Bueno, antes de empezar quería agradecer a los que me dejaron reviwes hasta ahora: motoko asakura, Hatshepsuth, the princess of the dark, beautifly92 y Hohenheim mx. A todos ellos gracias por leer mi fic, y a los que leen pero no dejan reviwes gracias también!

Respondiendo a la pregunta que me hizo beautifly92, leí hasta el cáp 59 del manga, no explican mucho que es el tatuaje ni de donde cuerno salió ni nada, ya que ahora están haciendo puro flashback de Ishbal. No se que exactamente es el tatuaje ni para que sirve ni nada, solo se que es el círculo alquímico de fuego, puedo suponer que fue utilizado por que esta medio borroneado, pero sólo lo tomé como idea para hacer este fic. No se como Arakawa sensei lo utilizará y me esta carcomiendo la cabeza, pero bueh, para eso esta este fic, para descargarme XD

Disclamer: Fma no me pertenece, sino no me rompería el coco tratando de ver que cuernos es ese tatuaje!


El ser perfecto.

Cáp. 4

En su oficina el general Hakuro rugía de furia.

- Como que no lograron atraparlos? –

Un soldado medio moribundo se encontraba frente a el.

- No señor, parece que tienen ayuda de otro alquimista –

- No me importa! Son soldados bien entrenados, un alquimista no tiene por qué preocuparlos! La próxima vez quiero que maten al coronel y me traigan a la teniente -

- Pero señor…ambos tienen sentencia de muerte…-

- Esta cuestionando mis decisiones oficial?- contestó el general

- N- no señor! –

- Bien, que esta esperando! Tienen que reanudar la búsqueda! –

- Señor, si señor! –

A pesar de su condición el soldado salió corriendo de la oficina. Luego de cerrarse la puerta una mujer de cabellos negros que había pasado desapercibida habló.

- Pensé que los militares eran mas competentes, no los pueden atrapar? Son solo unos inútiles esto humanos. Pero esta bien, no esperaba que fuera fácil conseguir los ingredientes de la creación, por lo menos ahora ellas dos están juntas, creo que eso puede facilitar un poco la tarea –

Se levantó y antes de abandonar la oficina se dirigió al general.

- Más te vale que te encargues de que los encuentren, sino correrás el mismo destino de mis otras creaciones fallidas.-

- Si ama-

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Caminaban rápidamente detrás de la manada de lobos. Ninguno de los dos se dirigía la palabra, estaban tan absortos en si mismos tratando de entender que estaba pasando que ni se fijaban por donde iban.

Anna los estaba llevando por un bosque, alejándose lo más posible de los caminos. Miró para atrás

- Van muy lento –

Ambos levantaron la cabeza y la miraron. Riza puso cara de ¨ No fastidies ¨

- Buen, bueno, no tienen por qué ponerme esas caras, se que están cansados, pero esto se puede solucionar fácilmente. –

Chasqueó los dedos.

- Pero que!…- Ambos dijeron al mismo tiempo. Un par de quimeras los habían levantado y ahora los llevaban a cada uno arriba de sus lomos. Anna también se subió arriba de una de ellas y estas comenzaron a correr.

- Anna, no nos estarás llevando a donde creo que vamos, verdad? – Preguntó Riza recordando el camino que estaban siguiendo por el bosque.

- A donde parece sino? Es el único lugar seguro por ahora, además tenemos que asegurarnos de que las tumbas están intactas –

- A donde estamos yendo? -

Roy seguía sin entender nada de lo que hablaban las dos hermanas, a eso se sumaba el esfuerzo que estaba haciendo para no caer de ese lobo súper crecido. Al ver que ninguna de las dos le contestaba se mosqueó un poco, pero decidió preocuparse mejor por su seguridad durante el viaje.

Llegaron a un claro y Anna ordenó a los lobos que pararan, estos lo hicieron lanzando por el aire a Riza y a Roy.

- Podrías tener un poco mas de delicadeza! – Le gritaron los dos al mismo tiempo.

- Hay! Que tiernos, hablan a coro- dijo con sarcasmo – No sean llorones, los hice detenerse por ustedes, todavía falta medio camino, pero de nada sirve si se van a estar cayendo cada dos por tres de los lobos-

- Muchas gracias! – contestó Riza con el mismo tono con el que hablaba la alquimista.

Las quimeras habían dejado a Anna y se habían juntado en círculo alrededor de un grupo de leños al cual observaban expectantes.

- No sean tontos muchachos, el fuego no va a aparecer así nomás –

- Pero señora, tenemos hambre – dijo uno de ellos.

- Esas cosas hablan? Hermana, cuando aprendiste a hacer eso? –

- Hey! No son cosas, trátalas con respeto que tienen sentimientos. –

- Son como las que hacia ese bastardo de Tucker – Comentó Roy con cierto dejo de desdén recordando a ese alquimista que había utilizado a su familia como experimento.

- Tucker? Ese imbecil? Naaaa, mis muchachos no se comparan a los de ese incompetente, los míos como dije antes tienen sentimientos, un alma y un cerebro nuevo –

- Pero como lograste eso?- Preguntó él sorprendido

- Ese es un secreto que guardaré muy bien, ya sabes demasiados secretos de nuestra familia como para que te diga más –

- … -

Ella seguía tirándole golpes mentales a los cuales no podía responder. En ese momento uno de sus ¨ muchachos ¨ aulló nuevamente.

- Señora, tenemos hambre – dijo con carita de cachorro hambriento, mojado y abandonado. Pronto todos se unieron a ese lamento.

- No me pongan esa cara, y desde cuando comen la carne cocida? -

- No es eso señora, usted sabe muy bien que hasta que usted no come nosotros tampoco –

- Bueno, bueno, dejen de mirar con cara de estúpidos a esas ramas, que no se van a prender solas. Dejen que el noviecito de mi hermana prenda el fuego -

Los aludidos se sorprendieron y bajaron la cabeza sonrojándose, aunque ninguno notó que otro reaccionaba igual.

- He-hermana nosotros no…- Riza comenzó a hablar sin atreverse a levantar la mirada.

- A, no? Con lo decidida que estabas hermanita, supuse que a estas alturas ya deberían estar casados -

Roy levantó la cabeza ¨ ¿Porqué nunca entiendo de lo que están hablando? Dijo ´ decidida ´no será que Riza esta… no, no puede ser ¨

- Anna! –

- Que! Eso fue lo que me dijiste aquella noche -

Roy seguía perplejo, pero muy dentro suyo nació una esperanza, se dio cuenta de que el estaba enamorado de Riza, y podría llegar a ser que ella también? Debía dejarse llevar por lo que decía Anna? No podía ver la expresión de la teniente en la oscuridad, cosa que lamentó.

- Bueno, no es tiempo para estas tonterías, a ver, chico flama, enciende la fogata así podemos comer –

- S-Si-

No le gustó mucho recibir órdenes de esa manera, pero en ese momento no le importó demasiado, ahora, lo que le importaba era Riza. Ella se había sentado junto con los lobos y se encontraba acariciando el lomo de uno de ellos, con la mirada perdida en el suelo. Sopló una ráfaga de viento, que le recordó que todavía estaban en invierno a pesar de que ya no nevaba, sacando uno de sus guantes, chasqueó los dedos y encendió el fuego.

- Muy bien, ahora si muchachos, traigan la carne, y no se coman todo! Dejen algo para nosotros.-

Un par de ellos se levantaron y se internaron en el bosque, volvieron después de unos minutos trayendo dos ciervos y un jabalí muertos.

Lugo de despellejarlos y sacarle todas las tripas Anna les lanzó los dos ciervos a los lobos y clavó el jabalí en una estaca cerca del fuego para que se asara. El lobo que estaba con Riza pidió disculpas y se unió a sus compañeros en el festín. Ella siguió absorta en sus pensamientos mirando el fuego.

- No es la mejor comida, pero después te un tiempo te acostumbras – dijo la hermana mayor cortando tres trozos del jabalí y repartiéndolos entre ellos.

Viendo que ninguno contestaba se dispuso a comer sin prestarles atención, después de todo las discusiones de pareja nunca le importaron.

Roy estaba preocupado por Riza, ella no había levantado la mirada una sola vez luego del comentario de su hermana. Se preguntaba que estaría pasando por su cabeza ahora, y se reprendió por no poder hacer nada para sacarla del estado en el que se encontraba.

Finalmente comieron en silencio los tres y luego se acostaron cerca del fuego junto con la manada, que ahora reposaba feliz, panza para arriba, después de atiborrarse con carne.

Le costó conciliar el sueño, todo por el comentario que se le ´ había escapado ´ a su hermana. ¨ Qué voy a hacer, ahora él lo sabe… en otras circunstancias estaría más relajada sabiendo que él conoce mis sentimientos, pero todo es muy diferente, todo se volvió peligroso, no puedo dejarme llevar por mis sentimiento, esto podría causar la muerte de ambos, ahora que me persiguen por mi poder… ¨. Con ese pensamiento en mente, se hundió por fin en un sueño intranquilo lleno dudas.

Al otro día se levantaron y siguieron la marcha por el bosque. Según una de las quimeras que había ido a explorar, sus perseguidores no se hallaban lejos, pero todavía les llevaban una pequeña ventaja que podrían aprovechar si se apuraban. Esta vez ninguno de los dos profirió queja alguna cuando los lobos los llevaron nuevamente en sus lomos, solo se concentraron en mantener el equilibrio.

Al término del día llegaron al final del bosque, donde se abría un extenso campo y a lo lejos se podía ver una vieja mansión.

- Hemos llegado- dijo Anna, bajándose del lomo de la bestia y caminando por el campo en dirección al edificio, Riza siguió su ejemplo. Roy recordó con un flash donde se encontraban. Estaban en la vieja mansión de los Hawkeye, donde años antes había estudiado alquimia.

Las siguió caminando lentamente, recordando paso a paso esos tiempos cuando aún era inocente. En ese entonces creía que uniéndose a los militares iba a poder ayudar a la gente…luego, en Ishbal, la realidad cayó como un balde de agua fría sobre él, despertándolo y haciéndole ver el error que había cometido. Por eso había tratado de enmendar el daño que había causado tratando de cambiar la nación, aspirando al puesto de Fhurer, pero al final también había fallado en eso. Ahora esas memorias se encontraban lejos, como su todo hubiese sido un sueño lejano del cual recordaba de a pedazos.

- ¨ Pero siguen sin explicarme… en qué están pensando? Este es uno de los primeros lugares donde nos buscaran ¨ -

Con ese pensamiento inquietante llegó a la puerta de la abandonada mansión, donde lo esperaban las dos hermanas para entrar…


Bieeeen, acá termina otro cáp que espero que les haya gustado n.n