los personajes perteneces a la fantástica S.M. la historia es mía
Pegué un salto en la cama. Repentinamente estaba completamente despierta y sobresaltada, con los nervios a flor de piel y sintiendo mi corazón latir a mil por hora. No recordaba sueño alguno, pero algo me había hecho despertar abruptamente y en el mismo instante en el que abrí los ojos sentí como alguien me agarraba del brazo derecho, aunque no fui capaz de girar mi rostro para ver de quien se trataba dijo:
-Recuérdame, Bella...
Abrí mis ojos de golpe y me encontré sentada en la cama, agitada y nerviosa. Note como alguien me volvía a agarrar del brazo y un escalofrío recorrió todo mi cuerpo. No fui capaz de girar la cabeza para ver de quien se trataba.
-Bella, Bella.- Alice repetía mi nombre mientras zarandeaba mi brazo para que le hiciese caso.
Cuando reconocí su voz me gire hacia ella y al encontrarme por fin con un rostro familiar me arroje a sus brazos sin saber porque y temblando.
-Calma Bella, tan solo ha sido un sueño.- Me decía mientras acariciaba mi cabeza para tranquilizarme.
Había soñado que él estaba fuera de mis sueños, como la noche anterior en el concierto. Esta situación se estaba volviendo cada vez más extraña. Estos dos acontecimientos habían conseguido que me interesara por la visita con el psicólogo.
Después de pasar un rato en los brazos de Alice, que admito me ayudaron bastante, fui a darme una ducha para despejar mi mente. Cuando salí Alice me había preparado el desayuno. Como siempre muy nutritivo y abundante, a pesar de que a ella nunca la veía tomar bocado a causa de una dieta especial que tenía.
Pasamos a recoger a Angela y llegamos al centro comercial en muy pocos minutos. Realmente, Alice era una experta al volate. Era primerísima hora y algunas tiendas ni siquiera habían abierto aún, pero Alice aseguraba que las que nos interesaban ya estaban abiertas.
-Bien Alice, ¿por donde empezaremos esta vez?- Angela vestía con ropa bastante cómoda pero aún así elegante con unas converse y muy bien conjuntada. De forma perfecta para el día que hacía, caluroso aunque no se veía mucho el sol.
Alice como siempre iba perfecta, aunque para mi gusto un poco destapada. Yo, la verdad, era un poco más friolera que ellas y llevaba una chaqueta algo más gruesa por si la necesitaba después.
-Empezaremos por la ropa interior, es lo más básico, fundamental e indispensable que tiene que tener toda mujer: una gran gama de lencería femenina para poder elegir el conjunto perfecto para cada ocasión. - Parecía que se le encendía la vena poética a Alice cuando hablaba de ropa.
Después de pasar por delante de varias tiendas de lencería femenina Alice nos hizo entrar en una tienda llamada Lux.
-Oh, que ven mis ojos, es la señorita Alice. Cuanto tiempo sin verla.- Alice le dio dos besos al encargado de la tienda que nos recibió.
Me extraño mucho eso que había dicho respecto al tiempo que hacía que no venia y Anglea, aprovechado que Alice estaba distraída se acerco a mi oído para decirme con una voz muy bajita que solo habían pasado tres días des de que Alice no se pasaba por este centro comercial.
Este comentario por parte de Angela me resulto muy gracioso, pero intente no reírme, aunque Alice me mando una mirada que me aterrorizo un poco. De ella dependía que volviera a casa con mis pies vivos.
-Muy bien señoritas- nos dijo Alice a Angela y a mi después de conversar un poco con el dependiente y con un tono de voz algo atemorizador.- ya pueden ir tomando probadores, Pier ya tiene conjuntos nuevos y hace bastante tiempo que no me acompañan a comprar lencería ninguna de las dos. - nos dijo señalándonos los probadores.
Nosotras nos mandamos una mirada de resignación, no había nada que hacer, hoy Alice jugaría a las Barbis con nosotras.
Di por sentado que conocía nuestras tallas, porque, un minuto después de entrar al probador, empezó a meter conjuntos de ropa interior en una especie de cesta que había en una de las paredes del probador. La verdad es que todos los conjuntos que me estaba pasando eran preciosos y parecían tan delicados que daba miedo tocarlos.
Todos los conjuntos que me estaba dando, un numero bastante abundante por minuto la verdad, estaban sin precio y suponía que eso no era casualidad. Seguramente esos conjuntos valdrían más que toda la ropa que yo había traído puesta y Alice me convencería para ser ella quien los pagara.
Finalmente, cuando ya no podíamos probarnos más ropa, Angela y yo salimos de los probadores con un gran numero de piezas descartadas y aproximadamente el mismo numero de piezas seleccionadas. Alice pareció estar conforme con nuestras elecciones.
Me había hecho coger algunos más de los que deseaba y necesitaba, pero tenía algunos que eran claramente mis favoritos: uno era completamente negro con un bordado de encaje blanco muy elaborado en las dos piezas con un pequeño corazón de color plateado justo en el centro del sostén. Había otro de color canela, muy parecido, con un bordado rosáceo y de un tejido que parecía aún más delicado y con dos estrellitas doradas en el costado derecho del cullot. Y otro conjunto de satén rojo pasión con encaje negro en los bordes del sostén.
-Me encanta tu elección, aunque no es lo suficientemente atrevida para mi gusto. - dijo mientras cogía de mis manos toda la ropa interior, se la daba a la cajera y le daba además unos cuantos conjuntos más. Ya había pasado suficiente tiempo con ella para darme cuenta de que esos conjuntos también serían para mi. - Por cierto, a mi también me encanta el conjunto de satén rojo. - dijo guiñándome un ojo.
No nos permitió, ni a mi ni a Angela, pagar y mucho menos mirar el precio. Ni siquiera quiso la factura de la cajera.
-Muy bien, ahora iremos a la zapatería que tiene también la cadena de Lux. - dijo Alice mientras subíamos unas escaleras mecánicas.
Al parecer, habíamos estado más de un par de horas en la tienda de lencería femenina. Al salir de la primera fuimos a una segunda tienda que había al lado también de lencería, llamada Rose, que era mucho más atrevida. Allí no compramos tantas cosas, pero Alice se reía muchas veces antes de pasarme prendas para probarme.
En las escaleras mecánicas fue cuando me di cuenta de que Alice también llevaba unas cuantas bolsas grandes de las dos tiendas en las que habíamos estado, a pesar de que no la había visto en ningún momento entrar a los probadores o coger ropa para ella.
-Veamos chicas. -dijo Alice enfrente de las dos cuando nos sentamos en la tienda de zapatos de Lux, dejando las inmensas bolsas de ropa a un lado. Vi como repentinamente tres dependientas se levantaron para acercarse y una de ellas fue a poner un cartel en la puerta. Esta vez si que sería para largo.- Los zapatos son la segunda cosa más importante para la vestimenta de una mujer. Casi tan importante como la primera. Los zapatos tienen que ser muy bien escogidos puesto que serán vuestro fiel compañero, disfrutaran cuando disfrutéis y sufrirán cuando vosotras sufráis. Cada par de zapatos que escogais será único y ara que cuando os los pongáis sean situaciones únicas. Para cada ocasión se necesita un tipo diferente de zapato y hace demasiado tiempo que no vamos de compras las tres.
Dijo esto sentenciando su discurso. Se dio media vuelta para ir a hablar con el encargado que acababa de llegar y que se parecía mucho al de la tienda de lencería. Las otras dependientas de la tienda la miraban maravilladas, pero Angela y yo intercambiamos una pequeña mirada de pánico.
Alice no nos dio tiempo para escapar y no quería desperdiciar ni un segundo cuando acabo de hablar con el encargado.
-Veamos -dijo sentándose en una silla que acababa de traer una dependienta, típica del despacho de un profesor, enfrente de nosotras. - Estos son los últimos modelos de sandalias de la marca Yves Saint Laurent. Modelos muy diferentes con un solo denominador común: las plataformas. Es indispensable para una mujer sentirse alta y poderosa para poder transmitir a los demás esa misma imagen de ella.- Tenía un zapato de cada uno de los modelos y las dependientas iban trayendo los mismos modelos en otros colores.- Las primeras son unas sandalias modelo Tribute, de charol y ante en color negro con cintas elásticas cruzadas y finísimo tacón que yo os ayudare a dominar. Y también tenemos la que tiene diseño en T en piel metalizada en tonos oro, plata y bronce.
A Angela le dio las negras y la hizo levantarse para que le diera una vuelta a la tienda. La veía con un rostro algo inseguro pero con un andar muy estilizado y glamuroso, digno de las enseñanzas de Alice. Después de darle una vuelta a la tienda se volvió a sentar junto a mi con una gran sonrisa.
Alice me hizo un gesto para que me pusiera los tacones de piel metalizada, pero yo no podía hacer otra cosa que no fuera míralos horrorizada.
-Lo siento Alice, pero me temo que no recuerdos tus enseñanzas para andar encima de esto. -dije señalando el gran tacón de los zapatos.
Angela se rió suavemente y me hico recordar algo. En el salón de una casa que no conocía, que suponía sería de Angela, en una gran parte del suelo estaba situada una sabana y a corta distancia muchos cojines a los dos lados haciendo un pasillo. Alice camino sobre la sabana con mucha agilidad y gracia, típica de una bailarina, demostrando que se podía caminar sobre huevos, con el fin de enseñarnos a caminar sobre tacones. Angela rompió dos pares de huevos. Yo, en cambio, acabe muchas veces en los cojines dejando detrás muchos huevos rotos, solo se podrían contar por docenas.
Alice se sentó en la silla y me puso los dos zapatos. También eran complicados de atar. Se levanto y me agarro de la mano. No me hizo caminar tanto como a Angela, tan solo me llevó hasta un gran espejo.
-Ya nos encargaremos en otro momento de enseñarte, ahora es momento de compras. -me dijo con una de esas sonrisas que infundían valor mientras me movía como una muñequita para ver como quedaban los zapatos en mis pies. Lo cierto es que me parecían muy lindos y elegantes.
Volvimos para sentarnos y Alice siguió con sus explicaciones.
-Aquí tenemos los nuevos diseños de los zapatos de la marca Uterque, esta temporada lo que más a llamado la atención son las botas y botines que se pueden utilizar en múltiples ocasiones. Especialmente me gusta este modelo de botín en ate de colores claros y pastel con puntera abierta, tacón de aguja menos pronunciado que los anteriores y con cremallera en el talón.
Era el mismo modelo, pero a Angela le dio los colores pastel gris, amarillo y verde, y a mi violeta, azulado y ocre. Realmente, era algo más sencillo caminar con estos, aunque yo no me atreví en ningún momento a dar un paso sola. Angela escogió el de color pastel amarillo y yo el violeta. Cuando se los llevaron vi como en la caja ya habían unos iguales de color rojizo para Alice.
La verdad es que la tienda tenia unos zapatos muy lindos y parecían hechos a medida, todas las tallas parecían echas para nuestros pies.
-Después tenemos una fantásticas botas de Cesare Paciotti, todas altas para estilizar mejor las piernas femeninas, confeccionadas en ante y cuero, acompañadas de unos tacones algo más gruesos que los anteriores para facilitar el andar, con puntas redondeadas y algunos con tachuelas metálicas.
Angela escogió unas de cuero negras con cremallera y tachuelas metálicas y yo unas algo más sencillas de ante color crema y sin cremallera.
-Para una ocasión muy especial tenemos los diseños de calzado de la firma Chanel, para ser acompañado con atuendo clásico y algo serio, tenemos este zapato en tweed, con tacón y una pequeña plataforma que les hacen más cómodos y les convierten en más sofisticados. -era la primera vez que Alice utilizaba la palabra cómodo en todo el día.- De esta temporada se destacan también estas preciosas sandalias de fiesta en color negro acompañadas de plumas y detalles de pedrería.
Angela y yo escogimos unos algo diferentes de los clásicos para ocasiones seriosas, pero ninguna de las dos se atrevió con las sandalias de fiesta, que al parecer, Alice ya había cogido tres modelos en colores distintos de esas sandalias.
Después de algunos pares más de sandalias, botas y botines Alice desapareció un momento dejándonos a Angela y a mi descansar y comentar las futuras compras. Después de algunos minutos vino dando saltos y bailando con un par de cajas en las manos.
-¿Que es lo que hay ahí? -preguntamos Angela y yo casi a la vez.
-Señoritas aquí están SUS zapatos. -dijo con una gran sonrisa y dando palmas.- Para ti Angela están estas sandalias del diseñador Roger Viver, cuyos modelos siempre están repletos de detalles, colores, mezclas de tejidos, estudiados tacones y muchas cosas más. Las que he escogido para ti son atadas al tobillo con una hebilla en tono azul degradado con un efecto del tejido vaquero muy elaborado, un tacón pronunciado pero cómodo, con una pequeña plataforma y cruzado en la parte de los dedos.
Después de decir eso le dio la caja a Angela, ella no era una gran amante del calzado como Alice, pero vi como se le iluminaron los ojos al verlos. Se los probo y fue ella sola a mirárselos y dar una vuelta. A Alice no le hacía falta acompañarla, ya sabía que le encantaban.
-Bueno Bella, me a costado un poco, pero ya tengo los zapatos para TU vestido. -dijo Alice con una inmensa sonrisa y con una caja sobre sus piernas. Realmente, estaba muy intrigada. - Son perfectos, me a costado mucho encontrarlos porque mis diseñadores favoritos suelen hacer modelos muy llamativos. Pero al fin los encontré. Son de Alexandre Macqueen, es un modelo peep toe de un intenso color negro, clásico y elegante. Tiene un gran tacón y plataforma, pero menor a algunos de los que te llevas, esta recubierto por pequeños cristales de Swarovsky es forma de gotitas de lluvia y esta atado al tobillo.
Dicho todo esto, me entrego la caja y la abrí con la misma ilusión e intriga de un niño pequeño en navidad. A pesar de que Alice me había explicado como eran, mi fascinación al verlos fue enorme. Eran realmente divinos.
-Dios mío Alice, son perfectos. -dije con ellos en las manos aún sin ponérmelos. Me acerque al gran espejo con los pasos más seguros que había dado en toda la mañana.- Estos son mis zapatos. -dije cuando me los vi puestos, realmente eran perfectos.
En este capítulo estaba pensado poner las compras y la parte en la que Bella va con Alice a conocer a ese psicólogo...
pero viendo que me estaba quedando tan largo he decidido poner en este capítulo solo la parte en la que van de compras.
Y a si también podía subir capítulo hoy.
Lamento mucho mucho muchísimo haberme demorado tanto, pero he tenido una semana muy liada y no he podido acabar el capítulo que tenía a medias.
Deciros que, a mi no es que me apasione realmente la ropa, pero mi hermana es asesora de imagen, estilista y maquilladora ( oléééé ) y muchas veces me a tratado como su muñequita.
Y tengo una amiga que esta loca por los zapatos, siempre tiene zapatos nuevos o tiene que ir a comprar. La primera vez que entre en el vestidor donde había un armario SOLO para sus zapatos me quede con la boca abierta...
La primera parte y la del ultimo capítulo en la que Bella le "siente" en el concierto estan inspiradas en Luna Nueva.(ya falta muy muy muy poco para el estreno!!)
Espero que me dejen muchos comentarios con sus idas, sugerencias, preguntas, recomendaciones, quejas, opiniones... o cualquier cosa que me quieran comentar se agradece mucho y me da más ganas de escribir.
Ya falta poco para llegar a la parte que más me gusta y por la que escribí esta historia... la parte donde REALMENTE sale Edward!!! :P
muchos besos y mil gracias por leer mi historia :D
a.]
