Agradecesco a todos por su seguimiento y comentarios... Tendré otra historia pronto...

GANAR O MORIR

CAPITULO FINAL

El peli plateado dejó a su amada suavemente sobre el suelo, y se dio la vuelta para encararse con Naraku…

El desgraciado había estado oculto en algún lugar de la estancia con el único objeto de matar a cualquiera que estuviera a lado de Inuyasha durante el combate…

El chico se levantó, y apretando los dientes de furia dijo:

No me vuelvas a llamar así…

- ¿Sabes?...- dijo Naraku con una sonrisa macabra en su rostro – Aunque no podía creerlo,…siempre tuve el presentimiento de que terminaríamos así…

Desenvainó su espada…

-Igual yo…

Inuyasha hizo lo mismo…

…...........................................................................................................................................................................................

Mientras tanto…

Miroku y compañía llegaron de nuevo a la entrada del palacio,…Era obvio que Hitoshi y sus amigos luego de terminar su trabajo habían ido a unirse a la pelea que se daba en medio del sitio…

Aquellas fuerzas que Naraku había enviado ya estaban siendo vencidas…Shippo señaló la compuerta del segundo nivel…

-Saldrán por allí en cualquier momento…- dijo – En cuanto nuestros guerreros se sientan cansados física y mentalmente…

-O sea como están ahora… - murmuro Miroku viendo el estado de sus compañeros en la batalla…

En aquel mismo instante su mirada se desvió hacia el nivel de los cañones: No tenía guardias y un humo salía por la chimenea…y recordando su última visita allí…

-¿Qué hacemos?...- preguntó Sango…

-Vayan y díganles a Shako y a los demás que retrocedan y se metan al río…- dijo Miroku antes de separarse de ellos a toda velocidad…- ¡Tengo una idea!

-¡¿Qué?!...- exclamaron los otros dos pero ninguno lo pudo detener…

-Ya sé fue… - dijo Shippo mordiéndose el labio – Ni hablar tenemos que confiar en el y hacer lo que nos dijo… ¡Vamos, Sango! …- pero la castaña no lo siguió…

-No,… ve tú, Shippo…- dijo ella – Yo tengo que ir con él…

-Pero…- Shippo sabía lo con una chica puede llegar a hacer por el joven que ama, así que…- Esta bien, cuídate mucho Sango…- añadió dándole un abrazó…

-Tu también, Shippo… - dijo ella correspondiendo,…luego se separaron…

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¡¡Pero qué choque de aceros era este!!

Tanto Inuyasha como Naraku eran excelentes para ello, a cada momento las espadas soltaban añicos de metal encendido por la fuerza con la que chocaban entre sí,…chocaban con la misma furia con la que sus dueños se miraban, y ninguno de ellos retrocedía.

Inuyasha deseaba con todo su ser acabar con él, de una vez por todas…pero parecía estar disfrutando su sudor: como si para él ese esfuerzo fuera solo una milésima a comparación de él de Inuyasha…

-Así es…- dijo el malvado – Como te pareces a tu padre…- durante un momento separaron sus aceros – Terco, apasionado,… - río- ¿crees que puedes cambiar todo solo con tus manos?...

-Tan solo obsérvame…- jadeo Inuyasha volviendo a atacar y siendo retenido con una fuerza aun mayor…

-No es así…- continuo Naraku, mientas repelía los continuos intentos del chico – Todos tus esfuerzos, todo este plan y esta estúpida rebelión se ira abajo…

El maldito se mostró complacido al ver que sus palabras tenían efecto en el joven…

-No es verdad…- dijo y continuo atacando, pero esta vez con más desesperación…

-Si lo es…- burla – en este momento 50 de mis mejores hombres armados con lo mejor de mi armamento caerán sobre tu exhausto ejército…

-¡¿Qué?!

-No podrán hacer nada contra ellos… París finalmente sabrá quién es quien tiene el poder aquí: No dejaran vivo a ningún gitano… y a la última hora lamentaran su inútil intento… - y añadió mirando a los ojos del peli plateado…- Y se darán cuenta que tú los mataste…

-NO

Las palabras de Naraku tuvieron su efecto, pues al atacar Inuyasha se dejó cegar por el odio y no calculó bien. Su tío lo golpe con fiereza con el mango de la espada en el estomago haciéndolo caer… y en la caída atacó con su espada, al joven que fue a dar al suelo con el brazo derecho empapado en sangre…

Inuyasha se llevó la otra mano al brazo herido,…Que dolor tan terrible, pero no podía estar así ahora,…quiso alcanzar con su espada pero Naraku la pateó a un lado, mientras se aproximaba a él con la expresión del mismo diablo en su cara…

-Pero no podrán vengarse, Inuyasha...

Levantó la espada y lanzó un ataque fatal sobre él….

-NO PODRÁN

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Ya se encontraba en el nivel de los cañones,… ahora tenía que asegurarse de que todo ya estuviera como lo recordaba… ¡Bingo! : ¡Lo estaba!... Ahora solo tenía que calcular todo muy bien.

Miroku tomo uno a uno los cañones y los dirigió a la puerta del segundo nivel…los destapó por la parte de atrás… y dirigiéndose a una enorme olla de hierro liquido…

"Espero que esto funcioné…" – dijo y arrojando un explosivo, le prendió fuego…

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¡¡¡Un gritó desgarrador se oyó en la estancia!!! … y para terror de Inuyasha, no fue suyo…

-…no puede ser…

No quería creerlo…solo rogaba que por favor no fuera real…

- KAGOME

Pero allí estaba tendida e el suelo como una paloma herida en pleno vuelo,… Su amada había despertado justo en el momento para entregar su cuerpo como escudo para él…

Lo había hecho sin chistar un segundo,... y ahora pagaba con sangre el bienestar de su amado…

-Inu… yasha…- dijo la joven con voz débil y ahogada debido al dolor…- ¿Estás…bien?

-¡¡Kagome!! ¡¡No!!

-Era…necesario…

-¡¡¿Porqué?!!

-Porque… - soltó un alarido de dolor – te amo…

El chico la miraba completamente conmocionado,…tenía tal mar de emociones dolorosas dentro de él que le era imposible pronunciar palabra…

La gitana no pudo hacer más que sonreír débilmente…pero luego cerrar los ojos con un alarido…

¡¡Por favor!!...¡¡No!! ...¡¡No podía ser cierto!!...¡¡ ¿Como pudo permitirlo?!!... sentía que todo su cuerpo hervía de odio…

-Interfirió con mi ataque… - Naraku se aproximó a Kagome, y volteando su cuerpo con el pie…lo notó - ¿Donde he visto este rostro antes? …¿Dónde lo he visto?....

Lo recordó…

-…Ya veo,…. con que ella es ese bebé… ¡Qué divertida coincidencia! - sonrió con perversidad – …Así se veía su madre antes de morir… y a ¿Qué no lo adivinas, Inuyasha?... Yo la maté…

Inuyasha ya no sintió nada… solo algo frío dentro de su pecho…

Naraku levantó su sable de nuevo hacia Kagome…

- Y ahora, ¡Haré lo que debí haber hecho con ella!

¡La carne fue atravesada por completo en el lapso de un segundo!...

Sangre mancho el suelo… salida directamente del órgano vital…

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El hierro dentro del caldero ya estaba hirviendo… ahora solo había que dejarlo correr por el cañón. Miroku jaló el mango del caldero y, con mucho esfuerzo, comenzó a moverlo…

Desgraciadamente había llamado la atención, y un guardia furioso sacó su espada de tras de él y quiso ensartarlo… El ojiazul giró a tiempo para verlo pero no para defenderse cuando…

TRAP… El tipo cayó inconsciente al suelo pues Sango había tomado una bala de cañón y se la había estampado en la nuca…

-Woo…- dijo Miroku un tanto absorto – Ahora sé que me puede pasar si te hago enojar mucho…- Sango dejó caer la bala, y abrazó con todas sus fuerzas a "su" ojiazul…envolviéndolo en un bello calor…

-Creí que te había perdido…- dijo ella acariciando su rostro contra el pecho del chico…

-Sango…- Miroku no sabía que decir,… - Yo quiero…

La castaña ni lo dejó hablar: rodeo su cuello con sus brazos para darle un fuerte y cálido beso, al que el joven no supo muy bien si corresponder, pero fue tan tierna la manera con la que ella acariciaba sus labios que finalmente el sorprendido chico lo hizo. Una vez que separaron sus bocas, Sango volvió a abrazarlo, apoyando su cabeza en su hombro…

-Bien… - dijo Miroku tratando de calmarse…- Ahora si estoy confundido – Sango lo miró con una dulce sonrisa – Me siento feliz…pero también confundido…

-Todavía tienes que practicar en eso… - dijo la chica (Obvio se refiere a expresar sus sentimientos), luego lo volvió a abrazar…y le susurró al oído – Te amo, Miroku…

-También yo a ti… - dijo el correspondiendo al abrazó…

Hubiesen querido quedarse así un buen rato, pues por fin habían acordado seguir juntos pasará lo que pasara… cuando la caldera comenzó a tambalearse…y el sonido los sacó de su ensueño…

-¡¡La caldera!!...- exclamó Miroku y soltó a Sango de inmediato…

-¿Qué intentas hacer? – preguntó la gitana…

-Ayúdame a volcar esta caldera…

-¿Qué? … pero tú que estas…

-Sango, por favor, solo confía ¿si? – pidió el chico dando a entender que podía explicárselo o hacerlo… y la castaña asintió…

Entre los dos jalaron el mago de la caldera y volcaron el hierro hirviendo… En el momento en que fuera se escuchaban los gritos de batalla: El escuadrón de Naraku del 2do nivel ya estaba entrando al campo de guerra. Shippo había cumplido maravillosamente con su tarea: todos los gitanos y aliados de Inuyasha se encontraban en el río,… el hierro hirviendo comenzó a correr por los agujeros de los cañones, a los cuales Miroku les había quitado la tapa, y cayó como cascada sobre el campo de batalla, prendiendo fuego por doquier…

Los soldados de Naraku no fueron estúpidos y retrocedieron ante la ola de hierro hirviendo que aumentaba mientras mas caía desde el nivel de los cañones…Finalmente no tuvieron otra opción que salir huyendo del sitio pues el hierro comenzó también a prender fuego a todo a su paso…

-Miroku…- dijo Sango maravillada, pues ellos estaban viendo todo desde lo alto- Lo hiciste…

-¿Funcionó?...- dijo Miroku, pues ni el mismo se lo creía…- ¡Funcionó!...

En aquel instante ambos se volvieron, pues olían a quemado… y ¡Así era! ¡El hierro fundido incendiaba todo! … ¡Si no bajaban de allí pronto, terminarían incinerados!!

-Y ¿ahora?...- preguntó la joven tratando de mantener la calma…- Supongo que también tienes un plan para esto ¿no?...

-…- Miroku se mordió el labio – Si y no…

Antes de que Sango dijera algo…El pelinegro sacó una soga más (Ey, ¿Cuántas cosas traes contigo?) y la lanzo con fuerza a una de la vigas del techo…luego se rodeo con ella y la amarro alrededor de su cintura. Dirigió su mano hacia la muchacha…

-Sujétate Sango: ¡Tenemos que saltar!

-¿Seguro que sabes lo que haces?...- preguntó ella un tanto insegura…

-¡Solo hay una forma de averiguarlo!

Sango respiró profundo y se sujetó con fuerza al ojiazul… y pues, pegaron el brinco…

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Inuyasha todavía permanecía allí, continuaba jadeando de furia y cansancio… oyendo los quejidos callados de dolor, y observando como la sangre corría a chorros por el mango de la navaja, era aquella que Miroku le había entregado para detener las cuchillas y que había sentido dentro de su camisa cuando cayó al suelo, y que había utilizado para atravesar aquel negro corazón…, sabía que no había tenido otra opción. Naraku cayó muerto al piso….

Inuyasha lo miró, recuperándose de aquella impresión,… y de inmediato se arrodilló junto a su amada y la levantó del piso…sin dar importancia a su brazo herido…

-Kagome… - dijo aun con voz ahogada – Ya se terminó… vencimos…

La joven no reaccionó… Inuyasha temió lo peor,… la movió desesperado, buscando su pulso… no lo hallaba…

- Ka...gome -murmuró con algo de esfuerzos, con la voz quebrada- ¡Kagome! -grito- ¡Por favor! ¡Respóndeme! ¡Kagome! -grito ahora con más desesperación que antes…

Pero nada, la chica no respondía...

-¡Ya se terminó todo! ¡Podemos iniciar una vida juntos! ¡Responde! -seguía con sus desesperados intentos- ¡Kagome! -grito con todas sus fuerzas pero la chica no respondió…

Se sintió con tal impotencia, que unas lagrimas hicieron se presencia en sus ojos, tanto por el dolor que recorría todo su cuerpo, como también por el dolor que le oprimía el corazón al ver así a la mujer que amaba… a la que había jurado proteger…

¡¡¡ Maldita sea!!! ¡¡¡Que inútil se sentía!!!... Por su nariz percibía el olor del fuego y el humo…

El palacio se estaba incendiando… ¿Salir?... ¿Para qué?... ¿Para vivir por obligación? ¿Para vivir porque tenía que hacerlo? ¿Para vivir sin vivir?... Prefería quedarse allí y morir con ella…

Acarició su rostro, seguía tan suave y cálido como siempre. Cerró los ojos dejando que las lágrimas de dolor cayeran libremente y apretó el cuerpo de su amada contra el suyo…

El calor abrasador toco su espalda… pero el agua fría corría por su cara…

-Inuyasha…- Aquella dulce voz dentro de la sala,…seguro su mente le estaría jugando sucio, mantuvo los ojos cerrados…- Están…frías…

Finalmente lo abrió, pero eso no significo que las lágrimas dejaron de caer No pudo ni pronunciar palabra, pero su semblante lo decía todo: No lo esperaba…

Pensó que ya todo se había terminado que tenía una victoria vacía, una victoria inválida…

Pero allí estaba con aquellos hermosos ojos marrones y mirándolo con el rostro mojado…

-No llores...- dijo ella débilmente… y mostrándole su herida añadió – No es grave…

Inuyasha observó la herida de su amada, para darse con la sorpresa de que era poco más que un rasguño…

No lo comprendía, el lo había visto… había visto como la espada de Naraku había estado lo suficientemente cerca para despedazar su corazón… y no lo había logrado… ¿Cómo?...

Mientras la chica se enderezaba a lado de su amado… igual de conmocionada que él,…

A lo lejos se oyeron campanadas provenientes de la Catedral… Inuyasha encontró su respuesta…

-Gracias…- murmuró…esperando ser oído de nuevo…

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El castillo ya estaba casi consumido por completo… En las cercanías del río y el bosque, los gitanos esperaban señales del que hubiese sido el triunfador de la batalla…

-Vendrán pronto… ¿verdad?...- preguntó Shippo un tanto temeroso a Miroku y Sango que tampoco quitaban la vista del incendio…

-Lo harán… - dijo Miroku con un poco de más seguridad…

Y una vez más tuvo razón…

-¡¡Allí están!!... – exclamó Sango

Ya se acercaban tambaleantemente…Kagome sobre la espalda de su amado, tan pronto como estuvieron a la vista todos se aproximaron a verlos muy angustiados por ellos. Miroku ayudó con su hermana…

-Hermano… - murmuró Kagome reconociéndolo…

-¿Estás bien? Kagome… - preguntó el pelinegro…

-¿Tú hiciste eso?... – preguntó ella señalando el incendio…

Miroku sonrió avergonzado, … la joven lo abrazó por el cuello vertiendo abundantes lágrimas de felicidad…

-Todo se terminó, hermanita…- dijo él correspondiendo al abrazó…

-¡¡Kagome!!...- gritó Shippo tirándose a abrazarla apenas ella soltó a Miroku…

-No puedo ni decir lo orgullosa que estoy de ti, Shippo…

-Kagome… - Sango también la abrazó aliviada de ver a salvo a su mejor amiga…

Miroku se acercó a Inuyasha y al ver sus heridas, dijo…

-Bueno… ¿me perdí la acción?

-Solo un poco…- dijo Inuyasha sacando la navaja de su camisa y entregándola al ojiazul…

Este la observó mirando la sangre,…

-Ahora depende de ti… - dijo Miroku viendo serio a Inuyasha y este asintió…

Pero para su tremenda sorpresa, el gitano tiro la navaja a un lado y lo abrazó fraternalmente…

Inuyasha trató de quitarse lo pasmado y correspondió…

-Nunca pensé que después de todo… - dijo él, dándole palmadas en el hombro – Seriamos amigos…

-Yo tampoco… - rió Miroku mientras se soltaban…

-Inuyasha… - La voz de su pelinegra lo llamó… El peli plateado se arrodilló junto a ella y la miró a los ojos…- Liberaste a mi pueblo…- dijo ella

-Lo menos que podía hacer… - contestó Inuyasha – Mi ángel…

Kagome se abalanzó sobre él y abrazándolo por el cuello se dieron un profundo beso… El más bello de todos…

-QUE VIVA EL JUEZ INUYASHA – gritó Miroku trepado en un árbol…

Se escuchaban los gritos de victoria de todo el pueblo, los sollozos de felicidad, todo el ambiente lleno de gloria… de un pueblo que por fin alcanzaba su libertad, gracias a la fuerza de el deber y el gran amor de un joven,… del cual todos estaban seguros de que gobernaría tal y como lo hizo su padre: con justicia y compasión para todos…

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EPIOLOGO - CAMPANAS

Varios días después…

Vaya que en realidad eran hermosas… Cuanto amaba verlas, cultivadas alrededor de aquel altar mandado a construir por su amado…

(-Porque tú eres como un flor, Kagome", habían sido las palabras de Inuyasha ante su agradecimiento)

Miles de rosas y geranios en honor a sus padres…

-Al menos…ahora se que les paso en realidad…- suspiró la bella gitana mientras dejaba un ramo de rosas blancas…se volvió hacía su hermano – Quisiera recordar más sobre ellos…

-Ellos nos amaban…- dijo Miroku a quien también le costaba mucho trabajo indagar en aquellos recuerdos… - Creo que es lo único que importa…

-Tienes razón, hermano… - ambos se unieron en un fraternal abrazo…

-Por fin…- dijo el pelinegro acariciando la cabeza de su hermana- después de tanto… Todo terminó… - añadió con cierto nudo en la garganta…

-Tu sufrimiento ya se acabo… - dijo Kagome sonriendo mientras se soltaban… - y ahora nos tienes a nosotros… - añadió con dulzura – y a Sango…

Su hermano suspiro con una avergonzada sonrisa,… y dijo…

-Si… Oye, sobre este asunto de "sentar cabeza"…- se frota la nuca - Como que todavía no me entra del todo…

-¡Miroku!...- dijo Kagome enojándose de inmediato, poniendo sus manos en la cintura - ¡No me digas que piensas rechazar a Sango de nuevo!… ¡Ella ya hizo bastante con darte otra oportunidad!...y tú eres…

-¡No es eso! – la paró el ojiazul- Tan solo…- pausa - Me preocupa no llegar a ser lo que ella espera…

-Hermano…- suspiró la pelinegra, y luego añadió con una sonrisa…- Tu la amas, y creo que eso es lo único que importa…

( N.A.: Se nota que son hermanos)

-Supongo que si…- terminó diciendo el joven…

Ambos abandonaron la gran mansión y ya en el portón ambos tomaron rumbos distintos…

Mientras tanto por las calles de la recién liberada París….

-Nunca creí que viviría para ver esto…- comentaba la Sra. Kaede mientras caminaba del brazo con el pequeño Shippo y en frente de ellos miles de niños jugaban en la plaza…

-Si…. – decía Shippo muy contento – Y todo esto no hubiese sido posible si no hubiésemos conocido a Inuyasha… - añadió con orgullo – y sin que lo hubiese salvado del calabozo…

-¿Eso pasó de verdad, Shippo?...

-Si…- Shippo se puso en frente de ella y abriendo sus brazos, como para interpretar la historia – Una batalla increíble… Y nada hubiese podido ser posible de no por mi gran distracción y mi astucia incomparables… - la anciana Kaede sonreía...- …Así vencimos a Hakudoshi…

-¿En serio?... – alguien tomo a Shippo por los hombros…- ¿Así fue como sucedió?...

-¡Oye!

Miroku lo tumbo sobre la acera…

Kaede se reía al ver esta pelea infantil…

-¡Suéltame!...Miroku…- luchaba el gitanillo…

-No hasta terminar de agradecerte por mencionarme, compañero,… - reía el pelinegro…

-Me alegra ver que algunas cosas siguen igual… - dijo la Sra. , mientras Miroku soltaba a Shippo que recuperaba el aire en el suelo… - Que gusto verte muchacho…

-Lo mismo digo…- dijo este mientras se sacudía el pelo…

-Yo también…

Alguien más llego al grupo… Todos miraron a la bella castaña que recién acaba de llegar como de costumbre con su dulce sonrisa,… y además llevaba unas hermosas flores de cerezo maduras como adorno en el cabello…

-Shippo, yo creo que mejor nos vamos… - dijo Kaede al notar el ambiente entre aquellos dos jovencitos…

-Bueno… - dijo el niño,

"No entiendo porque tanto,… si yo ya he visto miles de veces como se besan Inuyasha y Kagome,… no es nada nuevo para mí" pensaba mientras se iban…

-… Miroku quiero mostrarte algo… - dijo la gitana, un tanto sonrojada, en cuanto se quedaron solos…

-Claro… - contestó el chico…

Sango lo tomó del brazo y lo llevó al sitio cercano al río a donde siempre iban cuando eran niños, donde habían pasados muy bonitos momentos, y algunos no tan agradables pero todos relacionados con lo que tenían en el corazón el uno por el otro…

Ambos se sentaron sobre la hierba a mirar el río aun sin saber que decirse… había aclarado lo que sentían, pero lo que pasaría de ahora en adelante… no tenían ni la menor idea...

Pasado un rato la chica preguntó con timidez…

-Miroku…- él la miró interrogante…- ¿Crees que me veo bien con estas flores en el cabello?...- añadió aun mas sonrojada - ¿Estoy bonita?

-…- El pelinegro parecía sorprendido ante la repentina pregunta… por lo que se quedo callado unos segundos – Si… - respondió…

-Te tardaste…- le reprocho Sango dulcemente aun muy rojita…

-Es que… - Miroku se dedica finalmente solo a contemplarla… - No me pareces bonita… sino hermosa…

Sango se sonroja aun más y lo mira con ojos luminosos,…

El gitano se cerca y con una mirada cautivadora, le levanta el rostro con una mano y la besa dulcemente… Sango le rodea el cuello y lo tumba sobre la hierba, prolongando un tanto más esa hermosa caricia… mientras él le correspondía, por una vez, olvidándose de todo y dejándose llevar… Separan sus labios y se sonríen el uno al otro…No había nada más que aclarar,…

Miroku se estira sobre la hierba, mientras Sango se recuesta junto a él, apoyando su cabeza sobre su hombro…

"Es lo único que importa"- piensa el chico besando el perfumado cabello de su amada, mientras ambos miran el cielo…

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Arrodillado sobre el pasto, con las palmas juntas y la mirada en el suelo…dijo…

No te culpo por haberme dejado en manos de aquel demonio… no sabías lo que era…- suspiró – Y yo tampoco lo supe en mucho tiempo… Y tuve que conocer a un ángel para saberlo – sonríe un tanto avergonzado – En fin solo quiero que sepas que París, de alguna forma, ya volvió a ser la de antes… y que yo… daré todo para continuar con tu tarea…- se levanta aun con los ojos en la lapida… - Te amo, papá…

Inuyasha deja flores en aquella tumba y camina por el lugar aun con vagos pensamientos… Aun pensaba en cómo le haría, todo dependía de él ahora, miles de personas confiaban en él para la dirección de la ciudad… ¿y si no lo hacía bien?... (Ey, ¿tenemos acaso una epidemia en la zona?) …No quería defraudar a nadie…

Sus pasos lo llevaron a la capilla de aquel cementerio… Ingresa en ella, dirigiendo su vista a la imagen central…

Sonríe avergonzado y no se atreve a mirar… finalmente suspira y lo hace… habla, esta vez seguro de que alguien lo está oyendo…

-…Gracias, de nuevo…- dice – Por entender que la necesitaba… Que no podía perderla,…por salvarla…- añade pues sabía lo que había salvado a su amada Kagome… un milagro…

Ahora sabía que, aunque tardaba un poco, el Señor nunca fallaba. Abandona el templo… para encontrarse con el ángel de su vida, con su bella flor…

-Kagome… - dice el chico…

-Supuse que estarías aquí…- dice ella sonriendo dulcemente, yendo a su encuentro…

-Solo vine a ver a papá… - decía Inuyasha mientras caminaban juntos por el prado… - Se que él, hubiese soñado siempre con este momento… de ver libre su ciudad…

-Y ahora es tu responsabilidad… - dijo ella…

-Nuestra responsabilidad… - murmuro Inuyasha…

Kagome lo miró con los ojos un tanto más abiertos de lo normal: él se veía nervioso… Inuyasha trató de sacudírselo y tomando con fuerza y ternura las manos de la joven empezó a decir…

-Kagome… Lo que yo quisiera decirte es que…- pausa- Tu sabes lo mucho que te amo y… -pausa – se que vas a decir que es muy pronto para pensar en ello… - otra pausa (XP) – Que estamos muy jóvenes… pero…

Las campanas sonaron fuertemente… (¡Hazlo de una vez!)

-¡Déjame ¿sí?! – se desesperó Inuyasha mirando hacia arriba – Es emotivo, y estoy presionado…- respira, y se vuelve hacia ella – Lo que intento decir es… - se arrodilla – ¿Te quieres casar conmigo?

¡No tengo que decirles la respuesta o ¿sí?!... Se oye el emocionado grito de una joven que se lanza de inmediato a los brazos de su amado… Seguido del ruido que hacen al caer al pasto, y de las risas de una felicidad inmensa…

Una felicidad que ahora sí podría perdurar por siempre…

FIN