Gracias por sus reviews a setsuna17, Crystal Butterfly 92, Paulaa y Emuma- chan, me alegra que el cap. Anterior les pareciera tierno porque la verdad no soy romántica y tuve que cabecear mucho para lograr ese resultado… xD
Una cálida bienvenida a goshi y su original comentario xD Espero te siga agradando la historia…
Sin más que decir espero este cap. Les guste
Hasta otro nn
PELIGRO
Al día siguiente, en la "Corte de los Milagros"….
Está de más decirles que aquella mañana Kagome se levanto muy risueña,..: aún tenía el sabor de los labios de Inuyasha en su boca y no podía esperar al anochecer para verlo de nuevo…
Su alegría se sumó otra cuando fue a desayunar…
Al parecer Miroku y Sango habían hecho las paces por completo… ya no se percibía aquel ambiente de tensión cuando ambos cruzaban sus miradas,… sin embargo Kagome y Shippo ignoraban por completo en que momento sus amigos pudieron hablar para arreglarlo todo … así como el ojiazul y la castaña desconocían donde habían estado esos dos anoche…
Para el pequeño gitanillo, esa escapada no había generado ningún cambio… excepto que el hecho de haber esperado dos horas sentado lejos del lugar le había enseñado un poco la virtud de la paciencia ( lo que se hace a veces por una hermana ¿no?) …
Kagome, era otra historia,… durante todo el desayuno no paraba de parecer ida…Lo cual se hizo presente , cuando la pelinegra paso mas de 5 minutos echándole mantequilla a su pan…
-Kagome,… - dijo Sango con sutileza – ¿No crees que ya es suficiente?
-Oh…este… - Kagome despierta…y sonrojada, deja la mantequilla – Por supuesto….
-Kagome… ¿te puedo preguntar algo?... – dijo Miroku con interés…
-Si…¿qué pasa?... – dijo esta, nerviosa
-¿Te ha pasado algo de ayer a hoy? Estas muy risueñita esta mañana…
-A…este…
Kagome se sonrojo todavía más ante aquella pregunta… no sabia que contestar…
-Mejor por qué no nos dicen lo que les paso a ustedes … - intervino Shippo , para salvar a la chica… mirando a Miroku y Sango… - ¿Ya no están peleados?
Sango miro al pelinegro, y de nuevo aparto su mirada de el en señal de nerviosismo…. Miroku parecía igual tranquilo,…
-Bien…digamos que ya resolvimos algunas cosas… -dijo y dio un sorbo a su tazón de leche…
-Ya veo… - dijo Kagome que también había prestado atención a ese tema… mientras Sango alimentaba a Kirara con un pedazo de pan mojado en leche…
Mientras bebía su leche, Miroku no quitaba los ojos del semblante de Kagome: no había obtenido respuesta y aún estaba muy deseoso de saber el porqué de aquella repentina alegría…
Shippo notó esto, y se dio cuenta que desesperadamente debía volver a cambiar de tema… por lo que se tomo su tazón de un porrazo y dijo, parándose de la mesa…
- Creo que es hora de que nos vayamos…
-¿Así?...- dijo Sango curiosa….
-¿Por qué tanta prisa?.... – pregunto Miroku sorprendido
-Pues… - "piensa rápido…" – Porque me desperté hoy con un presentimiento de que vamos a tener mucha suerte… Así que dense prisa…
-Si tú lo dices… - dijo Sango, extrañada, terminando su desayuno…
Kagome respiro aliviada….
" Le debo otra a Shippo"… - pensó mientras abandonaba la casa de la Sra. Kaede – " Espero acepte galletas y pasteles como pago…"
Las dos chicas y el gitanillo salieron del lugar sin embargo el ojiazul se quedo un instante muy pensativo… parecía preocupado…
-No está enferma…- dijo la Sra. Kaede mientras daba vueltas a un guiso en el fogón,…desde el cual había oído toda la conversación…- Si eso te preocupa…
-No…solo tenia curiosidad… - dijo el joven en tono vago, sorprendido de que la anciana se hubiese percatado de tantas cosas…
-Yo note mucho más que eso en tu voz… - dijo Kaede con una ligera sonrisa… mientras en chico volteaba la cabeza un tanto nervioso…– Lo que tiene Kagome es algo muy natural de toda chica que pasa por aquella edad,…aunque ignoro el nombre del Santo de aquel milagro…
Miroku captó el mensaje, y no pudo ocultar su sorpresa:
¡Kagome estaba enamorada!
La Sra. No dijo más y el ojiazul dejó el sitio …supuso que sus amigos ya se le habían adelantado por lo que apresuró el paso para alcanzarlos en la entrada mientras pensamientos brotaban en su cabeza…
" ¿Kagome enamorada?... Pues ¿de quien?…" – se interrogaba el pelinegro…
Entre tanto los otros chicos se habían detenido un tramo adelante para esperar a Miroku,… Shippo se había puesto a jugar con Kirara arrodillado en el suelo, mientras que las chicas lo observaban apoyadas sobre la pared… o al menos Sango lo hacia…La pelinegra tenia la mente en una sola cosa, algo que hacia que aquel brillo de su rostro no desapareciera por un instante…Y el ojiazul no era el único que tenia curiosidad sobre ello…
-¿Y a mí sí me lo contaras?… - pregunto Sango con una sonrisita y la mirada fija en su volada amiga….
-¿Qué?... – Kagome sacudió la cabeza tratando de quitarse ese semblante de inmediato….
-No me mientas, Kagome,…te conozco desde que éramos niñas…además- sonrió por lo bajo… - conozco a la perfección esa sensación…
Kagome observo contenta el rostro de su amiga… ahora ambas pasaban por lo mismo, ambas tenían ese bello sentimiento en su interior… por lo que decidió ser sincera con ella, aunque no sabia como reaccionaria la castaña…
- Bueno… y ¿me vas a decir su nombre?... – dijo Sango regresando al tema, para alejar su mente de "otros" pensamientos…
-Pues….- Kagome se sonrojo un tanto: le dificultaba decirlo…
-¿Lo conozco?…- pregunto su amiga
-Yo…
En ese momento el joven pelinegro llego con ellos un tanto agitado…
-Lo siento me distraje…- dijo – gracias por esperarme…
-No hay problema… - dijo Sango de inmediato haciendo como que ella y Kagome no había estado hablando de nada….
-Bien, ya que estamos todos…Vamonos… - dijo Shippo, parándose con Kirara en los brazos…
La castaña y el gitanillo avanzaron unos pasos…Kagome agradeció para su adentros que su amiga no hubiese seguido hablando de aquello a la llegada de Miroku,… No estaba lista para comunicar su amor a tantas personas…
Pero cuando bajo la mirada para ocultar sus sonrojadas mejillas, sintió los ojos azules del gitano sobre ella,… él no se había movido de su sitio…
Levantó la cara para estar segura de ello, y solo se chocó con aquella penetrante mirada… de nuevo sintió esa incomodidad y nerviosismo…Miroku parecía estar pensativo, pero eso no le impedía tener los ojos fijos en la pelinegra…
-¿Pasa algo, Miroku?... – dijo Kagome rompiendo esa atmósfera ("¿Porque me miras así?")
-Pues… - Miroku bajo la mirada…. Pero luego la levantó con la expresión de decidido en su rostro… - Kagome, hay algo muy importante de lo que debemos hablar…
Kagome sintió un pequeño escalofrió por dentro, cuando en eso otra figura llego a ellos… gritando el nombre del ojiazul…
- ¡Miroku!...
Este volteo la mirada…
-Hitoshi… - exclamó mientras en peli café se recargaba en la pared y recuperaba el aliento…
-¿Qué sucede?... – preguntó Sango volviendo al punto de partida…
-¿Qué pasa, Hitoshi?… - pregunto Shippo…
-No pueden salir…Ninguno de ustedes… - dijo este, viendo sobre todo a Miroku… - Shako a convocado a una reunión…
-¿Qué?... – exclamo el cuarteto…
-¡Tienen que venir ya!… - dijo el peli café…dando a entender que era urgente…
El grupo entero se dirigió a la parte central de la ciudadela subterránea que habitaban… De nuevo casi toda la comunidad gitana estaba en ella… y en el centro se hallaba Shako, con una expresión de profunda preocupación en su rostro…
La gente se encontraba muy curiosa de querer saber que es lo que sucedía…el hombre finalmente hablo…
-Este día queda puesto bajo toque de queda… - dijo con voz fuerte y firme… - ¡¡Queda terminantemente prohibido abandonar la ciudadela!!
-¡¿Qué?!…. – exclamó Miroku entre la gente y no era el único que parecía totalmente en desacuerdo con la idea….
Varios protestaban y murmuraban exigiendo una explicación…
Shako levantó las manos pidiendo clama y silencio…
-He recibido noticias de que Naraku ha colocado nuevas leyes al frente de la ciudad… - la gente seguía murmurando pero esta vez con aires de curiosidad… - Y hasta que no sepamos cuales son estas… y de que modo nos menciona no podemos arriesgarnos a pisar las calles….¡¡Esta dicho!!
Los gitanos no cuestionaron mas a su líder y se regresaron a sus casa… la noticia de que Naraku había puesto nuevas leyes no era buena… para nada… y había que ser muy estupido para desobedecer la orden en tales condiciones…
El grupillo, luego de que la gente se retirara, se encontraba a un lado del centro de la ciudadela… sumidos en una enérgica conversación…
-¿Nuevas leyes?... ¿A que se refería con eso?... – pregunto Shippo viendo a sus compañeros… - ¡¿Es que perseguirnos diariamente como a animales no le basta?!
-Tal parece que no… - murmuro Miroku, claramente frustrado…
-Nadie va a desobedecer este toque de queda…eso es seguro… - dijo Hitoshi con lo brazos cruzados… se volvió hacia el ojiazul… - ¿Miroku, vienes? … voy a hablar con los chicos...
-Si- dijo este de inmediato- luego los veo - dijo al resto de sus amigos, antes marcharse con el peli café.
Las muchachas y Shippo se quedaron en silencio…
La castaña estaba aliviada de que Miroku hubiese dado indicios de que no iba a desobedecer el toque de queda, y solo estaba pensativa en que clase de cosas traería Naraku entre manos…
El gitanillo tampoco parecía algo mas que un poco molesto… le enojaba que no pudiesen salir de la ciudadela, pero sabia que era lo mejor por el momento y solo esperaba que no fuera mucho tiempo…
Kagome, sin embargo, no podía creer lo que le acaba de ocurrir…
¡Toque de queda hasta el día siguiente!… ¡¡¿Cómo demonios se suponía que vería a Inuyasha ahora?!!… ¡No podía abandonar el lugar! …
-Kagome, ¿que tienes?... – pregunto Sango al ver el dolor reflejado en la cara de su amiga…. Pero ella simplemente dijo…
-Necesito estar sola un momento…
Y sin decir más, la chica dejo muy desconcertados a sus amigos…
-¿Que le ocurrirá? – dijo Sango sorprendida de tal cambio de semblante…
Shippo calló, pues lo suponía…
Kagome no se detuvo hasta llegar a aquel lugar de la corte donde corría el agua que se dirigía al rió… y apoyada sobre la pared cayo en cuenta de lo tonta que había sido…
La noche anterior en la que beso los dulces labios de su amado ojiambarino se había olvidado de todo por sentir esa bella sensación sin preocuparse de nada más…¿Como pudo permitir aquello?...¿Cómo pudo haber permitido que su mente se olvidase de todo?...
Ella una gitana,…El era el sobrino del principal perseguidor de su pueblo… y que cualquier día el destino simplemente los separaría de un plumazo....
Hubiese sido mejor dejarlo todo así…pero no pudo, simplemente no pudo… y ahora sentía ese temor de que aquel amor imposible le doliera mas… ¿hubiese sido mejor nunca sentirlo?...
De pronto, sorprendida de si misma paro esos pensamientos…
" Pero que tonterías estoy pensando?..." – se dijo mientras sacudía su cabeza… - " Debería estar contenta por que Inuyasha también me ama,… yo lo sentí en sus labios, en su mirada, en mi corazón… y aunque me duela ahora, …No puedo tirar todo a la basura solo por un temor…- y añadió decidida mientras secaba las lagrimas que habían querido desbordarse de sus ojos… – " ¡No puedo!"
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Había sido un día largo y melancólico… y ahora el sol de la tarde le daba a durezas penas sobre la nuca, mientras cabalgaba lentamente por las calles de París…
Inuyasha estaba solo, los soldados de su cruel tío habían sido mandados a cubrir cada centímetro de la ciudad en busca de gitanos y, además, ya no contaba con muchos hombres, por lo que la orden fue cumplida, cada uno en solitario…
El joven se sentía triste e impotente… no podía hacer nada contra las leyes de su tío, bastaba con que él tronara los dedos y media ciudad lo obedecía… Sabia que todo estaba mal, que era una atrocidad tratar a la gente así,…pero lo que más lo aterrorizaba era la suerte que pudiese correr su amada Kagome…
Aunque por el momento no había noticias de que habían capturado a nadie, Inuyasha sentía aquella pequeña agonía interna que era no saber donde estaba la pelinegra, ni como estaba ella…
Sin darse cuenta, pues no se fijaba por donde iba, llegó a un lugar que pocas veces recorría… un lugar situado entre los barrios nobles y pobres, el mas silencioso de ellos… una de las construcciones mas impresionante de toda la ciudad… incluso más que el palacio de justicia: Se encontraba frente a la Catedral…
No recordaba la última vez que había ido, quizás porque solo era en casos muy especiales, y de más esta decir que Naraku no tuvo ninguna intención de llevarlo a la iglesia cuando era niño…
El peli plateado de pronto se sentía como curioso por el silencio y la tranquilidad que se percibía dentro del gran lugar… Necesitaba estar tranquilo y pensar, un sitio donde ya los hombres de su tío no lo molestaran, ni donde se sintiera la presión de las calles…
Aquel lugar era perfecto…
-Espera aquí, Colmillo…- dijo Inuyasha mientras ataba las riendas del equino afuera del lugar…
Apenas hubo entrado quedo sorprendido por todo lo que había dentro, por los vitrales de las ventanas, las columnas de blanco mármol y la paz que se respiraba dentro…
No había mucha gente allí, no contaba más de 30 ( lo cual era poco para la capacidad del lugar )… ya hacia mucho de la ultima misa y por el momento solo estaban los diáconos del lugar y algunos hombres y mujeres rezando frente al altar…
El muchacho pensó que no querían ser interrumpidos, por lo que se mantuvo recorriendo el lugar muy callado y cerca de la pared… finalmente se apoyo sobre el frió mármol para ordenar su cabeza…
Que molesto era aquello…Sentir que no podía hacer nada por el pueblo de Kagome y ni por ella misma… pero la amaba tanto que no dudaría ni un minuto en poner su vida en riesgo por ella, pero por alguna razón en ni en su mente eso era suficiente… de pronto ciertas palabras resonaron en su mente…
"Para cambiar las cosas en esta ciudad hace falta mucho más que tener un punto de vista diferente…"
Era lo que le había dicho aquel gitano de ojos azules la otra noche,… ¿Acaso tenía razón?...
Inuyasha suspiró cayendo en cuenta de que no podía remediar todas las injusticias el solo, pero no creía que nadie lo fuese a ayudar…En eso volteo la mirada hacia el altar de la iglesia,… Sobre el cual estaba la imagen de Jesús…
Bajo la mirada casi de inmediato, como si no pudiese ver directamente lo que significaba para aquella gente, que estaba de rodillas rezando… pero luego volvió a levantarla, respiró profundo, como sintiéndose invitado a intentarlo…
Recorrió el lugar por los bordes, observando a la gente,… Dándose cuenta que por primera vez en su vida notaba de entero la opresión bajo la cual su tío y tutor había mantenido al pueblo,…sobretodo a los gitanos…
Y aquella comunidad le parecía la que menos daño había hecho…
Al cabo de un rato, el ojiambarino se apoyo sobre una columna… y hecho una ultima mirada a la imagen…" Yo no me puedo dar por vencido…" – dijo mientras comenzaba a abandonar-"No me importa lo que mi tío crea yo no renunciare a Kagome… Voy a luchar por ella…" – Añadió decidido…
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Horas pasaron y el anochecer llegó…
La "Corte de los Milagros ", nadie había salido en todo el día pues aún los espías de Shako no habían averiguado en que consistían las nuevas leyes, y la mayoría se encontraba en sus casas…
Excepto cierta bella gitana de largo cabello negro…Kagome de nuevo espero ansiosa y por supuesto llena de nervios a que ya no se oyera ningún ruido en la cabaña, antes de abandonarla sigilosamente…
Tenía que verlo… no le importaba cuanto riesgo corriera su vida: Quería verlo… Pensar en él, era lo único que necesitaba para hallar el valor de abandonar la corte e ir a su encuentro…
Cuando en eso, alguien le salio al paso al salir de la casa…
-Shippo…- exclamó Kagome sorprendida
-Kagome… - dijo el gitanillo con seriedad… - No vayas…
-Yo…
-Te cubrí una vez... no me pidas que lo haga de nuevo…
-Tengo que ir a verlo…
-Kagome ya no es seguro… Para nadie lo es - dijo el pequeño casi en tono suplicante… -…Eres como mi hermana, no quiero que te lastimen…
-No me pasará nada… - dijo ella sonriendo con ternura y acariciando la mano del chiquito…- Se lo que hago…
La joven corrió del lugar… dejando al niño muy preocupado…
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Ya suponía que todos en la gran mansión roncaban, que ya no había peligro y que todo podía ocurrir como la noche anterior…
Inuyasha abandonaba su casa… de la misma manera como lo había hecho antes y con el apoyo de su fiel "Colmillo"…
Pero mientras escapaba de la mansión, era observado… Por cierto Capitán de la Guardia que llevaba claras órdenes en su mente…
"Síguelo… - ordenó Naraku a su siervo, refiriéndose a su sobrino – "Y si llegas a ver algún gitano…" – le entregó una infalible ballesta…
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El ojiazul estaba recostado ya sobre su hamaca con la mirada fija en el techo de la cabaña, y la mente hecha un desastre: Todo se le había complicado demasiado ya, ahora sabía que tenía que haber abierto la boca desde hacia mucho tiempo y decir lo que tenía dentro,…quizás Kagome lo hubiese entendido de inmediato pero se trataba de algo tan delicado que no podía soltarlo así como así… Pero desde hacía mucho estaba más que seguro…. de que era ella…
Cuando comenzaron a ser amigos desde chicos junto con Sango y Shippo no lo había notado… pero cuando ella comenzó a pasar de una niña a una bella joven, todo se hizo más notorio,… y ahora sentía que lo había callado por demasiado tiempo…
En ese instante sus pensamientos fueron interrumpidos, por alguien que con cautela entraba en su casa…
-Miroku… - lo llamó una vocecita…
El muchacho se enderezó en la hamaca…
-¿Shippo?... – lo reconoció él de inmediato… - ¿Qué haces aquí?
-Es… - Shippo parecía temeroso…- Kagome…
-¿Qué le pasa?.. ¿Está bien? – preguntó Miroku…
-Yo…Cre…Creo que esta en problemas….
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Finalmente la silueta de la joven ya se acercaba, entre la noche, al puente del río… A su puente…. A su lugar…
El muchacho ya llevaba algunos minutos esperando, pero mostró una amplia y complacida sonrisa al verla llegar de nuevo… la cual fue correspondida por una tímida sonrisita, por parte de la gitana…
Apenas estuvieron lo suficientemente cerca se tomaron el uno al otro de las manos…
-Inuyasha… - dijo ella con dulce voz…
-Kagome, ¿estás bien? …- pregunto el apresurado y preocupado…- ¿No te paso nada al venir aquí?...
-No… Inuyasha, tú sabes que pasa ¿verdad?… - dijo ella un poco más seria
El joven no pudo evitar bajar la cabeza y asentir…
-Escucha…- dijo el peli plateado levantando la cabeza y en tono serio – Tienes que avisarles a tu gente…
Las palabras del joven preocuparon en grado sumo a la pelinegra, que durante un largo rato no hizo más que escucharlo…
Cerca de allí, unos metros lejos de aquella hermosa pareja, una silueta se ocultaba detrás de unos arbustos… sus perversos ojos brillaron de satisfacción…
-Vaya,…Vaya… ¿que tenemos aquí?...
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El pelinegro corría por las calles nocturnas lo mas rápido que podía…
"¿Como no me di cuenta antes?…" – pensaba sin disminuir la velocidad de su marcha…- "Kagome…Por favor que no te pase nada hasta que yo llegue…"
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- …Si, quiere destruir todo… y no creo que yo pueda detenerlo… - continuaba hablando el ojiambarino…
-…Quizás haya otra manera de cambiar esto… - dijo la gitana, como si de pronto se le hubiese venido una idea a la cabeza… - Debes venir con migo… - añadió jalando su mano…
-¿Qué?.. – exclamó Inuyasha sobresaltado…- ¿A dónde?
-A la "Corte de los Milagros"… - aclaró ella – Quizás si les hacemos ver que no todos los que son cercanos a Naraku son nuestros enemigos, podamos cambiar algo… - añadió con esperanza…
(N.A.: Esperanzas infantiles…)
-No funcionara… - dijo Inuyasha sacudiendo la cabeza… - Yo ya intente hablar con mi tío, pero parece entercado con esta lucha…No va a detenerse…
-Pero no quiero pensar que es imposible - dijo Kagome con fuerza, interrumpiendo al joven…
Inuyasha miro a chica con expresión de sorpresa, pero luego se dibujó en sus rostro una tranquila sonrisa…el tampoco quería creerlo, el que su amor fuese imposible…
Acerco su mano al rostro de la gitanilla y lo levantó con mucha dulzura… acercando lentamente el suyo, buscando aquel suave toque en sus labios…
ZAP …
¡¡Todo fue demasiado rápido!!…
Inuyasha solo sintió que era tumbado al piso y que como tres flechas pasaron entre ellos…
Cerró los ojos y pudo sentir el dolor de cómo un frió acero rasgaba la piel de su hombro… y clavaba su punta en él…
Llevó su otra mano a su herida…y arrancó de un tiro el proyectil….
De inmediato abrió los ojos buscando preocupadísimo a aquella persona que tanto deseaba ver…
-¡¡Kagome!!… - gritó el chico… miro unos pasos delante de él…
En el suelo…
La chica tampoco supo muy bien que paso…pues aun tenia los ojos cerrados del miedo, pero en el instante en que las flechas casi dan con su blanco algo los empujo a ambos… y ahora sentía que alguien la tenia sujeta entre sus brazos…
Abrió los ojos…el ojiazul miraba con seriedad al peli plateado…
-¡¡Te dije que nunca la pusieras en peligro!! - gritó Miroku con dureza a Inuyasha, sin soltar a Kagome…
-Miroku… - dijo Kagome despacio aún siendo sujetada entre los brazos de su amigo…
Inuyasha observó el resto de las flechas clavadas en el suelo…de no haber sido por aquel gitano, él y Kagome quizás no estarían vivos ya…
No sabía si agradecerle o exigirle de inmediato que la dejara de abrazarla de esa manera…
En eso oyeron pasos de hierro sobre el asfalto de la calle…Soldados se aproximaban…
-¡¡Maldita sea!! … - exclamó el gitano poniéndose de pie, y ayudando a la joven a pararse…
-Inuyasha…
Kagome quiso acercarse a Inuyasha pero en ese momento más flechas llovieron cerca de ellos…
Los pasos se hicieron más cercanos…
Miroku sujeto con fuerza la mano de Kagome…
-¡¡Nos vamos ya!!
Sin esperar respuesta de la joven, Miroku sacó de su ropa una de esas esferas de polvo que utilizaba para hacer humo y antes de que los guardias se acercaran demasiado, la arrojó al suelo…
Todo el aire se lleno de humo…Inuyasha fue cegado por aquel ambiente…
Su amada y el pelinegro desaparecieron entre las nubes de humo,…sintió entonces que era pateado contra el suelo y , sin poder usar su espada, pues tenía el brazo herido, fue sujetado entre dos hombres…
El humo se disipó…el ojiambarino levantó la y mirada… Hakudoshi algunos de sus hombres lo habían seguido, ellos eran sus atacantes…
Hakudoshi observó con enojo y rabia el lugar: los gitanos habían escapado…
-MALDITA ESCORIA - gritó el Capitán arrojando su acero al suelo…– ¡¡Revisen las calles!!… ¡¡Captúrenlos!! – ordenó a sus hombres…
Luego se volvió hacia Inuyasha que aún permanecía sujeto… El chico tenía expresión de alivio, Kagome debía estar a salvo… y con audacia dijo a Hakudoshi…
-….Ya….se te escaparon… - jadeo, haciendo enojar a su receptor…
Hakudoshi lo miro apretando los dientes de rabia… ¡Había estado tan cerca! … ¡Se le habían escapado de entre los dedos!…¡¡Era humillante!!…
Luego pareció reflexionarlo un segundo… Miró con malicia al joven y acercando su rostro a él… hasta que sus miradas eran fijas…
-Eso ya lo veremos… - Se volvió hacia los soldados que lo sujetaban… - ¡¡Llévenlo al palacio de justicia!!
En algún tejado, esta terrible escena...Tenía espectadores…
-No…- gimió la gitanilla rompiendo a llorar…- ¡Inuyasha!
-¡No podemos hacer nada!… - dijo Miroku, agarrándola…
La chica abandono sus intentos por ir con el joven que tanto amaba, y con profunda pena observo como era llevado a la mazmorra…
CONTINUARA
CAP. 10
CONDENA
