Alerta!!!: en este capitulo empieza ha haber un poco de tensión sexual,

Dedicado especialmente a Thamy Claire Cullen Winchester, que me pidió más xDD y a Kam, que siempre estubo allí.

Espero que os guste y prometo escribir más(:

Beesito

Ciiao

JeiCi

3. El primer encuentro, la primera clase.

La mañana había pasado volando y las clases no me causaron ningún problema, las podía seguir perfectamente.

Por fin había llegado la hora de comer, mi estómago estaba haciendo una manifestación en contra mío y a favor de la suculenta comida que me esperaba.

-Bueno chicas, ¿Qué clase nos toca por la tarde?- pregunté yo mientras saboreaba mi crema de calabaza.

-Pues haber….-dijo Susan sacando su horario de la mochila- Nos toca pociones con Sev, digo el profesor Snape.

Al decir el apodo se puso colorada.

-¿Le llamas Sev?-pregunté.

-Si, bueno…apodos hahah- la excusó Hannah.

Las miré y se habían puesto algo tensas, cambié de tema rápidamente.

Acabamos de comer, cogimos nuestras maletas y nos dirigimos por un sinfín de pasillos hasta la clase más oscura y fría que teníamos, las mazmorras. Ese lugar era tétrico.

La mayoría de los alumnos ya habían llegado y esperaban nerviosos.

-No quieras llegar tarde, porque no sabemos que te puede pasar si lo haces- dijo Susan como si contara un cuento de terror.

De repente me giré y vi al profesor, tenía un aire de superioridad imponente y creo que pocas personas se atreverían a decirle algo fuera de lugar, su capa negra ondeaba por el suelo mientras caminaba con aire malhumorado, cuando entramos en la clase, la escena me pareció macábra: él andando con su capa negra y los tarros con formol con cosas espeluznantes distribuidos por la clase, le acompañaban en la escena.

Cuando todos estuvimos sentados, nos miró, suspiró con cansancio y habló:

-Voy a pasar lista, porque seguro que alguien llegará tarde como de costumbre.

Su voz…su voz…era…hipnotizante, me quedé petrificada, sin palabras, era una voz sorprendente, tan profunda y seductora.

Con la varita hizo aparecer una lista y empezó a decirla en voz alta, apuntando quien no estaba presente, así hasta que llegó a mi nombre.

-Brown, Julie- Levantó la cabeza del papel y me miró, al pronunciar mi nombre su voz se había vuelto más hipnotizante.

Tragué saliva y contesté.

-Presente.

-¿Así que tú eres la chica nueva de Beauxbaton? Interesante; Belttran es amigo mío y me comentó que eras muy buena en nuestra materia, espero que me lo demuestres- añadió.

(Belttran era mi antiguo profesor de pociones, no me resultó extraño que se conocieran, ya que los dos colegios tenían muy buena relación.) Simplemente asentí, no se que esperaba que dijese.

Siguió pasando lista y cuando acabó dijo:

-Quiero que hagáis una redacción sobre la poción regeneradora, para el próximo día de clase, podéis empezar ahora, página 24, el próximo día la elaboraréis.

Toda la clase se puso ha hacer lo que había pedio, sin ni siquiera un bufido y con un silencio sepulcral. Yo abrí mi libro y empecé mi redacción, olvidé completamente el tiempo y me enfrasqué en la escritura, hasta que noté que alguien me observaba. Levanté la cabeza y Snape me estaba mirando, me miraba como en la noche del gran banquete. Cruzamos la mirada y fue en ese momento en que volví a notar que estaba como desnuda ante sus ojos y que no podía ocultar ningún secreto a su mirada, y al mirarle aparecieron por mi mente períodos de mi vida: vi mi primer aniversario que recuerdo, la muerte de mi pez, la vez que rompí un jarrón y le dí la culpa al perro, cuando mi padre me regaló unas entradas para ir a un concierto, la primera vez que fui a Beauxbatons, mi primer beso, los días de compras con mis amigas, las peleas adolescentes con mis padres, las fiestas que hacíamos en la playa, la primera vez que hice el amor, las sensaciones que noté, la entrega de notas, la despedida de mis amigos, la primera vez que miré a Snape, todo…me sentía tan extraña, hasta que volví en si y la sensación terminó, sus ojos cambiaron y ahora brillavan, su cara lucía una sonrisa, una sonrisa especial, una sonrisa de victoria, miré hacia abajo avergonzada.

No sé cuanto tiempo estuvimos mirándonos, cunado pude volver a concentrarme y coger el lápiz para seguir el hilo de mi redacción, dijo:

-La clase ha terminado, podéis salir.

Todos nos levantamos, me sentía un poco mareada y mientras salía por la puerta me di cuenta: me había leído la mente, estaba claro, me la había leído, no se como ni porque, pero lo que si que sabía era que había pocos magos que pudieran hacerlo.

-¿Estas bien? Estas un poco pálida- me dijo Hannah.

-Si, si, estoy bien, solo un poco descolocada, ¿Os importa si voy al baño? Vosotras ir tirando hacia historia de la magia, ya me las apaño para encontraos- dije, mi voz sonaba muy distinta, como si no saliera de mi boca, lejana, ajena.

-Claro, no tardes mucho, te esperamos- dijo Susan.

Me deslicé como pude hacia el baño y allí me mojé la cara con agua helada, respiré y me sentí mejor, aún no podía creer lo que había pasado, sabía absolutamente todo de mi, mis sensaciones, mis vivencias, mis cosas más personales e íntimas…

Volví a enjuagarme la cara y salí hacia mi siguiente clase, no tardé en encontrarla.

Por desgracia, ya había empezado.

-Siento el retraso profesor, no volverá a pasar- me excusé.

-No pasa nada mientas se la última vez; ¿Te encuentras bien Brown? No haces buen aspecto, puedes ir a la enfermería si lo necesitas- me dijo el profesor amablemente.

-Estoy bien, estoy bien, gracias igualmente.

Me senté junto a mis amigas y seguimos la clase, cuando salimos ya habíamos acabado todas las clases y teníamos una hora para relajarnos y luego hacer deberes, les pedí si podíamos ir al patio a tomar el aire. Y fuimos.

El patio, si se le puede llamar así, era más bien un enorme jardín lleno de plantas exóticas y curiosos pájaros sobrevolándolas.

Nos sentamos cerca del lago helado por esas fechas.

-¿Qué te pasaba?- me preguntaron.

-Nada supongo que una bajada de presión o algo por el estilo hahahahah ¿Me he perdido algo durante mi ausencia?- sonreí.

-Nada de nada, bueno, un chico de primero a aparecido con el pelo verde hahahaha habrá hecho mal un hechizo- me explico Susan.

Hablamos un rato de nada en particular, hasta que me decidí a preguntarles por la supuesta habilidad de Snape, aunque disimuladamente, claro está.

-¿Hay algún profesor que tenga alguna habilidad inusual?

-¿A que te refieres?

-Bueno, en mi antiguo colegio la directora era una gigante, había un profesor que podía volar, otro hablaba con los animales…no sé, algo así.

-Tenemos a Hagrid, el guardabosque, semigigante hahah y Albus Dumbledore que es un genio y un gran mago, luego algún centaura y la profesora McGonagall es un animago, se convierte en gato, y así curioso…ah si! Sanpe sabe oclumáncia, puede saber lo que estás pensando o lo que has vivido con solo mirarte a los ojos, eres vulnerable hahah- me dijo Susan utilizando el tono de peli de terror.

Sonreí y para disimular un poco más añadí:

-Así que McGonagall es un gato, ¡es genial! hahah

OMGGG!! Así que Snape me había leído la mente, espantoso, terrible, horrible….aaaaaaarrjjj!!

Y en ese mismo instante como si de leer mentes se tratara otra vez, apareció.

-Señoritas, creo que deberían ir entrando ya al castillo, empieza a oscurecer y hace bastante frío y nadie sabe que clases de criaturas ávidas de sed podrían estar observándolas- dijo con esa voz tan especial.

Las tres nos levantamos y en el intento por no mirarle, miré a Hannah y me pareció que acababa de guiñarle un ojo a Snape y este se mordía el labio inferior sutilmente.

Imposible, imposible, claramente imposible, era su profesor, imaginaciones mías, necesitaba comer chocolate y todo se solucionaría, ¿Qué me estaba pasando? ¿Me estaba emparanoiando o algo?

Camine arrastrando mis pies por la pequeña capa de nieve que empezaba a caer, podía notar su presencia detrás mío, respirando, ondeando su capa, mirándome, me sentí acalorada.

Cuando entrábamos por la puerta del castillo, él ya estaba junto a nosotras y ahora si que le sentía justo a mi lado, estaba detrás de mí, esperando que yo pasara la puerta. Mientras entraba pude notar el roce de su mano con mi pierna, suave y grácil. No pude aguantar un leve suspiro de placer, que solo oyó él y por la cara que puso, le gustó, y mucho.

Pensé que habían sido imaginaciones mías y que estaba muy pero que muy mal. Necesitaba hielo, mi cuerpo estaba literalmente ardiendo.

-Ciao profesor- dijo Susan.

No me fijé si uso un tono que no debía o un tono que pudiese indicar otra cosa que no fuese académica, no podía pensar en nada más que no fuese su mano en mi pierna.

El profesor nos miró y se despidió con la mano, no sin antes mirarme a mi.

-¿Po-podemos ir a la biblioteca? Para coger los libros que necesitamos para los trabajos- propuse.

-Buena idea, así nos los sacamos de encima.

Fuimos hasta allí y luego a nuestra sala común, intenté concentrarme al máximo en los deberes para no pensar en lo ocurrido, cuando acabamos bajamos al banquete y evité por todos los medios mirar hacia la mesa de los profesores.

-Mañana son las pruebas para entrar en el equipo de quidditch, ¿te presentaras?- me dijo Hannah- yo juego en el equipo así que no hace falta que me presente, pero igualmente estaremos allí animándote como locas hahaah

-No lo había pensado, puede que si- le contesté.

-Claro que te presentarás, nuestro equipo necesita alguien como tú para ayudarnos a ganar- dijo Cedric Diggory, el capitán del equipo, que llevaba un gorro de Papa Noel pero con los colores de Hufflepuff.

-De acuerdo, pero solo si nos pones esos gorrito tan mono que llevas.

-Hahahaha- cogió tres gorros de algunos de sus compañeros y nos los puso.

Por la noche, cuando estuvimos en nuestras camas, me costó conciliar el sueño, y cuando lo conseguí, dormí intranquila.