Mina jalaba emocionada a su amiga rumbo a los camerinos de Fire-Media, mientras Serena todavía iba bostezando, el día anterior había sido el más pesado para ella, pero eso parecía que no le importaba en lo más mínimo a su amiga.
-Mina, por favor, ve más despacio, me vas a tirar-
-¿Cómo me pides eso? Serena, por favor, ¡hoy es tu gran día!
-¿Mi gran día? ¿Pero qué tiene de especial?- preguntaba Serena con somnolencia
De pronto Mina se detuvo, provocando que Serena Chocara con ella, cosa que para la primera pasó desapercibida debido a las preguntas que acababa de hacer su amiga
-¿Cómo es posible que me digas eso?- volteó fúrica a ver a Serena, quien se estaba sobando del golpe que acababa de recibir- Yo, la gran Mina Aino, diosa del Amor, va a invertir todo su día en arreglarte a ti y ¿todavía me preguntas que qué es lo que tiene de especial?-
-Perdona, tienes razón- respondió Serena mientras abrazaba a su amiga para tratar de que se controlarla- pero es que ayer fue un día muy pesado para mí, trata de comprenderme tú también.
-Pues justamente por eso, hoy deja que Akemi y yo te consintamos, y que saquemos el mayor provecho de tu belleza- dijo guiñándole un ojo- créeme que cuando Darien te vea, ¡se va a morir!
-Ya no me importa lo que él piense o no de mí- dijo como tratando de convencerse a sí misma.
-Aja! Como tú digas- respondió Mina en el tono más sarcástico que pudo, para después volver a jalar a su amiga hasta su destino final.
Serena suspiró derrotada, pero finalmente sabía que el día que tenía enfrente sería mucho más tranquilo que el anterior, tenía que admitirlo, empezaba a gustarle la idea de que todas las atenciones de ese día fueran sólo para ella.
Cuando llegaron a los camerinos Mina se encontró con un Akemi, que estaba muy entretenido viéndose en el pequeño espejo de su polvera.
-Ya estás guapa!- dijo acercándose a él y sorprendiéndolo
-¡Santa Madre de Dios!- pero que susto me has pegado niña- mientras golpeaba a Mina con su polvera- nunca vuelvas a hacer eso, mira cómo está mi corazón- él había tomado la mano de Mina para ponerla sobre su pecho- si me da un soponcio, tú tienes la culpa y la que va a pagar los platos rotos será tu amiga, porque ya no habrá quien la arregle y la deje guapítsima!
El comentario provocó que las dos amigas tuvieran que aguantar la risa, pues a pesar de que Akemi era muy gracioso para expresarse, él tenía razón, lo necesitaban para que Serena se viera como toda una diosa.
-Ven, niña, siéntate- Akemi jalaba a Serena para colocarla en una silla que estaba rodeada de todo tipo de maquillajes y artefactos necesarios para lo que hoy ahí ocurriría- mira no es por hacerme publicidad, pero yo soy todo un estuche de monerías y entre mis grandes cualidades está el poder resaltar todos los aspectos positivos que tenga una persona, y créeme, en tu caso son muchos- continuó mientras se abanicaba y ponía la mano izquierda en su cintura- y por supuesto, utilizando mi experiencia en medios hoy tú serás la criatura más hermosa que jamás nadie haya visto, sólo necesito que me des todíííííítsima la confianza del mundo para que esto resulte un éxito, como todo lo que yo hago.
-Hay amiga- gritó emocionada Mina, mientras comenzaba a manotear- te verás hermosa, ¡no!, divina, esa es la palabra, verdad que sí Akemi, yo no tengo el talento que él tiene, pero créeme que con el trabajo de ambos serás la envidia de todas nosotras…-
-¡Stop!- grito él- ¡Hay ya, por Dios! Tú sólo te fijas en lo físico, yo me fijo en todo, en su talento, en lo interno, en los sentimientos- lo cual provocó que Mina volteará a verlo con una mirada fulminante- Hay, Mina, mi reina, lo siento pero eso es lo que estás diciendo o por lo menos eso estás dando a entender.
-Pues no Akemi, yo conozco mucho mejor a esta personita- dijo señalando a Serena- y se perfectamente que es extremadamente hermosa tanto por dentro como por fuera, pero digo, una manita de gato, o un zarpazo de tigre, nunca sobra!
-Bueno en eso tienes razón, tengo que aceptarlo- contestó Akemi- vamos! Tenemos mucho trabajo y necesitamos empezar ¡ya!
De pronto Serena se sintió como una rata de laboratorio, tenía a Akemi, Mina y varias personas más trabajando sobre ella, hacían "experimentos" con su rostro, con su cabello… veía cómo pasaban frente a ella mascarillas, brochas, maquillajes, sombras, labiales… Sentía cómo jugaban con su cabello, provocando de vez en cuando que ella soltara un grito al sentir los tirones sobre éste.
De pronto vio aparecer frente a su cara unas lindas y hermosas pinzas de depilar
-¡Ah no! ¡Eso si que no!- comenzó a retorcerse para tratar de zafarse de todos los que la rodeaban- tú nunca dijiste que esto iba a ser tortura china- Reclamó a Mina casi a punto de llorar.
-Serena, recuerda estas sabias palabras que Akemi un día me dijo y que hoy yo te repito: ¡La belleza cuesta!- respondió con una sonrisa perversa en el rostro- así que deja de quejarte, que cuando te veas al espejo ¡me lo agradecerás!
-Mina eres malvada, eres una sádica- comenzó a llorar Serena cuando sintió cómo su amiga comenzaba a quitar parte de sus cejas una a una- Minaaaaaaa!
Habían pasado dos horas desde que la habían empezado a torturar, como decía ella, pero a juzgar por las caras de las personas que la rodeaban todo había valido la pena.
-Muy bien, ya estás lista- dijo Akemi- me siento orgulloso de mí, eres mi obra maestra- al escuchar esto Mina le dio un pellizco- bueno, bueno, después de Mina, pero estás "divis" "divis" mi sreina-
Serena tenía los ojos cerrados, a pesar de que ya había escuchado a Akemi decir que ya estaba lista y que Mina aplaudía emocionada- Ustedes me dicen cuando pueda abrir lo ojos- dijo en un tono entre inocente y nervioso
-Rock´n´Roll!- dijo Mina, lo que hizo que Serena abriera lentamente sus ojos, para finalmente quedarse viendo al espejo detenidamente.
-¿No dices nada?- preguntó sorprendido Akemi ante la inexpresiva reacción de Serena- Niña, vamos, reacciona!
-¡No lo puedo creer!- dijo Serena- ¡No lo puedo creer!
-¿Qué?- dijo Mina sorprendida- Si me dices que…
-Mina te quiero mucho- gritó Serena, mientras abrazaba a su amiga- No sé cómo agradecerte a ti y a Akemi todo lo que han hecho hoy por mí, sólo puedo decirles que los quiero mucho- mientras abrazaba ahora a Akemi.
-Ya, niña, que me vas a hacer llorar, y se me va a correr el maquillaje- dijo él mientras se separaba del abrazo de Serena- además yo no hice nada extraordinario, sólo resalté tu belleza, ahora lo que tienes que hacer es lucirte, ¡pero lucirte bien!
-No es sólo eso, es el hecho de que me hacen sentir bien conmigo misma, eso es todo- respondió Serena
-Bueno, entonces, ya que terminamos la hora de la lágrima ¡a trabajar!- gritó Akemi mientras movilizaba a toda su gente para que se fuera al foro-
-¿Ni siquiera en estos momentos puedes dejar de gritar?- preguntó Mina
-No, si tengo un proyecto esperándome y además a una modelo como esta para protagonizarlo- Respondió él- Vamos Serena, que no creas que todo va a ser miel sobre hojuelas, ahora viene lo más pesado!
En el foro ya estaban Rei, Ami, Setsuna y Darien esperando que aparecieran Mina y Akemi con Serena, las tres mujeres tenían mucha curiosidad de cómo había quedado la rubia, pero el más interesado era Darien, no podía negarlo…
Akemi entró al foro, iba a supervisar que todo estuviera bien para que empezara el ensayo general, cuando de pronto se vio rodeado de las tres mujeres que preguntaban incesantemente por Serena
-¿Finalmente qué le hiciste a Serena- Preguntó Rei
-Te apuesto a que le hiciste mechas, para resaltar lo rubio de su cabello- Dijo Setsuna
-Espero que no hayas echado a perder su apariencia tan natural que tiene- Dijo un poco más tímida Ami
-Se pueden tranquilizar, me van a volver loca- replicó Akemi- Esperen a que venga, digo, sólo está en los camerino, no tarda!
-Es que ¡entiéndenos!- dijo Rei- estamos muertas de curiosidad!
De pronto se abrió la puerta del foro y ante los ojos de las tres mujeres apreció Serena, enfundada en un vestido rojo fuego, el cual dejaba a la vista todas las curvas de ella, la prenda era strapless por lo que dejaba al descubierto los hombros de la muchacha, para que sobre ellos descansara la rubia cabellera que había sido arreglada en mechones de rizos, llevaba puestos unos zapatos a tono con el vestido, los cuales tenían tacos altos, lo que hacía que sus piernas lucieran muy estilizadas.
Las tres que hasta hace un momento no paraban de hablar al atacar a Akemi con sus preguntas, se habían quedado mudas al verla.
-¿Qué? ¿No van a decir nada?- preguntó Mina al ver las caras que ellas habían puesto- ¿es que se han quedado sin palabras?
-Pues… sí, es que estás preciosa Serena- contestó finalmente Rei.
Darien estaba boquiabierto, no pudo reaccionar ante tal visión, en ese momento agradecía a la modelo y su varicela, pues de lo contrario nunca hubiera visto así a su princesa
-Verdad Darien que está divina- preguntó con malicia Mina, pero no obtuvo respuesta alguna, él simplemente estaba atónito con lo que veía.
-¿Sabes qué es lo mejor?- preguntó Rei mientras le extendía la mano a su amiga
-La luminosidad que le hemos dado a la piel con los tonos que elegí- dijo Mina en tono de broma, provocando una leve risa entre las mujeres
-No, ¡tonta!- reclamó la pelinegra- que sigue siendo ella misma, no hay nada artificial en ti Serena, es un look completamente natural.
-Estas… divina!- exclamó una voz que hizo voltear a todos los presentes hacia el escenario- no cabe duda que eres un ángel.
-Ante, me apenas- reclamó Serena.
-¿Por qué? Si es la verdad- mientras bajaba para alcanzarla y la tomaba de la mano para girarla- no cabe duda que eres la modelo perfecta para mi campaña!
-Bueno, ¿qué les parece si ya nos ponemos a trabajar?- dijo impaciente Akemi
-Claro, tienes razón, mira estas son las especificaciones que mi empresa pide para el comercial- dijo Diamante extendiendo un folder a Akemi, quien al recibirlo lo abrió inmediatamente para ver los requerimientos
-Todo esto no era necesario que me lo dijeran, ya lo sé de memoria- reclamó con el folder en la mano- ofenden mi capacidad creativa!
-Mira sólo era para que tuvieras en cuenta lo que la empresa quiere, además si necesitas otra cosa, me gustaría que nos avisaras para ver cómo nos movemos- dijo él poniendo la mano en una pequeña mesa que estaba en el foro
-Hay, ¡pues nos movemos como tú quieras!- respondió inmediatamente Akemi, rozando sensualmente la mano de Ante, quien más que rápido la quitó de ahí, provocando una sonora carcajada de Darien, quien a pesar de que ya estaba acostumbrado a las actitudes de Akemi, no podía negar que disfrutaba mucho las reacciones de Diamante- Nada más porque eres guapo, te voy a permitir que me digas cómo debo de trabajar, sólo que no abuses- terminó guiñándole el ojo, como era su costumbre
-Bueno, a trabajar- dijo Mina- ahora si van a ver a esta señorita en acción!
El resto de la mañana se la pasaron en los ensayos generales de pasarela, con todo el dolor de su corazón Darien tuvo que salir del foro, pues tenía trabajo pendiente y Rei debía hablar con Diamante sobre algunos aspectos que habían quedado pendiente de la campaña, así que poco a poco todos se dispersaron dejando que Serena terminara los ensayos…
-¡Ya no puedo!- exclamó la rubia, quitándose los tacones- ¡Piedad!-
-¿Pero qué haces?- dijo horrorizado Akemi- ¡nunca pierdas el glamour! ¡NUNCA! Si quieres podemos dejar hasta aquí el ensayo, pero… ¡Ponte esos zapatos! Y vete a cambiar que necesito mandar a lavar ese vestuario.
Serena obedeció, se fue a cambiar a los camerinos, pero regresó al foro por sus cosas, de pronto al sentirse sola agradeció un momento de paz y decidió disfrutarlo
-¿Estas muy cansada?- Preguntó una voz masculina, provocando un sobresalto en la rubia que estaba sentada en el piso con los ojos cerrados.
-Ante!- Respondió ella con alegría- me da mucho gusto verte! Y sí, estoy muy cansada, es más… estoy molida! Me duele todo el cuerpo. Akemi es un salvaje, ni en mis peores ensayos me había cansado tanto- mientras ponía cara de puchero
Diamante sonrió ante esa expresión casi infantil de Serena, misma que cambió para quedarse mirándolo y sonreír casi con malicia.
-¿Me harías un favor?- preguntó ella
-Claro, dime
-¿Me das un masaje?
-Cómo un masaje, ¿dónde? Aquí no se puede- respondió él un poco sorprendido por la petición de la rubia
-¡Por favor!- dijo ella casi en tono de súplica, mientras juntaba las manos frente a su rostro, para hacer más evidente su necesidad de ese masaje- ¡es que me duele todo!
-Pero dónde quieres que te de un masaje ahorita, no hay donde.
-Claro que lo hay, ¡mira!- Serena decía esto mientras se tiraba boca abajo en el piso esperando que Diamante comenzara a masajearle la espalda.
-¿Por qué no te podré negar nada?- preguntó Diamante mientras se colocaba sobre Serena para poder darle gusto en su petición
-Gracias!...
Darien caminaba por Fire Media buscando a Rei, cuando de pronto unas voces dentro de los foros le llamaron la atención…
-Qué extraño, a esta hora generalmente ya no hay nadie en esta zona, tal vez sea Akemi con Rei que están arreglando algo del proyecto- pensaba el pelinegro mientras se dirigía hacia el foro para ver de quién se trataba.
-Mmmmm! así…- escuchó que decía una voz, que al identificarla sintió que se le helaba la sangre- ahí, ahí, ahí…
-¿Si te gusta?- escuchó preguntar a un hombre que también identificó rápidamente
-¡Más fuerte!- al escuchar esta expresión sólo pudo apretar los puños y quedarse parado, pues dudó en entrar al foro ante lo que estaba escuchando-Ante, ¡eres un rey! ¡Gracias, me encantó!- escuchó decir a ella, lo cual finalmente lo decidió a empujar la puerta del foro y entrar.
-¡No quieren bajarle un poco a su volumen, se escucha hasta las oficinas!- entró diciendo Darien totalmente furioso- ¡Este no creo que sea el lugar adecuado para…- De pronto se quedó callado cuando encontró a Serena abrazando a Ante, los dos tirados en el piso, ella estaba demasiado cerca del rostro de él, tal vez a punto de darle un beso, por lo que al verlos en esa demostración de afecto sintió que el corazón se le salía del pecho
-¿Qué te pasa Darien?- preguntó sorprendida Serena -¿que nunca te enseñaron a tocar antes de entrar a algún lugar?
-Por si no te has dado cuenta esta es mi empresa y no voy a permitir que den este tipo de espectáculos- respondió furioso el pelinegro
-Mira, yo no sé lo que tú te imaginaste, pero aquí el único que está dando espectáculos eres tú. Ante sólo me estaba dando un masaje- dijo Serena ya también bastante molesta.
-Un masaje…- dijo en un volumen apenas perceptible y bastante sorprendió.
-¡Si, un masaje! – repitió Serena
De repente Darien soltó una sonora carcajada, parecía que había comprendido todo, de pronto dejó de reír y puso una cara bastante seria.
-No me lo digan… soy un imbécil- dijo finalmente Darien.
-Darien, no te vayas- Diamante, quien ya se había puesto de pie desde hace rato, trató de detener al pelinegro- espera…
-Diamante, tú sabes que a veces se gana y a veces se pierde ¿no?- respondió Darien tratando de evitar el contacto con él- En esta ocasión a mí me tocó perder- terminó mientras abría la puerta del foro para salir de allí
-Tú perdiste el día que dejaste de confiar en mí- Le dijo Serena, provocando que él se detuviera y volviera el rostro para verla.
Darien no dijo nada, sólo se quedó viéndola a los ojos directamente, como esperando a que dijera algo más, pero como no volviera a pronunciar palabra él sonrió y salió de aquel lugar.
Serena se quedó observando con incredulidad, pensó que eso que había dicho podría ayudar a que ellos pudieran hablar tranquilamente, pero no, Darien no había reaccionado y se quedó pensativa con la mirada totalmente agachada.
Ayer te vi llorar una vez más por ese tonto que te dejó
Por ese idiota que te partió en dos pedazos el corazón
Te quise consolar y confesarte que también a mi me dolió
Porque tú sabes muy bien que yo, estoy de ti enamorado
-Ve con él- le pidió Diamante, quien si había entendido lo que ella había querido lograr con su frase.
Esas palabras de Diamante hicieron que ella elevara la vista hacia él, pero no respondió nada, sólo movió negativamente la cabeza.
-Serena ve con él- insistió Diamante
-No quiero- fue la respuesta seca de la rubia
-Por favor, Serena, te lo estoy pidiendo-
-Diamante…-
-Es por tu bien, ven…- el peliplateado jaló del brazo a Serena mientras decía esto, pero ella estaba inmóvil.
-Me quiero quedar aquí contigo- dijo ella, provocando que Diamante dejará de jalarla y se quedara viéndola totalmente desconcertado-
De pronto se hizo un silencio un poco incómodo, hasta ahora Diamante estaba reflexionando que Darien había tenido razón en molestarse, pues cuando él terminó de darle el masaje a Serena ella se había girado para verlo de frente, lo cual provocó que ellos quedaran sumamente cerca, de pronto ambos, como por instinto se encontraron besándose hasta que fueron interrumpidos por la voz del pelinegro mientras abría la puerta del foro, lo cual les había permitido dejar de hacerlo pero no pudieron soltarse del abrazo en el que él los encontró.
Serena se acercó lentamente a Diamante, llevaba la cabeza agachada, parecía que tenía vergüenza con él
Perdóname querido amigo
Yo sé muy bien que estás conmigo
Yo sé muy bien que tú me amas
Pero no puedes ser correspondido
-Ante, me siento muy mal contigo- dijo Serena levantando por fin la mirada para buscar la de su compañero, mientras trataba de ocultar su nerviosismo- per…dón, perdón por lo que pasó- hizo una pequeña pausa para tratar de observar la reacción de él- soy una tonta, una impulsiva, perdóname por hacer locuras!
Diamante se había quedado observándola, todavía se preguntaba por qué ella no había aceptado ir a buscar a Darien para aclarar lo sucedió, pero no pudo lograr descifrar las expresiones de Serena.
-Por qué lo hiciste- preguntó finalmente él sin despegar un solo instante la mirada de ella
-No lo sé, tengo que ser sincera, no lo sé- respondió Serena apartando la mirada.
En el amor no se manda
el corazón no entiende de palabras
tan solo vuela donde dice el alma
y no es tan fácil cortarle las alas
-Creo que yo sí- dijo él tomando el mentón de Serena para hacerla voltear nuevamente- Sólo te digo que esta no es la forma correcta para tratar de olvidarlo, eso va a ser muy difícil… cuesta olvidarse de la persona que uno quiere… yo sé por qué te lo digo…
En el amor no se manda
quisiera amarte como tú me amas (Y)
y yo también quisiera que me amaras (C)
pero al destino no le da la gana
-Ante, yo lo sé, no es fácil… pero también sé que... que me duele y que no he dejado de sufrir desde el día en que me separé de él y esto ha sido peor desde que lo volví a encontrar…- dijo Serena mirándolo a los ojos –Gracias, de verdad, gracias!- continuó mientras lo tomaba de la manos- Eres tan especial que…
Tal vez mañana
el corazón de los dos tenga una nueva esperanza
Tal vez mañana
el amor ya no nos dé la espalda (ambos)
-…si no estuvieras enamorada de él, yo sería el afortunado ¿no?- terminó la frase de la rubia con una sonrisa cáustica en el rostro.
Te juro que me duele en el alma cada vez que te veo sufrir
saber que lloras sólo por mí, por el amor que me tienes
Quisiera convencerme yo misma de empezar a quererte a ti
pero por más que vuelva a insistir, el corazón no lo entiende
Serena sólo atinó a acariciarle la mejilla, pero de pronto un impulso más fuerte que ella la llevó a depositar un beso, casi sólo un roce, sobre los labios de Diamante para después regalarle una sonrisa
Perdóname cariño mío
yo solo quiero estar contigo
yo sé muy bien que no me amas
pero quisiera ser correspondido
-Ese beso fue muy dulce, ¿por qué lo hiciste?- preguntó él viéndola a la cara.
En el amor no se manda
el corazón no entiende de palabras
tan solo vuela donde dice el alma
y no es tan fácil cortarle las alas
En el amor no se manda
quisiera amarte como tu me amas (Y)
y yo también quisiera que me amaras (C)
pero al destino no le da la gana
Ella no le esquivó la mirada, pero se encogió levemente de hombros-porque… me nació- respondió finalmente, pero el nerviosismo le estaba ganando así que agachó la cabeza mientras bajaba y subía la mirada- Mira Ante, yo sé … que tú sabes muy bien quien ocupa mi corazón en este momento pero… no sé…- ella volvió a hablarle directamente a los ojos- tal vez mañana.
Diamante se había quedado absorto ante lo que ella le dijo, de pronto sintió como Serena tomaba su rostro para darle un beso en la mejilla a lo que él respondió con la sonrisa más sincera que pudo ofrecerle, mientras ella le acariciaba levemente el cabello y respondía a la sonrisa ofrecida, finalmente Serena terminó por salir del foro. Él sabía perfectamente que lo que él acababa de escuchar no era posible, pero tampoco hizo nada por contradecir a su amiga, en el fondo guardaba la esperanza de que aquello algún día fuera realidad.
Tal vez mañana
El corazón de los dos tenga una nueva esperanza
Tal vez mañana
El amor ya no nos dé la espalda (ambos)
Serena iba de salida, estaba totalmente muerta, entre el ensayo y la plática con Ante no sabía qué era lo que la había agotado más, sin embargo se encontró con Darien de frente ¡por Dios, sólo eso le faltaba!
Lo que el pelinegro acababa de ver en el foro había despertado en él la idea de que en lo que de verdad existía entre Serena y Diamante era una relación de pareja, por lo que jugándose la última carta que tenía no pronunció palabra alguna y se acercó a Serena con la clara intención de besarla, sin embargo ella logró esquivarlo.
-Darien…por favor, te pido que me dejes en paz!
-Está bien, te dejo en paz… -esa actitud de ella parecía que le confirmaba la relación que había imaginado- pero dime… ¿Estás enamorada?
Serena volteo a verlo, hasta ese momento había mantenido la vista perdida en algún punto de la habitación, pero la pregunta que le hizo Darien la sorprendió
-Bueno, no sé cuál sea tu definición del enamoramiento… dijo con un tono de duda.
Darien sonrió ante su reacción- estar enamorado… es tener a esa persona cerca- le respondió mientras tomaba la mano de Serena para llevarla a su pecho- y que tu corazón se ponga así…
Serena pensó que sus sentimientos la iban a traicionar, sintió como sus ojos se llenaban repentinamente de lágrimas al sentir el contacto con el pecho de él y que no era capaz de articular palabra alguna
-…eso es sentir amor por alguien ¿te acuerdas?- terminó el ojiazul.
Serena ya no pudo sostenerle la mirada y entornando los ojos trató de evadir a Darien mientras pensaba como contestarle.
-lo quiero… lo quiero mucho- mientras volteaba a verlo de nuevo- … y es por eso que estoy con él. Porque lo quiero y porque quiero ser feliz y quiero que me prometas que me vas a ayudar a ser feliz.
Darien se asombró con la actitud de su princesa, pero aún así asintió con la cabeza al ver que los ojos de ella estaban a punto de soltar el llanto.
-Qué lástima… que lástima que todo tenga que terminar así
-De verdad crees que esto ya termino?- mientras limpiaba las lágrimas del rostro de ella -por lo menos yo no lo siento así… porque cada día que pasa, cada hora, cada minuto…me doy cuenta de que me haces mucha falta Serena, que te necesito cada vez más, que te quiero cada vez más… y que te amo cada vez más… y tú?
Serena limpió las lágrimas que tenía sobre sus mejillas y haciendo uso de todo su valor miro de manera reprobatoria a Darien para después darse media vuelta y comenzar a alejarse de él, pero su brazo fue sujetado haciéndola voltear nuevamente
-tú no? preguntó Darien nuevamente, viéndola directamente a los ojos, como tratando de encontrar en ellos la respuesta que Serena no pronunciaba
-Yo… no- dijo finalmente y zafó su brazo del agarre que la tenía presa.
Cancion: En el amor no se manda, interpretada por Yuridia y Carlos Rivera; compuesta por José Juan Monroy, Jaime Flores y Raúl Ornelas
Notas:
Hola niñas, espero que este capi les haya gustado, yo me divertí como enana al escribirlo, pero lo que cuenta es que a ustedes les agrade. Ya saben que en los Rws se acepta de todo, así que no duden en dejar un comentario sobre lo que les va pareciendo la historia. Les agradezco a todas y cada uno de las que me dejaron rw el capi pasado, ya no prometo una fecha específica, pero de que los responderé todos, juro que lo haré.
Patty, te gradezco las pláticas madrugadoras, sabes que tu ayuda es muy importante para mí, y sobre todo, espero que te guste el capi.
Luz, gracias por todas las ideas y pláticas de estos últimos días, sabes que te quiero!
Por cierto las invito a que, si tienen la mente lo suficientemente abierta (o pervertida, como le quieran llamar) se den una vuelta por la historia que estamos creando Luz y yo, se llama Perdición y está bajo el penname Luz-Maricela, esperamos que si se deciden a pasar por ahí sea de su agrado.
Besos, Blue Moon Dancer.
