La cancioncita de siempre... Personajes, JK... ¿Algo más?

Me han faltado muchas cosas por contar de esta pareja, pero un día escribiré algo más largo.

Porque hasta los Malfoy quieren un Weasley


Picardía.

No dudó ni un momento en que ella tenía que ser una Weasley. Pelo rojo, pecas y esa mirada atenta y despistada a la vez. Y lo confirmó cuando el Sombrero Seleccionador la mandó a la casa Weasley por excelencia. No es que Scorpius conociera mucho a esa familia, pero su padre le había hablado lo suficiente. Y el nombre de Rose solo le sonaba a Granger. Pero él no encontraba en la chica el aire de empollona sabelotodo que su padre le había descrito.

La primera clase en la que coincidieron la descubrió un poco más. Fingía prestar atención mientras se hacía un hueco entre sus compañeros. Simpática, con una sonrisa que dejaba relucir las pequeñas manchas de su piel. Tomaba los apuntes suficientes y hacía unas cuantas reverencias al profesor, pero con la mirada pícara. Era la viva imagen de la inocencia de su padre y de la inteligencia de su madre.

Como buen Malfoy, Scorpius sabía lo que quería. Pero las cosas habían cambiado desde hacía dos décadas. Los Gryffindors y los Slytherins se aceptaban e incluso se podían llamar por el nombre de pila. Siempre había amigos entre las casas, pero pocas excepciones.

Draco Malfoy dejó a demostrar que no quería amigos, solo gente que fingiera serlo. Y Scorpius ya se había planteado esa cuestión, pero la dejó a un lado. Prefería ser uno más, un estudiante cualquiera que se ríe sin miedo. No quería que la gente le tomara como Malfoy.

No cuando lo único que quieres es una Weasley.

Pero para eso, nada mejor que ser un Malfoy.


Ya me quiero morir. Subí los tres capítulos en un día.

Si, si, si... la gente lo lee y la gente no lo firma. Pero es como todo. Un simple ¿Qué tal?, pero me gustaría saber quien lo lee.