Saludos a Paulaa, Crystal Butterfly 92, setsuna17 y una calida bienvenida a Emuma-chan, que creo que se ha sumado a los lectores de mí historia…Muchas gracias…
Ahora disfruten el cap.…. Y sigan recomendándome…
Gracias y hasta otro nn
TOMANDO RIESGOS
Mientras tanto en el puente…
La castaña comenzaba a impacientarse…
-¿No me vas a decir nada?... – pregunto elevando su tono de voz…
-…Es que es algo muy difícil de explicar… - dijo Miroku agobiado,…soltando las manos de Sango y recargándose sobre el muro del puente… - No tienes idea de lo difícil que es…- suspiró…
-No... – dijo Sango sonrojándose… - Al contrario…. Sé muy bien de que se trata…
Miroku vio a Sango con los ojos como platos…
-Quieres decir qué… ¿tú lo sabes?- pregunto casi alarmado…
-¿Saber qué?...
-¡¿Pero…como?!…¡¿Cuando te enteraste?!… ¡Si yo nunca lo mencione!…- la interrogó el muchacho sin salir de su sobresalto…
-No lo sé…
-¡Eso es!…Tú sabes que yo lo sé, pero tú no puedes saber qué es lo que sé… ¡¡¿pero responde sabes qué es?!!
( N.A.: O_o)
Sango ahora aparte de confundida (y quien no con el trabalenguas que soltó Miroku) estaba molesta, pensó que era el momento que había soñado toda su vida y ahora el chico le salía con esto…
-Mira… - dijo Sango conteniendo su enojo…– No sé de qué demonios me estás hablando…
-Ah ¿no?... – dijo este calmándose…
-No… - dijo ella con cierto dolor– Pero ya me di cuenta de que no es lo que yo estaba pensando… - añadió con voz apagada…
El ojiazul, que durante un momento se había alarmado por qué pensó que Sango sabía algo relacionado con su dichoso tormento, comenzó a sentirse mal: por ver tan triste el rostro de la castaña…
Con algo de audacia preguntó…
-Sango… - dijo despacio y calmado… - ¿Que creías que iba a decirte?...
Sango, no se atrevió a mirar al chico… este se pudo percatar de la presencia de una lagrima en el rostro de la joven…
Pero antes de que volviera a hablar…
-Nada importante… - dijo ella con la cabeza gacha… - Ya me voy…
Salió corriendo… no quería llorar en frente de su amado…
-¡Sango!…- grito Miroku pero esta no se detuvo…
El chico se sintió pésimo y lo más extraño era que no podía entender el porque de aquella reacción en su amiga… "¿acaso dije algo malo?.." – pensó el ojiazul…
Había pensado que Sango estaría dispuesta a ayudarlo con ese problema, y resultó que la chica, que al principio se había comportado dulce y entusiasta con lo que él tenía que decirle, se había marchitado totalmente y había huido corriendo…
Sencillamente no la entendía… Decidió esperar unos minutos… antes de volver con sus compañeros, supuso que Sango también volvería allí,… Se puso en marcha… No había ni recorrido medio trecho cuando…
-Miroku…- Shippo alzó la mano unos cuantos metros lejos de su amigo…
La pelinegra y el gitanillo, llegaron corriendo al encuentro del ojiazul… pero sin disimular su decepción y asombro al verlo solo…
-¿Dónde estabas?… - preguntó Shippo – Ya se nos ha hecho muy tarde…
-…Pues yo…
-¿Dónde está Sango?... – pregunto Kagome a quien no le agradaba el semblante del joven…
-No lo sé… - respondió el chico vagamente… - Creí que con ustedes…
-Pero si vino a buscarte hace un rato… - dijo el gitanillo…
-Si… hablamos un rato… - pausa- pero luego…se marchó y… creo que se enojo con migo - añadió algo con voz apagada…
-¿Se enojo contigo?...- repito Shippo incrédulo…
-¿Qué le hiciste, Miroku?.. – pregunto Kagome, conteniendo las ganas que tenía de estrangularlo… ya podía imaginarse la escena: Sango llena de ilusiones, Miroku metiendo la pata, y la pobre con el corazón destrozado…
(N.A: ¿Esta chica es adivina?)
Pues no sé… - dijo el ojiazul sintiéndose más culpable que antes… - Al principio estaba muy contenta,…yo le iba pedir que me ayudará con…
Calló de pronto… después de todo estaba en presencia de la bella Kagome, y esta chica aun no podía saber nada y menos en una situación como esa… pero en fin, a la pelinegra no le interesaba oír las excusas de Miroku…
-Ya no tiene importancia lo que paso… - dijo furiosa la chica – Tenemos que hallarla…
Kagome tiene razón, pronto oscurecerá...- dijo Shippo esperando sacar a Miroku de sus pensamientos…
-… Es verdad- dijo este volviendo a la realidad - Vamos
La castaña había continuado corriendo hasta llegar a un edificio casi al borde de la plaza mayor… se detuvo allí, y se recargó sobre la pared del muro… pasó su mano sobre su cara, con la intensión de secar las lagrimas que lo mojaban… pero que objeto tenía si estas seguían cayendo…
¿Porque no podía haberle dicho que la quería?... ¿Porque no podía haber correspondido a los sentimientos que en aquel instante ella le insinuaba ?… Era tan dolorosa la sensación de haber pensado durante un momento que era la dueña del corazón del chico que desde siempre había sido dueño del suyo… y el había deshecho todo en un abrir y cerrar de ojos…
Por eso se había alejado...como si huyendo de él pudiese huir de la sensación que le provocaba… Ese escalofrió que la recorría al ver sus ojos, al oírlo reír, al sentir su piel,… pero aquello era imposible…
Sango seguía sollozando… cuando otro ruido en el fondo de aquel callejón le llamo la atención,..Seco sus ojos y fue a ver que realizaba aquel sonido…
Era diferente, como un llanto, pero a la vez como un maullido…
………………………………………………………………………………………………………………………………………
El atardecer se tornaba cerca y el trió de amigos no había hallado a su compañera restante,…
Se habían separado con la intención de cubrir más terreno, por lo que ahora se encontraban dispersos…era por eso y porque se podía percibir que Kagome tenia la intención de matar a Miroku con la mirada… y esa situación era molesta hasta para Shippo…
El gitanillo ahora se encontraba por el lado norte de la plaza mayor… le preocupaba su amiga perdida , pero sabia que Sango sabia cuidarse sola… por lo que seguía pensativo en lo que Kagome le había dicho…
"… ¿Una flor en un lugar donde hubo un incendio?" –pensaba el niño…
En ese instante oyó el sonido de cascos de caballos aproximándose…
Con la velocidad, de cualquiera que sabe que lo podrían matar si se quedase allí…Shippo subió al tejado más cercano que tuvo, y desde allí divisó tres figuras… afortunadamente Hakudoshi no estaba entre ellos...
Dos eran dos soldados comunes y corrientes,… el otro era…
"Inuyasha"… - lo distinguió el gitanillo, sorprendido…
¡Es cierto era él!… estaba como siempre, cumpliendo sus funciones como parte de la guardia de la ciudad… Montado en su blanco corcel, con su espada en la cintura…
Shippo no había olvidado que estaba en deuda con aquel joven: le había salvado la vida a él y a Kagome…los había curado y escondido…Suficiente para no temerle si llegase a verlo…
Es más tuvo ciertos deseos de hablar con él… por lo que debía arreglárselas para alejarlo de sus seguidores…
Inuyasha por su lado, era ajeno a la presencia del niño…miraba la calle con cara de aburrimiento, pero que aparentaba rectitud… pronto anochecía, y tendría que volver a casa de su tío… si es que no quería otro sermón llegando… Cuando una piedrita de colores… muy similar a una canica, rodo por las patas de su caballo…
Inuyasha la vio extrañado…había venido del callejón de aquel lugar… Genial más percances, quería estar tranquilo aunque sea un momento por lo que decidió dar una orden…
-Escuchen... – dijo a los soldados – Vuelvan al palacio de justicia… y digan a mi tío que hoy llegaré tarde a casa…
-Pero, joven Inuyasha….
-Es una orden… -añadió en un tono firme y autoritario (muy similar al de su tío)
-Si, Sr.… - inclinaron la cabeza y se fueron…
El peli plateado espero un poco antes de dirigirse al callejón y decir como si tuviese alguien en frente…
-Ya puedes salir…
-… Que bien, - dijo Shippo mientras asomaba su cabeza por el muro – Pensé que nunca se irían…
-¿Tú?...- dijo Inuyasha
Estaba muy sorprendido, no esperaba encontrarse con aquel gitanillo… y menos en ese lugar tan peligroso para alguien como él…
-…pero ¿que haces aquí, niño?... – fue lo primero que pregunto…
-Primero que nada – dijo Shippo algo ofendido – Mi nombre no es niño,…es Shippo, o es ¿que ya se te olvido, Inuyasha ?… - añadió poniendo énfasis en su nombre.
Inuyasha se sacudió el asombro y la molestia por el tonito del gitanillo, para luego chitarlo…
-¡No me chites!…- gritó Shippo… Inuyasha bajo del caballo y le tapo la boca…
-¿Quieres terminar en la mazmorra?...- le susurro al oído, mientras veía a su alrededor para asegurase de que nadie los viera…
El gitanillo negó con la cabeza… Inuyasha espero un poco y luego lo soltó…
Mientras el chiquillo recuperaba el aliento, Inuyasha lo vio bajo una luz nueva… La ultima vez que los había visto este niño había mostrado tener una relación con Kagome del tipo de "hermanos", y quizás ahora que lo había encontrado podida ser su camino a ver de vuelta a la bella pelinegra…
-Dime,¿ todo les salió bien aquella noche ? - preguntó el joven
-Si… aunque – Shippo aun seguía medio ahogado… - desde aquella noche… - decidió contar algo…- Kagome ha estado un poco rara…
Al oír ese nombre Inuyasha se agacho para ver directamente al gitanillo, y mostrando claramente su preocupación pregunto…
-¿Qué le pasa? …
Shippo lo vio extrañado al notar eso,… fue como si le importase muchísimo la joven gitana,… aún no estaba del todo seguro, pero aquello le llamó curiosidad,…pero esta sensación fue interrumpida por otra cosa…el sonido de su estomago..
-…¿hacemos un trato?... – pregunto con una astucia nada común en un niño de su edad… pero típica de un gitano… Inuyasha se mostró atento… - Invítame algo de comer, y te digo lo que sé…
Sin dudarlo un minuto,… El peli plateado aceptó…
………………………………………………………………………………………………………………………………………
Sango se acerco al sitio de donde había provenido el sonido,…Allí encontró entre lo botes de basura nada más y nada menos que un gatito…
Pobre animalito… parecía que había recibido una buena paliza por parte de cualquier perro,…Tenía una herida seria en una de sus patas delanteras, y estaba tendido en el suelo gimiendo, sin poder levantarse…
Como era de esperarse, la castaña sintió pena por la criatura y con mucho cuidado la tomo en brazos,… al hacer esto lo examinó bien, y pudo darse cuenta de que era hembra…
La pobre gatita gemía de miedo ante el tacto de un extraño… pero Sango le dijo con ternura…
-Descuida,… no voy a hacerte daño…
La chica limpio la herida con vino que traía en un frasquito dentro de su ropa (siendo gitano siempre hay que estar preparado) y rasgando un extremo de su falda, la vendo…
Mientras tanto, ya era muy tarde… cosa muy mala para ellos…
Kagome y Miroku se encontraron a pocos metros de su hogar, pero sin noticias…
-Nada… - dijo el ojiazul agitado al encontrarse con su amiga… - No la vi por ninguna parte…
-… Toda esto… es tu…- Kagome estaba tan preocupada por su amiga que casi golpea al chico pero se contuvo… -… ¿Que le dijiste a Sango?
-Pues nada para que se pusiera así...- dijo Miroku molesto por todo… sin mirar a la pelinegra…
Kagome cada día le temía más a ese comportamiento,… ¿Por qué Miroku o se daba cuenta de lo que Sango sentía?,… o ¿acaso no quería darse cuenta? … tenía deseos de averiguar que pasaba en aquel instante por la mente de su amigo… cuando una sombra llego hacia ellos…
La chica volvió la mirada…
-¡Sango!… - exclamó la pelinegra y este y el ojiazul fueron a su encuentro…
La castaña estaba sana y salva,… y llevaba un bulto en brazos…
-¿Estás bien?... – pregunto a su amiga…
-Yo…
-Te buscamos por todas partes… - dijo Miroku interrumpiendo – ¿Por qué te fuiste así, Sango?
La castaña calló ante esa pregunta, y no solo eso …se negaba a ver a los ojos al ojiazul… el chico noto que su amiga aun se encontraba dolida, no sabía que decirle…pues aún no descubría que cosa tan terrible había hecho…
Un maullido, proveniente del bulto que traía Sango, acabó con ese incomodo silencio…
-¿Qué es eso?… - pregunto curiosa la pelinegra…
-Ah…- dijo Sango cambiando de animo para su amiga – Encontré una nueva amiga…- Añadió mostrando al animalito:
Era una gatita bastante linda, con su pelaje blanquito aunque algo polvoriento y una manchita negra en la frente…
-Es preciosa, Sango…- dijo Kagome fascinada…
-¿Te piensas quedar con ella? – pregunto Miroku…obteniendo como respuesta una fría mirada tanto de la castaña como de la pelinegra…
-Si… - dijo Sango… - ¿Algún problema?…
-Ninguno… - dijo Miroku paralizado… - solo preguntaba…
Continuaron caminando,… Las chicas platicaban, excluyendo por completo al ojiazul…
-¿Y que nombre le vas a poner?... – preguntó Kagome
-Aún no lo he pensado… - contestó Sango pensativa…
Miroku ya esperaba ver por algún lugar a su compañero faltante pero este era ahora el perdido...
"¿Donde rayos estas, Shippo?"…pensaba el pelinegro…
……………………………………………………………………………………………………………………………………………
Era como el 5to bizcocho que se comía… el peli plateado solo lo observaba: había empezado esto con la intención de averiguar algo sobre su querida Kagome, pero al ver que Shippo comía todo como si nunca hubiese probado bizcochos de chocolate rellenos de manjar, decidió esperar hasta que el niño estuviera satisfecho…
-¿Tenías hambre verdad? – pregunto Inuyasha… mientras lo veía apoyado sobre el muro de la panadería… Shippo estaba sentado en una banca comiéndose todo…
-Si… - dijo aún entre comiendo…- Gracias… - añadió mientras se metía otro bocado…
Pero en eso Inuyasha comenzó a mirar el suelo con una mirada muy perdida... Shippo se quedo viendo: esa mirada era igual a la de Kagome en esos días…
-¿Realmente te preocupa mucho ella? - preguntó el gitanillo
-Si… - dijo Inuyasha con total sinceridad – No tiene nada grave, ¿verdad?
-No… no está enferma… solo parece triste…- dijo el otro pensativo…
"¿Triste?"…- pensó Inuyasha sorprendido… - "Pues de ¿que debería estar triste?...acaso ella "…
Shippo vio tanta similitud en el semblante de ambos que se atrevió a pensar que el cambio de carácter de Kagome tenía que ver con el peli plateado…
-¿Te interesa volverla a ver?... – preguntó…
A Inuyasha esa simple frase, le cambio por completo el pensamiento…levantó la mirada hacia el gitanillo con los ojos muy abiertos por la sorpresa: ¿acaso le estaba ofreciendo su ayuda para ver de nuevo a su querida gitanilla?...
-Por supuesto… - dijo el peli plateado muy claramente - No hay nada que desee más que eso…
-¿En serio?...- preguntó Shippo sorprendido de su cambio de humor…
-Si… - dijo Inuyasha con voz firme…
Realmente deseaba verla, más que cualquier otra cosa,… No sabia porque pero desde que se despidieron aquella otra noche la imagen tan triste de la chica no había desaparecido de su mente y lo que quería ahora era reencontrarse con ella, para ver su dulce sonrisa en su bello rostro otra vez, para platicar con ella, y lo más importante asegurarse de que estuviera bien… y ahora que se le presentaba esa gran oportunidad, el riesgo que pudiese correr no le importaba en lo absoluto…
En ese instante la noche ya era demasiado oscura y pronto la guardia nocturna saldría a las calles… Shippo ya no podría quedarse allí más tiempo…
Debo irme ya…- dijo el chiquillo preocupado mientras tragaba su ultimo pedazo de bizcocho…
-¡Espera!…¿me vas a ayudar o no?... – preguntó Inuyasha desesperado
-Si, lo hare… - dijo el niño en un tono bastante serio para su edad – Pero solo porque creo que esta es toda la raíz de la tristeza de Kagome…
-¿Donde nos veríamos? …- pregunto entusiasmado el joven
-…Mañana, en el puente del río al anochecer… - dijo el niño – encontrare la manera de que valla sola… pero prométeme que la cuidaras… - añadió en tono de condición
-Con mi vida, lo prometo… - dijo Inuyasha que no sabia como expresar su gratitud…
Shippo sonrió en señal de conformidad antes de echar a correr como un torbellino…
Inuyasha espero unos momentos antes de dejar el sitio,…no cavia en sí de contento… ¡Vería de nuevo a Kagome!…
Camino a casa, montado en "Colmillo", Inuyasha comenzó a interrogarse a si mismo…el porque de aquella alegría,… en eso un rayo de luz penetro su mente como si esta fuese una nube… Algunas veces había escuchado algo sobre ese sentimiento,… sobretodo en los libros de historias… Ese sentimiento que unía a dos personas de la nada y los volvía uno… el que todos llamaban amor…
Había sido muy poco tiempo, pero él ya estaba seguro, se había enamorado… su belleza, su dulzura, su inocencia, la pureza de su corazón,…todo en ella lo había cautivado, ¿Como no iba a amarla?... si representaba todo aquello que él, bajo la custodia de su tío, nunca había conocido… ¿Seria posible que…esa dulce gitana, esa bella flor,… llegase a sentir lo mismo por él, algún día?...
No podía esperar a verla para buscar en sus ojos aquella respuesta…
Shippo llegó un poco tarde pero sano y salvo a la "Corte de los Milagros"…
En cuanto entro a la cabaña de la Sra. Kaede… digamos que no se encontró con un ambiente muy acogedor…
-¿Donde estabas?... – fue la pregunta de los cuatro presentes en aquella sala…
-Perdón...es que me perdí… - contesto el niño agitado pues había venido corriendo… tomo asiento, mientras la anciana le servía un plato de sopa…
-Nos has tenido preocupados a todos, Shippo… - dijo ella dulcemente – Gracias a Dios que estás bien…
El niño sonrió a la Sra. y comenzó a comer aunque ya sin mucha hambre… observo a sus compañeros y notó la presencia de alguien nuevo en el grupo…
Sango, ¿de donde sacaste ese gato?... – pregunto con curiosidad…
La castaña tenia puesto al animalito sobre las rodillas, y le estaba dando tracitos de carne de su propia sopa,…
-Es niña, Shippo…- dijo sonriendo… - la encontré esta tarde y he decidido quedármela con ella… Su nombre es Kirara, ¿te gusta? … - pregunto poniéndola sobre la mesa…
-Si…- dijo Shippo entusiasmado- es muy bonita…- dijo mientras la acariciaba bajo la oreja…
-Por cierto, Shippo… ¿donde estuviste?... – pregunto Kagome,…
Shippo sabia que en frente de todos no podía decir la verdad así que improvisó, y sin querer toco un tema nada agradable…
-Pues… yo… cuando fuimos a bus… - corto su oración por una pregunta – ¿Porque te marchaste así, Sango?...
La castaña bajo su mirada sin contestar, pero durante un momento pareció que esta se había dirigido hacia el ojiazul, que no había dicho nada hasta el momento… y no solo la mirada de Sango, si no también la de la pelinegra se puso en él pero a diferencia de su compañera, Kagome no mostraba dolor ni resentimiento, si no que tenia una mirada acusadora… y ahora Shippo le echaba una mirada de sorpresa y confunción…
Definitivamente, ser visto de tantas maneras diferentes era terriblemente molesto…
El chico se paró de la mesa…
-Gracias por todo Sra. Kaede, pero ya no tengo hambre… - dijo serio – me voy…
Salió de la casa sin decir nada más, o despedirse de nadie,… también estaba molesto, pues aún no lograba descifrar por qué demonios se habían enojado con él…
Pasados unos minutos en la cabaña… Sango también se levanto de la mesa y tomando a la gatita en brazos dijo…
-También me retiro …gracias por todo… - dijo ella mostrando un débil sonrisa…
-Ha sido un placer, querida Sango… - dijo la anciana – y por favor entrégale esto a tu madre de mi parte…
Entrego a la joven un paquete que contenía algo de pastel de carne…la chica se inclinó agradecida y dejó el lugar…
Kagome notaba claramente la tristeza en aquella sonrisa fingida de su amiga, no culpaba a Shippo por haber sacado el tema de nuevo a flote, pues este había estado latente todo el día… a quien culpaba con todas sus fuerzas era a Miroku… pero a la vez le dolía ver tan confundido al ojiazul... ¿Que había en su interior que le impedía querer a Sango?...
Quería averiguarlo pero algo en su interior le decía que tal vez no le gustaría para nada la respuesta…
Pasado un rato Shippo y ella también terminaron de comer… y luego de dar las buenas noches afectuosamente a su tutora se disponían a dirigirse a sus cuartos, pero entonces el niño ingreso con la gitanilla a su habitación…
-Kagome… - pregunto, mientras se sentaba en la cama de la chica… - ¿Podemos hablar un momento?
-Si, es por lo que paso en la cena – dijo ella mientras se sentaba a su lado – Descuida no es tu culpa…
-¿Te refieres a lo de Sango?... ¿pues que le hizo Miroku para que las dos lo miraran así?... – pregunto con curiosidad olvidándose momentáneamente del otro tema…
-Nada…- luego añadió con desesperación, la gitana-…tan solo… ¡¡Ser un desconsiderado, un distraído y un insensible!!
Ante el asombrado Shippo, ella se puso de pie y comenzó a dar vueltas en el diminuto cuarto solo para disminuir su furia…
-… ¡¡Sango siempre se preocupa por él!! ¡¡Esta a su lado todo el tiempo e incondicionalmente!!…- gritaba alterada…- ¡¡Pero a él parece no importarle para nada!!…¡¡¿Que no puede aceptar de una vez por todas ese sentimiento tan bello?!!…
-¡ ¿Quieres decir que a Sango le gusta Miroku?!- Shippo abrió la boca sorprendido…
Kagome se paró en seco al darse cuenta de que había revelado el secreto…
-Ay, ¡pero que torpe soy!… - dijo colocándose las manos en la cabeza…mientras se sentaba de nuevo – Le prometí a Sango nunca decírselo a nadie…¡ Como pude olvidarlo!… - miro al niño y dijo en tono suplicante – Por favor Shippo no se lo digas a nadie y menos a Miroku…Sango nunca me lo perdonaría…
-...Tranquila Kagome… - dijo este – Su secreto esta a salvo con migo… - Kagome respiro aliviada…- Pero a cambio tu promete no alármarte cuando te diga esto…
La pelinegra miro sorprendida a su compañero, pero luego lo miro interrogante… así que Shippo tomo esto como conformidad y conto su mini aventura de aquella tarde…
Mientras tanto,…
Miroku no había regresado a su casa… el chico estaba apoyado sobre unas de las columnas de aquel escondite de gitanos, con una manzana en la mano… Sumergido, para variar, en sus pensamientos…
Se sentía culpable, pero de que... eso era tonto, no tenia culpa de nada, según el… y si estaba en lo cierto porque las chicas se habían enojado con él al punto de no hablarle durante el resto del día…
"Que molesta situación…" – pensó Miroku… terminando la fruta…
En aquel instante, una mano le toco el hombro…
-Hasta que te encuentro… - dijo una voz alegre…
Miroku se volvió para darse con que Hitoshi lo había estado buscando…
-Ah, hola… ¿qué tal estás, Hitoshi?... – dijo desanimado…
-Pues, mejor que tú, creo… - dijo este – Tienes mala cara…
-He tenido un mal día… - se limitó a decir Miroku… mientras observaba correr las aguas de las alcantarillas…
-Pues te traje una notica que te va a alegrar… - dijo el peli café – Tengo información de que Naraku ha mandado a pedir armamento de fuera de la ciudad para renovar la utilería de su ejército… -Miroku observó, sorprendido a Hitoshi…
-Y ¿porqué debería alegrarme de que ese tipo piense casarnos como a ratas?... – preguntó en tono serio – Esto es grave, Hitoshi…
-No he terminado… - dijo el otro calmando a su amigo – El primer cargamento de aquellas armas llega mañana por la noche…. Y según mis fuentes lo van a entregar por el portón al norte de la ciudad…
-Por el barrio de los ricos… - dijo Miroku, comenzando a entender al peli café…
-Así es…. No le daremos la oportunidad de utilizar esas armas…- añadió en voz más baja – He reunido a los muchachos de mi grupo… pensamos realizar una emboscada durante la entrega antes de que lleguen al palacio de justicia…- añadió con firmeza – Destruiremos esas armas… ¿Que dices, te unes?...
-Por supuesto…- Miroku no tardo ni un segundo en contestar…
-Excelente… - dijo Hitoshi dándole la mano al ojiazul – Sabía que podía contar contigo… Tus habilidades nos van a ser muy útiles…
Miroku hizo elevarse una piedrecilla del suelo, y mientras la arrojaba a las aguas dijo…
-Esos tipos no sabrán que les paso…
Se despidió de Hitoshi, que lo dejó solo…
Miroku sabía que una idea como aquella era peligrosa, en extremo…pues no les estaba permitido a los gitanos tan jóvenes interferir en ese tipo de asuntos,… obvio que si eran descubiertos Shako aplicaría disciplina sobre ellos, pero estaban lejos de ser descubiertos…
Por otro lado estaba la posibilidad de ser cogidos por la guardia en el intento, porque seguramente aquella entrega iba a estar muy custodiada… Pero al ojiazul no le temía para nada a esa idea, solo sabía que no podía permitir que esas armas llegaran a manos de Naraku…
Estaba por irse de aquel lugar cuando alguien le salió al paso…
-Miroku… por favor no lo hagas…
-¿Sango?...- se sorprendió el ojiazul… - ¿Que estás haciendo aquí?...
La castaña callo: no podía confesar que lo había estado buscando para pedirle disculpas por su comportamiento aquella tarde…así que dijo…
-Eso no importa… Escuche todo lo que hablaste con Hitoshi…-pausa- ¡No lo hagas!… - dijo ella, sintiendo la frialdad de la mirada del pelinegro – Es muy peligroso…
-No empieces con eso de nuevo Sango... – dijo Miroku cansado – primero te enojas con migo toda la tarde no se porqué y ahora me sales con que te preocupas por nada…voy a estar bien: nunca me pasa nada…
-Esto es diferente…es demasiado para ustedes – dijo ella desesperada – Piensa en que pasaría si llegaran a capturarlos... ¡Seria su fin! …
-…y ¿sabes lo que puede pasar si esas armas llegan a manos de Naraku?…
-Pero no pueden solo ustedes… - decía la castaña pero fue interrumpida…
-Ya no hay tiempo para hacer todo según las reglas de Shako… - añadió al darse cuenta de lo que quería la chica… - Sango que ni se te ocurra delatarnos…Porque...- dijo en tono de advertencia… bastante duro para la joven …
Sin decir nada ella lo miro a los ojos,…
Miroku sintió un escalofrió ante esa mirada que demostraba tristeza pero a la vez era tierna… sintió deseos de retractar ese tono tan duro, y hasta de abrazar a la chica y decirle que no se preocupara… pero sabía que debía mantenerse firme… por lo que se fue del sitio dejándola allí…
Mientras tanto Kagome no podía creer lo que Shippo le decía…
-Shippo,… ¿te has vuelto loco?... – dijo ella al enterarse de lo que su compañero había hecho…
-Quizás… pero no tanto como Inuyasha… el está dispuesto a luchar contra viento y marea por verte de nuevo…
Kagome se sonrojo al pensar en que ese apuesto joven hiciese tanto solo por verla a ella… pero no olvido lo loco de la idea…
-Pero... ¿encontrarnos?... – dijo con voz temblorosa – Es muy riesgoso Shippo… ¿si alguien nos ve?, o ¿si se entera alguien del encuentro?.... o peor ¿si se trata de su tío?...
-Pareces Sango… - dijo Shippo bostezando… - Vamos Kagome, no me hagas faltar a mi promesa… acepta ¿si?...
Kagome no podía negar que quería ver de nuevo al peli plateado… deseaba saber como estaba, si había pensado en ella tanto como ella en él… pero tenía algo de miedo…
Shippo notó esto y decidió abandonar el cuarto decepcionado… pero en eso a la pelinegra se le vino la imagen del muchacho ojiambarino en todo su esplendor,… y también el semblante que había tenido en aquella triste despedida nocturna…
-Shippo, lo voy a hacer… - dijo
-¿De verdad?...
-Si… yo también, quiero volver a verlo… - añadió sonrojada y nerviosa…
-¡Lo sabía!… - dijo el niño con una mirada acusadora... Kagome enrojeció por completo… - Entonces todo está arreglado… - Añadió sonriendo…
……………………………………………………………………………………………………………………………………………
Como era de esperarse Inuyasha llegó tarde… y este fue el colmo para Naraku… quien puso un castigo bastante pesado a su revoltoso sobrino y que hasta aquella hora tan adentrada de la noche el joven se encontraba cumpliendo…
-Tú si estás contento ¿no?... – dijo Inuyasha fastidiado a su caballo "Colmillo"…que desde su ara comía su alfalfa fresca…
Habían pasado horas desde que comenzó y el establo aún no estaba limpio,… y todavía le dolían los azotes que había recibido en la espalda hacía poco… pero estaba acostumbrado a los golpes y regaños que recibía a menudo (ahora más seguido que nunca) que según su tío eran por su bien y que esperaba que con eso, la falta no se volviera a repetir…
Inuyasha seguía limpiando los "ya saben que" de los caballos con un rastrillo… observo la luna por una ventana del establo… y sonrió esperanzado: todo eso era solo un pequeño precio a cambio de lo que le esperaba mañana…
"Solo un poco más… mi amada Kagome… Solo un poco más…" – pensó el peli plateado
CONTINUARA
CAP 9.
NOCHE PARA RECORDAR
