Disclaimer: Sailor moon y todos los personajes relacionados con esa gran historia no me pertenecen, sino a Naoko Takeuchi, solo los usé para escribir una historia sin fines de lucro.

Serena In Style!!!

Capítulo 11

-Es demasiada responsabilidad para una sola persona- respondió finalmente- creo que es muy difícil olvidarse de una gran amor como el que tu le tienes a Da…- Serena impidió que él terminara la frase

-Por favor, - dijo Serena en tono gracioso, para hacer que él olvidara lo que iba a decir- Te lo voy a pedir de manera formal- mientras aclaraba su garganta- Diamante Black… quieres… ser mi novio?- preguntó finalmente Serena, pero su cara de felicidad que tenía desapareció cuando vio que Diamante movía negativamente la cabeza, provocando que ella también la moviera con una expresión de asombro

-No!- dijo Diamante

-¿No?

-Lo que quiero, es ser tu amor- respondió finalmente mientras se acercaba a Serena para darle el más tierno de los besos, como si quisiera hacerle saber todo lo que él sentía desde hace mucho tiempo por ella.

Poco a poco se separaron, Diamante abrazó de Serena y colocó su mentón sobre la cabeza de ella, acunándola en su pecho, Serena puso sus manos sobre el pecho de él y respiró su aroma, había algo mágico en ese momento.

-¿Sabes algo?- preguntó finalmente Diamante, quien tenía los ojos cerrados.

-Pues si no me lo dices, no creo que pueda saberlo- respondió graciosamente Serena, mientras elevaba la vista hacia el rostro de él, hasta ese momento se daba cuenta que le gustaba observarlo, ver las expresiones de su rostro, se sorprendió al reconocer que él le importaba mucho más de lo que ella misma hubiera querido aceptar…

-Esto es algo que había soñado desde hace tiempo…- le respondió

-Pues déjame decirte que no es un sueño, es la realidad, nuestra realidad- dijo decidida, lo cual provocó que él abriera los ojos y buscara la mirada de Serena, quien lo recibió con una sonrisa cálida-

-Por qué decidiste esto?- preguntó curioso y hasta un poco incrédulo

-Porque me di cuenta que no tiene caso renunciar a lo posible y que… te quiero en mi vida- terminando de decir esto, se puso de puntitas y le dio un tierno beso en la boca, lo que la hizo ruborizarse- quiero que seamos felices juntos!-

-Y Darien? – la pregunta que él había hecho provocó que Serena entornara los ojos y que se separara de Ante

- A ver! Te estoy diciendo que te quiero en mi vida, que tu eres mi realidad, que quiero que seamos felices juntos y a ti te importa un comino…- dijo ella totalmente molesta- Yo quiero estar contigo o acaso te importa más Darien que tú?

Ante la tomó por el rostro y se acercó nuevamente - Estoy seguro que voy a hacerte feliz- mientras acariciaba con su pulgar los labios de Serena- Podría dar mi vida sólo por tener en mis brazos…

-Yo también estoy segura que me vas a hacer feliz…- interrumpió Serena, mientras tomaba la mano que tenía sobre sus labios y la pegaba a su mejilla- …por eso te elegí a ti- terminó mientras lo veía directamente a los ojos y cerraba el espacio entre ellos para darle a Diamante un beso en los labios.

-Eso es trampa señorita- dijo él al separarse del beso, mientras le daba golpecitos en los labios con el dedo índice para después dejar su dedo sobre el mentón de la rubia.

-Por qué?- preguntó Serena casi de manera inocente

-Porque yo te dije que hablaríamos de esto cuando todo estuviera arreglado, y sabes a lo que me refiero-

-Pues aunque no lo creas, ya está hablado- respondió ella tomándolo de la mano y dirigiéndose al sillón- ven siéntate-

-¿Cómo que ya está hablado?- preguntó impaciente- ¿cuándo?

-Hoy cuando iba de salida me encontré a Setsuna y me convenció de que hablara con él, y como sabía que no podría si no iba en ese momento, me armé de valor y subí a su oficina…

-¿Y qué pasó?

-Pues le dejé en claro que ya no estoy dispuesta a seguir sufriendo y que quería ser feliz… contigo- dijo poniéndose roja, pues a pesar de que Ante había sido su gran amigo, el verlo como su pareja era raro para ella-

Ante sonrió por la expresión de Serena- Te puedo decir un secreto?- mientras le acomodaba un mechón de cabello detrás del oído a su novia

-Claro!

-Tenía miedo de lo que pudiera suceder en esa plática…- Serena reaccionó a sus palabras con cierta sorpresa y ternura, nunca había imaginado en Diamante un sentimiento como ese- … la verdad siempre pensé que arreglarías todo con él…

-Pero no fue así Ante, y ahora estoy contigo…- mientras soltaba una risita tonta- ahora te puedo decir yo un secreto?

-Dime mi niña-

-La verdad nunca pensé que tuviera que ser yo la que te pidiera que fueras mi novio… mira que eso fue sucio de tu parte ¿dónde quedó el romanticismo?-

-¿Pues no ustedes las mujeres luchan por la igualdad y en contra del machismo?- respondió divertido a lo que Serena puso una cara de pocos amigos- Está bien, está bien, tienes razón, fue poco romántico de mi parte dejar que tú me pidieras que fuéramos novios- de pronto Ante había colocado la rodilla izquierda en el piso y tomaba las manos de Serena entre las suyas- Serena Tsukino…- la miraba directamente a los ojos- me podrías permitir que trate de llenar poco a poco tu alma de amor y demostrarte qué la vida juntos puede ser hermosa?

Los ojos de Serena se habían llenado de lágrimas, pensó que Ante le haría la clásica pregunta, sólo eso, pero no, una vez más estaba equivocada, ese hombre escondía algo nuevo, algo diferente en cada uno de sus actos y eso la ilusionaba- …Ante! Claro que sí!- mientras se abrazaba a él y le daba tiernos besitos por todo el rostro.

-Oye!, me vas a dejar como payaso- reclamó un tanto divertido

-Acaso no te gusta?- respondió Serena sin dejar de hacerlo- además, todavía me debes los malos tratos que me diste cuando decidiste ignorarme eh! Y el que te deje como payaso es nada comparado con eso-

Diamante tomó de pronto el rostro de ella entre sus manos, haciendo que se detuviera y provocando en Serena una cara de molestia y asombro -¿por qué haces eso, de verdad no te gusta?

-No es eso- respondió mientras recuperaba su lugar al lado de ella en el sillón- al contrario, detenerte me ha costado mucho trabajo, es sólo que quiero hablar contigo de manera clara- estas palabras hicieron que la sonrisa que había provocado el último comentario de Diamante en el rostro de Serena desapareciera- yo sé perfectamente cuáles son tus sentimientos, pero estoy dispuesto a apostar mi vida, si fuera necesario, para tratar de ofrecerte una vida diferente, y luchar hasta el final para hacer que tu sientas lo mismo que yo…

-Diamante, yo te quiero y he decidido estar contigo porque sé que puedo llegar a sentir lo mismo que tú sientes por mi…- lo interrumpió Serena

Diamante colocó un dedo sobre los labios de ella, como pidiendo que dejara terminar lo que estaba diciendo

-…mira, la decisión parte de la cabeza, pero en una relación de pareja importa igual el corazón, sólo te pido que si en algún momento sientes que él- mientras señalaba el lado izquierdo del pecho de Serena- te grita que lo que estás haciendo está mal, me lo digas inmediatamente…

Serena movió afirmativamente la cabeza, sabía qué era lo que Diamante trataba de decirle "yo sé que voy a ser feliz contigo y yo también haré lo que esté en mis manos para hacerte feliz a ti"- de pronto sus pensamientos y el movimiento que hacía se vio interrumpido por un gran bostezo

-Uyyy! Que sueño!- exclamó graciosamente Diamante- parece que tengo que irme para dejarte descansar muñequita-

-No!- exclamó ella haciendo cara de niña chiquita- quiero estar contigo un momento más, ven abrázame!- mientras decía esto se acurrucaba entre los brazos de su novio y recargaba su rostro en el pecho de él. Diamante por su parte colocó su mentón en la cabeza de ella mientras la rodeaba con sus brazos. Estar así con él la hizo sentirse protegida, a gusto, así que cerró los ojos para tratar de disfrutar el momento, pero sin proponérselo se quedó dormida.

Cuando Diamante le hizo una pregunta y no obtuvo respuesta buscó la cara de Serena para darse cuenta que ella seguramente tendría mucho tiempo que había caído en los brazos de Morfeo, sonrió al darse cuenta y movió negativamente la cabeza –¿Por qué todo lo que haces me enamora más?- se preguntó mientras la tomaba en brazos para llevarla a su cuarto, mientras la cargaba se dio tiempo para observarla, parecía un ángel, su rostro ahora denotaba calma, y tenía una leve sonrisa dibujada en sus labios- quiero creer que esa sonrisa es por y para mí- dijo mientras la acercaba más a su pecho.

Cuando estuvo en la planta alta se dio cuenta de algo, jamás había estado en esa casa y no sabía cuál era la habitación de Serena, pensó entonces en buscar a Luna para preguntarle, pero pensando que ella ya estaría dormida por la hora que era, decidió probar suerte y tratar de localizar por sí mismo la habitación de ella, finalmente no podría ser tan difícil, y en todo caso aunque no fuera su recámara el chiste era dejarla descansar.

Caminó un poco y encontró una puerta entreabierta, la empujó un poco con el pie y sonrió, esa era sin lugar a dudas la habitación de Serena, era obvio, el tono rosa con el que estaba pintada, los adornos de flores y corazones, las montañas de muñecos de peluche y la cama estilo princesa no podían dejar lugar a dudas: era la habitación de su niña.

Se aproximó a la cama y colocando una rodilla sobre ella fue depositando poco a poco a Serena en ella, procurando no hacer movimientos bruscos para no despertarla. Tomo una frazada que estaba en los pies de la cama y, después de quitarle los zapatos la terminó de acomodar sobre su cama y la cubrió con todo el amor del mundo.

Se dio cuenta que tenía un muñeco de peluche sobre la cama y sonriendo por lo que ello significaba, lo acercó a los brazos de su dueña, para después recostarse detrás de ella y quedarse observándola. Colocó su codo sobre las almohadas y apoyó su cabeza en su mano, acercó su rostro al de ella y pudo sentir la tranquilidad de la respiración de Serena

-Te ves hermosa mientras duermes- pensó mientras se acercaba a darle un beso, casi un rose, en la mejilla y acomodó el cabello de ella detrás de su oído para después levantarse lentamente de la cama, sin embargo el movimiento de él hizo que Serena se moviera un poco quedando ahora boca arriba, lo que provocó en Diamante el impulso de besarla, y no pudiéndose resistir se acercó a ella, pero decidió sólo besar su frente.

Serena al sentir el beso despertó y entreabrió lo ojos topándose con el rostro de él –Que pasó?- dijo con voz adormilada

-Nada mi niña, sólo te quedaste dormida y traje a esta bella durmiente a que descansara- respondió mientras seguía contemplándola

-Y por qué me ves así?- preguntó muy sonriente mientras abrazaba a su muñequito de peluche

-Porque me preguntaba qué era lo que habría hecho en mi otra vida, si es que existe, para que ahora me permitas demostrarte cuanto te quiero- el comentario provocó una sonrisa muy tierna en Serena y antes de que pudiera contestar algo Diamante le dio un beso en los labios- Descansa! Que mañana esta muñequita tiene que trabajar mucho- mientras la arropaba nuevamente- y sueña conmigo!- dijo guiñándole un ojo mientras salía de la habitación y apagaba la luz.

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-Creo que aquí va a arder Troya!- dijo ella, mientras continuaba con la quijada desencajada, - Darien va a estar destrozado cuando se entere, pero Serena tiene todo el derecho de buscar su felicidad…-

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En el Jazz Urban London, un bar muy conocido de Tokyo, Darien estaba sentado en la barra, observaba con melancolía a las parejas que se encontraban en aquel lugar mientras tomaba de un solo trago su bebida…

-¿Problemas amigo? Preguntó el barman

-¿Tan obvio soy? Respondió con otra pregunta el pelinegro.

-Pues por la forma en la que toma, no hace muy difícil adivinarlo, tampoco es difícil saber que sea lo que sea quiere olvidarlo, ¿verdad?

-Sí, no puedo soportar la idea de que ella me haya dejado por ese imbécil- respondió apretando los puños, algo en esa persona que tenía enfrente le daba la confianza para hablar abiertamente, no sabía si era el hecho de que no lo volvería a ver nunca o que se sentía desesperado y necesitaba hablar con alguien pues sentía que le quemaba el alma- dame otro tequila!

-Si quiere apurar al olvido, se lo ofrezco doble- dijo el hombre con el que Darien platicaba, a lo que Darien asintió, lo que le dijeran que le ayudaría a calmar el dolor que tenía lo haría sin preguntar nada.

Tan pronto el barman colocó el vaso frente a Darien, él lo tomó de un solo trago, lo que hizo que frunciera el ceño pues sintió que le quemaba la garganta

-También es fácil adivinar que no bebe mucho amigo- dijo el hombre mirando con una sonrisa de lado a Darien- si no está acostumbrado mejor déjelo así, le va a ir peor…- Darien volteó a verlo con una mirada encolerizada, lo que menos quería eran sermones…

-Deme otro!- fue lo único que respondió Darien y en menos de lo que pudo pensar ya tenía el otro vaso frente a él. Esta vez no lo tomó inmediatamente, se quedó observándolo, el alcohol comenzaba a hacer efecto en él… una lágrima rodó por su mejilla pero se apresuró a limpiarla con el dorso de la mano, no quería que un desconocido lo viera llorar, y menos por ella! En ese momento la mezcla de sentimientos que tenía, lo hacía desconocerse a sí mismo… finalmente tomó el vaso y consumió todo su contenido, dejando caer pesadamente su mano sobre la barra. Esta vez el trago pasó un poco más desapercibido por Darien, pero seguí sintiendo el dolor en el alma…

-La voy a olvidar… ¡la voy a olvidar a como dé lugar!- mientras golpeaba con el puño la barra- dame una botella de vodka!- pidió al barman quien volteó a verlo como preguntando si estaba seguro de lo que pedía.

-Amigo, de verdad, si no está acostumbrado no le recomiendo que haga esto, mañana se va a arrepentir!- trató de persuadirlo- mejor le sirvo otro caballito- dijo tomando el vaso que tenía en la mano el ojiazul.

-He dicho que me traigas una botella de vodka! Y del más fuerte que tengas- contestó casi gritándole- nada más esto me faltaba!

Justamente esa frase fue la que hizo que una persona que estaba del otro lado de la barra se percatara de la presencia de Darien en el lugar, primero dudó en acercarse, pero al darse cuenta en el estado en el que estaba y que tenía en su boca una botella de vodka, no lo dudó más.

Cuando se acercó, Darien estaba recargado en la barra, tenía la mirada perdida, la botella en la mano derecha y la izquierda la pasaba una y otra vez por su cabello. Puso una mano en el hombro de él, para hacer notar su presencia, con lo que provocó que el pelinegro volteara violentamente y perdiera un poco el equilibrio

-Cálmate!- dijo Haruka con su característico tono de voz- ¿puedo? Preguntó señalando el banco que estaba a un lado de Darien, a lo que él no contestó pero asintió con la cabeza mientras le hacía una seña al barman para que se acercara

-Tráigale un… ¿qué quieres?- volteó a preguntarle a la rubia arrastrando las palabras-

-Un whisky está bien- respondió ella

-Eso! Tráigale un Whisky – mientras palmeaba la espalda de Haruka y el hombre que los atendía se alejaba por la orden.

-¿Qué haces aquí?- preguntó la rubia

-Olvidándola…- respondió mientras le daba otro trago a la botella que tenía en la mano

-¿Pero qué haces? – Quitándole la botella y leyendo la etiqueta- Con esto te vas a morir de una congestión, esto tiene 70% de grado de alcohol!

-Nadie te pidió tu opinión!- gritó Darien arrebatándole la botella- y si me muero, será lo mejor, mi vida ya no tiene sentido sin ella…

La presencia del barman hizo que los dos callaran de repente, el hombre sólo dejó el vaso de Whisky y se alejó para dejarlos platicar.

-¿Pues qué fue lo que pasó entre ustedes?- dijo mientras observaba el estado deplorable en el que se encontraba Darien

-Pasó que Darien Chiba, o sea yo!, es un estúpido que no supo como reconquistar a la mujer que ama y terminó arrojándola a los brazos de Diamante Black!

Cuando Haruka escuchó lo que Darien decía abrió los ojos de la impresión y apretó los puños- Estas diciendo que Cabeza de Bombón anda con Diamante?- preguntó incrédula.

-Sí, ese imbécil supo cómo hablarle, como tratarla, como conquistarla, mientras que a mí me ganaron los celos cada que la veía con él y pues hace rato me dijo que la dejara ser feliz con él... que fuéramos amigos, ¡por Dios, amigos!, como si no me doliera verla al lado de cualquier otro, ahora quiere que pretenda que no pasa nada y que nunca pasó- mientras bebía como si de agua se tratara el contenido de la botella-

-Pues, debo de reconocer que ese tipo siempre ha tenido su encanto con las mujeres, aunque no se qué es lo que le ven- respondió ella mientras disimuladamente alejaba la botella de la boca de Darien- pero no me digas que le quieres dejar el camino libre así de fácil?, tienes que pelear por ella!

-No puedo, le prometí que la dejaría ser feliz con él- con una sonrisa sarcástica en el rostro

-Tienes razón, ten!- mientras le ofrecía de nuevo la botella que hace un momento acaba de quitarle- con esa actitud lo mejor que te puede pasar es la congestión alcohólica-

-Déjame en paz! ¿Es que acaso nadie puede entender lo que siento?- llevándose las dos manos a la cabeza- Tengo que hacer algo bien, aunque sea por una vez en la vida!

Haruka palmeo la espalda de su compañero, sabía lo que él estaba sufriendo, sabía lo que la quería y en el fondo se sentía culpable de que ahora no estuvieran juntos, de repente vio entrar al lugar a la persona que en ese momento deseaba a kilómetros de distancia. Darien sintió que algo extraño estaba pasando y levantó la mirada, dirigió su vista hacia donde la tenía Haruka y vio a Diamante, en ese momento sintió como le hirvió la sangre y se dispuso a levantarse para ir a su encuentro.

Cuando intentó ponerse en pie sólo trastabilló, por lo que Haruka adivinando lo que quería hacer intentó detenerlo.

-No hagas otra locura!- le dijo mientras lo sentaba nuevamente en el banco- mejor quédate aquí, o vamos a otro lado si quieres…

-No puedo! Tengo que hablar con él, reclamarle el que me haya quitado a mi princesa- mientras trataba de ponerse en pie-

-Darien por favor, ¿qué no te das cuenta cómo estás? Un empujoncito que te dé va a ser suficiente para que te caigas y sólo hagas el ridículo…

-Es que tengo que reclamarle, no tiene derecho a estar con ella, no con ella!- dijo tratando de mantener el equilibrio para dirigirse a Diamante, quien ya se encontraba en una de las mesas ajeno a todo lo que pasaba a su alrededor, la cara que traía era de felicidad, de eso no cabía duda, lo que provocaba aun más la furia en Darien, por lo que aprovechando un descuido de Haruka corrió hacia la mesa donde se encontraba el hombre al que en ese momento hubiera deseado matar…

-Pero mira nada más!- la frase hizo que Diamante volteara a ver de quien se trataba la persona que le hablaba en ese tono- así que aquí está el hombre más feliz del mundo!- terminó irónico Darien, quien para ese momento ya tenía a Haruka a su lado tratando de contenerlos- el que ahora es el dueño del corazón de la mujer más bella del mundo…

-Mira Darien- respondió en un tono muy calmado- yo no creo que estés en las mejores condiciones para tener esta plática… ¿Por qué no te vas y hablamos después si es lo que quieres?

-¿Pero cómo?, tienes a tu lado a Serena y estás aquí tomando sólo, ¡eso no puede ser!- respondió el ojiazul ignorando lo que Diamante acababa de decirle y tratando de zafarse de Haruka para irse sobre el hombre que tenía enfrente

-¡Tranquilo!, si quieres no sentamos y tomamos un trago entonces…

-¿No me digas que no te quiso acompañar? – dijo Darien como tratando de herirlo, lo que hizo que Diamante guardara silencio puesto que no quería caer en la provocación de Darien.

-Disculpa Diamante- dijo de pronto Haruka- no le hagas caso, está muy tomado…

-Ya veo Haruka, no te preocupes… además yo ya me iba…- Diamante trató de rodear la mesa para alejarse de ellos, pero Darien le cerró el paso inmediatamente

-¿por qué te vas? ¿Qué, acaso no quieres brindar conmigo por mi desgracia?... ¡contéstame!- mientras lo encaraba

-Mira Darien, ¡Ya estuvo bien!- la actitud pacífica que hasta ese momento había mantenido el peliplateado estaba a punto de desaparecer- Se te han pasado los tragos, mejor regrésate a tu casa y déjame en paz!

-Sííííí´, estoy tomado, ¿y qué?- volvió a encarar Darien- sólo te estoy invitando a brindar conmigo por mi desgracia, que es tú felicidad ¿por qué no quieres?

-Mira, si te quieres seguir quedando a tomar aquí, hazlo, yo no voy a caer en tu juego, no quiero problemas- diciendo esto dio unos cuantos pasos para alejarse

Darien trató de alcanzarlo y asestarle un golpe, el cual logró esquivar Diamante, provocando que Darien cayera al suelo, encendiendo aún más su furia, por lo que inmediatamente trató de ponerse de pie para irse sobre el peliplateado. Haruka se abalanzó sobre él para detenerlo, pero Darien olvidándose nuevamente que ella era una mujer forcejeaba con ella para librarse de su agarre.

-Déjalo Haruka, no te preocupes, no voy a entrar en su juego-

Cuando Darien escuchó la que había dicho luchó más fuerte para soltarse de la rubia- déjame que le voy a romper la…ahhhhh!- Haruka había tenido que utilizar su fuerza para controlarlo, ahora Darien estaba sobre un sillón doblado de dolor por el golpe bajo que Haruka le acababa de propinar.

-Por favor Diamante no le hagas caso- pidió Haruka

-Tranquila no te preocupes, en el estado en que está sería un abuso de mi parte si le respondiera la agresión- rodeo la mesa y contempló el estado en el que se encontraba Darien- vas a necesitar una grúa para llevarlo a su casa- dijo dirigiéndole una mirada a la rubia- quieres que te ayude?

-No creo que sea buena idea- respondió con ironía- además no te preocupes tengo la suficiente fuerza para llevara a este bulto a mi coche…

-Bueno, como quieras, dile que si quiere platicar conmigo que me busque cuando esté sobrio y podamos razonar como la gente- mientras hacía un además con la mano en señal de despedida-

-Darien- dijo la rubia mientras trataba de ponerlo en pie- vamos que te voy a llevar a mi casa…-El pelinegro estaba semi inconsciente, el golpe que le había dado la rubia lo había dejado definitivamente fuera de combate- Vamos! No tengo tu tiempo, además ni que te hubiera pegado tan fuerte

-Lo dices porque no eres tú la que se va a quedar sin descendencia- atinó a reclamar Darien

-Ni digas nada, porque me la debías eh!- mientras colocaba el brazo de Darien alrededor de su cuello para ayudarlo a caminar- y ya muévete que no te voy a cargar hasta el coche…

Notas:

Hola niñas! Ahora la disculpa es por subir el capi hasta hoy, pero el viernes lo dediqué a responder rw´s y a ponerme al corriente en las historias que leo. Espero que no me maten por la borrachera "marca diablo" que se puso Darien… (jijiji) y que les haya gustado la plática entre Serena y Diamante, cualquier queja por el tema anterior saben que pueden hacerla llegar a través de los rw´s! Nos vemos la próxima semana.

Patty, te dedico especialmente este capi, sabes que te quiero mucho!

Besos!

Ahora sólo me resta responder los rw´s que no pude hacer de manera directa:

Serenatenoh: Se que no te hizo muy feliz la idea que Sere la diera la oportunidad a Diamante, y creo que tampoco te habrá hecho feliz lo que pasó en este capi, pero te pido me concedas el beneficio de la duda ¿vale?

Esmeralda Duran: Creo que Darien va a tener que pagar las consecuencias de sus actos, pero no te preocupes, trataré de que su sufrimiento sea llevadero, ¡lo prometo!

Chibiusa87: Gracias por leer el fic, creo que la plática entre Darien y Sere ya se dio, aunque no con los resultados que creo tú hubieras deseado (perdón!). En cuanto a lo del msn, supongo que te refieres a mi dirección, te pido que entres a mi perfil, ahí está mi mail, nada me agradaría que poder platicar contigo y escuchar comentarios y, por qué no, reclamos de manera directa.

Karla-chan: Gracias por darte la vuelta por la historia y por el rw, espero que seguir recibiendo tus comentarios