Capitulo 6
Después de escuchar el mensaje de Lucas, Brooke colgó el teléfono. "Llamada a Lucas finalizada". Un ataque de pánico se apoderó de ella. "¡¡Llamada a Lucas finalizada!!". ¿Cómo se había dado cuenta antes? ¿A Lucas? Aquello no estaba bien, debería poner "Llamada a Broody finalizada" y no "llamada a Lucas finalizada".
Entró en la lista de las últimas llamadas realizadas: Lucas, Deb, Prov. Café, Brooke. ¡¡Oh no!! Por dios, aquél debía ser el teléfono de Karen. ¿Cuándo había comprado la madre de su novio un teléfono como el suyo? ¿Qué era el único modo de móvil que había en el mercado? Haley y ella tenían el mismo, los habían comprado juntas cuando aún compartían piso, y ahora Karen. Esto no podía estar pasándole a ella. Comprobó el contenido del bolso, definitivamente aquél no era el suyo.
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Peyton aparcó su coche en la primera plaza que vio según llegó al hospital. Salió del vehículo, lo cerró y comenzó a correr a toda velocidad hacia el edificio que tanto odiaba, pero que por desgracia parecía requerirla tan a menudo. En cuanto entró en el vestíbulo se detuvo, debía averiguar dónde estaban atendiendo a Nathan y en que sala de espera se encontraban los demás.
Miró a su alrededor, médicos, enfermeras, pacientes y familiares se desplazaban por la sala con decisión, todo el mundo parecía saber qué camino tomar, todo el mundo menos ella. El ritmo frenético de los hospitales la mareaba. Y una vez más en medio del caos, ahí estaba él.
"¡¡Lucas!!"
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"¡¡Peyton!!". Se abrazaron. "Al final has llegado. Mi madre y Haley están la sala de 23b, segunda planta. Ve con ellas, yo voy a hacer unas llamadas."
La desilusión de Peyton era evidente; parecía que esperaba que Lucas la acompañase. Él sabía lo duro que debía ser todo esto para ella, conocía su temor hacia los hospitales, pero en ese momento tenía demasiadas cosas y demasiadas personas de las que ocuparse. Peyton tendría que esperar.
"Siento no acompañarte, pero Brooke, Deb y Dan todavía no he saben nada. Debo llamarles."
"No te preocupes, lo entiendo."
"¿Tienes el bolso de Haley contigo, verdad?"
"Sí, aquí está" dijo Peyton mientras se lo tendía. Lucas lo cogió.
"Perfecto, en cuanto termine que llamar iré a arreglar los papeles de Nathan. Procuraré no tardar."
"Lucas, ¿crees que Haley tendrá mi bolso?"
"Lo dudo, debe de ser uno de los cuatro que hay en mi coche. Tendré que reñir a Brooke por su brillante idea de que los bolsos iguales" dijo Lucas tratando de sonreír.
"¿Te importa si lo cojo?" Lucas la miró extrañado, con todo lo que estaba pasando, no podía entender las prisas de Peyton por recuperar su bolso. Ella trató de explicarse. "Mi móvil esta entró, y teniendo en cuenta las circunstancias lo mejor será que todos estemos lo más localizables posible"
"Quizás tengas razón. Vamos"
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Los dos amigos caminaron hasta el coche de Lucas. Mientras esté lo abría, Peyton pudo ver en el asiento trasero cuatro bolsos, tres de ellos tenían la cremallera parcialmente abierta, el cuarto estaba totalmente cerrado. Fue este último él que Peyton tomó el primer lugar, y para su alivio allí estaban sus cosas: su móvil, su monedero y...
Quizás nadie lo hubiese visto. La voz de Lucas la sacó de sus pensamientos.
"¿Es ése tu bolso?"
"Sí"
"Perfecto. Ya puedes ir con Haley, esta hecha polvo y necesita todo nuestro apoyo."
"Voy para allá. No tardes."
"No lo haré."
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Cuando al fin se quedó solo, Lucas se planteó a quien debería llamar primero. La opción lógica sería Brooke, pero con el follón que se había causado con los bolsos, a saber cuál tenía ella. No quería llamarla para descubrir que estaba sonando un teléfono a 10 metros de él, y menos aún uno que compartían bolso con un text de embarazo.
Podía llamar a Deb, y darle, como ya sucedió el año pasado un susto de muerte, al decirle que su hijo estaba en el hospital. Aquella era una llamada que realmente no quería hacer. Y por último estaba Dan, prefería no tener que avisarle, y que se mantuviese a kilómetros del hospital. Pero seguía siendo el padre de Nate y tenía derecho a saber.
Incapaz como se sentía de tomar una decisión, se sobresaltó cuando el destino lo hizo por él. Su teléfono comenzó a sonar.
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No podía ser. ¿Cómo había sido tan estúpida como para llevarse el bolso equivocado de la boda? Lo cierto es que la estupidez había comenzado en el momento que metió en él, el text. Llevaba más de una semana de retraso, ¿por qué no podía haber esperado un día más para comprobar si sus sospechas eran ciertas? No era como si se fuese a poner a hacer pis en el dichoso palito entré el postre y los discursos del padrino y la dama de honor. ¿En qué estaba pensando?
Estaba actuando ahora más insensatamente que la primera vez que esto le había ocurrido. Salvo por mentir a Lucas claro, esta vez simplemente se lo estaba ocultando. Debía habérselo dicho ya; lo sabía. Éste era un problema de los dos y estaba segura de que su novio prefería afrontarlo juntos que ella tuviese que sufrirlo sola. Pero había sido incapaz de hacerlo. Decírselo a Lucas lo haría real, y aún no estaba preparada para eso. Sin contárselo a nadie, podía seguir aferrándose a la esperanza de que todo fuese producto de su imaginación.
Pero juntó al miedo que todo esto le producía, también invadían su mente imágenes de un niño pequeño que era la viva imagen de Lucas con su persona personalidad extrovertida y el amor a los libros de su novio. Se podía ver a ella misma preparando la merienda en la mesa del River Court, mientras observaba a Lucas y al niño jugando en la pista. A veces en esas escenas también aparecía Haley a su lado, y ambas reían juntas al ver a tío y sobrino festejar la victoria contra un Lucas que fingía indignación. En ocasiones veía incluso a Peyton con ellas, pero no era una Peyton muy distinta a con la que había discutido hoy, era una Peyton que reprendía su hija Jenny por empezar a comer sin esperar a su padre y al resto de los chicos.
No quería estar enfadada con ella, su amistad con Peyton había sido hasta el momento en que Lucas entró en el equipo de baloncesto, una de las pocas constantes de su vida. Pero no podía evitarlo, porque tenían que haberse enamorados del mismo chico, era tan injusto. "Hoes over Bros" salía por la ventana, en el momento en que Lucas entraba en escena; desearía que no fuese así, pero las cosas casi nunca eran como una desea.
A pesar de lo que le había dicho y a pesar de lo enfadada que estaba aún Peyton por sus sentimientos hacia Lucas, no podía dejar de entenderla. Ella más que nadie, sabía lo difícil que era no amar al tímido y callado Lucas Scott, lo difícil que era no desear pasar cada día a su lado. Ojalá llegase el día en que Peyton y ella pudiesen perdonarse y volver a ser amigas, era imposible que las cosas volviesen a ser como antes cuando eran ellas dos contra el mundo, pero al menos le gustaría poder volver a confiar en ella. Quizás jamás pudiesen volver a llamarla sinceramente "su mejor amiga", y no sólo por todo lo que había pasado entre ellas, sino porque Haley era un nuevo factor antes inexistente, pero quería volver a sentirla cerca.
Durante los últimos meses, aún antes de que los celos hacia Peyton hubiesen vuelto a surgir, Haley había sido su confidente, su apoyo, a la que le contaba todo y de quien esperaba consejo. Su amistad con Peyton siempre se había basado en lo distintas que eran y lo mucho que se necesitaba por la ausencia de referente paterno. Con Haley esto se había elevado a una dimensión desconocida. No podían ser más distintas y no podrían complementarse más. Y sin embargo, su amistad no era consecuencia de la necesidad, Haley tenía a Lucas, y ella tenía Peyton, sin embargo se apoyaban la una a la otra; no por necesidad, sino porque resultaba tan natural hacerlo.
A Brooke siempre le había costado mucho confiar en los demás, el abandono de sus padres desde que era prácticamente un bebé en manos de otros para criarla le había despojado de esa capacidad. Durante años Peyton había sido la única persona en la que confía, e incluso eso había llevado tiempo. Se habían conocido el primer día del colegio, y enseguida se hicieron amigas, pero no fue hasta cuándo murió la madre de Peyton, y pudo comprobar lo mucho que su amiga confiaba en ella que fue capaz de abrirse realmente. Aquel había sido el punto en él que había nacido el vínculo especial entre ellas, el vínculo que ambas creían indestructible. Por desgracia, se equivocaban.
Haley y ella se habían conocido hacía poco más de un año cuando Lucas entró en el equipo y Nathan y Haley empezaron a salir. Al principio Brooke consideraba a Haley una mosquita muerta, incapaz de romper un plató. Pero aquella concepción había cambiado tanto como lo había hecho ella misma. Ya no creía, como antes, que el amor era un sentimiento inventado, cuya única realidad era el sexo, el sexo sin sentimientos. Había descubierto al lado de Lucas la gran diferencia que existía a entre tener sexo y hace el amor. Y admiraba Haley por haberlo comprendido siempre, y haber luchado por compartirlo junto a Nathan. El amor de sus cuñados (le encantaba a pensar en ellos en esos términos), les había tocado a todos. Ambos habían metido la pata, ambos se habían hecho daño, pero al final, cuando realmente era importante, se tenía el uno al otro incondicionalmente.
Gracias a Haley había sido capaz de volver a confiar en Lucas, de entregarle su corazón. No habían sido sus palabras las que lo habían conseguido, sino el comprobar día tras día que aunque hubiese elegido a la música antes que Nathan, aunque hubiese cometido ese tremendo error, nada cambiaba el hecho de que Haley amase a Nathan con cada latido de su corazón.
Había algo más que Haley había hecho por ella, la había obligado a contestar a sus preguntas, y a escuchar sus opiniones. No se había conformado con esperar a que Brooke estuviese dispuesta a hablar, la había forzado a hacerlo siempre que lo necesitaba aunque ni ella misma lo supiese. Y nunca podría agradecerselo bastante.
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Por fin he escrito el capitulo que llevo planeando desde que comencé el fic, no tengo claro si ha llegado a las expectativas de lo que esperaba conseguir. Estoy deseando leer vuestras opiniones en especial de este capítulo, así que un poco de chantaje: no habrá capitulo nuevo hasta que no tenga al menos cinco reviews sobre él (Es broma, bueno un poco)
Saya Asakura: Cuando hace unos capítulos te quejaste de que la embarazada fuese Peyton, tuve que morderme la lengua para no contarte la verdad. Espero que te haya gustado este giro en el argumento. Sobre la cuarta temporada, casi no prefiero ni hablar que me ofende. Los guionistas se han vuelto locos, y ya no saben que inventar, no tienen ninguna coherencia con la temporada pasada. Yo me estoy planteando dejar de verla un tiempo, el de la semana pasada ya no lo vi. Quizás dentro de unos meses me meta un maratón, pero por el momento…
mArTa: Me alegro que te guste el fic, y que estés atenta a los nuevos capítulos. No quiero liarte con lo que es real y lo que no en la serie. Así que digamos que todo lo que se cuenta que paso antes de empezar el fic es cierto (el accidente, el posible embarazo…), pero todo lo que vaya sucediendo después o se vaya descubriendo (las muertes, quien es la embarazada…) no tiene porque ajustarse a lo que esta sucediendo en la nueva temporada (yo ya había decidido lo que iba a pasar antes de que empezase la cuarta). Sobre la serie a ritmo de la 2, no puedo contarte lo que paso en el ultimo capitulo que emitieron pk no tengo claro cual fue, lo que si que se es que no fue ni de lejos el ultimo de la segunda temporada, más bien el 5º o 6º; lo que paso es que los de la 2 tuvieron el morro de quitar la serie, y encima de decir que era el ultimo de la temporada, cuando es una mentira como una casa. La segunda temporada tiene 22 capítulos.
