LA VERDAD

La vela ya se consumía casi por completo sobre la mesa, pero no, aquella pelinegra que por su angustia no dormía…e impaciente esperaba cualquier cambio…

La chica se levantó de la silla y camino por la casa en desesperados intentos por deshacerse de aquella ansiedad…

Había pasado mucho rato...horas ya, desde que vio a su amigo ojiazul salir de su casa… y ahora no solo era Inuyasha si no también ese chico, lo que la llenaba de preocupación…

"Pronto lo comprenderás todo…… ¿Que quisiste decir con eso Miroku?" – pensó Kagome…

Cuando la puerta de la cabaña se abrió…

-¡Inuyasha! …- exclamó ella…

-Está herido… - dijo Miroku que llevaba al chico sobre su espalda… - Creo que no es grave, pero hay que tratarlo ya…

La bella gitana, no tardo ni un minuto en notar la situación…

-Shippo, despierta a la Sra. Kaede y dile que traiga medicinas…- dijo…

-¡Sí!...- dijo Shippo de inmediato….

Miroku llevó a Inuyasha hasta la habitación de Kagome, y lo dejó echado sobre la cama, casi al instante entro ella con un tazón de agua caliente y un paño limpio…

Se arrodilló junto a la cama y con el paño mojado comenzó a parar el sangrado de la herida del brazo del chico…

Mientras su pelinegra lo vendaba, Inuyasha alcanzo a abrir los ojos…

- Ka…gome… - dijo con un hilo de voz…

(N.A.: Pobrecito T.T)

-Shhh… - susurró ella dulcemente colocando su dedo índice sobre los labios del muchacho… - trata de descansar, necesitas reponerte de las heridas…

-La… más grande…. ya está curada… - dijo él, tomando la mano de la hermosa joven…

La gitana acercó su rostro al suyo con los ojos cerrados… para sellar la voz de su amado con aquel dulce toque que adoran todos los enamorados… siendo correspondida en el acto…

Habían temido tanto, los dos, de llegar a ser separados tan pronto que el solo estar de nuevo uno al lado del otro les hizo imposible el resistirse demostrarse su amor abiertamente…

Durante varios segundos sus bocas parecieron imantadas… sin que ninguno de los dos diera indicios de querer dejar de sentir aquella calidez…

"Solo cuídala mucho, Inuyasha…" – pensó Miroku que observaba la escena apoyado sobre la pared con una ligera sonrisa…Para eso lo había hecho, para verla feliz a ella…tan solo para eso…,

El ojiazul dejo la habitación…

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Unas horas más tarde ya cuando el alba yacía en el cielo,…La anciana Kaede y Kagome ya habían termina de curar a Inuyasha…y el noble joven dormía sobre la cama de su amada, necesitaba mucho descanso para recuperarse…

Shippo también estaba bien dormido, la agitada noche había agotado todas sus fuerzas, pero se sentía orgulloso de haber realizado su misión… Miroku también se había retirado a su casa… igual de satisfecho…

En el comedor Kagome estaba tomando una taza de leche caliente, mientras que la anciana Kaede hervía hierbas medicinales…

Terminado su desayuno, la chica decidió salir a ver a Sango: Necesitaba contarle todo lo que había pasado…

Sin embargo al llegar allí, solo se encontró con una angustiada madre que argumentaba que desde la noche su hija ¡había desaparecido!

Al parecer Sango había salido de casa, la noche anterior y no había vuelto...y lo peor de todo era que ¡nadie en toda la "Corte" sabia donde estaba!...

Kagome pasó un rato calmando a la madre de Sango, para luego ir, completamente preocupada a la casa de su amigo…

Miroku no creía lo que oía…

- Kagome… - trato de mantenerse calmado

(N.A.:¿Es que nunca terminan los sobresaltos?)

-No lo entiendo:¿Porqué Sango huiría de su casa?…

-Tengo la impresión de que ella tiene una idea equivocada sobre nosotros… - dijo Kagome con tristeza

-¿Qué?...

-Creo que nos vio anoche, cuando te pedí que salvaras a Inuyasha… - dijo ella con sentimiento, como si aquello fuera muy grave, mirando el piso…

Miroku cada vez se mareaba más…

-…Bueno… - dijo tratando de mantener la calma - Y si nos hubiese visto… ¿Por qué eso habría de afectarle?

Kagome levanto el rostro, y penetro al ojiazul con una mirada llena de furia…

-¡Miroku, eres un idiota!... ¡¿Acaso nunca te diste cuenta?!...

-¿Qué? ¿De qué hablas?…- pregunto Miroku más sorprendido por las palabras que por la dura mirada… - ¿Darme cuenta?... ¿De qué?

-¡De que ella te ama!... – soltó Kagome de golpe… - ¡Todo esto es tu culpa!

Miroku quedó en shock…

-Mi culpa… - repitió conmocionado…

Bajo la mirada sin creer lo que acababa de oír….

Pero tenía sentido, todo ahora lo tenía… Toda esa preocupación, ese cariño, esa dulzura y ese dolor…tenían un motivo, uno que nunca paso por su cabeza….

El pelinegro se sintió culpable, por su mente pasaron todos los momentos en que sintió aquella calidez junto a la castaña, porqué ahora lo sabía: el corazón de esa hermosa chica siempre le había pertenecido…y el nunca se dio cuenta…

Presiono el puño como enojado consigo mismo: ¿cómo había permitido que el asunto se desbordara de esa manera sin notarlo? …

De haber sabido que todo eso pasaría habría abierto la boca desde un principio…

-Miroku… - dijo Kagome que ya se había calmado… - Necesito saber que pasa…

El chico levantó la vista…

-Y lo sabrás ahora mismo… - dijo con firmeza

Tomó a Kagome de los hombros y la miro a los ojos…

-Kagome… lo que voy a decirte te parecerá imposible,… Pero es solo la verdad…

La pelinegra lo invitó a seguir… El chico tomo aire y finalmente hablo…

-Yo… soy tu hermano…

Kagome recibió aquella noticia de golpe...

Durante algunos segundos pensó que sus piernas iban a perder el equilibrio…

-¿Qué dices?... – pregunto con voz ronca, se llevo la mano a la boca en señal de asombro….

-Lo que oyes… - dijo Miroku soltando a la joven… - Soy tu hermano…

Kagome se sujetó la cabeza… Estaba muy confundida,… ¿Era eso posible?...¿Miroku de verdad, podía ser su hermano?...

Miro cara a cara al ojiazul, como buscando pruebas de su sinceridad… el no le negó aquello: no estaba mintiendo…

La pelinegra lo notó y su asombro aumento… el cual solo le dejo pronunciar una pregunta:

-¿Como?... – dijo con un hilo de voz…- ¿Que sucedió?

Miroku le hizo a una señal para que se sentara sobre una de las sillas de su cabaña…

El chico se puso frente a ella y comenzó…

"Yo era muy pequeño, no tenía más de tres años… Nuestra familia pertenecía a un grupo de gitanos que se ganaba la vida dando espectáculos de ciudad en ciudad…Era un grupo pequeño pero eso no nos impedía ser un blanco tentador para los soldados…. Y cada vez se iba reduciendo más, ya fuera por falta de alimento o a manos del verdugo…Aun así no perdíamos las esperanzas de algún día encontrar una vida mejor… Recuerdo que ocurrió un día al atardecer, cuando nos encontrábamos acampando en las afueras de una ciudad…

Yo regresaba de jugar con otros niños del grupo…Cuando al acercarme a la tienda que habitábamos, mi madre, mi padre y yo, oí gritos de dolor de mamá… pensé que ocurría algo muy grave y apresure el paso … pero al entrar en la tienda, empecé a oír un llantos… que no pertenecía a nadie que yo conociera…"

-Miroku … - dijo aun con voz adolorida, una hermosa mujer de pelo negro tendida sobre una cama en el suelo… - Que bueno que viniste, querido… - añadió extendiendo su brazo para cobijar bajo el a su hijo mayor… - Debes conocer a alguien muy especial…- añadió con dulzura

-Miroku… - dijo un hombre de oscuros cabellos y profundos ojos azules… que estaba arrodillado junto a su mujer sosteniendo un bulto de sabanas blancas en los brazos, del cual todavía no cesaba el llanto… - Mira , es tu hermanita…

Miroku vio en el interior del bulto una bebé recién nacida con su misma piel tostada, el cabello azabache y con la ligera diferencia de que tenía los ojos de su madre…

"En aquel momento no dije nada… pero entendía lo que acaba de pasar: nuestra familia había crecido… Admito que fue muy difícil acostumbrarme a los cambios que trajo tu nacimiento,… A los pocos días decidimos llamarte Kagome…mi madre estaba tan contenta con tigo que cuando cumpliste cuatro meses te obsequió un hermoso collar con tu nombre grabado en él…Lastimosamente aquel mismo día, cuando caía el anochecer…ocurrió…

Flechas de fuego cayeron sobre las tiendas… despertándonos de envueltos en medio de un violento ataque… Los soldados de la ciudad venían por nosotros… había al menos unos 30,… No teníamos armas y el grupo era demasiado pequeño para intentar algo…solo nos quedaba huir… Lo cual resulto casi intuí…

Todavía me acuerdo… las flechas cayendo sobre nosotros, destruyendo nuestras cosas…los soldados acorralándonos en sus caballos… los gritos de desesperación de las mujeres y el llanto de los niños…Nuestros padres llegaron a poder escapar del masivo ataque, llevándonos con ellos… estábamos ocultos tras algunas ruinas cercanas a la ciudad… oímos los pasos acercarse, aquello hombres no se rendirían hasta capturar a cada uno de nosotros…. Con profunda pena, nuestros padres tomaron la decisión más difícil de sus vidas… Había que despistar a aquellos hombres pasara lo que pasara… "

El hombre y la mujer se miraron con los ojos llenos de un profundo dolor… Se abrazaron,… el hombre beso la frente de la bebe que yacía en brazos de su esposa, y luego la beso a esta en los labios… La mujer se inclino sobre su primer hijo, y conteniendo las lágrimas lo beso en la mejilla… El niñito lloraba en silencio…

"Nos separamos para despistarlos… Mi madre te llevo consigo, y mi padre se quedo conmigo… Aquella noche fue la más horrible que he vivido, fue de miedo, tristeza y angustia… Durante varios instantes pensé que era un tormento incapaz de soportar…

…La noche paso muy lentamente… cuando ya casi no había soldados, pensamos que nos encontrábamos a salvo y mi padre y yo decidimos ir al punto de encuentro donde las veríamos a ustedes…Pero al llegar allí encontramos lo que más temíamos… Huellas de los caballos de nuestros perseguidores y varias lanzas enterradas en el suelo… Las buscamos por doquier…preguntando a cualquier sobreviviente del ataque… o a otros grupos de gitanos viajeros pero solo oíamos malas noticias… Las habíamos perdido…En ese momento mi padre cayó en una profunda desesperación y un hondo dolor…del cual no se pudo recuperar nunca,… y desde ese día yo me convertí en lo único importante para él…

Pasado un tiempo nos unimos a otro grupo viajero pero no del todo común, aun para ser gitanos… Ellos eran ilusionistas, y a diferencias de otros, su grupo era mucho más numerosos…Nos dijeron que si queríamos pertenecer a ellos debimos aprender en pocos años a dominar ese arte a la perfección…No teniendo otra opción de un lugar para nosotros, mi padre acepto…El plazo que nos dieron fue de 7 años…. Nos entregamos a aprender todo lo que podíamos, recuerdo lo difícil que fue para mí, tan solo era un niño en aquella época pero la ley también se me aplicaba… Y no quería causar problemas a papá…no más de los que había ocasionado ya…

Los largos días de duro trabajo y las noches de desvelo fueron compensados…Cuando ya tenía nueve años había alcanzado un progreso superior a cualquiera que un niño de mi edad hubiese mostrado…Mi padre me repetía que estaba orgulloso…

Aún así, yo sabía que nunca se terminaría de reponer de la gran perdida que ambos sufrimos aquella noche…. Y guardaba en secreto el hecho de que había mejorado mis habilidades pensando en el odio que le tenía a esas personas…recuerdo que una vez pelee contra otro niño del grupo y lo lastime… Eso era lo que no me agradaba de mí: tenía que aprender a usar lo que sabía solo si era necesario… Lo hable con mi padre y esta fue su respuesta "

-La vida se divide en dos cosas, las que queremos hacer y las que debemos hacer… - dijo seriamente mientras acariciaba la cabeza de hijo…- Elige siempre la correcta, aunque por eso tengas que renunciar a la otra…- dijo el…Miroku asintió…

"….Días después de eso, recibimos una noticia que nos sonaba a milagro…Un viajero que venía desde París argumentaba que hacía 7 viajado en una caravana donde había conocido a una mujer con la misma descripción de mi madre y que llevaba consigo una bebé de meses… Ella le había contado de sus desgracias y que a duras penas había escapado aquella noche de los soldados,…perdiéndonos a mí y a mi padre… Y que ahora se encontraba en la "Corte de los Milagros"... Una comunidad hospitalaria y segura para nosotros…

Sin pensarlo dos veces y albergando unas enormes esperanzas de reencuentro, nos dirigimos a París con un grupo que salió de la comunidad donde nos habíamos refugiado hasta entonces…Pero, de nuevo, la suerte nos fue adversa…París ahora se encontraba bajo el total poder de Naraku… Y una de las tropas encargadas de las afueras nos atrapó…. Pero esta vez teníamos oportunidad…Fue una batalla en la que hasta yo participe,… cada vez se hacíamás dura y no tuvimos opción más que utilizar las habilidades que habíamos aprendido allá…De esa forma iniciamos el rumor de los brujos y hechiceros…En aquella batalla… mi padre recibió una terrible herida, de la cual no se pudo recuperar…"

Un hombre yacía sobre el suelo con una lanza clavada en el pecho… abundante sangre brotaba de la herida, mientras a metros de él se levantaban los pocos sobrevivientes… Su hijo lloraba con incontenible dolor sobre su cuerpo…

-Mi…roku… - murmuro su padre… a quien le apenaba tanto dejarlo justo ahora - Deja de llorar… ¿Qué dirán tu madre y tu hermana si te ven con la cara llorosa?...

-Papá…- el niño no dejaba de llorar…

Su padre tomó su manito con una de las suyas…

-Es...cucha… - dijo jadeante… - Tienes que seguir,…llega a París…encuéntralas…y protégelas pase lo que pase… - tosió…- Sé muy fuerte, hijo… - Y dicho esto murió…

-¡¡¡PAPÁ!!!

"Nunca olvidare ese día… ¿Cómo olvidarlo?, fue la culminación de una pesadilla… Maldije mil veces todo, sobre el suelo… Y al darme cuenta de que en París Naraku seguía dominado…Descarte por completo la posibilidad de que mi madre y tú hubiesen podido llegar con bien hacía 7 años a la "Corte"…Perdí el deseo de vivir y de continuar con el grupo que quedaba… Los abandone y me perdí en las afueras de la ciudad…

Entonces fue cuando Shako me encontró… y me trajo aquí, me cuido hasta que recupera fuerzas y me ofreció quedarme en su comunidad como un miembro más…Le conté mi historia y le dije que para mí eso no tenía sentido…aún así el insistió y me dijo que si de verdad me sentía tan dolido como decía estarlo, ese era otro motivo para no darle espalda al último deseo de mi padre… Lo pensé y le dije que me quedaría un tiempo… No pasaron muchos días para que me diera cuenta de la gran familia que eran todos, ni para que mi corazón deseara pertenecer a ella… Luego los conocí, a todos aquellos que formarían parte de mi nueva vida de ahora en adelante… Decidí quedarme y darle vuelta de lleno a la hoja, sería fuerte como le dije a mi padre y le haría frente a todo para defender lo que tenía… , ese sería desde ahora mi propósito… hasta que…"

Una niña de larga cabellera castaña corría por la ciudadela detrás de él, llamándolo…

-¡Miroku!...

-¿Ah?...- el niño se dio la vuelta… - ¿Qué haces aquí, Sango?

-Yo…

La niña se sonrojó… pero se lo sacudió de inmediato…

-Quiero que conozcas a una amiga…- y sin decir más tomó la mano de Miroku…

A tan solo unos pasos de ese lugar estaba una niña de largo cabello negro que los esperaba sonriente…

Sango se detuvo y soltó su mano… y presentándolos, dijo…

-Ella es Kagome…- dijo la castañita… y luego se volvió a su amiga - Te presento a Miroku…

-Ka…gome… - repito Miroku casi atónito…

-Es un placer conocerte, Miroku… - dijo la pelinegra…

"Aquel mismo día descarte por completo el hecho de que tu pudieses ser ella,…me metí en la cabeza que estabas muerta y que la niña que conocí aquella mañana no eras tú… Los años pasaron y me olvide de ese asunto, todos fuimos creciendo…llegó Shippo, conocí Hitoshi, y llegamos a la vida que tenemos ahora…pero los últimos años….Tu comenzaste a cambiar también…Tus ojos, tu cabello, tu piel… te estabas volviendo idéntica a ella, a mi madre… Además el collar que tenías era idéntico al que ella te había obsequiado cuando eras bebé…Entonces cuando nos reuníamos para realizar los espectáculos o para cualquier cosa… hacías que pequeños recuerdos, regresaran a mi mente… Yo también deje de ser un niño, y hace un año me di cuenta de que no podía ignorar aquello solo por temor a equivocarme… así que realice investigaciones, estudie tu vida y la mía…. Y hace poco llegue a la conclusión de que…eras tú…

Pero entonces, ¿Que haría ahora?...Tu no me recordabas, si te lo decía tenía miedo de pensaras que había enloquecido o que habías perdido la cordura… No podía llegar de pronto y decirle a una gran amiga de la infancia que era mi hermana…Así que lo mantuve en secreto, pero por esa razón, por naturaleza, quizás fui un poco más protector contigo,… después de todo…eras ella.."

-Kagome…eres mi hermana…. – Miroku concluyó el relato con algunas lagrimas en los ojos…se las secó de inmediato…

La muchacha permanecía allí, pasmada ante la historia… Su corazón latía muy rápido ante aquella revelación… Bajo la mirada y sollozo…

-Kagome- Miroku se acerco a ella preocupado, y le levanto el rostro…para su sorpresa, la joven sonreía…

-Yo… - dijo ella entre sollozos…- De alguna manera… siempre lo supe…

Una sonrisa se dibujo en el rostro del pelinegro,…

En lo que Kagome se levantaba de un salto y lo envolvía en sus brazos…

-De verdad… - decía ella – Tenía ese presentimiento…- sollozó – Hermano…

-Te extrañe mucho, hermanita… - dijo Miroku dejando que la joven llorara en sus brazos…mientras de sus ojos también caían una que otra lagrima…

Paso un rato antes de que ambos pudieran asimilar su reencuentro,…

Finalmente se fueron soltando,…había otras cosas que aclarar…

-No debiste haberlo mantenido en secreto… - dijo ella, en voz baja…

-Yo… - Miroku parecía apenado…- Quería decírtelo, pero cada vez se me dificultaba más…Lo lamento tanto…

-¡No lo digo por mi!...- dijo Kagome…- Lo digo por ella….

-…¿Por Sango?

-¡Sí!... Ella siempre te ha querido… y por haber mantenido en secreto tanto tiempo nuestra relación, ella la malinterpretó…

-Nunca…pensé…-pausa – Que esto fuese a pasar…

Miro al suelo…

-¿La quieres, Miroku? – le preguntó Kagome con delicadeza…

Levantó la mirada… silencio mortal…

-…Define "querer"

-Sabes a lo que me refiero….

Más silencio…

-Yo…no lo sé… - dijo este, desviando la mirada… - Pero este malentendido fue ocasionado por mi culpa,…-pausa- Así que tengo que buscarla y arreglar todo…

Comenzó a salir de la casa…

-Iré contigo… - dijo la gitana tras él…

-No…- dijo Miroku con calma…- Quédate a cuidar de Inuyasha…El te necesita más que yo…

Silencio… una vez más…

-…De acuerdo… - dijo ella leyendo en la mirada de su hermano que este deseaba arreglar aquello solo…

-Y, Kagome… - dijo Miroku antes de irse…- No le digas aun al chico, que yo soy tu hermano…-

Kagome alzo las cejas…

-Quiero ser yo quien se lo diga… - dijo él y ella asintió…

Miroku se alejó corriendo, dejando a la muchacha parada en la puerta…

Kagome sonrió ligeramente: lo había visto,… en los ojos de su hermano estaba el mismo brillo que había tenido Inuyasha con ella…

Miroku también amaba a Sango…

¿Podría arreglarlo todo ahora?... Ella esperaba que sí…

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-Sr.…Recogimos el cadáver… - anunció uno de los soldados…

-Llévenselo… - fue la única orden de Naraku…

Dos hombres se llevaban en una camilla el cadáver de Hakudoshi,…

El resto de ellos intentaba reconstruir y encontrar el rastro de los causantes de tan destrucción al palacio de justicia,…

En medio del lugar, Naraku presionaba el puño con una rabia y odio incontenible dentro de él…

¡¡Maldita la hora en la que acepto la custodia de su sobrino!!

¡¡Maldita la hora en que a su hermano se le ocurrió engendrarlo!!

¡¡De haber sabido que el muchacho le causaría tales problemas lo hubiera arrojado al río tan pronto como posible!!

¡¡Pero estaba muy equivocado si creía que se había librado de él!!

¡¡Estaba muy Equivocado!!!

En eso otro de sus hombres se le aproximó…

¡¿Algún rastro de ellos?!... – preguntó el tirano de golpe…

-Ninguno Sr. – dijo este – Al parecer se fueron en una carreta y se llevaron uno de los caballos…Sus huellas se pierden entre las demás de las calles…

Naraku está completamente descontrolado…

-NO IMPORTA...- Sus ojos destilaban furia- TE ENCONTRARE INUYASHA, … ASI TENGA QUE QUEMARLO TODO

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Inuyasha se enderezó de inmediato, sudando y jadeando como si hubiese estado corriendo durante kilómetros….

¡Qué susto!... había escuchado con tanta claridad aquella amenaza dentro de su cabeza que hubiese jurado que su tío estaba en frente de él…

Se tocó la frente y se secó el sudor con la manga… mientras trataba de calmar su respiración, luego miro a su alrededor: se encontraba en la casa de su amada gitanilla… Es más la cama en donde había estado durmiendo todo ese tiempo era la suya…

Por otro lado, el brazo donde lo habían herido tenía un vendaje y se notaba que la herida había sido limpiada y cubierta… Realmente aquella joven era el ángel de su vida…

Pero si Kagome era su ángel, sin duda, Naraku era el demonio que ahora lo atormentaba… Estaba seguro de que él no se quedaría con los brazos cruzados, luego de aquella destrucción de gran parte del palacio de justicia y...de la pérdida de su más sanguinario soldado...

Ya lo preocupaba eso, cuando aquella gitana entró…

-Inuyasha… - dijo Kagome con una dulce sonrisa… - Ya despertaste…

-Kagome… - dijo él

La joven traía una bandeja con vendas y un tazón de agua tibia, lo puso sobre una rustica mesa de noche y se arrodilló junto a la cama…con las mejillas bellamente rosadas…

-…tengo que cambiarte el vendaje… - dijo,…mientras el joven entendiendo le mostró su brazo…

-Kagome,… ¿donde dormiste?

Inuyasha no pudo evitar preguntar aquello mientras la joven se ocupaba silenciosamente de su tarea…

-Yo… eso no importa… - dijo la chica

-Claro, que importa… - la detuvo Inuyasha… - No tenías porque dejarme en tu cama…

-Estabas herido… Necesitabas un lugar para descansar…

-Pero tu…

La pelinegra se inclinó hacia delante callando los labios de su amado con un cálido beso… El ojidorado se quedó impactado por esto, pero amaba esa manera de callarlo por lo que no se negó…

Kagome se separó de él, con las mejillas más rosadas y, como si nada, continúo su tarea…

Inuyasha comprendió el mensaje y se mantuvo callado, todo era por lo mucho que lo amaba…

Mientras ella continuaba el joven se dedicó solo a contemplarla… Se sentía tan cómodo dedicando toda su atención a mirar a la persona que más amaba, cuando otro pensamiento pasó por su mente…

Kagome lo notó y preguntó con dulzura…

-¿Pasa algo malo?

Inuyasha se mordió el labio…

¡Claro que pasaba algo malo! : ¡Naraku lo estaba buscando! ,…él lo había sentido en su interior, tenía que decírselo:

No soportaría que algo le pasara a ella… ¡Eso nunca!...El joven suspiro, no sabía por donde comenzar…

-Hakudoshi está muerto…

-¿Qué?...

Kagome lo miro pasmada…

-…lo que oyes… - dijo el peli plateado viéndola a los ojos… - No nos dio otra opción: era él o nosotros…

-Inuyasha…

Kagome se tapo la boca por el asombro…

-Pero es extraño… - continuo él…. – Cuando murió… no me sentí impactado, sentí que se había hecho justicia… Era un asesino…

-¿Qué mas ocurrió?... – pregunto ella tratando de mantenerse calmada…

-Demasiadas cosas… - Inuyasha tomó su mano – Kagome,…él me buscara, yo lo sé…

-¿Naraku?

-Si,… el hombre que convirtió a su propio sobrino en una arma para su provecho...y pensar que – había mucho desprecio en su voz – que un día lo quise…

Presionó los dientes…

-No te atormentes… - dijo ella tomando su otra mano… - Estamos juntos ahora y todo ya está bien…

-No lo está… - dijo él, negando con la cabeza… - Es solo cuestión de tiempo para que queme la ciudad entera en busca de este lugar…Capturara a los rehenes necesarios, sacrificará a la gente como si nada… - añadió seguro – Él es el diablo…

-¿Pero, qué quieres hacer?... No puedes volver a la superficie… Es muy peligroso

-Mi vida no es lo más importante… Es nuestro futuro.

-¿Es nuestro futuro? – repitió Kagome sintiendo que su cuerpo entero estaba ansioso

-Si…. – Inuyasha respiro profundo y continuo – No quiero que la vida que quiero iniciar a tu lado se vea amenazada constante mente de esta forma…

-Inuyasha - Kagome estaba sin palabras

-Tu sabes…lo que siento por ti…. ¿verdad?- …ella sintió sonrojada….

Inuyasha apretó mas entre las suyas las bellas manos de la pelinegra, mientras acercaba su rostro de nuevo al suyo. Ella había comprendido, pues también compartía ese deseo…Ambos querían iniciar una vida juntos: Eso sería maravilloso

Sus labios estaban por unirse de nuevo, cuando la puerta se abrió... Dando paso a un agitado gitanillo…

-Shippo…- exclamo Kagome

-Kagome… Inuyasha… - estaba casi sin aire…

-Yo también me acuerdo de tu nombre… - comento Inuyasha…

-No…Es Shako…- dijo el niño – ¡Ya lo sabe!

-¿Qué?

-La verdad casi toda la corte sabe que estas aquí, Inuyasha….- Shippo dijo esto en tono grave – Y Shako quiere verte… - dijo…

Los dos jóvenes se miraron,…Kagome se mordió el labio…

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El ojiazul se apoyó contra un muro de las calles…Era inútil….

Había recorrido ya casi media ciudad y no la había visto por ningún lado…. A cada minuto se sentía peor… Era como si, no solo la culpa, sino también un dolor y una angustia inexplicables, lo atormentaran…. Era como llevar un hueco dentro de sí mismo…

Pasado un rato comenzó a comprender el porqué de aquella agonía,… Comenzó a echar de menos su sonrisa, su voz, su mirada, su alegría contagiosa, todo lo que hacía por él empezó a relucir de una manera impresionante… Comenzó a extrañar la sensación de tenerla a su lado, esa sensación de que no estaba solo…

¡Que ciego había sido! ….Tanto, que hizo falta apartar a esa bella joven de su lado para que notara cuanto la necesitaba, cuanto la quería…

Aunque aún necesitaba definir "querer"

"Cuanta falta me haces "- pensó el afligido joven…- "¿Dónde estás, Sango?...

CONTINUARA

CAP. 14

LA ÚLTIMA OPCION