PLAN DE JUEGO
CAPITULO IV: Apuesta Cumplida.
Según Riza, a Roy no le tomaría mas de 10 minutos darse cuenta que se había equivocado. Pero pasado un breve instante de silenció, durante en el cual el militar aprovechó para observar detalladamente y sin disimularlo la figura de la joven mujer que tenía frente a él. Ella agradeció tener puesto el antifaz, de lo contrario el rubor que se extendía por sus mejillas resaltado por el maquillaje le resultaría cómico a Roy.
Su mente comenzó a plantearle un juego con muchas vertientes. ¿habría sido solo una coincidencia que ambos usaran un vestuario tan similar?. Aquel día en la oficina, ¿Roy pudo adivinar que ella vestiría de esa forma?, de ser así la hubiera reconocido al instante. Debía empezar a creer en la providencia y gracia divina, porque nunca paso por su mente que Roy Mustang usase ese vestuario que lo hacía lucir tan candente. ¡Oh sí! Ya se imagina ella, recorriendo con las yemas de sus dedos cada uno de los músculos de su pecho, besando su cuello jugando con sus cabellos azabache.
Sin darse cuenta cerro sus ojos para captar mejor esa escena, casi podía sentir el candor de sus besos sobre su cuerpo.
-"Señorita Catherine, se encuentra bien"
La voz de su superior la hizo aterrizar cruelmente a la realidad pasó sus manos por su cabello, y giró de un lado a otro su rostro, para terminar de disipar sus pensamientos un tanto extraños.
-"Estoy bien Coronel, no se preocupe"
-"Es un alivió, no estaría bien que se enfermara en su cumpleaños"
-"Mi cumpleaños, si sería algo extraño" –dejó escapar una risita nerviosa, pero que Roy la tomo a causa de la impresión pasada.
-"Dígame Catherine, tiene novio"
-"No, vera Coronel creo que es difícil encontrar a un buen hombre, alguien que cumpla con todas mis expectativas"
-"Y existe alguien que le guste"
-"Si...bueno, conozco a una persona que a mi parecer es guapo, lindo cuando se lo propone; y posee una cualidad que a los ojos de todos es un gesto altanero y soberbio pero que para mí es algo mas, detrás de eso oculta su verdadera personalidad, solitaria e inmadura, algunas veces hasta infantil pero bondadoso" –Sin notarlo Riza comenzaba a aflorar sus sentimientos.
-"Y él lo sabe; seguro que no le ha dicho nada, no tengo la menor duda que él aceptaría gustoso su amor. Es una mujer verdaderamente hermosa Catherine, si me lo permite cuesta creer que sea hermana del mayor Armstrong"
-"Sí, eso lo escucho seguido pero dígame una cosa; en realidad cree que soy bonita"
-"Claro que lo creo, nunca he dicho algo que no sea cierto, y mucho menos he mentido a una mujer"
-"Seguro conoce a muchas, y de entre todas tendrá a su favorita"
-"He salido con varias mujeres, pero nunca las he visto como trofeos o preseas, así que no tengo una favorita, y aunque todas son hermosas no encajan del todo conmigo"
-"Entonces ninguna le gusta o atrae siquiera"
-"No nadie" –Su voz sonó tan calmada como sincera, sin duda decía la verdad ¿porque mentir, según él era la primera vez que se veían.
Su respuesta tan corta hirió profundamente a Riza, había guardado la esperanza que la llegase a mencionarla, pero estaba equivocada. Calló un instante tratando de procesar aquello. ¡Oh! Riza eres una estúpida como pudiste creer que él se llegase a fijar en ti, seguro aquella idiotez de la falda solo fue para divertirse contigo, para ver que lo que él dijese tu atendías ciegamente como si fueses su esclava. En otro momento o lugar había dejado que las lagrimas abandonaran sus ojos, pero ahí no. Podría ser descubierta y a esas alturas era lo último que deseaba. Esperaría un tiempo mas, fingiría indeferencia y a la primera oportunidad que se le presentara saldría corriendo del lugar.
-"Catherine, alguna vez tu hermano, el mayor te ha hablado de las personas que conforman mi brigada"
-"Si lo ha hecho, y me los presento cuando llegaron aunque ya conocía al teniente Havoc"
-"Te los presento ¿a todos?"
-"Si, a los cuatro hombres con los que usted platicaba antes"
-"¡Ah! ellos, pero también hay una mujer la Teniente Riza Hawkeye ¿la conoces?"
-"Si, algo ¿qué hay con ella?"
-"Nada, es solo que la recordé, la busque cuando llegue pero parece que no vendrá a pesar de que me lo prometió" –Su vista estaba al frente buscando a través de la puerta abierta cualquier rastro de su teniente, pero todo era en vano.
-"Y porque le interesa tanto que venga, allá dentro hay muchas mujeres seguramente mas hermosas que la teniente"
-"Si puede que tengas razón, pero en verdad quería que ella viniese, me gusta estar con ella, su compañía me es grata" –Riza lo observaba absorta, no comprendía al hombre pero algo en esas palabras le volvieron un poco de tranquilidad.
-"Sabes hace unos días, tuve la estúpida idea de proponerle usara una minifalda, como las que usan las secretarias"
-"Y como fue que paso" –Aunque lo sabía quiso escuchar de viva voz de Roy el tema. La historia fue tal y como había pasado. Y supo sorprendida lo que paso después por la mente del Coronel, el porque de su repentino silencio y cuestiones acerca del clima.
-"Y porque le afecta tanto que use esa falda, después de todo no era lo que usted quería, es decir que importa si la ven los demás hombres, usted conocerá el verdadero motivo por el cual lo hizo... por usted"
-"Te equivocas lo hizo porque yo le insistí, tal vez es su peculiar forma de hacerme callar. Además antes desee cambiar de opinión, la simple idea de pensar que otros hombres miren a Hawkeye me hacen perder la cabeza"
-"¿Por qué?, ¿por qué es su Teniente o debe de proteger a sus hombres, es por eso?"
-"Ojala solo fuera eso"
-"Hay algo mas, otra razón para hacerlo enojar"
-"Si, puede que si la haya"
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Mientras aquella conversación entre, Roy y Riza o lo que pensaba Roy, entre él y Catherine. Las cosas en el salón de baile era un poco mas agradable para Havoc.
En cuanto lo vio llegar con ese traje y porte tan gallardo, produjo cierta chispa en la joven cumpleañera. Tal vez la primera vez que se conocieron ella era ajena a todas esas cuestiones sentimentales y amorosas, y su timidez no fuese otra que puro desinterés, pero de un tiempo a la fecha, había abarcado a su hermano con miles de preguntas acerca de Jean Havoc.
No se atrevía a pedirle le ayudase a otra cita, eso sería muy atrevido de su parte y seguro al teniente no le agradaría una mujer que da el primer paso. Así que se conformaba con esperar al menos dos veces a la semana noticias de él, e incluirlo casi de inmediato en la lista de invitados a su fiesta numero 20, que de no haber sido por sus amigos mas cercanos y familia, él joven Teniente hubiese ocupado la posición numero uno.
Había permanecido con Riza hablando amenamente, pero no pudo abstenerse de preguntarle por su compañero, la teniente un tanto sorprendida ante tal revelación la impulsó a hablarle aquella noche. Y cuando el hombre se despejo de algunas chicas y de sus amigos, acercándose a la mesa de comida Riza la alentó para que fuese en ese momento a hablar con él.
-"Teniente Havoc me recuerda"
-"Como no hacerlo, si antes me parecías lindísima, extraña pero linda""Claro tu eres la señorita Catherine, haz cambiado desde la última vez que nos vimos" –(que por cierto fue la primera)
-"Si, eso creo. Teniente le agradezco por haber venido esta noche, significa mucho para mí su presencia" –Su voz aún sonaba un tanto tímida, pero esta vez era a causa de lo que le provocaba estar cerca de él.
A Havoc le costaba creer que aquella criatura tan magnifica fuese de nueva cuenta la hermana de aquel alquimista excéntrico. Ya la primera vez le había parecido guapa, pero esta vez su efecto parecía acrecentarse. Sintiéndose a gusto con su compañía comenzaron una amena plática, en la cual el militar disfrutaba de ver cada uno de los gestos de la joven y su risa parecía dispararlo al paraíso.
Pero la noche no solo le había sonreído a Havoc, Breda, Falman y Fuery permanecían charlando con un grupo de simpáticas mujeres. Que según la información una de ellas pertenecía a los amigos mas cercanos de la familia Armstrong, desde hace tanto que era difícil dar una fecha exacta. Las otras dos, mujeres jóvenes y de menor edad que la primera eran amigas de Catherine, pero al parecer ella tenía cosas mas importantes que tratar con Havoc, de todas formas una se divertía observando a Breda manejar un juego de cartas, y la tercera estaba asombrada escuchando a Fuery hablar de líneas de comunicación, de lo eficaces y modernas que eran en la milicia.
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Ahora si nos dirigimos de nuevo hacía los jardines. Encontraremos a la misma pareja sentados respondiendo las preguntas del otro. Aunque la última dejo una sensación extraña en Roy y su faz se ensombreció.
-"No haz pensado que ella podría tener una relación estable con algún hombre ajeno a la milicia y cuestiones de estado" –Riza notó como un ligero escalofrío recorrió la espalda del hombre.
-"Lo he pensado tantas veces y todas esas veces me aterrorizan. Es el fantasma con el que debo cargar por haberme enamorado de mi teniente"
Será acaso que por fin se había dado cuenta que todo ese tiempo había hablado con ella... Riza Hawkeye... y no Catherine, y ahora trataba de torturarla como pago por haberle mentido.
-"¡Ah! Lo siento Catherine no quiero que me tome como un fracasado, pero usted es buena escuchando, se parece a ella"
-"Esta bien, no creo que sea un fracasado solo por contarme que siente algo por su teniente. Pero no le importa aquel asunto de leyes y prohibiciones"
-"No, por mí no, no me interesa mucho obedecer todas las leyes de los militares, así que bien podría enfrentarlos. Pero si he callado a sido por ella, independientemente de que sienta lo mismo que yo, no podría ponerla en semejante disyuntiva. Así que creo es mejor seguir como hasta ahora"
En ese momento no comprendió cuan profundo habían llegado esas palabras al corazón de la mujer a su lado. De haber sabido que se trataba de la mujer que había confesado estaba enamorado, no habría hablado como lo hizo pues lo último que deseaba era verla sufrir por él.
Mas allá, de si estaba mal o no, de si alguien los estuviera observando o que cuando se enterara de la verdad la despreciaría, ya fuese por su orgullo, o porque nada de lo dicho fue verdadero. Riza le tomó sus manos entre las suyas, cuando él volteó ella se apoderó de sus labios, besándolo de una manera desesperada por el dolor. Que se acrecentó mas al sentir como Roy gentilmente se separaba de ella.
-"Lo lamento Catherine, pero no puedo hacerlo"
Se puso de pie con la intención de irse. Riza apoyo sus manos en la banca y bajo el rostro, antes de que sus pasos se alejaran mas, lo llamó por su nombre.
-"Roy, espera yo también te amo"
Ese timbre de voz lo reconoció al instante, el pasado le recordaba a ella pero bien lo pudo disimular la mujer; pero el de ahora no había duda que se trataba de su Riza, el que lo llamaba.
-"Riza..." –Preguntó para cerciorarse de que no había sido producto de su imaginación. Al girar a donde había estado sentado; vio, para que no quedara duda como retiraba el antifaz, y alzaba apenada sus ojos a él.
-"Roy, lo siento, enserio que no quería engañarte, pero todo paso tan rápido. Que tu me confundiste con la hermana del mayor, y después comenzamos a hablar que..."
-"Shii" –Se acercó a ella y la tomó en sus brazos provocando que ella enmudeciera al instante, incrédula por lo que pasaba. –"Me alegro que hallas venido, te ves bellísima Riza"
-"Gracias Roy ..."Habló sonriéndole con cierta vergüenza
-"Es verdad todo lo que dijiste hace rato" –Seguía abrazándola, pero en ese momento se separo de ella, y miró a los ojos"
-"Que es verdad, que me arrepentí de esa apuesta, que te amo y siento celos de que otros te miren. Todo es verdad"
-"Pero cuando te pregunte si existía una mujer que te gustara respondiste con un no"
-"Eso fue por que me preguntaste de con las que había salido, tu nunca haz aceptado tener una cita conmigo"
-"Nunca me lo haz pedido"
-"Y porque aceptarías salir conmigo"
-"Porque te amo"
En ese momento la última pieza había comenzado, una balada Roy le ofreció la mano a Riza para invitarla a bailar a mitad de patio.
-"Riza"
-"Hmm"
-"No tienes ninguna relación con otro hombre ¿cierto?"
-"Ni una"
Había apoyado su cabeza en su pecho, escuchando el armonioso palpitar de su corazón,entregándose a la protección que le brindaban los brazos de Roy.
-"Tenía razón... tus piernas son tal y como las imagine"
-"Me alegro, porque acabo de cumplir la apuesta de esa minifalda, complacido Coronel"
-"Mas que nunca"
-"Aunque no sabía que esa minifalda la usaríamos ambos"
-"¡Oh! Calla, es una larga historia. Pero tal vez mas tarde la sepas"
Riza apartó su rostro de su pecho para verlo a los ojos, divertida al imaginarse la travesía para conseguir ese traje. Roy se dio cuenta de eso, pero prefirió darle un beso que una explicación. Ella aceptó gustosa ese intercambio, ya habría tiempo para reírse de él con su historia.
Espero que no hayan sentido este último capitulo algo empalagoso. Creo que si o no, o bien mejor espero a sus últimos reviews, que aquí llegamos a su fin. Así que gracias a todas ustedes buenas lectoras.
Lady2scorpio, motoko-asakura, beautifly92, Kimera Kuiroaki..., kamisAlchemistEdxWin..., Queka-chan.
HATSHEPSUTH
