Capitulo 3: Kreacher en los tiempos del amo Harry

Fui arrastrado hasta que aparecí en una casa que supuse era de muggles. Por el rabillo del ojo vi que ahí se encontraban el amo Harry y Albus Dumbledore. Entonces comprendí: el amo Sirius me había dejado a mí como herencia para el amo Harry. No quería hacerlo, quería a mis verdaderas amas de sangre. Sin embargo, tuve que obedecer literalmente todo lo que el amo Harry me decía, no por respeto sino por decreto.

Me obligó a trabajar en Hogwarts con un elfo domestico llamado Dobby que tenía locas ideas acerca de libertad y derechos de los elfos domésticos… ¡¡y hasta le pagaban y le daban días libres!! Y estaba esa Winky, una elfina alcohólica que había sido propiedad de un funcionario del Ministerio de la Magia y de un amigo de la ama Bella en los tiempos del Señor Tenebroso. Los odiaba, a ese Dobby especialmente, que me decía la manera en que debía a tratar a mi amo y me reprochaba todo lo que yo decía acerca de él por lo bajo. Al fin y al cabo, ¿Quién es el elfo del amo Harry… ese Dobby o yo? Luego, el amo me obligó a trabajar con ese Dobby persiguiendo al hijo de mi legítima ama de sangre Narcissa, Draco. Pero cuando volví y le conté lo que había visto del chico Malfoy, no lo apreció. Parecía que el amo Harry quería más a Dobby que a mí. ¡¡¡YO era su elfo!!! No podía menos que odiar a mi amo en secreto por eso, aunque nunca evitaba demostrárselo, como aquel regalo de Navidad que le envié ese mismo año.

Un año después el amo Harry apareció en la Antigua y Noble Casa de los Black con la chica sangre sucia y el chico pelirrojo traidor a la sangre y me llamó. Me obligó a decirle todo acerca del medallón que yo había logrado rescatar hacía dos años. Ahhh… la sensación del pobre Kreacher cuando le tuvo que contar al amo Harry que el ladrón Mundungus Fletcher se había llevado el medallón. Me sentía tan mal que no dudé en intentar castigarme, pero el amo Harry me detuvo. Ese Dobby me había dicho que el amo Harry solía detenerlo a él también cuando intentaba castigarse. Mientras hablaba, note que esa sangre sucia llamada "Jermaioni" o algo así, me miraba con cara de lastima mientras le caían las lagrimas. ¿O era preocupación? No…no podía existir la mas mínima posibilidad de que una sangre sucia se preocupara tanto por un elfo que le es fiel sólo a la Noble y Ancestral Casa de los Black. Ni les cuento cuando esa mocosa me tocó intentando consolarme. La desgracia, la vergüenza, el deshonor… ¿que hubiera dicho del pobre Kreacher su ama y señora Walburga? Tanta tristeza sentía que no podía dejar de llorar: primero el ladrón, luego el amo que no me deja castigarme para reparar mi daño y entonces la sangre sucia que me toca. Pero entonces si era tan mala la sangre sucia ¿Por qué luego de tocarme le sugirió al amo Harry empezar a tratar con amabilidad al pobre Kreacher?

-"Sirius fue horrible con Kreacher, Harry, y no me mires así, sabes que es

verdad. Kreacher había estado solo durante tanto tiempo que cuando Sirius vino a vivir aquí probablemente estaba deseando un poco de afecto. Estoy segura de que la 'señorita Cissy' y la 'señorita Bella' fueron perfectamente encantadoras con Kreacher cuando apareció por lo que les devolvió el favor y les contó todo lo que querían saber. Siempre he dicho que los magos pagarán por como tratan a los elfos domésticos. Bueno, Voldemort lo hizo… y también Sirius."-

Ese comentario, a pesar de provenir de una sangre sucia, no me paso por alto. No podía creerlo: ¿la sangre sucia se preocupaba por el viejo Kreacher? El amo Harry desde entonces me trató con mas amabilidad y me pidió (no me ordenó) que buscara a Mundungus Fletcher. Así estaba por hacerlo cuando el amo Harry saco algo de una bolsa: el medallón que el amo Regulus había dejado en la vasija de piedra y se lo dio a Kreacher como regalo en señal de la gratitud del amo Regulus para con Kreacher. Tanta amabilidad me hizo sentir conmocionado y triste por la forma en que había tratado a mi amo y sus amigos. Me marche a mi búsqueda del ladrón abrumado todavía por haber recibido un regalo que había pertenecido a la herencia Black. Me incline ante mi amo y el chico pelirrojo y me permití observar la cara de la niña y hacerle un gesto antes de irme (¿Cómo? ¿Ya no era la asquerosa sangre sucia? ¿Qué me estaba pasando?).

Tardé un poco en encontrar al ladrón pero al final lo encontré. Lo secuestré y lo lleve a la Noble y Ancestral Casa de los Black donde el amo Harry y sus amigos me esperaban. Cuando llegué, me disculpé por la tardanza y el amo Harry me agradeció por la labor. En mitad del interrogatorio a Mundungus Fletcher, éste se refirió a la herencia Black como "toda esta chatarra". Sentí tal acceso de rabia que casi le parto una sartén en la cabeza, pero el amo me contuvo antes de intentarlo nuevamente. Sin embargo, me permitió hacerlo de nuevo si hacía falta. Cuando el interrogatorio terminó, el amo y sus amigos decidieron planear algo desde entonces durante el siguiente mes. Escuché algo sobre el Ministerio de la Magia y la "Poción Multijugos", pero no tenía tiempo para escuchar. Era tanta la gratitud hacia mi amo y sus amigos que quería que el lugar donde vivieran sea digno, así que limpié la casa, lavé la ropa y cociné para ellos de la mejor manera que pude y el día que se marcharon los tres, prometí tener la comida hecha para cuando volvieran. El problema es que nunca regresaron a la casa. Cualquier cosa que hayan planeado les debió haber salido mal porque los esperé por meses.