Hola de nuevo!!!! Aquí otra vez, Lilu saludando ^_^ Ahora de nuevo con esta linda parejita, ya verán lo que les espera esta vez. Antes que nada quiero agradecer a todos aquellos que dejan sus lindos reviews (Me dan muchos ánimos!! (^///^)) y a todos aquellos que no lo hacen pero que me halagan con sus lecturas y seguimientos constante. Esta historia es por y para ustedes!!! Recordatorio es que todos menos mis locas ideas son de J.K. Rowling…A leer!!!
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Capítulo VII: Mi nueva mascota
-¿Y bien?- la pelirroja la miró tratando de leer su mente.
-¿Qué bien qué, Ginny?- la aludida rodó los ojos y miró a la castaña con desesperación.
-¿Qué cómo te fue en la cita con Malfoy? ¿Accederás a la apuesta? ¿Qué has decidido? No piensas dejar en la intriga a tu mejor amiga, ¿cierto?- dijo poniendo una mano en su frente fingiendo que iba a desfallecer. Hermione rió ante ese gesto.
-No lo sé Ginny- y suspiró mirando a un punto vacío de la habitación.
-¡¿No me digas que te gusta?!-
-¡No, no, no es eso Gin!- dijo un poco sonrojada y negando rápidamente con la cabeza.
-¿Entonces?- dijo enarcando una ceja y mirando dudosa a su amiga.
-Es… Déjame explicarte, estuvimos en silencio durante la mayor parte del trayecto a Hogsmeade, luego me dejó esperando afuera de la tienda de Quidditch, después llegó Greengrass a insultarme y para colmo hizo que su perro asesino me persiguiera, corrí para salvar mi vida hasta llegar a la casa de los gritos, trepé un árbol y Merlín sabe que yo no soy muy deportista, y para colmo me caí y estuve inconsciente durante una hora-
Ginny convulsionaba de la risa dando vueltas en la cama – jajaja, ¿qué tú qué?, jajajaja-
-Si no te dejas de reír no te seguiré contando nada- le dijo con voz seria y mirando de forma severa a su mejor amiga.
-Ay Hermione, no puedes molestarte, en realidad ha sido muy divertido, no puedes culparme por encontrarlo gracioso- la chica se limpió una lágrima y trató de contener las carcajadas, luego de que se compuso miró a la castaña y esta decidió continuar.
-Bien, como iba diciendo, la cita fue de lo más horrible-
-Pues entonces debería de estar claro para ti, no tienes por qué darle una segunda cita, la pasaste sumamente mal-
-Si Gin, pero- dijo dudando un poco- al final no ha sido tan malo, él me salvó y me cuidó mientras estuve inconsciente, hasta se disculpó por la actitud de Greengrass-
-¿Estás segura que sólo es eso?- y se cruzó de brazos, la castaña se sonrojó un poco y asintió positivamente, cómo odiaba esa capacidad de la pelirroja de leer entre líneas, pero no se sentía en ánimos de contarle sobre el beso y cómo esta vez no lo rechazó. Además, ese beso no significaba nada, de seguro se produjo debido al susto que pasó y a la atmósfera del momento.
-Está bien te creo- dijo encogiéndose de hombros- pero sabes que a los chicos no les va a agradar la idea de que salgas otra vez con el hurón-
-No seas así Gin, ellos de seguro me van a entender, y no le digas así-
-¿Qué no le diga qué cosa a quién?- le miró sorprendida.
-Que no le digas hurón a Malfoy-
-Con que ahora lo estamos defendiendo- dijo con tono de burla que hizo sonrojar a Hermione.
-¡No, no, para nada! Es decir, puedes llamarlo como quieras, no es mi problema-
-Ya, ya, tranquila- dijo riéndose a más no poder- solo avísame cuando te decidas a aceptar que te gusta Malfoy-
-¡¿Qué?! No Ginny, te equivocas, solo salgo otra vez con él por agradecimiento- dijo atropelladamente y moviendo las manos con nerviosismo, la pelirroja sonrió de lado.
-Lo que tú digas Herms, lo que tú digas-
-o.O.o.O.o.O.o-
-¿Entonces?-
-Entonces ¿qué?, Blaise- le dijo el rubio dejándose caer pesadamente en uno de los sillones de la sala común.
-¿Qué dijo Granger? No me has contado nada de lo que pasó en su cita- el pelinegro se sentó a su lado.
-Si hubiera querido decirte algo créeme que lo habría hecho-
-Uy, no te pongas pesado, si no me quieres decir perfecto, pero al menos dime algo. ¿Lo lograste?- Draco sonrió abiertamente, cosa que sorprendió a Zabini, estiró los brazos y se los llevó detrás de la cabeza.
-Saldrá conmigo otra vez-
-Mentiroso- dijo sumamente sorprendido.
-Ya me creerás cuando nos veas juntos en la próxima visita a Hogsmeade-
-Eres mi héroe Draco, debió ser una gran cita para que aceptara- el rubio empezó a reír a carcajadas, incluso abrazándose al estomago del dolor que empezaba a producirle, Blaise lo miró con mucha confusión.
-Nada de eso, ha sido la peor cita del mundo, Daphne hizo que Rocky la persiguiera y llegó a parar a la casa de los gritos-
-¿Entonces?- preguntó impaciente su amigo mientras se cruzaba de brazos.
-Supongo que porque le pedí disculpas- y miró al techo pensativo.
-Draco Malfoy pidiéndole disculpas a una chica, jamás pensé ver este día llegar- y ahora fue el turno de Zabini para reír.
-o.O.o.O.o.O.o-
-Ok chicas, esta es una reunión de emergencia del club de admiradoras de Draco Malfoy- muchas suspiraron ante la mención de su nombre, estaban en lo que parecía un cuarto viejo, con una mesa cuadrada en el centro agrandado mágicamente, detrás de Greengrass, que era la que precedía la reunión, había un pizarrón en el cual proyectaban imágenes de su príncipe de Slytherin.
-Tengo la desagradable noticia de decirles que la cita que la sangresucia y nuestro querido Draco tuvieron en la pasada salida a Hogsmeade se va a repetir- las chicas protestaron indignadas ante esto, se hizo un bullicio en la sala.
-Tranquila chicas, tranquilas, como sabrán la vez pasada yo traté de sabotear su cita- en el pizarrón se colocó una imagen en movimiento de Hermione corriendo perseguida por el perro de la rubia – pero esto no fue suficiente, creo que es hora de tomas medidas más drásticas, algo que he llamado operación felino, este es el plan-
-o.O.o.O.o.O.o-
Era un martes precioso, la temperatura estaba sumamente agradable y los rayos del sol iluminaban los terrenos de Hogwarts, Hermione había decidido ir a ver a sus amigos a la práctica de Quidditch, no era que tenía muchas ganas, pero no había pasado mucho tiempo con ellos y quería reponerlo de alguna forma. Además, nada tenía que ver el que se sintiera culpable porque repetiría cita con su enemigo jurado número uno, no eso no tenía nada que ver.
Antes de llegar al estadio de la nada salieron el grupo de psicópatas admiradoras de Malfoy, la castaña rodó los ojos y se cruzó de brazos.
-¿Ahora qué quieren?- preguntó hastiada.
-No creo que estén en posición para hablarnos de esa forma Granger- dijo una chica de Ravenclaw.
-Así de impertinentes son los impuros- intervino Greengrass y las chicas rieron, Hermione se quedó paciente, había dejado su varita en un descuido y tenía que manejarse con cuidado. -¿cómo te fue con mi perro?- continuó burlándose.
-Como ves estoy perfectamente Greengrass, ¿está bien tu perro?- Daphne apretó los puños, el golpe que recibió su perro ocasionó que lo tuvieran que hospitalizar.
-Mi perro está más bien de lo que tú estarás, ¡ahora chicas!- cuatro de ellas se pusieron alrededor de la castaña, la apuntaron con su varita y convocaron un hechizo al mismo tiempo, cegando a Hermione un momento y dejándola inconsciente en el lugar.
Unos minutos u horas más tarde, la castaña abrió lentamente los ojos, se sentía un poco mareada. Cuando pudo ponerse de pie se fijó en que todo estaba mucho más grande de lo que recordaba, se miró para comprobar con horror que era mucho más pequeña, se dio la vuelta una y otra vez y lo que vio no le gustó, tenía que comprobarlo, a lo mejor era un sueño.
Corrió hasta el lago para poder usar el agua como un espejo, cuando llegó se acercó lentamente hasta ver su reflejo en el agua, en vez de ver a la chica de pelo castaños y ojos almendrados, vio con horror que era un gato lo que el agua cristalina le devolvía, un gato de color marrón. Ella gritó horrorizada, pero lo que salió de su boca no fue más que un maullido. Suficiente, tenía que buscar ayuda y conseguirla ya.
A toda prisa se dirigió al castillo, debía encontrar a la profesora McGonagal para que le quitara el encantamiento, de seguro ella podría reconocer al instante que ella no era un gato real y quién era en realidad. Corrió eludiendo estudiantes, unos que no la notaban y casi la pisan, y de otros que solo querían acariciarla, justo estaba esquivando a uno de esos cuando se chocó con la persona que menos quería, con el causante de todos sus problemas: Draco Malfoy.
-¿Pero qué tenemos aquí? Un gatito perdido por lo que veo, no llevas collar- y sonrió como un niño con un regalo nuevo, esto sorprendió mucho a nuestra castaña, pero más sorprendida y asustada se puso cuando el rubio la cargó.
-Debes tener hambre, te llevaré a mi habitación para darte algo de comer, te pondré dentro de mi mochila para que nadie nos moleste- Es así como nuestra heroína cayó en desgracia, convertida en gato, dentro de la mochila de Draco Malfoy y rumbo al nicho de las serpientes.
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Jejeje, ¿Qué les ha parecido? Mi gatita Hermione, que divertido :P Pues veremos cómo le va a nuestra amiga Gryffindor en el bando enemigo… y mucho peor, en la habitación de Draco!!! ¿Soy yo o sube la temperatura? Anyway, Nos vemos en el próximo cap!!! Besos ^_^
