Lamentó la tardanza… aquí les dejó el cap… , porfas dejen reviews… ¡Sigan recomendándome! nn
RESCATE,… EL QUERER Y EL DEBER
Hacía bastante frió... La humedad podía sentirse por las paredes… al menos eso amortiguaba el dolor de sus heridas… pero no la indignación que sentía…
No creía ya que hubiese forma de salvarse de la horca… y eso no le importaba, estaba dispuesto a morir con dignidad…Lo que le dolía era dejar tan pronto a su amada gitanilla , …iba a abandonar el mundo justo cuando había encontrado a la persona capaz de llenar su vida de felicidad… solo rogaba porque ella no sufriera tanto como él, y porque ella estuviera a salvo…
Como evocados, a su mente venían uno tras otro los momentos a lado de su pelinegra…
La primera vez que la había visto en el puente de la ciudad y como la había seguido varias calles completamente cautivado,… Cuando la había rescatado de la muerte el Día de los Santos y habían tenido su primer acercamiento,…Su primer y único beso…. Y eso sin mencionar, las miles de veces que su mente había estado solo en ella, en su mirada profunda, en su negra y sedosa cabellera , en su piel tostada, en su voz tan dulce… en fin solo en ella…
"Que triste es el adiós… mi querida Kagome…" – pensaba Inuyasha observando el techo…
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El cargamento fue descargado en la bodega… mientras los hombres llevaban las cajas, no pudieron ver a los dos gitanos ocultos y protegidos por la oscuridad de la noche, que allí abajo era una poderosa aliada…
Los dos chicos se ocultaron entre las cajas de la bodega… y esperaron pacientemente a que los cargadores se marcharan…una vez hecho esto, esperaron unos minutos antes de usar de nuevo el alambre para abrir también aquella cerradura…
Salieron de la bodega y observaron todo el sitio, ocultos tras una pared…
Había muchos guardias en los niveles superiores armados con ballestas, cañones y torres de vigilancia… La caballeriza donde guardaban los caballos también estaba custodiada… más allá el almacén de pólvora y la puerta que daba a los calabozos custodiada por dos soldados, armados hasta los dientes…
Miroku suspiró…
-Esto será más difícil de lo que esperaba …
Pensó un segundo… mientras Shippo seguía viendo el panorama…
-Si pudiéramos alejar a todos del calabozo…podríamos… Necesitamos un distracción…- concluyó …- Escucha voy a liberar a Inuyasha…tu espera aq…
-Yo haré la distracción
-¿Qué?
Y antes de que el pelinegro lo detuviera, Shippo se salió del escondite y cubierto por su capa desapareció detrás de la caballeriza….
Miroku no fue tras él: para su edad, Shippo sabía cuidarse solo por un rato, además, debía darse prisa he ir por el preso…
El pelinegro se escabulló entre las sombras hasta llegar a ocultarse detrás de un pajar colocado junto a la puerta del calabozo… Uno de los guardianes traía en su cinturón un llavero con las llaves de las celdas…
"Tendré que usarlos ahora…"- pensó Miroku,
Se remangó la manga y apuntó cuidadosamente su mano hacia las llaves… estas vibraron y pero no fueron hacia él…
"Concéntrate…relájate…"
Lo volvió a intentar con más fuerza y lo hizo: Las llaves volaron hacia sus manos dirigidas por aquella fuerza invisible…pero lamentablemente haciendo ruido en el camino…
-¿Qué fue eso?... – uno de los soldados se percató…
Cuando en eso…
PLAF!!! PLAF!!!.....
Los caballos salieron disparados en una peligrosa estampida de las caballerizas
-¡¡¡Caballos desbocados!!!.... ¡¡¡Caballos desbocados!!!...- gritaban los hombres…
Eran más de 5 docenas de equinos y estaban más alborotados que nunca, por lo que casi todos los soldados debieron dejar sus puestos para ayudar a calmarlos…
El ojiazul sonrió con orgullo…
"Nunca más vuelvo a llamar niño a Shippo…"… - y sin ser visto entró en el calabozo…
En efecto, Shippo había ocasionado esa estampida: había colocado un fuego artificial en la paja del establo y alarmado a los caballos para que como locos corrieran por todo el lugar…
Ahora seguro que Miroku tendría tiempo suficiente para sacar a Inuyasha,…pero… ¡¡¿Como saldría el de allí?!!
(N.A.: Obvio no pensó en eso)
El chiquillo se mordió el labio: si alguien lo veía estaría en serios problemas… ¡En eso uno de los caballos casi lo arrolla!...
Sorprendentemente el animal se detuvo frente al niño, que del susto ya se había cubierto la cabeza con las manos… Shippo levantó la vista y una sonrisa iluminó su rostro…
-¡Colmillo! - exclamó, en lo que el animal relinchaba pues reconocía a niño gitano, amigo de su amo…
Shippo montó de inmediato y se puso a buen recaudo…..Antes de que por su mente pasara otra "brillante" idea…
Dirigió al caballo hacia una de las torres de vigilancia que tenía extendidas una escalera de cuerdas… subió por ella hasta el nivel de los cañones, los soldados a cargo de aquella estancia se encontraban abajo calmando a los equinos, por lo que llevar a cabo su idea le resultaría un juego de niños…
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Inuyasha ya se preguntaba por qué tanto alboroto afuera… Pisotones y gritos… ¿Qué pasaba?....
En ese instante algo apareció en el corredor…y se desprendió de su negra capucha…
-Se nota que no todos estamos hechos para el papel de héroes… - dijo el ojiazul cruzando los brazos…
-¡¿Tú?!
Inuyasha lo reconoció de inmediato...lo veía pero no lo creía: ¿que hacía aquel gitano allí?…
El peli plateado se puso de pie por la sorpresa, aún con aquellos pesados grilletes en sus muñecas que lo ataban al suelo de la celda…
-Hola, Inuyasha… - dijo Miroku, desprendiéndose del antifaz…
-¡¿Qué haces aquí?!
-Shhh…
Miroku lo calló de inmediato…mientras sacaba las llaves y probaba todas para abrir la puerta…
-Cierra la boca…- le ordenó - Te voy a sacar de aquí…
Inuyasha cada segundo se asombraba mas…el gitano entro y empezó a quitarle los grilletes de las muñecas…
-…No entiendo – dijo viéndose libre… -¿Qué pasa?
-Ashh,… Parece que hablo en griego… - dijo Miroku aburrido… - ¿Quieres ser ahorcado o no?...
-¡No!
-Entonces sígueme…
El peli plateado no necesito que se lo repitiera…
Los dos dejaron la celda y corrieron por el largo pasillo…mientras lo hacían Inuyasha sintió un pequeño nudo en el pecho: de todas las personas que pudiesen salvarlo de la muerte aquel gitano era la última en la que hubiese pensado (bueno, aparte de Naraku y Hakudoshi)…
En el fondo sentía a aquel chico como su rival…. Pero aún así, tenía que admitirlo, tenían mucho en común…
Miroku frenó de golpe antes de cruzar e Inuyasha lo imitó…. Ambos vieron, ocultos detrás de aquella pared, que los soldados ya volvían a sus puestos… La distracción había terminado…
-Esto se complica… - murmuró Miroku al ver a los dos guardias colocados de nuevo en la puerta… - Tenemos que buscar otra salida… - cambio de dirección, no había avanzado más de dos pasos cuando…
-Oye… - Inuyasha lo detuvo…
Miroku lo vio alzando las cejas…
-Ah,… Este… Yo…Lo que hiciste… - pausa y suspiro – Gracias… - extendió la mano – Te debo una…
Miroku vio la mano, pero no la acepto…
-…No lo hago por ti, sino por ella… - dijo el pelinegro en tono firme…
Inuyasha retiró la mano de inmediato.... ¡¿En que estaba pensando?!
-… ¿Ella está pensando en mí? … - preguntó Inuyasha con un ligero tono de satisfacción…
-Todo el tiempo… - dijo Miroku…pero su tono no parecía enojado, sino más bien de resignación…
Sin embargo, esta pregunta solo genero que el ambiente entre ambos jóvenes se tensionara, hubo un silencio y ninguno se movió por casi 3 segundos cuando…
BAM
¡¡Se oyó el disparo de un cañón!!...Seguido de alboroto en las afueras…
-¿Qué fue eso?...- dijo Inuyasha sorprendido…mirando el techo, pues el disparo vino de arriba…
-… - Miroku se golpeó la sien enojado… - ¡Shippo va a hacer que nos maten a todos!…
-¡¿Shippo está aquí?!...- exclamó el ojidorado – ¡¿Por qué lo trajiste?!
-¡Yo no lo traje! – dijo el ojiazul…
-¡¿Entonces como llegó aquí?!
-¡Ya basta, voy por él!...
-¡¿Estás loco?!... ¡Ni siquiera conoces todos los caminos que hay hasta los cañones!
-¡Al menos estoy en mejores condiciones que tú!
-¡¿He recibido el entrenamiento de un soldado de Elite: Crees que unos golpes van a detenerme?!
-…¡Yo he luchado contra ellos toda mi vida y no son la gran cosa!...
(N.A.: ¿A qué hora terminan? ¬¬ )
Los dos chicos se cansaron de discutir el uno con el otro…además si seguían gritando así iban a llamar la atención…
Ambos respiraron profundo para calmarse… Pasados unos 2 segundos el pelinegro fue el primero en hablar…
-¿Por dónde se llega a las torres de vigilancia?…- preguntó sin mirar al otro chico
-Por aquellas escaleras… - Inuyasha señalo unas escaleras de piedra cruzando el otro pasillo y subiendo de nivel…
-Bien… - Miroku suspiró – Este es el plan: Sal de aquí y busca a Shippo por el nivel de los cañones y cuando los guardias me persigan, escapen…
-¿Qué?...tu vas a… - Inuyasha no termino…
-Olvídalo… - dijo el otro, y mientras se alejaba, le lanzo las llaves y añadió - A mí nunca me atrapan…
"…Hasta cuando se sacrifica es egocéntrico…"¬¬ - pensó Inuyasha…
Guardando las llaves en su bolsillo…subió y corrió por el pasillo, y tomando otra escalera de piedra, llegó al nivel de los cañones…
No había muchos soldados allí… solo dos que le daban la espalda en ese momento…apuntaban sus ballestas hacía el frente y decían algo…
-Sal de una vez…- dijo uno de ellos…
-Entrégate y seremos benevolentes… - dijo el otro sin bajar su arma…
PLAF
Inuyasha se acerco sigilosamente por detrás y tomo por el cuello a esos hombres para luego, con fuerza, chocar las cabezas de ambos entre sí haciéndolos perder el conocimiento…
-… Fue más fácil de lo que creí – comento viéndolos inconscientes en el suelo…
-¡Inuyasha! - Shippo salió oculto de entre los cañones …
-¡Shippo!
-¡Estás a salvo!...- dijo el gitanillo muy alegre – Sabia que ibas soportar hasta que viniéramos por tí…
-¿Cómo subiste?… - pregunto Inuyasha
-Por aquella escalera… - Shippo la señalo – y con ayuda de "Colmillo"
Inuyasha se asomo por el muro y en efecto abajo el corcel blanco esperaba… y al ver a su dueño soltó un relincho de felicidad…
-Sabía que tú no me abandonarías… - dijo Inuyasha orgulloso al equino…- Bajemos ya…- dijo volviéndose al gitano
-Si…- dijo el niño…cuando se percató – ¿Pero qué pasa con Miroku?…
-Dijo que nos fuéramos sin el…
-¿Qué dijo qué?
El ojiazul ya había causado bastantes disturbios por todo el lugar…había arrojado bombas de humo negro y otras de humo adormecedor, y con un fuego pirotécnico había incendiado un pajar junto a la bodega de armamentos…en fin había dejado a los guardias del palacio de justicia muy ocupados,… y ahora observaba su obra desde lo alto de una de las torres…
Creo que ahora si puedo irme tranquilo… - murmuró para sí,…ya estaba por irse…
Mientras,… Shippo e Inuyasha ya estaban por bajar por la escalera cuando…
-¡¡Oyeron un horrible grito!!!
-¡Ese fue Miroku! – exclamó Shippo …
Inuyasha sintió un nudo en la garganta… Trago saliva…
Estaba a un pasó de una perfecta oportunidad de escape y lo único que lo detenía era una cosa…
"La vida se divide entre las cosas que queremos hacer y las que debemos hacer…"
¿Dejarlo o volver por él?
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Su vida pendía de un hilo,…o más bien dicho de una navaja clavada en el muro de la torre:
La altura era mayor de unos 30 metros , tenía que encontrar la manera de subir de nuevo…pero eso tampoco le aseguraba la vida…
No importaba: era su única esperanza…
- Parece que se te agotó la suerte…
Hakudoshi arremetió su afilada espada contra la mano con la que Miroku se mantenía sujeto…
ZAP
¡La navaja salió volando! …Pero no el muchacho…
Este se columpio de la navaja, y utilizando la habilidad que tenía para atraer las cosas hacia él, se atrajo a sí mismo hacia el interior de la torre con su mano derecha… y con la izquierda se apoderó de la otra espada que yacía en el cinturón de Hakudoshi…
- No toda… - dijo Miroku jadeando, mientras empuñaba su nueva arma…
ZAP
El choque de aceros resonó por todas partes….
Seguido de muchos otros similares…
Hakudoshi atacó de inmediato con gran velocidad que Miroku apenas tuvo tiempo de esquivar el ataque… El chico dió un salto hacia atrás tomo impulso y atacó también….
Hakudoshi se defendió con su arma, chocándola con fuerza contra la espada de joven, ocasionado que de ellas salieran varias chispas debido al calor con el que rozaban…
Miroku resistió por un momento pero Hakudoshi soltó una mano y le dio un puñetazo en el rostro que lo mando al piso…
¡No le dio un segundo!... El endemoniado volvió a atacar contra él ni bien el pelinegro yacía en el suelo…Ya se le había escapado demasiadas veces aquel gitano: no lo permitiría más…
Miroku alcanzó a rodar a un lado a tiempo, aún adolorido por el golpe…pero para lograr aquello se vio obligado a soltar la espada con la que se defendía de los ataques de su adversario…
El roce con el golpe lo hizo volver a chocar contra el suelo esta vez quedando adolorido del brazo…Ya no tenía a donde correr,…
¿Sería su fin?...
- ¡Tu suerte se ha terminado ya!
¡¡Hakudoshi apunto su arma directo al cuello!!!
ZAP...
Miroku presionó los ojos, pero para su sorpresa la muerte se apartó de él…
Al volver a abrirlos…Alguien detenía la espada de Hakudoshi con aquella que se le había caído… defendiendo al ojiazul…
Hakudoshi chocaba sus dientes entre sí de furia….
Pero de pronto su fuerza comenzó a ceder ante la de su adversario… cayó al suelo golpeándose duramente la cabeza contra el muro de roca…
-¡Inuyasha ¿qué haces aquí?!... – fue la primera y directa pregunta de Miroku mientras se levantaba del suelo aún sujetándose el brazo dolido… - Les dije que se fueran…
-Eres un ingrato… - dijo Inuyasha molesto… - ¡No sé ni para que vine a salvarte!
-¡Cállense que despiertan al tieso! – dijo Shippo señalando a Hakudoshi que ya estaba recuperándose del estado de noqueado…
El trío salió de la torre pero apenas pusieron sus pies en el nivel de los cañones pudieron ver a docenas de soldados en las afueras del fuerte,… con antorchas, lanzas, ballestas y espadas en las manos…
-Bien este si es un percance… - dijo Inuyasha tragando saliva…
Y como si fuera poco…
-¿Se van tan pronto? – pregunto Hakudoshi unos pasos atrás de ellos con sangre en la boca… - La fiesta apenas empieza…
Inuyasha presionó la espada en su mano…
Suspiró y dijo…
-Yo me encargo de Hakudoshi… - y regreso a aquella mortal lucha con el Capitán de la guardia
-Si… gracias por dejarme a todos los demás… - murmuró Miroku…
Shippo y él se dirigieron al nivel de los cañones…
Los soldados ya golpeaban la enorme puerta de madera con un tronco gigante… haciendo todo por entrar al lugar de la acción…eso no podían permitirlo…
-¡¿Qué hacemos?!... – preguntó Shippo desesperado - no podemos salir por allí…
Miroku observo la situación… vio los cañones, carretas de madera a un lado de la caballeriza, y a "Colmillo" a un lado del sitio…
- Tengo una idea… - dijo jadeando – pero es complicada…
Se agachó y puso sus manos en los hombros de Shippo…
-Escucha, tienes que regresar con "Colmillo", átalo a una carreta llena de mucha paja, toda la que encuentres…- resaltó - … y llévalo a junto a la torre de vigilancia… Yo me encargare de cubrirte… - Lo miro a los ojos – No te lo pediría si considerara que ya estás listo para un responsabilidad así… ¿Puedes hacerlo?
- ¡Sí! – dijo Shippo de inmediato…
El gitanillo bajo por escalera de cuerda a través del muro…
"Si salimos vivos de está…" – pensó Miroku – "Creo que ya encontré a quién pasarle mi don…"
Sin embargo apenas se volvió un blanco fácil, los soldados comenzaron a dispararle con sus ballestas…
BAM...
Pero el ojiazul no permitiría que le hicieran nada….tomando uno de los cañones disparó una pesada bala contra los soldados que con gran fuerza causo un tremendo impacto…
Una vez el chiquillo estuvo a salvo…Miroku continuó con su plan para alejar a los soldados de la puerta…
Utilizó de nuevo los cañones disparándolos esta vez contra el portón.... y no solo contra el...Si no también contra los muros que lo rodeaban… Los enormes bloques se desmoronaron disparo tras disparo sobre los soldados que ni con todas sus armas pudieron defenderse de aquel masivo ataque… y se apartaron por temor a quedar bajo los peñascos
-Perfecto… - jadeó Miroku secándose el sudor de su frente - Ahora…- dirigí la mirada hacia la torre de vigilancia… - Solo queda Inuyasha…
El joven peli plateado se encontraba en una lucha sin cuartel que cada vez se le complicaba más…
Ahora en la torre de vigilancia…
El choque de los aceros era, a cada instante, más peligroso y mortal…
Inuyasha ya estaba recurriendo a sus últimas fuerzas para mantener el ritmo de su adversario…mientras que Hakudoshi parecía guiado por la ira y la sed de sangre particular en él…
ZAP...
¡Otro ataque contra su cuerpo!...
La espada rozo contra su brazo recibiendo un corte brutal… la sangre salpicó el acero…
Lanzado un grito de dolor, Inuyasha se llevó la mano a la herida… ni un segundo paso para que recibiera otro golpe, esta vez del puño de Hakudoshi…
El ojidorado, rodó peligrosamente cerca del borde de la torre… su arma se desprendió de su mano y cayó todo el camino hacia el suelo…
Inuyasha levanto la mirada…Hakudoshi, tenía una mirada propia de un demonio…y él,… herido y desarmado, estaba a su merced…
-Joven Inuyasha…- dijo el malvado relamiéndose los labios ante su presa… - Me ha hecho un favor: por fin tendré la oportunidad de manchar mi espada con una sangre noble… -
A estas palabras siguió una demoníaca risa…
El desalmado atacó…
Un horrible y descomunal grito desgarró el aire…
La sangre salía a chorros de la parte trasera del cuello contra la que se apretaba el puñal… Inuyasha levantó la vista…
Miroku estaba detrás de Hakudoshi, clavándole una navaja en su cuello, anulando sus posibilidades de ataque…
-Inuyasha… - jadeo el ojiazul – ¡Date prisa!... ¡No voy a resistir mucho aquí!
Inuyasha todavía estaba conmocionado… pero se lo sacudió de inmediato para llevar a cabo la única circunstancia que les quedaba…no tenían otra…
Se levantó e utilizo su propio cuerpo para embestir a Hakudoshi… Con otro colosal grito el cuerpo cayó sobre Inuyasha y ambos perdieron el equilibrio…
Inuyasha no se preguntó cómo, en ese instante, quedo suspendido en el aire…mientras que Hakudoshi se desplomó todo el camino hacia abajo, cayendo por los aires…
20,…30…. ¿Quién sabe cuántos metros?… Finalmente…
Se dio de espaldas contra el suelo…ocasionando un ruido que se reconoció como la ruptura del cráneo, y sin un segundo de agonía… Aquel desalmado yacía muerto…
El ojidorado miro hacia arriba para darse con la imagen de Miroku y sus manos apuntadas hacia él… haciendo un sobrenatural esfuerzo porque él no cayera…
-No… - jadeo el gitano con los ojos cerrados… - Se te...ocurra moverte…Voy a subirte…
Inuyasha contuvo el aliento… y sintió como poco a poco iba subiendo...
Entonces los notó… Varios pequeños hilos casi transparentes estaban pegados a su ropa con una adherencia sorprendente… nacían de las mangas de Miroku…
"Eso es"- pensó Inuyasha mientras encontraba la respuesta al misterio- "Utiliza estos hilos invisibles para tomar el control de las cosas"…
Finalmente estuvo a salvo, Ambos cayeron de rodillas sobre el techo de la torre, jadeando como nunca…
-Entonces…- dijo Inuyasha entre respiraciones agitadas… - No eres un brujo…
-Nunca… lo fui…- contesto el pelinegro… - Pero no creas que cualquiera puede dominarlos…- dijo con cierta pizca de orgullo en su voz… luego añadió interrogante… - ¿Porque regresaste?
-¿Querías que eligiera dejarte?… - dijo Inuyasha en voz baja…
El ojiazul quedo sorprendido con aquella respuesta… se levantó y dijo…
-Que quede como una deuda saldada…
Inuyasha asintió…
En eso Inuyasha se sujeto el brazo,…este todavía sangraba terriblemente, y todo el movimiento de la batalla había ocasionado que las heridas en su espalda le dolieran de nuevo…
Miroku noto esto y lo recargó sobre su espalda…
- Vas a creer que estoy loco… - dijo el gitano… antes de correr con fuerza hacia el borde y saltar…
¡¡¡Realmente creía que estaba loco!!!
Inuyasha cerró los ojos todo el camino, La caída fue larga pero no demasiado…
-Ya vienen, ya vienen, ya vienen… - repetía Shippo mientras seguía con los ojos la trayectoria de sus amigos… -¡Ya!
Inuyasha y Miroku cayeron ilesos sobre el gran montón de paja colocado en la carreta que está atada a "Colmillo", quien dicho de paso llevaba en su lomo a cierto gitanillo que había cumplido maravillosamente con su tarea…
-¡¡¡Vámonos ya, Shippo!!! – gritó Miroku con las pocas fuerzas que le quedaban…
-¡¡¡¡Arre!!!!... – gritó el niño…
"Colmillo" paso raudo y veloz por el agujero en el muro ocasionado por las balas de cañón… Dejando atrás con su increíble velocidad al Palacio de justicia…
Y ni así Shippo disminuyó la velocidad… mientras que atrás tumbados sobre la paja Inuyasha y Miroku por fin podían darse un respiro…
-Lo logramos… - dijo Miroku pasado un rato…
¡Qué increíble hazaña! … No solo habían salido con bien del palacio de justicia, sino que también habían librado al mundo de un demonio desalmado… ahora solo restaba el camino a casa…
El ojiazul volteo a ver al peli plateado, que debido al cansancio yacía dormido sobre la paja…
-Vamos a la "Corte", Shippo… - dijo con firmeza – Tenemos que curar sus heridas…
CONTINUARA
CAP. 13
LA VERDAD
