Gracias a todos por sus comentarios y paciencia,…espero el cap. no les resulte corto… Saludos a todos mis lectores y a los que me siguen… ¡Continúen recomendándome!
GOSHI: Me gustan mucho tus comentarios parece que te interesa más la parte de aventura que la parte romantica… que bien nn Gracias por ellos
Emuma-chan: Si, soy realista… no eres la única que lo dice… Ya te imaginaras lo que me cuesta ser romantica cuando tengo que serlo xD gracias por tu apoyo…
¡Disfruten el cap.!
GUERRA
Kagome ya había regresado pero con un semblante medio decaído…Estaba sentada en una banca junto a la puerta de la cabaña….
Mientras a un lado suyo estaba Shippo dándole de comer heno al caballo de Inuyasha, el fiel "Colmillo", que para variar se encontraba en el mismo lugar que su amo.…
La chica estaba pensativa, no solo por lo de Sango, sino también en que estarían hablando Inuyasha y su hermano en ese mismo instante…
¿Qué pasaría por la cabeza de Inuyasha, que no se lo había querido contar? Sus pensamientos fueron interrumpidos por un masculló, a su lado…
-¡Shippo!...- exclamó Kagome arrebatándole la cesta de dulces a su amiguito… - ¡No te los comas, son de Inuyasha!…
-Oh…- Shippo estaba decepcionado, junto sus manos en modo de suplica – Kagome, mira que Inuyasha los dejo casi todos por ir a hablar con Miroku… y yo estoy aquí más hambriento…y están tan ricos…
-Está bien…toma… - Kagome le dio algunos – ¿Qué crees que estén hablando esos dos?
-Mmmm… solo espero que estén más armoniosos que durante el rescate… - dijo Shippo con migajas alrededor de la boca – Todavía no me cabe eso de que Miroku es tu hermano…- añadió, pues Kagome ya había compartido con él la historia - ¿Tan poca confianza nos tenía que nunca nos dijo nada?
-Date cuenta que era muy difícil… - suspiro la joven – Lo que me preguntó es si ya se lo habrá dicho a Sango… La pobre se veía tan triste cuando vino – recordó preocupada
-Sí, eso esta medio raro… - dijo Shippo - A mí me costó mucho no caerme de la sorpresa al enterrarme…
-…pero al menos lo tomaste mejor que Inuyasha…
-Apuesto que no le cabía…- se burlo Shippo…- Es medio tonto…
-¡No le digas así!... – Kagome defendió a su amado – Quizás lo sea de vez en cuando, pero es muy lindo, muy tierno, amable, valiente…
(N.A: ¿Cuando acabas?)
-Por eso lo quieres ¿no?...- Shippo le echo una mirada acusadora y la pelinegra se puso muy colorada… - Mira allá vienen… - dijo de pronto…
En efecto, Inuyasha y Miroku ya venían a la cabaña… Kagome se levanto de su sitio (Shippo aprovecho para tomar más dulces) para recibirlos….
-¡Qué bueno que regresaron!...- dijo ella
-Gracias Kagome… ¿Ves que no paso nada?…- dijo Inuyasha con una dulce mirada…
-Si… no es que desconfié de ustedes si no que…- Kagome iba a decir algo a su hermano, cuando…
-¡Eh!...Esos son míos… - Inuyasha noto que Shippo se estaba comiendo los dulces que su pelinegra le había preparado…inmediatamente se arrojo sobre el chiquillo y lo sujeto a modo de juego…
-¡Suéltame, Inuyasha! – exigió Shippo pataleando como loco… - ¡No seas egoísta! Y dame un poquito…
-¡Solo si me lo pides de buena manera!...- río Inuyasha procediendo a hacerle cosquillas en el estomago… Shippo no cesaba de moverse…
-Inuyasha, hazlo debajo de sus costillas: es su punto débil…- dijo Miroku entre risas….
-¡Traidor!... – le grito Shippo al pelinegro
Kagome aprovecho el "entretenimiento" de aquellos dos para hablar de algo más delicado con su hermano…
-Miroku ¿podemos hablar un momento?... – pregunto en voz baja…
-…Sí – contesto este,…
Fueron al interior de la cabaña…Ignorando las risotadas de los otros dos….
Allí Miroku se apoyo sobre el muro y Kagome se sentó en una silla,…el ojiazul la miro interrogante…
-¿Qué fue lo que pasó con Sango? – pregunto la chica, era el tema que no deseaba tratar aquel joven…
-…Nada – se limitó a decir Miroku luego de parecer fastidiado por aquella pregunta…
-¿Cómo? …No comprendo,…ustedes no…
-¡Ya me oíste! : no paso nada… - la interrumpió él de una brusca manera…
Kagome se quedó callada,…. el joven respiró profundo como calmándose y luego añadió…
-…La encontré, hablamos, y yo… - volvió a desesperarse, parecía enojado consigo mismo…- Hice algo estúpido… - suspiró – No debí besarla
-¿La besaste?... – dijo Kagome cubriéndose la boca con las manos, en señal de emoción… Miroku asintió – ¿Qué hizo ella? …¿Te correspondió?...
-No…- contestó el chico de manera seca – Me rechazó con una bofetada…
-¿Qué hizo qué?...- Kagome se bajo de su nube…Miroku lo afirmaba con la cabeza, pero ella no lo creía…- Pero,… quizás fuiste demasiado pronto,…quizás aún estaba molesta…- luego dijo con seguridad – No hay nada más hermoso que sentir un beso de la persona que más amas…
-Entonces quizás yo no soy esa persona para Sango… - interrumpió Miroku de nuevo de brusca manera… …. luego añadió en voz baja - y quizás sea lo mejor…
-Claro que no…- dijo Kagome – Ella si te quiere, hermano… y yo estor segura de que todo se va arreglar si tan solo volvieras a hablar con ella…
Hubo un pequeño silencio…
-No lo haré… - dijo Miroku …
-¿Qué?... ¿Por qué no?... – Kagome se estaba desesperando…
-Porque… - pausa – Tengo miedo de que me diga que sí…
-¿Qué?...- La chica cada vez comprendió menos a su hermano,… ¿Acaso no quería a Sango? – Pero…
-No cambiare de opinión, Kagome- dijo con firmeza – Y menos luego de la decisión que he tomado…
-Miroku, no…
-Ya dije suficiente…- la paro su hermano – Me tengo que ir… y descuida…- había un toque de dolor en su voz - es lo mejor…
Salió de la cabaña…
Kagome se quedó conmocionada,… no entendía a su hermano: ¿Porqué, le hablaba de esa forma?... ¿Como en acertijo?... ¿Porque no deseaba hablar con Sango?... ¿Porqué hablaba como si fuera mejor dejar las cosas así?...
Todo era muy confuso, ya que para esta pequeña gitana no existía nada más importante que permanecer a lado de su ser más amado…
Afuera Shippo e Inuyasha ya habían parado su juego, cuando vieron salir a Miroku, que ya no se reía y que no se volvió a verlos…tan solo dijo unas palabras al peli plateado…
-…Inuyasha, lo que hablamos… - pausa…- En mi cabaña al anochecer…
-Como digas…Miroku – dijo Inuyasha un poco más serio
El pelinegro se fue, dejando a Shippo muy extrañado pues el ignoraba que traían entre manos aquellos dos…
Inuyasha permanecía callado, cuando salió la joven de la cabaña… también muy seria…
-Ejem…yo... – Shippo pensó que era mejor dejarlos solos…. – Voy a buscar a la Sra. Kaede – el gitanillo se marchó…y la joven se sentó junto a Inuyasha
-Me alegra que ya te lleves mejor con mi hermano… - dijo apoyándose sobre el hombro del joven de una tierna manera - Lo que no me gusta para nada es la manera tan confusa en la que se hablan ahora…- Inuyasha la miro sorprendida - ¿Qué están tramando?...- pregunto Kagome con los brazos cruzados.
-Pues…- Inuyasha sabía que no tenía caso mentirle a ella…- Tan solo digamos que…Miroku y yo tenemos más en común de lo que se ve a simple vista….
-Eso ya lo sé… - dijo ella – Pero…que…
-Kagome…. – El ojidorado le tomo las manos y la miro a los ojos- Por favor, tan solo confía en mí…Se lo que hago…
-…Está bien…- contestó Kagome con dulzura – Confiaré en ti… - se confundieron en un bello abrazo
……………………………………………………………………………………………………………………………………………
Los dueños de aquella casa fueron arrojados a la calle… Todas sus propiedades fueron cercadas por los soldados pocos minutos después de que se confirmó el origen de varios amuletos encontrados en esa casa…
Poco tiempo más tarde, Naraku daba el siguiente mandato…
-Quémenla…
Sus hombres trajeron abundantes antorchas y colocaron pólvora alrededor de la casa…
Aquel fue un incendio devastador….las casa vecinas se vieron también afectadas y, como en todas las ocasiones anteriores, no quedó nada…
"No lo soportaran por mucho tiempo, Inuyasha… y tanto dolor, tanto sufrimiento…"- Pensaba Naraku mientras se alejaba en su cabalgadura dejando atrás su destrucción – "Te obligará a salir…"
……………………………………………………………………………………………………………………………………………
Al anochecer casi toda la corte se encontraba quieta,….
Ya hacía tan solo unos minutos que Inuyasha se había marchado de la cabaña luego de haber cenado, Kagome le había prometido confiar en él a ciegas por lo que no lo siguió, pero eso no significa que ella se quedase en casa…
La joven quería solucionar por su parte otra problemita…
-¡Kagome!...- exclamo la madre de Sango, alegre de ver a la joven pelinegra en la puerta de su casa – ¡Pero, qué gusto verte aquí!, Adelante…Pasa…- ella ingresó saludando con una sonrisa…
-Quisiera ver a Sango, por favor…
-Por supuesto que quieres verla… - dijo la señora afectuosamente – Ya te imaginaras la preocupación que he pasado…Aún no entiendo cómo pudo pasar toda la noche fuera, pero en cuanto volvió sentí que el alma me había vuelto al cuerpo…Le hice prometer que nunca más haría algo así, sentí tanta felicidad que no la regañe…ahora está en su habitación…
-Muchas gracias Sra. – dijo la chica…
-Enseguida les llevaré algo de comer – añadió la mujer mientras se dirigía a la cocina…
Kagome abrió la cortina que daba al cuarto de la castaña e ingreso…la chica se encontraba sentada en su cama jugando con su pequeña Kirara sobre sus rodillas…
-Hola, Kagome… - dijo ella mientras señalaba la esquina de su cama a su amiga, para que se sentara junto a ella…- Que bueno que viniste…-añadió sonriendo…
-Hola, Sango… - la saludo mientras Kirara se restregaba junto a sus rodillas…
-¿Sabes?, me porte muy grosera con tigo cuando llegué…- dijo la castaña algo avergonzada – Te pido me disculpes… y te agradezco que te preocuparas por mi…
-No importa, Sango…. – dijo la Kagome sonriendo – Pero creo que es porque me estoy metiendo demasiado… -añadió insistentemente – Pero es que de verdad deseo…
-No quiero hablar de eso, por favor… - pidió Sango suponiendo que rumbo tomaría aquella conversación
-Entonces ¿cómo planean solucionarlo?
-No hay solución… - suspiró Sango – y quizás deberías desistir tú también en esto…
-¡No puedo hacer eso! – dijo Kagome
(N.A.: Esta chica sí que es terca)
-No soporto verlos tan triste a ti y a Miroku… El me contó que rechazaste su beso, que no le quisiste dar otra oportunidad – pausa- Se veía tan dolido por ello…No me gusta verlo sufrir
-Eso lo comprendo…- dijo Sango acariciando a la gatita, con una vaga sonrisa – Al fin de al cabo, se trata de tu hermano…
-….- Kagome quedo muy sorprendida por ello – Ya lo sabes…
-Si… - dijo ella con un suspiro – Shippo vino hace un momento y me lo contó,…-añadió con dulzura, pues aun le costaba trabajo creerlo – Así como también me dijo que tu querido Inuyasha está con nosotros…
-Pues… - Kagome continúo – Si ya lo sabes no comprendo porque no has ido a buscarlo…
-Es que no se trata de ti - dijo ella Sango levantándose de la cama, sin saber cómo explicarse… - Nunca se trato de ti…
-¿Entonces?...- pregunto la pelinegra…
-Es solo que…- Sango suspiró – Miroku siempre será como es: siempre ha antepuesto todo a sus sentimientos y siempre lo hará…y –pausa- tengo miedo de entregarle mi corazón y que él lo haga de lado… Ya sufrí bastante…
-Sango…- Kagome comprendía de cierta forma el dolor de su amiga… se levantó de su sitio y tomo las manos de la castaña, de una forma comprensiva…- Escucha…Ya sé que mi hermano debe de haberte hecho sufrir mucho pero…- pausa – El también ha tenido una vida muy difícil…. Y ha sabido como ingeniárselas solo desde niño para llegar hasta aquí,… Su vida ha sido muy dura…
-Eso lo sé, Kagome… - dijo Sango sintiéndose un tanto mal por dentro…-Pero…
-…y dime:¿tú crees que se merece seguir sufriendo?...
Sango no había contestado aun cuando… ruidos se oyeron en las afueras….
Las chicas se miraron curiosas y al salir a la calle vieron a la gente reuniéndose…
-¡Junta!...- gritaban algunos…- ¡El Jefe Shako pide junta!
La comunidad de gitanos una vez más se reunía frente al gran escenario de madera en el centro de la ciudadela…Sango y Kagome no fueron la excepción…
La gente se amontonaba mucho pero llegaron a ver quienes se encontraban con Shako en el gran escenario… ¡Nada menos que Inuyasha y Miroku!
-¡Mis hermanos!...- dijo el Jefe gitano tomando la palabra – ¡Durante muchos años nuestro pueblo ha sufrido opresiones incontables, y ha tenido que trabajar el doble para alimentar, cada quien a su familia! ¡Y aunque muchos somos capaces de hacerlo hoy en día… Ya hay muchos que no resisten! - hubo murmullos – ¡Existió una época en París en que la Injusticia tenía un perseguidor!... ¡En que Naraku tenía un límite!... ¡Esa época es aquella en que el gran y justo Inutaisho regía sobre París!
Hubo gritos de acierto y varias personas asintieron en silencio…
-Su muerte es algo que hasta el momento nos entristece,... pero una nueva oportunidad ha sido traída a nuestra puerta …
Shako volteo y dirigió su mirada al joven ojiambarino, que con decisión avanzo unos pasos junto a él….
Hubo más murmullos como: "Tiene su rostro y ojos", "En la porte se parecen mucho"…
Inuyasha se sentía cada vez más extraño como si tuviera un agujero en el estomagó…. Pero cuando llegó el momento, ya sabía lo que tenía que decir…
-Yo soy su hijo, por mis venas corre su sangre y nuestro parentesco se refleja en mi cuerpo y rostro…- hubo murmullos nada favorables, y ante esto Inuyasha añadió – Pero entiendo a la perfección que eso no les asegura que pueden confiar en mi… - respiró profundo… - Desde niño fui criado por Naraku, mi destino fue puesto en sus manos, como esta ciudad… y durante años vendo mis ojos, tapo mis oídos, con el único deseo de convertirme en un arma para sus ambiciones… Nunca supe realmente lo que pasaba a mi alrededor hasta hace poco: cuando finalmente la herencia de padre comenzó a latir dentro de mí… Y me he dado cuenta del porque de esta opresión…
Hubo más murmullos, pero esta vez sonaban curiosos
-Naraku les tiene miedo…- dijo Inuyasha con firmeza - ¡Por eso los oprime!, Hace todo por mantenerlos a la raya… porque sabe que en cualquier momento podrían llegar a ser muchos más que él y su ejercitó… - respiro profundo – Y ese momento es ahora…
La gente volvió a murmurar…
Era cierto: El ejército de Naraku estaba débil, bajo en armamentos y el palacio de justicia ya no contaba con la misma impenetrabilidad que antes…
-Ha llegado ese día que tanto teme…El día en que todo lo malo que nos ha hecho salga a la luz…- continúo peli plateado con voz enérgica… - En el que tendrá que pagar todo… La corrupción, los abusos, los crímenes, todo…
Inuyasha se dio cuenta de que Miroku se había puesto a su lado…
-¡Naraku ha perseguido a nuestra gente, ha destruido nuestras familias…!... ¡Nos ha declarado la guerra!... ¡¿Lo permitiremos?!....
-NO....-grito la muchedumbre entera….
-¡¡Tomemos el palacio de Justicia y devolvamos el mando a quien realmente se lo merece!!- Terminó Shako y la corte entera estuvo de acuerdo….
Ya era tiempo de tomar todo en sus manos, de poner las cosas en su lugar, de corregir los errores, Y hacer pagar a cierto malvado por cada uno de sus crímenes…
Su alianza sin duda estaba por convertirse en la peor pesadilla de Naraku…
-Tienes un gran poder de convencimiento… - dijo Miroku a Inuyasha: la gente aún seguí vitoreándolo…
-Parecido al tuyo…- contesto Inuyasha un tanto complacido…
En aquel instante alguien más subió al escenario…
-¡Inuyasha!
-¿Kagome?...- exclamaron ambos jóvenes a la vez…
-Con que esto era lo que se traían entre manos… - dijo la pelinegra agitadísima - Una rebelión en masa…
-Es el mejor momento para ella…- dijo Inuyasha más tranquilo – Naraku y sus hombres están débiles…Es ahora o nunca…
Kagome lo miro muy sorprendida… Nadie lo sabía pero en ese instante un temor muy gran corría por su cuerpo… La chica se tapo el rostro con las manos y bajo corriendo del escenario…
Inuyasha se quedó pasmado…
-Kagome…- murmuró pero no sabía qué hacer…
-Ve tras ella…- le dijo Miroku serio…- Inuyasha lo miro sorprendido - No cometas el mismo error que yo… - dijo el ojiazul como con un nudo en la garganta…
Inuyasha no necesito oírlo dos veces y bajo corriendo del escenario tras su pelinegra…
Al cabo de unos segundo Miroku también lo hizo aunque ignoro que aquella última frase que había dicho también había sido escuchada por cierta castaña…
Kagome no fue muy lejos: únicamente se alejó de la gran multitud que había ovacionado a su amado… la verdad no era que la hubiese perjudicado todo aquello, en realidad se sentía orgullosa del valor del joven, de su determinación de sus ganas de luchar por todo… si tan solo ella pudiese tener también esa fuerza…En aquel momento Inuyasha llegó a su lado,…se acercó lentamente y le levantó el rostro…
-Kagome… ¿Dime he hecho algo malo?
-No… tu nunca haces nada malo…- contestó la joven con una dulce sonrisa…- El problema soy yo…
-Eso jamás…- dijo Inuyasha con total seguridad - ¿Por qué dices eso?
-Inuyasha, es la verdad – dijo ella - ¿No los oíste?... Te ovacionan porque eres valiente, porque eres un líder nato, porque eres la prueba de que podemos vencer…Porque confían en ti…
-…y eso… ¿es malo?
-Lo malo es que soy yo la que duda…- dijo Kagome como molesta consigo misma, Inuyasha la vio sorprendido - Dudó de la victoria, dudo de nuestra posible libertad,…Tengo miedo… ¡soy una cobarde!
-¡Eso si no te lo permito!... – Inuyasha tomo la gitana de los hombros…
-Inuyasha, todo esto podría terminar en un desastre… ¿Cómo puedes mantener ese valor?...
-Por ti…- contestó él…Kagome abrió un poco la boca en señal de asombro…-Kagome tu eres una de las personas más valientes que conozco… - pausa- Tu vida ha sido terriblemente dura, y aun así mantienes tu brillo… Te arriesgaste a conocerme a pesar de que sabías que te traería problemas, te arriesgaste a creer en que yo era algo más que la sombra de mí tío…Fuiste tú la que me salvo de él… - suspiró – y ahora me toca a mí devolverte ese favor…
-Inuyasha…- Kagome lo abrazó por el cuello con mucha ternura – Tengo miedo de perderte…
-Kagome…- Inuyasha correspondía al abrazó – No lo harás…Te quiero hacer feliz…Solo te pido que confíes en mí ¿sí?
Kagome se acercó a los labios de su amado y los selló con un beso, Inuyasha tomó esto como un sí… Mientras se separaban, Miroku llegó con ellos…
-Inuyasha… - dijo en tono serio – Tenemos que reunirnos con Shako… Es hora de planear todo esto…
-Si… - Inuyasha se separó de Kagome y regreso…
La chica aún se vea muy preocupada…
-No te preocupes… - dijo Miroku con una ligera sonrisa – Yo lo cuidaré …
El ojiazul también se marchó en la misma dirección… Kagome permanecía allí cuando otra voz la sorprendió…
-Siempre igual de egocéntrico… - dijo Sango resignada, poniéndose junto a ella – Jamás va a cambiar…
-Sango…
Kagome suspiró…se refería a Miroku…
-¿Qué esperas?...Vamos…
Inuyasha y Miroku regresaron de vuelta al lugar donde habían hecho el discurso cuando un peli café les salió al paso…
-Lo que dijiste fue increíble Miroku…
-Gracias…- sonrío el ojiazul a su amigo…
-Tu también Inuyasha….- dijo el gitano aunque no con tanta confianza…extendió la mano – Soy Hitoshi un honor conocerte…
-Igualmente… - dijo Inuyasha dándole la mano…
-Esperamos su procedimiento Sr. Inuyasha – añadió Shako acercándose al trío de jóvenes…
-Te pregunta si tienes un plan...- río Miroku al ver la cara de incrédulo de Inuyasha…
-Oh… - Inuyasha pensó – Posiblemente…
Minutos después…
Un enorme plano de la ciudad fue extendido sobre la mesa de Shako,… Inuyasha se inclinó sobre él y dijo…
-El Palacio de Justicia es impenetrable por todas sus áreas,…excepto por esta… - la señaló – Es el lugar por donde escapé del calabozo, …aún debe de estar en reconstrucción y podremos entrar por allí…-pausa – Lo que haremos será juntar a todos aquellos capaces de pelear y se ocultaran en el bosque junto aquella muralla débil… luego otro grupo más pequeño se infiltrará dentro, dará la señal de ataque y mientras se desata la pelea, capturara a Naraku dentro de su aposentó…Con él capturado sus hombres se rendirán…
-Es un astuto plan…- dijo Shako con los brazos cruzados –…con mucho riesgo…
-Si…- dijo Inuyasha en tono de lamentación –… y existe la posibilidad de que con esa distracción de que…muchos mueran…
-…Lo tendremos que afrontar… - suspiró el líder gitano…
-Y hay un riesgo aún mayor – dijo Miroku – Si Naraku logra escapar …
-Por eso lo importante capturarlo a él…- dijo Inuyasha - Todo depende de ello…
-…Solo me queda una duda - dijo Shako dando a entender de que estaba de acuerdo con el plan del joven ojidorado - ¿Cómo se infiltrará ese grupo dentro del castillo?
-Con ayuda – dijo Inuyasha colocando su dedo sobre el dibujo de una mansión dibujada en el mapa… - Yo crecí allí, y sé que hay buenas personas… Ellos nos ayudarán…
-Muy bien…si son de su confianza – Shako suspiró – Que así sea
………………………………………………………………………………………………………………………………...........
Que solitaria se sentía la mansión sin la presentencia de aquel alegre joven…
Sin duda el era la viva llama de su padre,… Desde que Inutaisho había muerto y no habían tenido otro remedio que trabajar para Naraku en aquella gran mansión, Inuyasha había sido el consentido principal de todos ellos y su esperanza... y al ir creciendo todos sintieron que era tener de nuevo a su verdadero amo con ellos…Pero ahora, temían tanto la suerte de ese buen chico…
-Maestro Akitawa…- dijo el anciano Myoga al pasar por el gimnasio rumbo a la cabaña de jardinero – Ya es tare, me retiro a dormir…
-Si, Anciano Myoga…- dijo el hombre con un suspiro – Yo también iré…Tan solo una más…- El Sr. Akitawa encendió una vela y puso sobre un pequeño altar en honor a la Virgen María y su hijo…
-Es bueno que no tengamos noticias de él…- dijo Myoga con tristeza, sabiendo por quien rogaba Akitawa – Eso significa que Naraku no lo ha encontrado…
-Aun así… No sabemos cuanto tiempo durará esto… - suspiró – Nunca esta de más pedir por la seguridad del joven Inuyasha…
-Tiene razón… - dijo el anciano Myoga uniéndose al rezo…
En aquel instante se oyeron unos golpes en la puerta del jardín de atrás…El anciano Myoga, algo extrañado porque era raro que alguien tocará por allí, abrió la puerta… para ver a un joven encapuchado de tal manera que no se le veía el rostro… detrás de el había una carreta que también tenía su cargamento cubierto y el cochero que la conducía también estaba tapado, mientras que el caballo, estaba tan oscuro que no pudo reconocerlo…
-Dígame,..¿Que puedo hacer por usted?...- preguntó el anciano…
-Quisiera saber si el Juez Naraku se encuentra en este momento- digo en un susurró el recién llegado…
-¿Qué no lo sabe?...- contesto Myoga sorprendido – Estos días el amo Naraku se queda día y noche en el Palacio de Justicia…
-Es todo lo que necesito saber…- dijo el levantando su rostro,…y luego se dirigió a la carreta… - Inuyasha ya puedes salir…
Ante la cara estupefacta de Myoga, Inuyasha se quito la capucha, revelando que era el cochero de la carreta, mientras que le que había tocado era Miroku… El peli plateado se aproximó a la puerta…
-¿Qué tal Myoga?...- pregunto… para ser cortado por un fraternal abrazó por parte de aquel anciano…
-¡Joven Inuyasha!...¡¿En realidad es usted?!...- exclamó el anciano derramando algunas lagrimas – ¡La vida ha sido generosa con migo y me ha permitido verlo otra vez con vida!…
-Cálmate , Myoga, tu vivirás por mucho todavía…- dijo Inuyasha tratando de no ponerse sentimental
-¡Maestro Akitawa!...- lo llamó Myoga - ¡Venga pronto!,… ¡Es un milagro! -Akitawa se aproximó a la puerta en lo que Myoga soltaba a Inuyasha- …¡Voy a avisarles a todos en la mansión para que preparen un banquete de inmediato!…- decía el anciano mientras se iba aún emocionado – ¡Nuestro querido muchacho ha vuelto!…
CONTINUARA
CAP. 16
SIN MIRAR A ATRÁS
