Holaaa!! Bueno, en primer lugar, tengo que decir que siento no haber podido subir ayer el capítulo. Es que... bueno, problemillas con mi papi... ¡Pero ya está todo solucionado! Llevo todo el día escribiendo, buf. Hasta he madrugado y todo. Y ahora... me toca irme a estudiar u.u Que triste es la vida. Bueno, qué más decir. La primera canción de la temporada. Esta me gusta mucho, no sé por qué. El título del capítulo es el título de la canción. como tengo un poquito de prisa, me voy yendo! nos vemos abajo!
--FF no pone líneas de separación u.u--
Capítulo 2: Eres como eres.
-¿Sasuke? ¿Estás en casa?
No la contestaron, por lo que dejó las llaves en la encimera y dejó las bolsas de la compra en el suelo de la cocina. Se estiró y bostezó. Creyéndose sola en la casa se dirigió hacia su cuarto para cambiarse de ropa y ponerse algo más cómodo, ya que pensaba pasarse el resto de la mañana rascándose la barriga frente a la tele viendo aburridos programas de cotilleos.
Al abrir la puerta se quedó sin habla al ver a un "intruso" en su cuarto observando de nuevo la fotografía de su mesilla.
-¿Tienes algo en contra de la intimidad?
Kawa se giró y sonrió con torpeza, sintiéndose descubierto. De hecho, pillado con las manos en la masa.
-Lo siento. Teníais la ventana abierta y…
-¿Y has pensado que eso es una invitación para que entres a mi cuarto a fisgar cuando te dé la gana después de lo de ayer? Eres estúpido.
-Ya te he dicho que lo siento. Quería darte una sorpresa.
Hikari rodó los ojos y de pronto vio como su idea de hacer el vago hasta que volviera Sasuke se evaporaba. Claro, con aquel idiota dando vueltas por SU aldea, era imposible. ¿Por qué coño no se habría quedado en su casa? ¿O por qué no había seguido viajando, tirándose a todas las tías que le diera la gana y dejándola a ella en paz?
Era un pesado como una casa.
Y además, pese a que le había pillado, no había soltado la foto.
Fijó la vista en ella, haciéndole notar su enfado. Él se dio cuenta y alzó el retrato.
-¿Quién es?
Hikari rodó los ojos. Definitivamente, era tan gilipollas como aparentaba. No sería capaz de acordarse ni de su fecha de nacimiento. Fijo que si ahora le ponía un espejo delante hasta se asustaba del tipo raro que había al otro lado.
-A ti qué te importa.
-¿Es tu novio?
-Que a ti qué te importa.
-¿Eso es un sí?
-¡Mira Kawa, vete a tomar por culo!
Se dio la vuelta y salió cabreada por el pasillo. Kawa dejó la foto y la siguió.
En ese momento la cerradura giró y la puerta de entrada se abrió. Sasuke entró, con una feliz sonrisa que se borró en cuanto vio a Hikari roja de rabia aparecer por el pasillo.
Se habría puesto de rodillas suplicando clemencia de no ser porque sabía que el regalo que le traía le haría olvidarse de la razón por la que estaba enfada.
Efectivamente, su rostro pasó de la rabia a la confusión, y en una milésima de segundo a la alegría en su máxima expresión.
Sep, se había olvidado de la razón de su enfado…
…que venía detrás de ella y se puso lívido en cuanto vio a Hikari abrazar a Gaara.
El pelirrojo sonrió encantadoramente y abrazó a la chica también. Ella reía, sin palabras, y al borde del llanto.
-¡Hace un mes que no vienes a verme!
-Tú también sabes dónde vivo.
-¡No pienso atravesar el desierto en pleno verano!
Ambos rieron, mientras Kawa miraba Gaara con la venita de la frente hinchada.
-Emm… Hola, Kawa.
Con el saludo de Sasuke, Hikari volvió a poner mala cara y se giró para sacarle la lengua a su hermano.
Se hizo a un lado para que el Kazekage pudiera verle bien.
-Gaara, el soplagaitas de Kawa, mi hermanito querido. Kawa, éste es Gaara. El pelirrojo repelente. O, si lo prefieres, Kazekage.
Kawa se puso aún más blanco.
Hikari le miró con los ojos entrecerrados y esbozando una sonrisa de serpiente. Gaara le valuó con la mirada seria y después le tendió la mano sin decir nada. Kawa se quedó en el sitio, rechazando la mano del pelirrojo.
-Kawa.
-¿Qué?
-Que le saludes, coño.
-No pienso hacerlo.
Hikari le miró, alzando la barbilla.
-Entonces lárgate. Aquí no tienes nada que hacer.
Kawa frunció los labios y salió de la casa, pasando al lado de Hikari y de Gaara sin decir nada.
Cerró de un portazo, y nadie se movió.
-Yo… He quedado para comer con Sakura. Nos... vemos en el Yonaka.
Sasuke salió de la casa, cerrando la puerta con suavidad, temiendo romper las bisagras, cosa que perfectamente podría haber hecho Kawa.
Hikari se giró con una sonrisa radiante en el rostro y miró a Gaara, que le devolvió una mirada frío.
-Creo que a tu hermano no le he caído muy bien.
-Oh, tranquilo. –Se acercó a él y juntó sus cuerpos.- Lo superará.
Gaara sonrió también y le pasó las manos por la cintura. Hikari pasó los brazos alrededor de su cuello y se olvidó de todo lo demás. O de casi todo.
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Kawa bajó las escaleras de cinco en cinco, hecho una furia. La portera casi ni le vio, y estuvo a punto de tropezar con la chica castaña que esperaba en el portal.
Sasuke también se dio prisa para alcanzarlo, pero sin maltratar a los escalones con pisadas de rinoceronte. Él saludó quedamente a la guardaespaldas de Gaara, y ella se contestó un tanto confusa.
-Hola, Matsuri.
-Ho-hola.
Salió a la calle en pos de Kawa y le alcanzó al doblar la esquina.
-¡Kawa! ¡Espera!
Kawa frenó en seco y se metió en un callejón a la sombra. Le dio un puñetazo al edifico y su rostro se contrajo.
-Kawa.
-Déjalo. Puedo controlarme.
Parecía difícil creerle viendo las convulsiones que sufría su cuerpo. Además, un chakra azul brillante comenzaba a emerger de su cuerpo.
-Kawa, no tienes por qué odiarle.
-He dicho que lo dejes. Lárgate de aquí, Sasuke.
-¿Y dejar que destroces la aldea? Ni de coña.
-¿No te está esperando tu novia? Pues venga, corre, disfruta de ella tú que puedes.
Sasuke se acercó más a él, y Kawa soltó un gruñido por lo bajo, enseñando los dientes.
-No te puedes pasar la vida cabreado.
-Ya, eso lo dices porque tú no tienes una vocecita en la cabeza continuamente que te dice que te cargues al primero que encuentres.
Sasuke caviló durante unos instantes.
-¿Houkou?
-Ja, y se supone que es un puto chucho pacífico.
-A Naruto no le da problemas el Kyuubi.
-Porque le deja atontado con tanto ramen.
Sasuke rió por lo bajo, y Kawa pareció calmarse. El chakra fue despareciendo, y poco a poco la presión también.
-¿Por qué no te vienes a comer con Sakura y conmigo? No creo que le importe.
-¿Y cortaros el rollo? No, paso de ser un sujetavelas.
-No me van las comidas con velitas.
-Aún así, me voy a mi casa.
Sasuke enarcó una ceja, y Kawa se encogió de hombros.
-Tengo asumido que me va a costar lo mío. He alquilado un pisito cerca del mercado.
-No tenías por qué haber hecho eso. Podrías haberte quedado con nosotros. Ya te hablé de nuestro maravilloso sofá-cama.
Kawa rió, y Sasuke sonrió a su vez.
-No creo que hubiera sido buena idea. Ya ves cómo está el ambiente entre Hikari y yo.
-Ya. Bueno, te acompaño. Y me enseñas tu choza.
Kawa sonrió con autosuficiencia.
-Es más grande de lo que te estás imaginando.
Sasuke le pasó un brazo por los hombros a su colega y ambos salieron del callejón en penumbra.
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-Etto… Sasuke, ¿dónde coño me has traído?
El nombrado giró la cabeza ya desde el umbral para ver a Kawa observando el letrero luminoso. Sakura rió cogida de su brazo.
-Una discoteca. Creía que te gustaban estos sitios.
-No estoy para discotecas.
-Oh, vamos, Kawa. –El rubio miró a Sakura.- Te gustará. Pero no hay alcohol.
Kawa dejó caer los hombros.
-Pues vaya…
Los tres entraron, y Sasuke y Sakura enseguida se dirigieron a la mesa que siempre estaba reservada para ellos. Kawa les siguió.
Antes de llegar, observó el sitio. Tenía un segundo piso alucinante, con el suelo de cristal. Sonrió cuando vio subir las escaleras a unas chicas en minifalda.
-¡Kawa! ¡Estúpido cabezón!
Miró en la dirección de la que provenía el grito y vio a Naruto subido en un asiento.
-¡Estúpido zorro! ¡Si te caes de ahí bailaré sobre tu tumba!
-¡Mi tumba será un monumento al mejor Hokage de todos los tiempos!
Kawa rió y se agarró a la mano de Naruto para tirar de él y bajarle del asiento. Él rió también y le dio una palmada en el hombro.
-Bienvenido a Konoha.
-Gracias.
Kawa paseó la vista por la mesa y vio a Hikari hablando con Gaara, fingiendo que no le había visto. El resto le eran totalmente desconocidos, excepto Sakura y Sasuke, que se sentaban en ese momento.
-Bueno, te presento a la peña. –Naruto sonrió.- Gente, él es Kawa. El estúpido hermano de Hikari del que seguro habéis oído hablar todos. –Todos rieron, y Naruto solió la mano de la chica ojiblanca que se sentaba su lado.- Ésta es Hinata, la mujer más bella de toda Konoha, y posiblemente del mundo. –Un coro de risas acompañaron al sonrojo de la joven. Kawa saludó como todo un caballero, arrebatándole su mano a Naruto y besándosela.- Pero no te hagas ilusiones, está cogida. –Seguidamente le rodeó a Hinata la cintura con un brazo con aire posesivo.-
-Encantada.
-El de su lado es Neji, su primo. –Se saludaron con un movimiento de cabeza.- La de su lado, Tenten, otra que está ocupada. –Neji fulminó con la mirada a Naruto.- A su lado, Lee, el alma de la fiesta.
El ninja le saludó fervorosamente, pero con los ojos entrecerrados, observándole.
-Te tengo vigilado.
Una gota recorrió el rostro de Kawa.
-El de su lado es Kankuro, nuestro proveedor de alcohol. Es el hermano del Kazekage.
Kawa le saludó con ilusión. Al menos había alguien que le entendía. Al menos en cuanto a la bebida.
-Temari, su hermana mayor. –Naruto le susurró por lo bajo.- Tiene mala hostia. Y, aún así, también está cogida.
-Te vas a cagar, rubio.
-Jeje. -Naruto se aflojó el cuello de la camisa.- Shikamaru, el vago más listo de todos. –Él levantó la mano y bostezó.- A su lado está Chouji. Ten cuidado, es de huesos fuertes. –Le guiñó un ojo y Kawa comprendió.- La que está a su lado es Ino.
La chica se levantó y sorteando a todos se plantó a su lado, se colgó de su cuello y le dio un beso en cada mejilla.
-Encantada, bombón. Si necesitas que alguien te enseñe Konoha, aquí estoy. Tenemos muchos monumentos, pero ninguno como tú.
Le puso un dedo en el pecho y le guiñó un ojo. Kawa rió nerviosamente.
-Sí, bueno. –Naruto prosiguió.- El pálido es Sai. Todo un artista. –El chico sonrió amigablemente, tal como indicaba el libro que estaba leyendo.- A su lado, Kiba y su chucho, Akamaru. –Sonrió pícaramente.- Os llevaréis bien. El otro es Shino. Si pisas una cucaracha, te las tendrás que ver con él. Y, bueno, Hikari, el de su lado…
-Gaara. Ya nos conocemos.
El pelirrojo se puso en pie y ambos se miraron. Finalmente, Kawa le tendió la mano. Gaara la cogió, tras unos segundos.
-Siento mi comportamiento de antes. No tengo por qué enfadarme contigo.
Hikari miró sus manos entrelazadas con sorpresa.
Sasuke sonrió. Vio por detrás de Kawa a un chico poco más mayor que él haciéndole señas. Asintió y cogió el brazo de Hikari. Ella entendió y ambos se levantaron. Al pasar al lado de Gaara le dio un beso en la mejilla.
-Nos vemos luego.
Miró durante unos segundos a Kawa y finalmente sonrió. Después, siguió a Sasuke y se perdieron entre la multitud.
-¿Dónde van?
Todos se negaron a contestar. Kawa frunció el ceño. Unos segundos después unos focos iluminaron el escenario Y Hikari apareció dando saltitos.
Kawa se quedó anonadado.
-Ay madre…
Hasta entonces no se había fijado en su ropa. Unos pantalones negros ajustados y un top del mismo color. Llevaba el pelo recogido con una diadema con dibujos de estrellas y una Luna adornándola. Los focos la hacían parecer aún más guapa.
La gente comenzó a chillar ya a gritar, y un gentío se reunió en primera línea del escenario. Detrás de ella apareció Sasuke con su camisa azul y la corbata azul y roja. Los pantalones vaqueros no dejaban mucho a la imaginación de las féminas que gritaban como locas. Las tres arillas que llevaba en la oreja izquierda brillaron bajo los focos. Pero Kawa abrió la boca en el momento en el que le vio afinar una guitarra eléctrica y deslizar los dedos con precisión sobre las cuerdas mientras comprobaba su sonido. El resto de la banda hizo su aparición. Hikari se humedeció los labios y dio la entrada a Sasuke. Él comenzó a tocar, y poco después el resto de los instrumentos. Batería, teclados y el bajo.
Sasuke se fue aclarando la garganta para acompañar a Hikari con la voz en el estribillo.
"Eres, raro como pocos,
Diferente en cuanto a gustos,
Único entre todos los demás.
Sigues, viendo la vida
Desde un punto optimista
Silbando a cada atardecer.
Te ríes de la pena.
Te resbala la tristeza
Que no te puede ganar.
Siendo diferente,
Es como vas a triunfar.
Simplemente, solamente, déjate llevar.
Eres como eres, y no vas a cambiar.
Pese a lo que me esfuerce,
La historia se repetirá.
Tu mundo es diferente y no lo quieres aceptar.
Seguirás cayendo,
Seguirás creyendo,
Y volverte a levantar.
Tienes, ese don de gentes
La sonrisa reluciente.
Y esa mirada que mata.
Las chicas, a tu paso mueren
A tu lado, el invierno es época caliente.
Eres ¡capaz de conquistar el mundo entero
Sólo con mover un dedo!
Simplemente, solamente, te dejas llevar.
Eres como eres, y no vas a cambiar.
Pese a lo que me esfuerce,
La historia se repetirá.
Tu mundo es diferente y no lo quieres aceptar.
Seguirás cayendo,
Seguirás creyendo,
Y volverte a levantar.
Sigue gritando, sigue alucinando
Que cualquier problema
Podremos superar.
Y simplemente, solamente… nunca cambiarás."
El público estalló en vítores. A Kawa le brillaban los ojos mientras miraba a sus dos amigos subidos en el escenario. Detrás de él, todos los de la mesa aplaudían. Entonces, él alzó el puño y gritó, enfebrecido.
Sasuke guiñó un ojo a las chicas de la primera fila y ellas comenzaron a derretirse como mantequilla caliente. Sakura murmuró algo sobre matarle.
Hikari se acercó hasta dos chicas jovencitas que le dieron un peluche. Ella les sonrió con agradecimiento y alzó el peluche de Oosaki Nana con un grito de júbilo.
Y entonces todos supieron que Hikari se sentía completa en un escenario. Y Kawa pensó que, si tenía la música, tal vez él ya no le hacía falta.
Porque, después de todo… había crecido.
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Minutos después, ambos se reunían con el resto en la parte trasera del local. Sakura corrió a reñir a Sasuke por darles confianzas a sus fans. Naruto corrió a elogiar a sus compañeros, al igual que todos.
-¿Os apetece que vayamos a la guarida?
-¿La guarida? –inquirió Kawa.-
Hikari le miró sonriente, aunque sin apartarse de Gaara ni un segundo.
-Cómo se nota que eres nuevo.
Kawa rió sarcásticamente, provocando carcajadas por parte de los demás.
-La Guarida es el local donde vamos a ensayar. Y, bueno, donde nos reunimos normalmente los días de diario.
Le llevaron hasta un local alejado del núcleo urbano. Al entrar encontró un modesto estudio de grabación, un escenario hecho a mano, sobre el que había distintos instrumentos. Batería, guitarras, bajos, teclados… En una vitrina había un violín, y en una esquina un piano. Había una mesa llena de partituras y letras de canciones.
La sala estaba llena de cojines enormes. Kawa observó los papeles mientras el resto se acomodaba. Escuchó a Sasuke tocar la guitarra de nuevo, acompañado por el piano. Sonrió al ver a Naruto sentado, acariciando las teclas blancas y negras. Ja, iba a resultar que hasta el zorro tenía su lado interpretativo sensible.
Volvió la vista hacia la partitura que tenía en las manos.
-Eres como eres. Es la canción de antes.
Sonrió, dándose la vuelta para mirar a Hikari. Ella se acercó a la mesa sin mirarle a la cara y comenzó a recoger papeles.
-Ha sido alucinante. Nunca te había visto tan feliz como esta noche.
Ella sonrió con tristeza.
-Cómo no iba a estarlo. Por una vez… estáis todos aquí.
Kawa giró la cabeza y vio a Gaara hablando con Naruto, criticando los acordes con los que acompañaba la melodía.
Hikari advirtió su mirada.
-No.
-¿Qué?
-Que… no es mi novio. No te voy a decir que no ha habido nada entra nosotros, porque te mentiría. Pero ahora mismo sólo somos amigos. Muy buenos amigos.
Kawa la miró durante unos instantes, y observó la ternura con la que miraba al pelirrojo.
-Gracias.
-¿Por qué?
-Por contestarme. Podrías no haberlo hecho. Sé que no soy nadie para meterme en tu vida, pero… Supongo que estaba celoso.
Se arrepintió al instante de decirlo. Pero Hikari le miró inocentemente y con una gran sonrisa.
-No pasa nada. Es lo que hacen los hermanos mayores. Se ponen celosos cuando los pequeños encuentran pareja antes que ellos.
Kawa abrió la boca y luego le picó en la barriga, haciéndole doblarse de cosquillas.
-Eso es mentira. Las chicas del Yonaka me hubieran violado de no ser porque tenía a Ino pegada al culo.
Hilari rió.
-Miraban a Sasuke. Vete acostumbrándote, es el torrente hormonal de la Aldea.
-Pues yo tengo mejor culo que él y creo que todas se han dado cuenta, porque no me han quitado el ojo de encima.
-Parece que va a haber una guerra de fan girls. Sasuke-fan girls vs. Kawa-fan girls, ¿quién ganara?
Ambos rieron. Kawa observó de nuevo la ropa de su compañera.
-Te queda bien el negro, ¿has pensado en hacerte emo?
Hikari soltó una carcajada y se encogió de hombros.
-Vivo con su rey, algo se me tenía que pegar.
Kawa soltó una carcajada y cogió otra partitura distraídamente.
-Kawa… -Miró de nuevo a Hikari.- Puede que… algún día acabe perdonándote.
Él sonrió torpemente antes de que Hikari se marchara a arrebatarle a Sasuke la guitarra.
Kawa fijó la vista en la partitura que tenía en la mano y sonrió tristemente.
-Sé que hay algo que no me perdonarás jamás.
Repasó la letra de la canción que tenía en las manos, intentado distraerse para no llorar.
"…No estés tan seguro de que no siento nada por ti. Pues, aunque el tiempo pase, ese sentimiento sigue ahí… esperando por ti, por ser igual para ti…"
-¡Kawa!
El rubio dejó la canción sobre la mesa de nuevo y se giró, para ir al lado de Hikari, que le había hecho un hueco entre ella y Sasuke.
Se sentó entre ellos y se unió al grupo. Al menos disfrutaría por un tiempo… luego…
Miró a Sasuke, a su derecha, que mantenía una "interesante conversación" con Sakura.
Y se preguntó cuánto daño había hecho Sasuke a Konoha al marcharse. Y si su familia se recuperaría si le perdiera de nuevo.
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Jelous! Tengo que decir que... ¡¡tengo esa imagen!! la de Sasuke con la guitarra y los pirçings! y la corbata, rawr... Si alguien la quiere que me lo diga en el review y le mando el link n.n El peluche de Nana no lo tengo T.T Pero me gustaría. voya ver si me le compro en el Salón del Manga ÒwÓ Y, Forsak, me tienes que decir qué quieres que te traiga de regalo, Juas! Te lo compramos entre Kouga, Kimi y yo! Ah, no, que al final hemos dicho que te vienes en la maleta xD Bueno, espero que el capi os haya gustado. Un besazo enorme!
Sayoo!!
