Perdon por la tardanza, ahorita estoy en finales y como se han de imaginar pues es medio pesadito, pero ya esta aquí sin mas preámbulos mi nuevo capitulo
Caminaron por unos 15 minutos a lo largo de la calle, hasta llegar casi al final de esta se toparon con una hermosa mansión estilo gótico, el cual era el lugar de comida mas exclusivo del callejón Diagon, el dueño el sr. Eivech un viejo mago con sonrisa jovial, estaba agradecido con Harry por hacer que su negocio prosperara con el hecho de "derrotar" al innombrable, ya que con eso sus ventas subieron de manera sorprendente, debido a que ya no daba miedo estar por las calles y menos esta zona que al ser exclusiva resultaba ser menos concurrida. Pero bueno, eso ya es otra historia mas larga, lo interesante es lo que sucede cuando este grupo llega al famoso restaurante de cocina mágica gourmet Labyrinth.
-Es un hermoso lugar –le murmuro a su marido, mientras que sus ojos observaban con detenimiento la majestuosa mansión
-Los invito a comer, me acaba de decir George que los ingredientes que necesitaba están agotados y mañana los tendrán, así que para que la vuelta no sea un desperdicio les mostrare uno de los lugares mas bonitos para comer en el callejón Diagon – Dijo Harry con una sonrisa algo ansiosa.
-¿No esperas que yo pague muchacho? – La voz de Vernon era de indignación.
-Claro que no tío Vernon, incluso ten – le entrega la bolsita con los galeones – tengo una invitación directa del dueño de que podía traer a unos invitados al lugar siempre que yo quisiese.
-Espero que no digas mentiras jovencito que no estoy dispuesta a pasar una vergüenza tan solo por hacerte el chistosito – realmente no le creía ni una palabra a su sobrino, pero estaba confiada de que el hombre que los acompañaba podría pagar en caso de cualquier inconveniente, ya que no dejaría que el muchacho pasara por una molestia.
-Claro tía, - era cansado repetir lo mismo varias veces- ¿Pasamos? Severus ven- le sonrío con ternura a ese hombre mayor con cara de "te muerdo si me ves".
-Espero no tener que sentarme de Lucius – murmuro algo cansado para Harry, era cierto que Lucius había sido un mortifago, pero el dinero puede mucho en el mundo, ya sea mágico o no.
-Que tu voz sea profecía Severus, aparte no creo que el nos ubique en un lugar con esas personas – le tomo de la mano y lo halo con delicadeza para estar al frente de las enormes puertas.
Al llamar a la puerta con la varita, apareció como por arte de magia un pergamino flotante que solicitaba que escribieran su nombre para la recepción, esto no lo tenía previsto Harry, el simplemente pensó que pasaría y recordaría al viejo chef la promesa, pero con esto el no sabía si iba a conseguir su objetivo. Pero con la mirada de sus tíos clavada en el cuello no le quedo de otra mas que sacar la varita y firmar con su nombre, respiro hondo y profundo cuando vio que el pergamino desaparecía.
Y a los pocos minutos apareció en la enorme puerta un chef de edad mayor con sonrisa jovial y ojos risueños.
-¡Harry! Mi pequeño héroe. Trajiste amigos, ¡perfecto! Me habías hecho esperar pequeño diablillo, incluso pensé que te habías olvidado de mi – el chef, comenzó a jalar a Harry de manera juguetona hacia el interior mientras hablaba sin parar de todo lo que había pasado en estas ultimas semanas, el resto de sus acompañantes se limitaban a seguir al joven.
Llegaran a una pequeña sala privada, pero claro no antes sin haber pasado por el pasillo principal del restaurante, para que todos vieran al gran Harry Potter. El salón era majestuoso en si por la cantidad de detalles puestos en ella.
Todos tomaron asiento, mientras que Harry era abrazado de nuevo por el chef antes de despedirse de ellos y prometerles que haría un obra de arte en sus platillos.
-Parece ser que ser el gran Héroe del mundo mágico tiene sus ventajas- río con un ligero sarcasmo el pocionista.
-Basta Severus- se puso colorado mientras que le daba un ligero empujón a la mano de el.
-¿No moriremos envenenados?- Pregunto ligeramente incomodo el cerdito humano.
-Claro que no, este es un restaurante muy prestigioso- Le sonrió.
Estaban ya de camino a casa, los Dursley habían salidos sorprendidos de todo lo que habían visto, muchas cosas no eran como ellos creían, e incluso la cocina mágica era muy buena, pero eso nunca lo aceptaría la señora Dursley, su pastel de frambuesa siempre tenía que ser el mejor, Vernon aun no podía creer que su sobrino fuera tan famoso y aparte los llevara a un lugar tan elegante y ni siquiera tuvieran que pagar.
Harry por su parte aun miraba con cuidado las 6 llaves que le habían dado a lo largo del día, definitivamente las tenía que regresar, pero esas personas le dijeron que las llaves estaban bajo contrato de no ser abiertas mas que para el, con identificación mágica y llave, así que de cierta manera era imposible regresarlas. Volvió a verlas en sus manos esas llaves brillantes cuatro fundidas en oro, una en plata y otra en platino.
-¿Que es eso?- Su primo no era tonto, sabía que una de ellas era oro, el mismo tenía el dije de su carro en oro.
Harry no sabía si mentir, o decirles la verdad. Podría alegar que eran regalos nada mas, ellos no tendrían que saberlo, aunque no sabría cuanto tiempo duraría su mentira, en algún momento tendría que llevarlos a una cámara acorazada, y de las ahora 26 cámaras que tenía, y la verdad es que todas las 20 que tenía estaban bastante llenas, las otras 6 no sabía como eran.
-Oye, ya dime – Su primo no se daría por vencido. Aparte cuanto tiempo mas podría ocultar las cámaras de sus tíos, de seguro los jefes de el les mostrarían algún articulo de corazón de bruja sobre como era el soltero codiciado.
-Son del banco mágico, Gringgotts- Ojala que esto no fuera su perdición. Lo dijo tan bajito esperando no ser escuchado por sus tíos, tuvo suerte no lo escucharon hasta que…
-¿Un banco? Pero tu no tienes dinero ni para caerte muerto – Eso no fue un murmullo, y ahora si sus tíos si los escucho.
-¿Un banco muchacho? Explícate- La ceja se le arco entre avaricia y coraje.
-Si papa, tiene unas llaves que son para abrir lo del banco-
-Ah con que tienes unas cuentas en el banco- La voz de Vernon comenzaba a sonar bastante amenazadora.
-Si tío, los hombres que se acercaron a mi me dieron estas llaves- mostrándole las llaves a tía Petunia, en lo que Vernon lograba por fin estacionarse al frente de su casa – Pero no se contenga la cámara-
-Entremos a la casa- no iba a hacer ninguna escena en su calle.
-A mi no me veras la cara de tonto- Harry estaba sentado en el sillón siendo observado como animal disecado – Tú no tienes ni un quinto en tu vida, y eso lo se yo, si no el viejo barbón nos lo hubiera dado para tu manutención, no obtendrás nuestra envidia si eso crees.
-Quiero ver esas llaves- la cara respingada y altiva de la tía de Harry no se podía ver mas arrogante. Harry le extendió las seis llaves –Veamos…
-Vernon mira- Dijo su esposa, murmurándole cosas al oído.
-¿De que son estas llaves chico?-no quería creer lo que dijo su esposa.
-Estas son de oro sólido- señalando las cuatro- esta es de platino y esta otra de plata- señalando estas ultimas- todas son sólidas, son para abrir cámaras acorzadas del banco Gringgotts, en donde tío Vernon cambio libras, las cámaras es como los magos guardamos nuestro dinero u otras cosas de alto valor, podría decirse que son como las cajas de seguridad de los bancos muggles- Harry no quería tener que llevarlos.
-Pamplinas- dijo el tío Vernon incrédulo mientras le aventaba las llaves de regreso a su sobrino, eso eran puras mentiras.
Harry tan solo parpadeo como lelo, mientras que nunca creyó que decirles la verdad fuera as de fácil y mas salirse con la suya.
-Ahora ve y sube tu ropa y acomódala, Dudley marca al , para que venga mañana temprano para que arregle el cuarto del chico.
-Si padre-
-Mañana iremos a buscar esas cosas tuya que necesitas chico-
-Si señor-
Harry aun no sabía muy bien como reaccionar, hasta que un timbre los saco de su pensamiento. Tía Petunia fue quien se acerco abrir, para toparse con la menor de los jefes de su marido.
-Buenas tardes Señora Dursley, ¿Se encuentra Harry?-
-Buenas tardes Nindë, si cariño pasa.- la señora Dursley lo siguió hasta llegar a la sala de su casa.
-Miren quien nos vino a visitar. La señorita Nindë-
-Hola Nindë- Se paro como resorte Dudley para acercarse a saludarla, puede que sea una anormal, pero el podría hacerla normal, aparte era linda.
-Hola Dudley- Dijo con algo de incomodidad hasta que vio a Harry sentado en el sillón- ¡Harry! Hola, tal vez no te acuerdes de mi, nos vimos hace una semana, soy Nindë Celebrindal, soy hija del jefe de tu tío-
-Mucho gusto Nindë, y que sorpresa verte aquí ¿Qué te trae por este lugar?- Dijo Harry algo incomodo.
-Oh si eso, jejeje, lo estaba olvidando, mis papas tendrán una fiesta de jardín en la mansión el próximo sábado y quieren que ustedes asistan, nada mas que es una fiesta… bueno tu sabes Harry de Sangre Pura… -Harry tan solo hizo una mueca de desagrado- no es que mi familia sea elitista como los Malfoy, pero tenemos que presentarnos con el resto de la elite maga, bueno no es que nada mas vallan ellos, bueno si Irán ellos- la pobre joven se estaba haciendo pelotas- jeje mejor empecemos desde cero, si es una fiesta en el campo, si es una fiesta de magos principalmente, y si es una fiesta de magos influyentes, y si la gran mayoría coincide de que son sangre pura, pero no somos de los que creen en la supremacía de la sangre pura en el mundo mágico- Suspiro al final después haber logrado decir todo sin conflictos.
-Entonces es a tunica de gala o ¿como?-
-Las túnicas de gala para jardín, si sabes de que tipo-
-Jejeje, tu sabes, siendo hombre nada mas entendemos entre ropa muggles, túnicas de diario y túnicas de gala-
-Oh si lo se, pero no te preocupes, ve con este costurero, el podrá tenerles las túnicas en la semana para que puedan asistir- le dijo mientras le entrega una tarjetita con nombre y numero garabateado, esta es la invitación, se hará traslador para unos minutos antes de la fiesta, aparecerán a unos pasos de la entrada de mi casa. Asi que no la pierdan jejej, por ahora me tengo que ir, me falta llevar unas invitaciones mas-
-Espera un segundo Nindë, ¿sabes si ira Severus Snape?
-El señor Snape, mhhh –saco una pequeña libretita de un bolso, y busco entre sus notas- Si va a ir, aunque la verdad no lo vi muy convencido.
-Jeje, es imposible, no te preocupes, el va a ir-
-Bien Harry- Se acerco a el y le dio un beso en la mejilla que Harry correspondió cortésmente – Disculpen les molesta si me desaparezco desde aquí, es que es algo incomodo buscar un lugar para hacerlo.
-Claro jovencita, no existe ningún problema-dijo la ballena humana
-Gracias, hasta luego a todos-
Y con un plaf Nindë desapareció.
-Haber jovencito, y ahora nos puedes decir como es eso que iremos a una fiesta de Sangre Pura-
Gracias por los reviews, pero vamos, no sean codos escribanme algo XD
Intentare subir mas rápido las actualizaciones, nada mas que veces llega el bloqueo jejeje, ahí nos vemos, y por favor digan algo XD
Rianne Black gracias por leerme, estoy encantada con tu constancia conmigo jiji, que te pareció el largo del capitulo en este, y la relación de Harry y Sevy-poh (como me gusta llamarle jejejeje), es algo mas que de un tío, creí que se explicaba bien, pero parece que no jeje,
Juansorvolopotter, calma eso de mostrar sus cámaras forma parte de mi fic, pero aun no ten poquita paciencia
Yura, no te preocupes, sabrán que es rico, eso de arruinados aun no me decido, por que puede quedar algo peor que eso jiiji
