los personajes perteneces a la fantástica S.M. la historia es mía

Este capítulo es la continuación del anterior

Aparece la canción de Pramore – Decode


Un vez en la calle se podía ver perfectamente en el ambiente que estábamos en fiestas, no se como no me había dado cuenta. Todo estaba lleno de colores, luces y música. Habían muchas calles cortadas, pero Alice se las arreglo perfectamente para llegar a un lugar cerca de el centro y con un buen aparcamiento muy rápidamente...

Una vez allí nos encontramos con un grupo de chicos y chicas de nuestra edad, que eran de nuestra universidad, con los que Alice había quedado. Ella me hizo una breve definición de cada uno justo antes de llegar a ellos como recordatorio. Todos se quedaron muy impresionados al verme, sobretodo los chicos y una chica que me miraba como un poco enfadada.

Todos los allí presentes se disculparon por no venir a verme antes, y algunos me dijeron que vinieron a verme al hospital algunas veces, cosa que Alice me confirmo. Y también todos me dijeron que estaba muy hermosa esa noche, cosa que consiguió que me sonrojara muchas veces, mientras Alice, en cambio, sonreía por su triunfo.

Una de las chicas, Jessica, me miraba un poco mal, según me había contado Alice cuando nos conocimos nos llevábamos bastante bien, pero ella era una mala persona y me aconsejo que me alejase de ella. Pensé que seguramente me miraba de ese modo puesto que, uno de los chicos que no paraba de mirarme era Mike, su novio, que la dejó para pedirme que saliera con él y como le rechacé volvió a salir con ella.

Después de unos minutos de hablar con todos ellos, y de sentirme muchas veces incomoda por las miradas de los chicos, especialmente por las de Mike, llegó una chica con un andar muy apresurado a nosotros que cuando me vio, acelero más el paso para llegar corriendo y saltar a abrazarme.

-Bella! Dios, cuanto te he echado de menos Bell. - su aspecto me pareció muy familiar al verla. Parecía una chica sencilla, llevaba el pelo largo y suelto, una camiseta amarilla de tirantes, con una elegante falda y unos zapatos de tacón también amarillos muy lindos. En cuanto llegó, me abrazó fuertemente y yo no supe muy buen como reaccionar hasta que, después un poco de confusión, decidí estirar los brazos para abrazarla también yo.

Cuando la abracé sentí que algo venia a mi mente en forma de imágenes.

*********

Tenía diez minutos antes de empezar la próxima clase, de modo que me dirigí al cuarto de baño para rellenar mi botella de agua. Tenía que ir casi cada cambió de clase. Cuando entré me parecía todo normal, estaba vacío, a pesar de que repentinamente se había puesto a llover fuertemente, pero justo antes de salir del cuarto de baño, me pareció escuchar los llantos de alguien. Me quede un poco más para asegurarme. Resulto ser cierto, alguien estaba llorando. No me gustaba ser entrometida, pero me acerque simplemente para saber si podía ayudar en algo.

Me pareció que la chica que había allí dentro era Angela. Compartía algunas clases con ella y habíamos hablado algunas veces. Me parecía una chica muy simpática y sincera, pero tampoco habíamos hablado lo suficiente como para poder decir que éramos amigas. Aún así, sabía que era muy buena chica y no la podía dejar allí dentro llorando.

-¿Angela?- pregunte dulcemente para saber si era ella. Obviamente no me respondió e intento dejar de hacer ruido. - Angela soy Bella Swan, por favor ábreme. Quiero que sepas que no voy a poder estar tranquila en todo el día hasta que no te vea sonreír. Y puedo estar aquí, al otro lado de la puerta, todo el tiempo que haga falta. - le dije con un tono de voz muy suave y alegre, no podía soportar ver a alguien llorar y menos si era una buena chica como ella.

Después de un minuto aproximadamente, Angela abrió la puerta, estaba con los ojos muy hinchados y rojizos, con muchas bolas de papel higiénico esparcidas por el suelo. Después de abrir la puerta, se volvió a sentar. Pase dentro, dejé mis cosas en el suelo e hice que se levantara para poder abrazarla muy fuerte.

Normalmente intentaba animar o hacer reír a una persona cuando lloraba, pero en el estado en el que veía a Angela, preferí por el momento solo abrazarla. Después de un rato así, noté como volvía a romper en llantos entre mis brazos. Entonces la apreté contra mi más fuerte aún y le froté la espalda para que se calmara.

-Sabes que si quieres puedes contarme cualquier cosa Angela, y mira cuanto más llores mejor para tu cutis. - eso ultimo era algo que siempre decía a la gente cuando lloraba. Además de descargar tensión y sentirte más relajado, llorar iba bien para el cutis y Angela sonrío al oírmelo decir.

Después de un rato se calmo y se sentó en el suelo indicándome que me sentara con ella para empezar a hablar.

-Adelante Angela, hablar suele ayudar. - Le dije con una gran sonrisa para darle confianza.

Ella me explicó que cuando llegó a aquí no conocía a nadie y se sentía muy sola. La primera persona que se le acercó fue Mike Newton, y se hicieron muy amigos. Un día Mike le pido a Angela que fueran pareja y ella aceptó, se sentía muy a gusto al lado de Mike y le quería muchísimo.

Pero, al cabo de un tiempo Mike se empezó a distanciar y las cosas iban un poco mal, después lo dejaron y recientemente se había enterado de que estaba saliendo con Jessica y que antes de dejar su relación le había puesto los cuernos con ella.

Angela estaba destrozada y había vuelto a llorar, la volví a abrazar muy fuerte y le dije que ahora podía llorar todo lo que quisiera para desahogarse, pero después de este día no la dejaría que volviera a llorar por ese desgraciado.

Le dije que ella era demasiado buena para él, y que ella se merecía a alguien millones de veces mejor que ese Mike, alguien que la hiciese feliz de verdad y que viera lo realmente maravillosa persona que era. Mike era el ultimo hombre que merecía sus lágrimas, ella valía demasiado para él.

Angela derramo solo unas lágrimas más y dejo de llorar, y entonces fue ella quien me abrazo a mi.

-Bella muchísimas gracias, quiero que sepas que nunca voy a olvidar este día y que a partir de hoy vamos a ser grandes amigas. - me dijo con una gran sonrisa.

-Estaré encantada, pero solo si me prometes que no volverás a llorar por alguien que no merece ni pisar el mismo suelo que tu pisas. - le dije muy contenta de haberla conseguido ayudar, animar y haber conseguido unos buenos fundamentos para una gran amistad.

-Te lo prometo. - me dijo entre risas y abrazándome de nuevo.

*********

Cuando volví de nuevo a la realidad me percate de que nadie se había dado cuenta de que no estaba en esos momentos de mente presente. Angela me seguía abrazando y no parecía que estuviera esperando ninguna respuesta a una pregunta que yo no había escuchado. Apreté más fuertemente mis brazos a su alrededor al recordar ahora exactamente como era la chica que estaba entre mis brazos. Los demás habían dejado de prestarnos atención, ya que ni intercambiamos palabras.

Después de unos minutos más abrazándonos sentí como sus brazos dejaban de hacer presión en mi espalda, la verdad es que yo también empezaba a tener los brazos cansados. Cuando nos separamos y la pude mirar a la cara me sorprendió mucho lo que vi. Tenia una gran sonrisa dibujada en los labios, pero sus ojos derramaban un par de lágrimas. Eso me desconcertó mucho y tuve que poner mis manos en su rostro para secarlas.

-¿Que es lo que ocurre Angela?- dije con una gran tristeza impregnada en la voz. Deseaba con toda mi alma que no hubiera tendido algún problema con Mike o, que simplemente, no me hubiera necesitado a su lado mientras no podía estarlo.

-Te he echado mucho de menos Bell. - me dijo con una gran sonrisa. Me quito un gran peso de encima saber que sus lágrimas no eran de pena.

-Ya estoy aquí. - le dije para animarla. La frase no tenia mucho sentido, pero es lo que salio de mi interior decir.

-He pasado todo el verano fuera, de viaje con la familia y no tenía casi ningún medio con el cual poder comunicarme contigo. Alguna vez conseguí escribirte algún email, pero tampoco me los contestabas aunque no sabía el motivo. Llegue ayer a casa y escuche un mensaje en el contestador de Alice explicándome lo que te había pasado. No es que desee excusarme, es solo que... - a medida que iba hablando, se le iba quebrando la voz y de vez en cuando bajaba la mirada al suelo - ... siento mucho no haber podido estar a tu lado Bell, tu me has ayudado siempre mucho y cuando me necesitaste yo no estaba... -

Me partía en alma verla de ese modo. Ella se sentía mal por no haber podido estar a mi lado, pero no tenia la culpa de nada y no quería seguir viéndola así, tenia una extraña necesidad de hacerla sonreír.

-Angela, mírame - le dije colocando mi mano derecha bajo su barbilla para subir su rostro a la altura del mío y mirarla a los ojos. - Se que si no estuviste conmigo no fue por que no lo desearas. No te guardo ningún rencor al respecto y, además, ni siquiera me habría dado cuenta de que estabas allí. Dormía como un tronco. - dije con un punto de cómico para que volviera a sonreír. Cosa que conseguí.

-Gracias Bella, te prometo que te lo compensare. - me dijo con un fuerte brillo detrás de los ojos, pero ya sin lágrimas en ellos.

-No es necesario, no fue culpa tuya. -

-No importa, quiero hacerlo. - dijo con la misma cara de cordero degollado que ponía Alice cuando quería insistirme en algo. Exacto, la cara contra la que no puedo luchar.

Repentinamente vino a mi la solución a mis problemas. A la mañana siguiente tenia que ir con Alice de compras, ella podría acompañarme y así podría compartir mi sufrimiento con alguien, seguramente a Alice no le importaría e incluso la haría más feliz. Mientras pensaba estas cosas y en como suplicarle a Angela que me acompañara la mañana siguiente de compras, si no tenia planes claro, apareció Alice dando saltos y cayendo sobre nosotras con un brazo sobre el hombro de cada una.

-Muy bien, Angela mañana te pasaré a buscar temprano para ir de compras, no creas que mantener a Bella con este aspecto no requiere estar a la ultima con un mínimo de tres o cuatro viajes al centro comercial y un máximo de diez o quince a la semana. - dijo Alice con una gran sonrisa, haciendo ver que yo no estaba presente.

-De acuerdo, pero te aviso que llevaré un calzado cómodo, no pienso andar por todo el centro comercial con unos zapatos que no me dejen dar ni dos pasos sin desear sentarme. - le respondió también sin inmutarse de mi presencia.

-Pero como... - dije en voz alta, aunque realmente era una reflexión interna. Aún no le había preguntado a Angela que si quería venir de compras y era imposible que Alice nos hubiera escuchado hablar del tema, estaba demasiado lejos de nosotras.

-Simplemente lo se mi querida Bella. - me susurro Alice al oído. En eso tenia razón, siempre lo sabía todo. No me explicaba muy bien como lo hacia, pero lo hacia.

Nos dirigimos al recinto ferial para distraernos un poco. Angela y yo nos compramos dos deliciosas manzanas recubiertas de caramelo, típicas de las ferias, que estaban deliciosas. Después se volvían un poco incomodas de llevar y pringosas, pero como Angela y yo éramos muy golosas no nos duraron mucho.

Después fuimos a unos puestos de juegos para conseguir peluches. Los chicos se empezaron a pelear por coger unas pistolas de juguete para ganar un súper peluche para las chicas, me sorprendió mucho que después de unos minutos se me acercaran, casi a la vez, cinco chicos con unos peluches enormes. La verdad es que eran preciosos, estaba muy agradecida y, además, los chicos parecía que no lo hacían con segundas intenciones. Por supuesto, Mike le dio el que consiguió a su novia Jessica, pero juraría que en un momento dado le vi pensándose si acercarse o no. Siguiendo las recomendaciones de Alice, conseguí que, con mucho gusto por parte de ellos, los chicos no me hicieran llevar con sus regalos. Cuando decidiera marcharme me acompañarían para meterlos en el coche de Alice.

Cuando los chicos se cansaron del puesto de pistolas fueron al que estaba situado justo al lado, con un mecanismo de juego bastante parecido. Angela y Alice decidieron intentar suerte con las pistolas. Alice gano a la primera el mejor premio, dudaba mucho que pudiésemos entrar las dos y tantos peluches en su coche. Angela tardo un poco más pero también tenia mucha puntería. Me obligaron a intentarlo, y con solo un tiro casi consigo herir al feriante.

Sonrojada y con la mirada al suelo, me aleje de ese puesto con mis dos amigas, una a cada lado. Estábamos muy cerca de los conciertos todos juntos, pero nosotras tres decidimos acercarnos un poco más y así comprar algo para beber en la barra.

Era la primera vez que estaba con grupos de gente mayores de dos personas desde que desperté y me sentía un poco aturdida por llevar ya unas horas con tantos ojos y conversaciones dentro de un mismo circulo. En cambió, la gente que estaba en la parte del concierto, cada uno en sus cosas, me transmitía paz, por la sencillez que aparentaba el simple hecho de ocupar ese espacio en ese momento sin importar nada más.

-Nosotras vamos a por las bebidas, te dejamos aquí un rato para que puedas respirar.- dijo Alice dejando un beso en una de mis mejillas, mientras agarraba el brazo de Angela para ir a por unas bebidas.

¿Tan predecible era yo a los ojos de Alice? No me molestaba para nada estar sola, habían momentos en los que lo necesitaba y ese era uno de esos momentos.

Después de un rato, logre sentirme muy cómoda en el lugar del concierto. La música no estaba nada mal y todo los allí presentes parecían estar pasándolo bien o, como mínimo, nadie molestaba a nadie.

How can I decide what's right when you're clouding up my mind

I can't win your losing fight all the time

How can I ever own what's mine when you're always taking sides

But you won't take away my pride, no not this time Not this time…

How did we get here When I used to know you so well

But how did we get here I think I know

Acababa de dar media vuelta en el lugar en el que me encontraba para buscar, sin éxito, a Alice. Estaba empezando a sonar una canción que me encantaba. El grupo invitado que ahora estaba cantando no lo hacia del todo mal, era un grupo que tocaba canciones actuales, pero la que estaban tocando ahora me encantaba. Cuando una buena música me rodeaba, desaparecía el mundo de mi alrededor. El volumen altísimo de la música, la cercanía a la que me encontraba del escenario y de los altavoces y la oscuridad de una ya pasada media noche sumados a la letra y la música de la canción que sonaba, formaban un conjunto precioso, un momento que sinceramente agradecía poder disfrutar sin preocuparme de quien pudiera estar mirándome gesticulando con mis labios la letra que me sabia de memoria o con los ojos cerrados.

The truth is hiding in your eyes and it's hanging on your tongue

Just boiling in my blood but you think that I cant see

What kind of man that you are,if you're a man at all

Well I will figure this one out on my own

Sentía como la música que entraba por mis oídos llenaba todo mi interior. Por muy malo que pueda ser, me encanta escuchar la música con el volumen al máximo y pensaba que, si ahora mismo llegara Alice o Angela y se pusiesen a chillar delante de mi, ni me enteraría. Pero de repente, algo me hizo cambiar de opinión. Entre algunas estrofas de la canción escuche algo...

I'm screaming I love you so

My thoughts you can't decode

How did we get here

whenI used to know you so well

But how did we get here

I think I know

-Recuérdame...- repentinamente, se me engarrotaron los músculos y me quede estática en el lugar en el que me encontraba. Entre la potente música que salía del altavoz que tenía yo a pocos metros de distancia y el ruido que ocasionaba la gente que había cerca del escenario pude perfectamente detectar una voz que había aparecido de la nada para susurrarme una dulce palabra al oído, con una exquisita, hermosa, suave y aterciopelada voz que me puso la piel de gallina al poder sentir incluso su gélido aliento al salir de sus labios junto a ese susurro, estrellándose contra mi oreja...

Do you see what we've done

We're gonna make such fools of ourselves

Do you see what we've done

We're gonna make such fools of ourselves

-Vuelve a mi lado Bella...- mientras esas palabras se estrellaban contra mi oído, pude sentir como los labios de ese ser que me susurraba con esa voz tan dulce y encantadora que tan bien había aprendido a reconocer, note como su brazos me rodeaban y abrazaban por detrás. Había apoyado su cabeza en mi hombro derecho, junto a la oreja a la que le había decidido regalar sus dulces palabras, y sus brazos rodeaban mi cintura. No ejercía mucha presión, pero no por ello dejaba de ser el abrazo más dulce y más cargado de sentimiento que había sentido en mi vida.

How did we get here

when I used to know you so well

How did we get here

when I used to know you so well

I think I know There is something

I see in you It might kill me

I want it to be true

Para mi desgracia, cuando las ultimas notas de la canción quedaron suspendidas en el aire, justo antes de desaparecer, empecé a notar como la presencia de ese ser que tanto amaba tener junto a mi, también desaparecía como la canción. Su aroma, la presión de su cuerpo sobre el mío y su presencia se esfumo al finalizar la canción.

En ese momento fue cuando, por primera vez, me sentí vacía. Algo que había venido sin previo aviso y que había durado muy poco acababa de desaparecer, pero sentía como si se hubiese llevado una parte de mi. Inútilemente, después de sentir la perdida de ese contacto, abrí mis ojos y di media vuelta para buscar con la mirada un posible rastro del ser que me hacia olvidar el mundo en el que vivía.

Di unos cuantos pasos hacia delante, buscándole. Pero, cuando recapacite realmente en lo que estaba haciendo, un escalofrío recorrió mi cuerpo. Estaba intentando encontrar a alguien que tan solo existía en mis sueños. Me dije a mi misma que, si le había "sentido", era por que normalmente, a estas horas, ya debería estar soñando con él y mi mente ya se había acostumbrado a ello. Pero eso no explicaba el por que me sentí tan bien al tenerlo junto a mi y por que me sentí vacía cuando él desapareció del mundo real.

Me abracé a mi misma, debido al escalofrío y a que Alice no me había traído una chaqueta. A los dos segundo apareció Alice delante de mi, con una expresión en la cara que no pude descifrar.

-¿Bella que ocurre ?- me pregunto agarrándome de los hombros.

Me miraba fijamente a los ojos. Primeramente pensé en decir "nada", en realidad, no me había pasado nada. Pero no me sentía bien, me faltaba esa parte que me hacia sentir vacía y deseaba explicárselo.

-Le... le he sentido, abrazándome durante una canción y cuando a acabado a desaparecido. - dije con voz casi inaudible. Para mi sorpresa Alice pareció entenderlo todo.

-Mañana por la tarde iremos a ver al amigo de mis padres digas lo que digas. -dijo aparentemente más tranquila.

-De acuerdo. - no podía decirle que no después de haber experimentado esa tan extraña situación hacía tan solo unos minutos. A pesar de que dudaba que el psicólogo, amigo de su familia, me pudiera explicar lo que acababa de vivir.

-¿Donde esta Angela ? - pensé, aunque debí decirlo en alto porque Alice contesto.

-Esta con Ben, los chicos ya han dejado nuestros peluches en el coche. Tienes cara de estar agotada, vamos a casa. - Me dijo mientras me colocaba una chaqueta por encima que yo no recordaba haber cogido.


Mil gracias por leer mi historia

si les a gustado por favor dejen un review

sino también, intenatre mejorar en lo que pueda ;)

besitooooooooooss!!!!!

a.]