PLAN DE JUEGO

CAPITULO II: PREPARATIVOS.

Desde ese día Roy había cambiado de actividad, de dormir en su escritorio todo el día pasó a estar mirando mas allá de la ventana. Como esperando la llegada del Mesías, aquel poder sobrenatural que lo libraría de su propia trampa.

-"Teniente, ¿creé que llueva pronto?"

-"No, por supuesto que no, estamos en plena primavera no va a llover hasta dentro de muchos días. ¿Porque le urge que llueva?"

-"No, por nada, es solo que extraño la lluvia"

-"Se encuentra bien taisa, creí que usted la odiaba... ya sabe cuando llueve usted es algo hmm inservible"

-"Si lo sé, pero de pronto comencé a extrañarla"

Se acercó a él, y sin que se diera cuenta de lo que hacia puso una mano en su frente levantándole los mechones negros que caían sobre su frente, y con la otra se tocaba la suya. Esperó un minuto de ese modo. Mientras que Riza realizaba una rápida inspección ocular y él la miraba sorprendido.

-"¿Qué fue eso Teniente?" –preguntó cuando se apartó de él

-"No sé creí que estaba enfermándose o alucinando. Me permite hacerle una observación desde la semana pasada se ha estado comportando de una manera extraña."

-"Usted lo cree... creo que se equivoca"

-"No... lo conozco mejor de lo que cree. Y algo le inquieta... a ya sé no me diga que" –el rostro de sorpresa de Riza le dio a Mustang la impresión de que conocía sus problemas. –"que usted esta buscando una excusa para no asistir a la fiesta de la hermana del mayor Armstrong?"

-"Usted lo cree. Si puede deberse a eso" –trató de sonreírle para convencerla.

-"Es todo lo que se me ocurre, tal vez usted no sabe que disfraz usar o no quiere ir porque ya tiene algún otro plan o posiblemente usted se relacionó mas de lo debido con la hermana del mayor y ahora teme volver a encontrársela" –A ninguna de estas cosas le tomaba gran importancia Riza, conocía a Roy así que le resultaba normal alguno de esos motivos; normal, pero no por eso dejaban de molestarle.

-"No se equivoca, no es nada de eso. Tengo el disfraz, no tengo planes mas que la fiesta y no conozco a Catherine, así que no se preocupe por eso. A propósito usted ya pensó que va a usar... por que estará allá ¿cierto?" –ahora charlaba con ella como de costumbre, se había olvidado de su pesadilla y la idea de la minifalda le mostraba de nuevo una nueva cara.

-"Claro que iré, una fiesta siempre es una fiesta y por lo otro, hmm es un secreto tendrá que esperar un día mas para verlo"

-"Es una lastima. Pero puedo darme una idea"

-"Hágalo siempre y cuando yo no me de cuenta" –Le dirigió una seductora sonrisa, mientras pasaba su dedo por debajo de la barbilla del coronel y regresaba a sus labores.

Y con su aprobación para imaginársela con cualquier tipo de ropa regresó encantado a su escritorio. Donde ocupó lo que restaba del día en pensar en ella. La imaginación de Roy era tan basta como terrible, encantadora y perversa.

En primera instancia se imaginó a Riza de acuerdo a su personalidad; la conocía bien y estaba seguro que ella nunca vestiría ningún atuendo soso de princesa salida de un cuentos de hadas: vestidos largos, rosas, con flores, holanes y encajes, con peinados ostentosos y complicados, rematando con maquillajes cargados para resaltas sus ojos y labios. No en definitiva esa no sería su Riza.

Después estaba el disfraz apegado a su personalidad, simple, descartadas desde el principio todo aquel atuendo donde se noten las piernas y escotes; así que no le quedaba mas que pensar en ella con un traje estilo Luis XVI. Pero ahí estaba la clave para una verdadera sorpresa... tan obvió y la vez tan escondido había estado, el traje perfecto para Riza Hawkeye... visto desde el punto de vista de Roy Mustang: un extraordinario traje de una sola pieza negro de cuero, que simplemente era inevitable no ceñírsele con celo a su escultural cuerpo. Oh! si, su imagen era tan clara..como inalcanzable y mortífera.

Su Primer Teniente, luciendo ese exquisito traje negro, para acentuar sus caderas un cinturón, con unas botas negras de tacón alto, el traje que bien podría ser su segunda piel, mostraba cada una de las curvas de su cuerpo, unos muslos perfectos, permanecía abierto en la parte de arriba, revelando unos magníficos senos, para rematar la elegancia y sensualidad, unos lentes negros que retenían sus dorados cabellos sueltos.

Aún con todo su ensimismamiento mágico tuvo precaución en no girar su rostro hacía su compañera, estaba seguro que de verlo con esa cara de complacencia terminaría aquello en masacre. Y así su aburrida rutina se convirtió en un satisfactorio día de usar la imaginación.

-"Coronel" –la voz de su teniente lo regresó a la realidad al final del día.

-"Que sucede teniente... no he hecho nada malo, lo juro" –pronunció temeroso de que Riza allá descubierto lo que hacía

-"Le creo. Pero solo quería saber si nos vamos, lo llevo a su casa"

-"Ah, eso si esta bien, vamonos" –pronunció aliviado de que el trabajo se haya terminado, y ella no sospechara nada aún.

Se puso de pie le tendió sus cosas y salieron juntos hacía el estacionamiento como todos los días. Durante el trayecto Roy trató de apartar sus excelentes imágenes y concentrarse en otra cosa, buscaba algún tema para conversar, que extrañamente se le complicaba siendo que siempre charlaban de forma natural sin cuidar lo que decía uno frente al otro. Pero no tuvo que pensarlo mucho pues fue ella la que comenzó con la conversación.

-"Y bien Coronel, pudo adivinar el disfraz que llevare mañana" –preguntó entretenida. Al contrarío de lo que Mustang pensara, Riza si se había dado cuenta que Roy había sacado provecho a su imaginación esa tarde.

-"No creerá que estuve pensando en eso toda la tarde o si Teniente" .

-"Si no fue así, en realidad lo lamento dejó escapar una valiosa oportunidad"

-"Bueno en realidad si lo hice, pero no creo que haya tenido tanto éxito" -terminó por confesar al percibir la insistencia y diversión en su compañera.

"Quien sabe Coronel puede que haya acertado, aunque conociéndolo prefiero no pensar en como me imaginó"

-"Ah! Vamos Hawkeye no me diga que usted no ha pensado en lo que yo usare"

Ante esa pregunta tan inesperada Riza solo lo miró de reojo y le sonrió de manera amistosa, dándole a entender al hombre que si lo hacía pero nunca se lo diría expresamente.

Cuando llegaron a su casa Roy descendió del auto, recargado en la puerta se despidió de ella. En el trayecto a su departamento Riza no pudo esconder una grata sonrisa. Aunque no acostumbraba a hacerlo le gustaba ver a su Coronel rompiéndose la cabeza y agotando todas sus ideas en buscar la mejor respuesta a los enigmas que ella solía ponerle de manera indirecta. Era después de todo su particular manera de mantener a Roy a la expectativa en las cosas que solía hacer, y saber cuanta estima le tenía.

Antes de llegar a su casa pasó a recoger su atuendo. Lo había mandado a hacer exclusivamente para esa ocasión, por un lado no estaba muy acostumbrada a ese tipo de fiestas pero la idea de mantenerse por unas horas en el anonimato terminó por gustarle y finalmente terminaría por complacer las excéntricas ideas de su Coronel.

Observó con detenimiento el traje fijándose en cada pequeño detalle; quería que todo estuviera en su lugar e impecable a petición de la encargada se lo probó, cuando salió hacía el espejo ambas mujeres se quedaron absortas, Riza solo sonrió encantada al contemplar su figura en aquel atuendo, escuchando con cierta vanidad los elogios que la mujer le dedicaba.

La mujer encantada con la elegancia en que Riza portaba aquel atuendo fue en busca de un par de zapatos ideales para su creación, la sentó frente al espejo y sin permitirle a la rubia repelar comenzó a trazar un sutil peinado para rematarlo con un poco de maquillaje.

Verdaderamente era bueno de vez en cuando estar rodeada de mujeres pues al poco rato se les unió otra trabajadora ayudando a afinar los últimos detalles. Las tres mujeres pasaron una tarde agradable, Riza dejándose consentir por ambas morenas, y ellas maravilladas por los finos rasgos de su rostro y cuerpo.

Algunas horas mas tarde, cuando quedó resuelto todo imperfecto y una vez que le explicaron a Riza como lograr ella misma todo lo que acababan de hacerle. Se despidió de ellas no sin antes hacerle prometer que regresaría a contarles como le había ido en la reunión.

En su departamento tuvo gran cuidado en colocar el disfraz en un lugar donde no se arrugara o ensuciara, fijó su rostro aún maquillado y después de darse la oportunidad de soñar despierta alguna aventura medieval, se desmaquilló, cambió su uniforme por algo mas cómodo y atendió las cosas dentro de su hogar. Hayate no paraba de ladrar en dirección de la bolsa fue hasta que Riza lo tomó en sus brazos y lo llevó al comedor mientras le dedicaba mimos.

Al termino de su jordana se metió bajo las sábanas, sin dejar de sentirse aún emocionada por primera vez a la expectativa de lo que pasaría al día siguiente. No lo sabía a ciencia cierta pero algo le embargaba el corazón.

Roy en ese momento compartía el mismo sentimiento que ella; era como si ambos supieran que sus destinos estaban por dar un giro de 180 grados; para bien o para mal...o si ese suceso que estaba próximo los involucraba directamente a ambos. Eso ninguno de los dos lo sabía, pero esa sensación de calidez en su ser los reconfortaba y lograba que ambos desearan llegar al siguiente día, a esa dichosa fiesta.

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Ella despertó gracias a que ese día había amanecido particularmente mas caluroso que los demás, apenas estaba por marcar su reloj las 8:00 de la mañana, y el calor ya era el mismo que se sentía al medio día, los rayos del sol no habían dejado un solo espació de su recamara en la penumbra, con todo prefirió seguir acostada por algún rato mas. Hasta que una hora después, alguien poco pertinente terminó por sacarla de su somnolencia llamando a su puerta.

Ok, posiblemente se trataba de su vecina, por lo general acostumbraba a llamar a su puerta los fines de semana, para ponerle al tanto de los chismes de la semana cosa que a Riza le daba lo mismo, total no conocía a todas esas personas y hasta se impresionaba de cómo una joven pudiera tener detectada a toda la colonia y cosas que hacía, la rubia mujer podía jurar que sería una verdadera bendición dentro de la milicia, por lo menos estaría enterada antes que todos de los hechos importantes, con todo aquella pelirroja le agradaba a Riza, y al escuchar tan temprano su timbre seguro se trataba del chisme del siglo.

-"Nolee que te trae por aquí tan temprano" .preguntó cuando abrió la puerta invitándola a pasar.

El hombre frente a ella giró la cara hacía ambos lados buscando a la dueña de aquel nombre, aunque fue solo por un instante, ya que su vista de frente era mejor que mirar a la nada.

-"Buen día teniente Hawkeye, soy Havoc no Nolee, pero pude presentármela" –Le dirigió su típica sonrisa, mientras apartaba su vista del cuerpo de su compañera.

-"Havoc que demonios haces a esta hora frente mi casa, sé puede saber" -

-"Lo siento, el Coronel me pidió venir hasta aquí para pedirle el carro, quiere que lo lleve a recoger su traje"

-"Ahh, comprendo, en ese caso espera aquí voy por las llaves el auto esta en el estacionamiento no tendrás problema para sacarlo" – Se giró y le cerró la puerta en la nariz al notar la forma hipnótica en que Havoc la miraba; y como no hacerlo si la mujer vestía solo un diminuto short negro, con una playera sin mangas blanca que se le pegaba bastante, marcando visiblemente sus curvas, y su cabello amarrado en dos trenzas que descansaban sobre sus hombros; era sin duda la imagen de todas aquellas chicas de revistas.

Antes de despedirse de ella, el militar recorrió una última vez su cuerpo con su mirada, reaccionando a tiempo para poner a salvo su vida, pues una pequeña bala ya pasaba volando cerca de su cabeza.

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-"Havoc puedo saber porque trae esa cara de imbecil" –le preguntó Mustang cuando el hombre ahora llamaba a su puerta.

-"Magnifico... nunca vi nada igual... una diosa...una ninfa... una..."

-"Absténgase de describirme a sus mujeres Havoc y mejor vamos no quiero perder mucho tiempo"-refunfuñó indignado al escuchar a su subordinado.

-"Nada de eso Coronel. Yo hablo de Riza, tenía que haber estado allí, dios nunca me imagine que tuviera esa sensualidad. Le agradezco esa misión Coronel, es el mejor. Auch!"

-"Pero de que carajos habla, además sea mas respetuoso es la Teniente Hawkeye y no permito que nadie mas que yo la mire. Y para la otra mejor voy yo. Así que en marcha"

En ese momento supo que había dejado escapar una oportunidad de oro, por la descripción y cara de Havoc, supo que se arrepentiría de esa decisión el resto de su vida, sin mencionar las infinitas ganas de causarle a su amigo una Combustión Interna Espontánea.

CONTINUARA...


Dedicado en su totalidad a todas ustedes, que me dejaron su review, pero en especial a Lady2scorpio que sé lo estuvo esperando por un buen rato.

f-zelda, beautifly92, motoko asakura, Hime Cagalli, Pao-Mika, Dowa.