Hola, aquí traigo el septimo capítulo, espero que les guste. Muchas gracias por sus reviews, nos vemos/leemos, se cuidan.
Juegos de Video
Capítulo 7: La Siguiente Víctima
La noticia de la desaparición de Bobby fue en verdad terrible para su familia y amigos. Max y P.J. acababan de enterarse de eso y, como era de esperarse, les afectó mucho. Es bastante malo de por sí que alguien conocido desaparezca sin dejar rastro y peor aún cuando en el lugar del crimen se encontraran rastros de violencia.
No sabían que pensar, la policía inmediatamente inició las averiguaciones hablando de un posible secuestro para pedir rescate. No era una teoría muy lógica tomando en cuenta que la familia de Bobby no tenía un gran capital económico, pero era lo único que se les ocurría por el momento.
Para los amigos de la victima habría sido fabuloso aferrarse a esa idea y esperar que las autoridades se hicieran cargo. No obstante las marcas de rasguños en el pavimento, pequeñas manchas de sangre y uno que otro pelo de animal en la escena del crimen los obligaban a considerar una teoría más escalofriante y un tanto más inverosímil.
-Espero que la policía encuentre pronto alguna pista de Bobby- dijo Max en voz baja.
-Max, ambos sabemos que no será así- dijo P.J.
-No seas pesimista, si tenemos fe seguramente encontrarán al secuestrador- siguió Max tratando de evadir lo que, sabía, su amigo estaba pensando.
P.J. estaba a punto de entrar en una crisis nerviosa y un poco molesto sujetó a Max por el cuello de su camisa obligándolo a verlo directo a los ojos.
-¡Amigo!, ¡Deja ya de fingir!, ¡Ambos sabemos quien se llevó a Bobby!-
Max comprendió que P.J. no estaba dispuesto a olvidarse del tema ni de permitir que él lo hiciera. Sin embargo aunque una parte de él le decía que eso era lo que estaba ocurriendo no quería admitirlo.
-No P.J.-
-¡Tienes que aceptarlo!-
-No-
-¡No podemos negarlo más!-
-¡No!-
-¡Raldón atacó a Bobby, Max!-
-¡No lo digas!-
-¡Con esa actitud no vas a lograr nada!-
-¡Lo sé!, ¡¿Pero qué podemos hacer en todo caso?!- dijo Max casi llorando –Si ese monstruo en verdad tiene a nuestro amigo no podremos hacer nada contra él-
-Tal vez no, tal vez Bobby está perdido, Max. Pero entiende esto… nosotros somos los próximos- dijo P.J.
Max solo guardó silencio dándose cuenta de que su amigo tenía razón. Ya no estaba en posición de aparentar nada.
-Si es así… entonces no tenemos esperanza- dijo Max.
-Tiene que haber una- respondió P.J. suplicante.
-Tendríamos que saber a quién va a atacar ahora para tener aunque fuera una pequeña posibilidad- explicó Max.
P.J. sentía que el mundo se le cerraba. Max tenía razón en eso, no había otro modo de escapar de ese demonio más que estar un paso delante de él, cosa que por supuesto era poco más que imposible.
-Tienes razón, estamos muertos- dijo P.J. derrotado.
Max abrazó a su amigo sintiéndose terriblemente mal. Era como tener una enfermedad terminal y estar consciente de que en cualquier momento todo terminaría, solo que esta vez se trataba de un final mucho más horrendo, doloroso y aterrador.
-Esto es igual que el juego, Raldón es invencible- dijo P.J.
Max asintió sumamente triste, pero poco después las palabras de P.J. fueron como una bendición para él. Una amplia sonrisa se dibujó en su cara y a P.J. le extrañó bastante verlo tan feliz en un momento como ese.
-No se ha terminado, aún no- dijo Max –P.J., eres un genio-
-¿De qué hablas?-
-Lo que acabas de decir, "Esto es igual que el juego". Tu ataque fue idéntico al primer ataque del imperio demoniaco. La mamá de Bobby comentó que antes de que desapareciera lo había mandado por unas cosas a la tienda, igual que el segundo ataque-
-No entiendo-
-Es la misma historia del video juego. Los dos primeros ataques fueron los mismos y siempre a conocidos y amigos del personaje central… el cual asumo que soy yo por haber sido el que jugó- dijo Max.
-¿Significa que al jugarlo nos condenaste a todos?- preguntó P.J. molesto.
-Eso me temo, pero velo por el lado bueno. Ahora podremos saber lo que Raldón hará- explicó Max –Ese monstruo está siguiendo la trama del juego, eliminando a los personajes reales que representan a los virtuales. Primero fuiste tú, pero no lo consiguió contigo, ahora fue Bobby. Estoy seguro de que seguirá haciendo esto hasta llegar a mí y entonces tratará de acabarme-
-Eso es horrible-
-No tanto, P.J., no lo logrará si actuamos rápido. Por ahora tenemos que jugar otra vez el imperio demoniaco- dijo Max.
-No servirá de nada, capaz que liberas a un segundo Raldón-
-Lo dudo, y si servirá de mucho. Así sabremos quién es la siguiente víctima- terminó Max.
Los dos amigos no perdieron más tiempo y se dirigieron lo más rápido que pudieron a la casa de Max. Una vez ahí encendieron la televisión, colocaron el juego del imperio demoniaco en su sitio y comenzaron a jugar.
Era realmente extraño que estuvieran jugando un video juego y que no se sintieran bien con ello. Esta vez no se trataba de perder el tiempo o de tener un momento de ocio, ahora debían concentrarse al máximo para descubrir la identidad de la siguiente víctima.
Afortunadamente Max ahora conocía en qué consistía el juego y con sus habilidades en este tipo de actividades no tardó en avanzar al segundo nivel. Así fue como llegó a la escena del primer ataque, la cual fue un tanto incómoda de ver para P.J.
Max entendía que para su amigo debía ser difícil encarar nuevamente su ataque, por lo que le indicó que podía retirarse si lo deseaba. No obstante P.J. se negó.
-No Max, es horrible ver eso otra vez. Pero no te voy a dejar esto a ti solo- dijo P.J.
Max se sintió realmente agradecido con su amigo por eso. Realmente P.J. lo estimaba como para aferrarse a estar ahí junto a él a pesar del peligro que corría con eso. El chico Goof trató de concluir esa parte del juego lo más rápido posible para ahorrarle el sufrimiento a P.J.
Algunos minutos después llegaron a la parte del ataque que representaba al de Bobby y tal cual lo sospechaban la escena era la misma. Todo encajaba y si P.J. había tenido alguna duda con respecto a la teoría de Max, esta desapareció al instante.
-Pobre Bobby- susurró Max al ver como el Raldón digital atacaba sin compasión al personaje.
-Sí, realmente le fue mal- siguió P.J.
Ambos se sentían sumamente acongojados por haber visto lo que le había ocurrido a su amigo, no obstante ese no era el momento de ponerse a llorar. Poco después la tercera víctima fue revelada.
La escena se desarrollaba en un lago, donde una joven virtual salía de bañarse. Este personaje representaba a la típica doncella en peligro de la historia. Podría decirse que el amor platónico del personaje central.
P.J. no comprendía la situación, solo podía ver como Raldón salía del agua y arrastraba a la joven a las profundidades mientras esta intentaba vanamente de escapar.
-¿Qué significa eso?, ¿una chica en un lago?, ¿por aquí no hay lagos?- dijo P.J.
No obstante Max había comprendido perfectamente lo que el juego trataba de decirle.
-No se trata de un lago P.J., al menos no en nuestro mundo- explicó Max –Alguien cercano a mi tiene clases de natación esta tarde-
-¿En serio?, ¿Quién?-
-Es demasiado obvio. Esa chica es el amor del personaje principal del juego… ya sé quién es la siguiente víctima- dijo Max preocupado.
-Un segundo, ¿no hablarás de…?-
-Exacto. Esa cosa va a ir por Roxanne-
Continuará………
