completo silencio… su mirada gacha, hacia lo posible por evitar el contacto con los ojos de su tío que prácticamente lo fulminaban…Estaba furioso…
¡Sabes lo mucho que me cuesta mantener el orden en las calles durante esta odiosa fecha!… ¡¡aún así me haces invertir tiempo y hombres buscándote!!…
Yo…
¡¡Sabias cual era tu lugar!!… ¡¡Debías permanecer en la plaza!! ¡¡Ayudando a mantener a los gitanos a raya!!… ¡¡Manteniendo el orden en esta ciudad!!!… ¡¡¡No jugando por las calles!!!…
A todo esto Inuyasha callaba con la mirada fija en el suelo… no porque le importaba que su tío estuviese furioso con él, o por qué lo que el pensará le importara…si no porque aún su mente estaba en duda si había hecho lo correcto aquella noche o no… y porque le preocupaba lo duradero del adiós que le había dicho aquella pelinegra antes de partir…
Inuyasha… - su tío recuperó el aliento - Tu comportamiento está comenzando a causarme problemas… si continuas de este modo… no me quedara otra salida que suspender tus servicios en la guardia de la ciudad…
Inuyasha levanto la mirada por fin… eso si le importaba…
Si era suspendido eso aplastaba la idea de cambiar las cosas como eran hasta ahora, de formar su propio significado de la "justicia" y lo más importante de ver de nuevo a su adorada gitanilla…
Tenía mucho que protestar en ese momento…hasta quería exigir explicaciones, pero había algo tan importante para él en juego , que no le quedó más que mostrar un poco de sumisión a la voluntad de su tutor…
Una sonrisa que no fue percatada por el joven, se dibujó en el rostro de Naraku…sabía leer la preocupación en los ojos de su sobrino, eso era lo que aplastaba su actitud arrogante,… ahora que sabía lo que le preocupaba perder, sería más sencillo volverlo a manipular… pero había algo más en sus ojos,… por el momento Naraku no supo que era… pero estaba seguro que sin duda tarde o temprano, lo averiguaría…
El silencio fue roto por Naraku…
…Pero como te has vuelto indudablemente fuerte… de nada me sirve mantenerte aquí… - Inuyasha trato de que el alivio no se viera en su rostro… - … así que… esto es solo una advertencia…
Naraku paso por su lado para abrirla puerta… Inuyasha sintió que aquella penetrante mirada aún estaba sobre él…
Retírate… - ordenó con leve voz…
Inuyasha abandono el despacho cabizbajo…
Unos pocos segundos luego de que su sobrino se marchara, Naraku recibió a otra persona… El Capitán Hakudoshi…
Y ¿bien?... ¿que tienes que decir? … - dijo Naraku con un deje de burla en su voz…
Era obvio que encontraba decepcionante que al "famoso" Hakudoshi ya se le hubiese escapado dos veces la misma presa… no era lo que había oído de él, parecía ser que había encontrado su "piedra en el zapato"…
Para Hakudoshi esto ya era personal, nadie se burlaba de él y vivía para contarlo… el "jovencito hechicero" pagaría por ello, lo pagaría…
Sin embargo, Hakudoshi traía otras noticias…
…atrapamos un pequeño grupo a las afueras de la plaza…al norte - anunció…
Naraku alzo una ceja…
¿Dijeron algo?...- preguntó con sutileza aunque la cara de su vasallo ya le indicaba la respuesta…
… se niegan profundamente…están en el palacio de justicia… a su disposición…
Naraku trono los huesos de sus nudillos,…suspiró…
Ordena su ejecución… - dijo simplemente… - No tengo tiempo para interrogatorios sin sentido…
Si, Sr…
Hakudoshi hizo una reverencia y salió del despacho con una malévola sonrisa en los labios… Desquitaría su ira con aquellos presos que, pasadas unas pocas horas, pasaron al otro mundo…
Inuyasha permanecía echado en su cama… mirando el techo…
Tal mar de confusiones tenía dentro, que no lo dejaba conciliar el sueño… La imagen de tirano de su tío se estaba formando en su mente… y ahora se encontraba dividido…por un lado estaba aquella débil voz que le decía que hacer en los momentos cumbres, su compasión por los demás y su afecto inexplicable por aquella bella pelinegra… y por el otro la gratitud que tenía a su tutor por tantos años bajo su protección, aparte de que aún no tenía clara la idea de lo que era la justicia… y si llegaba a descubrirlo , que le asegura que así sería… esto se refería a derrocar a su propio tío… de quien repentinamente sentía vergüenza de ser pariente….
Sus ojos comenzaron a pesarle debido al cansancio… por ahora solo habría algo importante…volver a ver a su dulce Kagome… y nada de lo que dijera o hiciera nadie se lo impediría…
Los días comenzaron a volverse tediosos para el joven peli plateado… su mal presentimiento se hizo una realidad… su entrenamiento se volvía mas agotador cada día… y si alguien lograba derribarlo, las horas se volverían más extensas de tal manera que no podía salir a la calle… lo que consiguió, que Naraku llegara de nuevo a que su mente se vaciara pensando solo en la lucha… pero aún lo inquietaba aquello que había de diferente en la mirada de su sobrino… si esto era un peligro, encontraría la manera de eliminarlo…y nada le impediría convertir al chico en su mejor arma…
Para el cuarteto de gitanos todo esto les era ajeno…
La noche en la que habían llegado con la luna en su cumbre (o sea la media noche) no solo se encontraron con la anciana Kaede terriblemente preocupada si no con la madre de Sango que, luego de estrechar a su hija contra sus brazos, descargó todo su discurso de reproche sobre el ojiazul… (-¡¡Siempre supe que eras un peligro para la seguridad de mi hija!!…¡¡ Pasas por alto todas las normas olvidándote del compromiso que tienes con nosotras!!…y mira a la pobre Kagome se ve terrible – endulzando su voz – ¿Te duele algo querida?-)
Obvio que Sango calmó a su madre y limpió a Miroku de toda culpa diciendo que ir había sido decisión suya… aun así la Sra. seguía teniendo al chico bajo lupa, por decirlo de algún modo…
La anciana Kaede demostró su habitual preocupación abierta por a cada uno de los jóvenes, y luego de que quedaran solo Shippo y Kagome en su casa, preguntó que era lo que había ocurrido… los niños contaron todo, omitiendo la participación del sobrino de Naraku en la aventura… lo cual fue difícil puesto que jugaba un papel crucial…
Acostumbrada a que ellos dijeran siempre la verdad…la Sra. les creyó, les dio de comer algo y los mando a dormir…
De ese día ya había transcurrido una semana…
Inuyasha había vuelto a ejercer como miembro de la guardia de la ciudad… y esta vez tuvo que mantener aquella imagen… ahora debía de infligir miedo y respeto a todos cuanto lo veían, si no llegaban a conocerlo a fondo…era igual a su tío…
La actitud de Kagome, comenzó a tornarse un poco menos animada que lo normal… en el fondo de su alma a la pelinegra también le preocupaba lo duradero de aquel adiós… pero sabía que quizás era lo mejor… aquel cascabel sonriente y lleno de vida que era Kagome, comenzó a verse cada día algo decaído... aunque ella se esforzaba por ocultarlo, uno de sus amigos… si bien se podía decir que era el que la conocía mejor… noto esto…El gitanillo, que la consideraba su hermana… estaba muy preocupado por ella …Shippo la quería ayudar pero cada vez que alguien le preguntaba que tenía Kagome simplemente decía que no tenía nada y pues es difícil ayudar a alguien cuando este no quiere ser ayudado ( " Que complicados son los grandes…" – pensaba el chiquillo…)
Otro que le confirmaba esta idea era Miroku… de pronto parecía estar mas pensativo de lo normal… Ya no hacía sus bromas acostumbradas, ni sus comentarios que sacaban de sus casillas a cualquiera…parecían estar en otra parte… y tampoco quería hablar del tema… Una persona que demostraba interés especial en esto era Sango,… que más que otra cosa deseaba ver otro indicio de que el ojiazul también la quería…como durante un breve segundo le había parecido la noche en el callejón…. Pero temía esperanzarse de manera falsa… era tan difícil comprender lo que pasaba por la mente de su amado… y ese toque de misterioso era otra de las cualidades que fascinaba a la castaña…
Así llegamos a un día como cualquier otro por la tarde a la hora del almuerzo…
Cuando el grupo acaba de dar su espectáculo… se iban a un lugar tranquilo para el almuerzo…
Kagome, Sango y Shippo iban conversando… mientras que Miroku parecía perdido en su mente como siempre… cuando un silbido lo llamó…
¿Qué pasa, Miroku?.... – pregunto Sango con su habitual dulce tono…
Oh…nada...- dijo mirando al muchacho que lo llamaba desde el otro lado de la calle… - Vayan a ustedes…luego los alcanzó…
Miroku se separó del grupo, que siguió caminando…
Chocando a animadamente su mano, saludo a Hitoshi…un joven gitano, amigo suyo… con quien había dirigido algunos planes para frustrar a los guardias de la ciudad, otro amante del riesgo… en fin, era de fiar…
¿Qué hay, Miroku?... – preguntó Hitoshi - …Últimamente no he escuchado ninguna propuesta tuya para crear catástrofes…. Estás raro…
¿Averiguaste lo que te pedí?… - pregunto Miroku yendo al grano…
…Si…y no fue difícil, todos en la ciudad hablan de lo mismo,… Hakudoshi cada vez obtiene más permisos de Naraku… y, hay otra cosa que creo que te interesaría saber…
¿Qué?... – pregunto el ojiazul con curiosidad…
Aunque no lo creas… El sobrino de Naraku aún pertenece a la guardia de la ciudad y corre el rumor de que se esta convirtiendo en su sucesor…- dijo,…
Miroku se quedo callado un breve momento… luego le dijo a Hitoshi…
Gracias… - dijo volviéndole a dar la mano, en seña de despedida…
Para ti…es un placer… - dijo Hitoshi… luego preguntó – ¿Cuando vienes con migo y mi pandilla? … Te daría la oportunidad de humillar a los soldados otra vez… - añadió con una sonrisa divertida…
…Por el momento no…yo te aviso… - dijo el ojiazul y se marchó…
Mientras tanto en el lugar habitual donde almorzaban, desde hace unos días… El trió de gitanillos ya se preguntaba donde estaba su otro compañero…
Ya sé demoró mucho Miroku… ¿no creen?- preguntó Shippo masticando su pan…
Eso parece…- murmuró Sango sin probar bocado…
Kagome notó esto en su amiga… y el dijo…
¿Por qué no vas a buscarlo, Sango?…- dijo en tono de animación- Miroku ha estado muy raro estos días a lo mejor si solo tú se lo preguntas, diga que le pasa….
¿Tú crees?... – dijo Sango…
Podrías intentarlo… - dijo Shippo aún comiendo – Extraño al Miroku divertido…
Bueno… luego los veo… - dijo Sango tragándose su miedo, y deseando saber que sucedía con "su" pelinegro…
Se fue y esto deja a Shippo y Kagome solos…
¿Sabes?… - dijo el gitanillo echándole una mirada acusadora a su amiga - Miroku no es el único que calla sus problemas…
¿Qué?...- Kagome hizo como que no hablas- ¿De qué me hablas Shippo?...
No mientas...a mí no me puedes engañar… Te conozco desde siempre… ¿qué tienes?- pregunto mas dulcemente – ¿Te puedo ayudar?...
Kagome bajo la mirada… ¿Que podía hacer su "hermanito" por ella?...Lo que ella deseaba era imposible…
Mientras tanto Sango, halló al ojiazul en el puente viendo correr el río… de nuevo muy pensativo, con algo de nervios se acerco a él…
El chico tenía algo demasiado complicado en la cabeza…nadie más que él en aquella ciudad deseaba terminar con Naraku y sus injusticas,…pero en ese instante había otra cosa que lo torturaba:
"Ya estoy seguro… "- pensaba el chico…- "Es Kagome… cuando estoy cerca de ella, siento…"- pausa- "¡Tengo que decírselo ya!…pero ¿por donde empiezo?"…
Miroku...
Sango interrumpió sus pensamientos…
¿Sango?… - Miroku se volvió para ver a su amiga… -¿Qué haces aquí?
Mejor seria preguntártelo a ti... – dijo Sango mientras se ponía junto al chico…
Ah…yo solo meditaba…
Igual que siempre…
Sango fue al punto,…pero sin disminuir la dulzura de su voz…
Has estado muy extraño estos días… no eres tú mismo… ¿algo te preocupa?
Miroku no podía negar que algo lo atormentaba…pero era su secreto, nunca se lo había confiado a nadie…
Pero, quizás, esa era la solución,… por más que le costara admitirlo, necesitaba ayuda…
Sango…yo… - parecía que le dificultaba decir esto…
Y cometió un tremendo error tomando las manos de la chica que tenía al frente…
Tú eres mi mejor amiga… lo sabes ¿no?
Sí… - dijo la castaña sin dudar un momento en aceptar ese hecho… mientras sentía un cosquilleo en su vientre…
Bien… yo pienso que eres una persona a la que le puedo confiar un secreto… - dijo el muchacho – y tal vez tú me puedas…ayudar…
Si… - dijo Sango comenzando a preocuparse….- Pero ¿de que se trata?... – preguntó mirándolo fijamente…
Lo que pasa es que…. Tengo algo muy importante que decirle a una persona…. – pausa – pero no se como hacerlo…. Y tampoco se como vaya a reaccionar ella…
El corazón de Sango dio un salto… sus ojos se iluminaron, demostraban una gran alegría… la idea de ser la dueña del corazón de su amado pelinegro paso por su cabeza…
¿Así?– dijo la castaña dulcificando más su voz- pero, dime ¿quien es la afortunada, Miroku?...
Hubo un breve silencio…
¿Afortunada?...- repitió Miroku claramente muy confundido…
Las esperanzas de Sango se engrandecieron, al percatarse de que el ojiazul se había puesto muy nervioso, como si no supiese que decirle…
El chico también pudo notar algo:
"Las manos de Sango están muy tibias… "- pensó el sintiendo un calor abrazador…- "¿Tendrá fiebre ?..."- (N.A: este es un bestia ¬¬)…
Mientras con Shippo y Kagome…
No…Shippo… - dijo la pelinegra bajando la cabeza con una tristeza enorme… - Nadie puede hacer algo por ello…
¿En verdad?... ¿Es algo tan difícil de lograr?... – continuo con sus preguntas el niño…
Es como pedirle a una flor que nazca en el mismo lugar donde antes hubo un incendio…
… Haz estado mucho rato oyendo a Miroku, no?...- dijo Shippo , a quien le dolió la cabeza por tan confusa frase
Quizás… - se río Kagome ligeramente… - pero es una manera de explicar lo que me sucede…
Miro al pequeño con un semblante de agradecida…
Pero gracias por estar tan pendiente de mí, Shippo…
Es lo que hacen los amigos ¿no?....
Si…
La pelinegra se levantó… -
Y hablando de eso…mejor vamos a ver por qué Miroku y Sango tardan tanto... ¿sí?
Bueno…
Mientras tanto en el puente…
CONTINUARA
CAP. 8
TOMANDO RIESGOS
