Hola ¿Cómo han estado? Aquí les presento mi segundo capítulo de este serie de Oneshot's 100% para las amantes del Shikaino.
Para ser sincera estoy mucho más feliz con este capítulo que el anterior. Me gustaría señalar que es el primer lime que escribo en mi vida incluso que da un poco de vergüenza publicarlo. Espero que sea de su agrado. Nos vemos al final
Jazmín
Los movimientos en el cuerpo de Ino la delataban. Decían realmente demasiado. Hasta en la manera en la que se acariciaba su largo cabello rubio y el tono endulzante de su voz enloquecían interiormente al genio perezoso. Se notaba en cada caricia llena de sensualidad que le daba a Shikamaru lo terriblemente enamorada que estaba de él. Los roces de su mano, como le entrelazaban sus dedos con lentitud y juntaba su pierna con la de él bajo de la mesa eran su manera de expresarlo en ese momento. Y el perdía totalmente la razón cuando estaba con Ino. La amaba con una locura insana. Pero no caería en su juego tan fácilmente, por lo tanto siguió comportándose como normalmente lo hacía sin mostrar entusiasmo alguno. Aunque por dentro ardiera como el infierno.
Eran un par de ninjas perdidamente enamorados uno del otro. Ella lo deseaba de todas las maneras posibles. Y el igual, más de lo que hubiera deseados a cualquier otra mujer en el mundo. Su traicionera imaginación lo llevo a fantasear a Ino con las piernas encima de él atrapando su cintura y tomándolo por el cuello con sus brazos mientras él le besaba los labios, su irresistible cuello y toda la piel que estuviera a su alcance. A pesar de tener su habitual cara de aburrimiento.
Ino estaba cubierta con un vestido largo escotado color púrpura. Aunque el vestido era largo y apenas se podían ver sus rodillas, a Shikamaru le parecía la mujer más sensual que conocía. Entre menos piel veía en Ino más piel quería encontrar. Acariciar, besar y recorrer con su boca en tan suave tez era su obsesión esa noche. Como las otras noches donde se entregaban completamente uno al otro. Terminaron de cenar con tranquilidad y como en todas sus salidas no faltaron los bostezos, quejas, reclamos y la tendencia de Shikamaru de remarcar lo problemático que era todo esto.
Se fueron a buscar algo de privacidad. Finalmente llegaron quince minutos después a su destino tomados de la mano.
—Me gustas mucho ¿Lo sabías? Problemática —.Dijo mientras cerraba la puerta con desaire. —Te deseo tanto —. Susurró en su oído con voz ronca y monótona cuando ella le dio la espalda. Tenía el aliento cálido y con aroma a hierbabuena. Bajo sus manos grandes y varoniles hasta la cintura de Ino, con sus largos dedos acariciaba su cadera y el inicio de su redondo trasero. Shikamaru era totalmente un vago. Pero uno muy varonil.
—Demuéstramelo vago — Lo retó con mirada penetrante y sonrisa orgullosa. —Quiero ver que eres capaz de hacer—dijo con una actitud sexy. Muy sexy. Y a la hora de la verdad, Shikamaru no duda en entrar en acción por más perezoso que fuera.
—Problemática…—bufo antes de empezar a besarla en el hombro mientras quitaba el tirante. Ino se inclino un poco esperando que Shikamaru le besara todo el cuello, en cambio le empezó a dar pequeños mordiscos suavemente. Muy suavemente. Como si tuviera flojera de hacerlo. Curiosamente eso solo la provoco más. Ino comenzó a pegar su cuerpo involuntariamente al de él. Deseaba sentir más de su presencia, su olor masculino y su calor. Quería que esas manos rasposas y encalladas por las misiones acariciaran todos los rincones de su cuerpo. Cada rincón.
Mientras su boca seguía ocupándose de su cuello, las manos de Shikamaru viajo hasta su rubia cabellera y comenzó a acariciarle el cabello como si tocara seda. Ino lo ayudo a deshacerse de su peinado y alborotar su cabello. Se puso todo el cabello de lado, volteo a mirar a Shikamaru con los ojos azules oscurecidos por el deseo — ¿Me ayudas con la cremallera? — Sonrio de lado y mordió su labio inferior esperando ansiosa.
—Con mucho gusto—. Contestó hipnotizado y así lo hizo. Masajeo los hombros de Ino con fuerza y en el recorrido presionaba los lugares que le daban placer y eliminaban cualquier tensión. "No sé que es mejor, si cuando la toco o ella me toca a mí" pensó mientras se concentraba en la suave piel nívea. Ino comenzó a respirar con dificultad cuando Shikamaru empezó a bajar el recorrido por su espalda hasta el final de esta.
—Shi…ka…ma...ru —suspiró entrecortadamente por el escaso oxígeno en el aire repentino. Como amaba estar así con él.
—Bésame —Susurró.
La tomó del mentón y la besó con pasión y ternura como a ella le gustaba. Sus labios se acariciaban fuertemente como si llevarán mucho tiempo sin encontrarse. Continuaron con tales caricias sintiendo el calor y el aliento del otro. Ino rompió el beso, se dio la vuelta para quedar delante de él, paso los brazos por los anchos hombros de su amante y lo atrajo nuevamente hacia ella para continuar besándose mientras él la abrazaba por la cintura de nuevo. Recorrió sus hombros con suavidad y lo mismo hizo con sus brazos. A pesar de llevar una camisa negra de manga larga podía sentir la cálida piel morena y lo duro de sus partes. Shikamaru tenía una espalda grande, la cual Ino encontraba muy atrayente, no tardó poner sus manos ahí y darle insistentes roces con ellas. Shikamaru comenzó a separarse un poco sin dejar de soltarla, le permitió recuperar más aire mientras le besaba la frente, ambas mejillas, la mandíbula y volvía a sus labios más exigente que antes. Apretó los labios fuertemente con los de ella e hizo que los separará, pidió permiso para su acceder a su boca con la lengua frotándole el labio inferior. Ino aceptó con júbilo. Un rato después Shikamaru retiró la lengua e Ino hizo un puchero de reclamo, el joven sonrio holgazanamente al haber logrado lo que quería, le lamió otra vez los labios antes de volver a hundirse en su boca. Ino sabía que le estaba acariciando todo el cuerpo con sus enormes manos dándole descargas que le quemaban la piel. Pero ella también quería tocar. Quería tocar cada uno de sus músculos duros como el acero de las armas. Todos sus músculos. Eso lo supo desde que perdió su virginidad con él y sin embargo no dejaba de sorprenderse y desear más cada vez que lo tocaba y sentirse en sus brazos. Como siempre Shikamaru estaba ya está pensando mucho más delante de lo que ella se imaginaba, la estrategia de esa noche consistía en darle besos y caricias suaves que inesperadamente se volvían lujuriosas y salvajes tomándola completamente desprevenida.
—Hueles muy bien. Y eso me…—Dijo entre besos él aspirando un aroma embriagador de jazmines que provenía del cabello y la piel de Ino.
— ¿Excita? —Preguntó mientras le quitaba su chaleco verde mirándolo a los ojos para examinar su reacción.
—Mucho—Contestó sin mirarla, cansado de no aceptar lo obvio. Era demasiado problemático si quiera intentar negarlo. Y muy absurdo también. La prueba se estaba acumulando en sus pantalones.
— ¿Quieres que te diga algo para aumentar eso? —Dijo Ino al tonar lo excitado que estaba. Shikamaru esperó la respuesta. Ino atrajo su rostro con la mano con mucha sutileza, se acerco a su oído y comenzó a dar una risita—No recuerdo si me puse ropa interior. ¿Por qué no lo averiguas? —. Después de eso Shikamaru la llevó hasta la cama.
—Problemática — Susurró en el camino hacia la habitación
Se deseaban como la primera vez, y actuaban como en su luna de miel. A pesar de llevar ya un año de casados.
