¡¡¡¡NUEVO CAPÍTULO!!!


Bella se sentó en el avión. Azafatas venían y le hacían las preguntas habituales de vez en cuando pero no estaba realmente prestando atención. Estaba reproduciendo toda la conversación deplorable en su cabeza.

Bells.... me voy a casar.

Su trasero golpeó dolorosamente contra el suelo. Tan pronto como esas palabras habían salido de su boca, le habían flaqueado las piernas y había intentado derrumbarse sobre la silla pero su deseo no había podido ser. Mucho más tarde esa noche, encontraría un gran moretón en su huesito dulce.

Revolviéndose en el suelo había forcejeado para agarrarse al teléfono de nuevo. Había sido muy embarazoso y había requerido pensar rápido para explicarle el ruido a Jacob, que todavía estaba esperándola para que celebrara con él sus noticias.

Se había sentido enferma.

Una vez que el patético intento de unas felicitaciones estuvo fuera del camino hubo un silencio incómodo. Bella odiaba los silencios incómodos, pero nunca había sido muy buena para llenarlos. Ese era el trabajo de Jacob.

"como se llama ella?" dijo finalmente con tranquilidad, apretando el teléfono entre sus dedos.

"que fue eso, bells?"

Se aclaró la garganta, tratando de desaparecer la sequedad que la había inundado.

"dije que como se llama ella.... o" hizo una mueca "o él?"

Una risa desde el otro lado. Su corazón aleteó, aunque no tenía derecho a hacerlo.

"irónicamente... ella se llama Isabella." Una aguda entrada de aliento por el lado de Bella."Aunque no te preocupes. Le dicen 'Issi'" su voz arregló rápidamente.

Issi. Mi Jake se imprimó en una Issi. Hasta suena más interesante más que yo.

El silencio reinó de nuevo.

Y eh, y cómo es?" Bella no estaba segura de querer escuchar la respuesta a esa pregunta. No importaba lo que la gente dijera, ella era MUY capaz de inmadurez, tan susceptible como cualquier otra... a los celos. Y ahora mismo, se cuajaban en cantidades desagradables en su estómago.

Jake aún no contestaba.

¿Es tan fantástica esta chica que está más allá de las palabras? Oh sí, es su impronta. Por supuesto que lo es. Bella sintió su rostro torcerse en una mueca.

"Es maravillosa", dijo él finalmente, contento. "No puedo esperar a que la conozcas. Es—"

"¿Cuánto tiempo me queda?" Bella escuchó a su voz soltar sin pensar. Un silencio incómodo siguió al darse cuenta de su horrorosa elección de palabras.

"¿Perdón?"

Pánico. ¡Crudo pánico! "Uhh. Quise decir que... ¿cuándo es la boda??

"En una semana y un poco" contestó Jake con cautela. Su tono nervioso no había sido invisible para él. "Este sábado no, el que viene."

"Ah".

Nueve días. Eso le dejaba nueve días. ¿Para qué? ¿Qué planeaba hacer exactamente? De todos modos, el semestre terminaba sólo en ocho días.

"Bells..." su voz era tímida y suplicante. Tan diferente de Jacob que envió un temblor rozando su espalda. "… nunca he estado más petrificado en mi vida. Te necesito. Por favor ven a casa, a mí."

Sintió su cuerpo desinflarse. Como podría haber sabido el a-fecto que sus palabras tendrían en ella. Pero lo hicieron, oh Dios, se envolvían a su alrededor como brazos cálidos en una noche gélida. Una pequeña chispa de luz en un cuarto oscuro como boca de lobo. Se aferró frenéticamente a la esperanza que esas palabras le daban.

Soltó un aliento tembloroso. "Estaré en casa antes del viernes."

Después de eso había colgado el teléfono y llorado. Una figura encogida en el suelo de linóleo de su cocina. Consumida por una pena que no entendía.

Una repentina ráfaga de aire acondicionado despertó a Bella de su profunda reflexión, y se estremeció. La luz del cinturón de seguridad se había prendido y el piloto anunciaba su descenso en el aeropuerto de Seattle.

Tendría que dejar de lado sus preocupaciones por el momento. No podía arriesgarse a que Charlie sospechara algo. Ya estaba recelosamente encantado por su súbita decisión de volver a casa. Sobre todo porque su semestre ni siquiera había terminado. ¡¡Y sobre todo porque había logrado evitarla durante los últimos cuatro años!!

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Entonces, como estas pequeña? Esos niños en Darmouth te tratan bien?" Se daba cuenta por el borde de su voz que Charlie sólo intentaba llegar a preguntas más serias. Eso, y el hecho que continuaba lanzándole miradas de soslayo desde su posición en el asiento del conductor. La radio policial zumbaba pedazos de conversación distraídamente en el fondo mientras conducían a lo largo de la carretera.

Suspiró. "Papá, no es la secundaria. No tienes que preocuparte de los gamberros por mí."

"lo se lo se. Pero soy tu padre y tengo derecho a preocuparme." Una pausa mientras expresaba su siguiente pregunta en su cabeza. Bella se endureció.

"Y uh... tú cómo estás? Digo... estás bien? Sobretodo después de, ya sabes, la cosa... con Edward?" Tenía que darle crédito. Charlie Swan nunca había sido conocido por su habilidad con las palabras, pero se daba cuenta que realmente estaba tratando de ser sensible al preguntar lo que sabía debía ser una pregunta dolorosa.

Por supuesto, eso no significaba que no iba a ser totalmente egoísta y seguir la regla que se había inventado a sí misma cuando se trataba de Edward... evadir, evadir y evadir un poco más.

"No quiero hablar de eso gracias" contestó bruscamente.

Una pausa. Su padre claramente se debatía sobre si había que seguir por ese lado.

"¿Pero está fuera de tu vida no?

Bella ignoró la esperanza detrás de aquella declaración.

"Sí lo está" contestó con sequedad.

¿"Y los demás?"

Ella se estremeció ligeramente. "Se han ido también. No he tenido noticias de ellos en más de dos años." Le había hecho insinuaciones a esos hechos antes en sus conversaciones telefónicas, pero no le había contado a Charlie toda la historia. Suponía que nunca podría contarle toda la historia.

"Claro... lo siento"

Ella suspiró otra vez, apoyando su mejilla contra el cristal frío de la ventana. "Está bien."

Qué mentira. Nada estaba bien. Ahora mismo, asuntos más importantes exprimían el cerebro de Bella que ex-novios perdidos hace mucho. Jacob, su Jacob se iba a casar. En siete días. Justo cuando había estado a punto de volver a casa y empezar su vida con él.

¿Como pudo hacerme esto a mi? Como pude yo ser tan egoísta? Quien era esta chica Issi? De donde había salido y como se atrevía a meterse y robarme a mi... que era Jacob para mi?

Nunca había sacado bien eso en claro, sin llegar más lejos que una intensidad resonante de posesión. Y ahora todo eso estaba arruinado y no tenía la menor idea de qué hacer.

"¿Te sorprendió saber que Jacob se va a casar?" Observó a su padre con cuidado en su periferia. El se retorció las manos sobre el volante y se ajustó las gafas de sol. Evidentemente, no era un tema con el que se sintiera cómodo.

"no la verdad no. El e Issi han estado saliendo por meses. Como un par de medias, son ellos. Totalmente metidos uno en el otro. Me sorprende que jake esperara 10 meses enteros. Ese chico siempre ha sido un impulsivo hijo de..."

"10 MESES!" el coche viró bruscamente ante la clamorosa protesta repentina de Bella. Carmesí estalló en sus mejillas mientras Charlie la atravesaba con la mirada como si estuviera poseída.

Ella aún lo contemplaba con los ojos muy abiertos. Obligándolo a que retirara sus últimas palabras. Pudo sentir la angustia pasar por ella.

"¡Pero es muy chico! ¡Tiene apenas 21 años!! ¡Es sólo un bebé! ¡¿Cómo puede saber que quiere pasar el resto de su vida con alguien después de sólo 10 meses?!"

Oh, sí. Imprimación. Seguía olvidando ese principio infalible. Pero Charlie no lo sabía. Seguramente encontraba todo esto tan extraño como ella.

Ahora mismo, él parecía nervioso bajo su mirada acusadora. "Uhh. Lo entenderás mejor cuando lo veas con Issi. Está como embriagado por su sola presencia o algo así."

Bella gruñó interiormente. Eso sonaba perfecto. Asimismo, no pudo evitar sentir una pequeña puñalada de traición al oír el nombre de esa chica en los labios de su padre, como si fuera una vieja amiga. ¿Desde cuándo a Charlie le importan las chicas que Jake persigue? Bueno, adivinó, además de ella, realmente no había habido ningunas otras chicas. Pero era demasiado doloroso pensar en eso justo ahora.

"y que piensas tú de Issi?" La inflexión de su voz no pasó desapercibida por Charlie mientras fruncía los labios.

"Es una chica muy dulce. Dura como clavos"

Geniaaal. Gracias Charlie. Voy a añadir eso a mi lista de "palabras que describen a Issi y demuestran la completa ineptitud de Bella".

"¿Vas a ir ver a Jacob en seguida?" su padre interrumpió su autocompasión La pregunta era bastante inocente, pero podía sentir el peso amontonado detrás de ella. Lo que realmente quería decir era: ¿Cuándo vas a ir y meterte de nuevo en la vida de ese chico?

Ella dejó que el silencio durara tanto como pudo.

"No. Enseguida no. No sé cuando iré a verlo."

Estuvieron silenciosos por la mayor parte del resto del viaje a casa. Que estaba bien, era familiar.

*-*

No había esperado la nostalgia. La golpeó como un tren de carga cuando subieron el camino tortuoso y vio el familiar letrero de "bienvenido a forks", arriba, al lado del camino.

Cuatro años atrás, había estado tan deseosa de dejar este lugar. Lo que demuestra que los niños hacen las cosas más malditas, no, las más estúpidas.

Hasta se sintió conteniendo un sollozo cuando subieron a la calzada y vio su viejo camión esperando fielmente en el freno fuera de la casa. Le había roto el corazón dejarlo. Se pregunto si la aceptaría de vuelta tan amablemente. Tenía el mismo pensamiento sobre mucha gente.

Tiró su equipaje adentro e inmediatamente comentó sobre el desorden en el que estaba la cocina. Charlie sólo gruñó en respuesta y siguió llevando su maleta hasta su cuarto.

Oh, bien, no hay momento como el presente. Bella se arremangó las mangas y se puso a trabajar. El inicio de la tarde estuvo lleno de fregar manchas de bancos que parecían haber sido encostradas con una antorcha. Haciendo por lo menos una semana de lavado, sobretodo platos con grasa de pizza pegada. Trapeando el piso donde pegajosas manchas de cerveza caían de las latas que desbordaban el tacho de basura.

¿En serio, Charlie ha revertido a la capacidad cerebral de un bebé en los últimos cuatro años?

Bella se encogió mientras se recordaba inadvertidamente que debía, podría haber estado aquí todos esos años.

Debía haber estado aquí para cuidar de él. Sonaba paternalista cuando lo decías así, pero era diferente con ella y Charlie. Él era una muleta patética para ella tanto como ella lo era para él. Juntos, eran una fuerza indestructible. ¿Cómo podía haberlo abandonado tan fácilmente? ¡Estúpida, estúpida Bella!

Dos horas más tarde y se regodeaba con una cocina impecable. Charlie había venido y murmurado algo sobre desórdenes obsesivo-compulsivos pero ella no le hizo caso. Volteándose a la escalera, se encaminó hacia arriba para finalmente desempacar sus cosas.

Charlie había dejado su maleta fuera de la puerta cerrada. Se preguntó con cuánta frecuencia había estado él en su cuarto durante los pocos años transcurridos. No le gustaba pensar en que necesitaba evitarlo como uno evita el cuarto de un niño muerto.

Abriendo la puerta con el pie arrastró la maleta para atrás. Enderezándose, miró a su alrededor captando los detalles.

Igual. Exactamente igual. ¿Qué había estado esperando? ¿Tal vez que Charlie hubiera tomado clases de decoración interior en su tiempo libre? Todos los muebles estaban exactamente en el mismo sitio. Alguien había arreglado su cama con el mismo cubrecama color rosa fuerte y naranja que había tenido desde que era una risueña niña de 13 años. Algo en la cama atrajo su mirada. Se tropezó con la alfombra que estaba en medio de la pieza cuando le pasó por encima. Supuso que tendría que recuperar su coordinación en este cuarto después de estar lejos de él, si tenía que sobrevivir.

Cuando vio lo que estaba en su cama, se quedó sin aliento. Inclinadas contra la almohada había un pequeño montón de flores. Era como algo sacado de una película de Disney. Las recogió. Margaritas silvestres. Por lo menos una docena de ellas. Sus favoritas. Estaban atadas con una larga cuerda marrón. Las llevó a su nariz e inhaló profundamente.

El olor de ellas de pronto abrió un recuerdo distante en su mente.

Un bosque aún goteando por una rociada de lluvia de verano. Dos figuras engalanadas en ropa de excursionista, descansando en un pequeño claro. La chica está sentada en un parche de margaritas en el suelo haciendo cadenas. El chico está silbando a sí mismo mientras hace marcas en un mapa. Se ríe y la empuja lejos mientras ella se mueve sigilosamente en él y deja caer una cadena alrededor de su cabeza como una diadema.

Bella abrió los ojos, el fuerte aroma de margaritas y Jacob demorándose aún en su nariz. Miró hacia abajo y había una nota debajo de las flores. Ella quitó el pedazo de papel. Si las flores no habían sido suficientes, el garabato desprolijo definitivamente lo hizo.

Bienvenida a casa cielo

Ven a verme

Amor, Jake

Su corazón dio un salto por una quindécima de segundo en la palabra 'amor'. Rocío goteaba de sus muñecas de las flores. Habían sido recién cogidas. En algún momento de hoy. Ella miró a su alrededor como esperando que una figura gigante saliera de pronto del armario y la envolviera en uno de sus abrazos. Lástima... no.

Leyó rápidamente la nota de nuevo. Ven a verme.

Bueno. No hay momento como el presente.

Se dio vuelta para salir de su habitación.

*-*


Decidí que no me importa si recibo reviews, igual es divertido traducir la historia =)

Ojalá que alguien la lea!! XD