Prácticas ¿en el Bosque Prohibido?

2. ¿Por qué a mi? (editado)

La mañana amaneció lluviosa, como si el cielo se compadeciera del ánimo de Hermione. Se dirigió como un fantasma al Gran Comedor, sin saludar a Ron, que se quedó con los brazos abrazando al vacío. De camino al gran Gran Comedor Hermione chocó contra alguien.

– ¡Uy! Perdón… Estaba distraída… – se disculpó Hermione.

– ¡Sangre sucia! ¡Cuidado por dónde caminas! ¿Ves? Ya me has manchado la túnica de… ¿sangre? Granger ¿tienes una herida? – preguntó Draco Malfoy con una mueca de horror.

– ¿Sangre? – Hermione se fijó en que tenia una rascada no demasiado profunda en el muslo – Ay dios, me habré hecho un rasguño al caer…

– No te muevas, Granger – le gritó Malfoy, pálido como un fantasma. Colocó su mano en el muslo de Hermione y con la otra buscó la varita en su túnica - ¡Episkeyo!

La herida de Hermione se curó y Malfoy pasó su mano suavemente por la pierna de la chica. De repente, Draco enrojeció y se levantó.

– Después dicen que eres una chica inteligente… ¡Maldita sangre sucia! ¡Ya me has hecho perder el tiempo…! – Draco sonrió de manera burlona – ¡Aquí se demuestra el verdadero poder de los sangre limpia!

Malfoy se alejó por el pasillo riéndose, dejando a una Hermione furiosa a la par que perpleja. "¡Maldito engreído! ¡¿Con qué derecho me toca?! ¡Y encima se atreve a decir que es mejor que yo!" pensó Hermione a punto de explotar.

"¿Pero se puede saber que hago yo con la estúpida sabelotodo? Por mi se puede desangrar… Pero claro, todo el mundo sabe que el irresistible Draco Malfoy no desaprovecha ocasión para tocar a una chica" pensó a su vez Draco.

Hermione se levantó del suelo y se dirigió tambaleándose al Gran Comedor. Estaba un poco mareada y se sentía mal. Se sentó apartada de todo el mundo y empezó a comer lentamente. Cuando todo el mundo había acabado ya de comer, Dumbledore se levantó e hizo el anuncio que todos los alumnos llevaban esperando y temiendo.

– Las parejas ya están decididas. Cada alumno deberá presentarse delante del jefe de su casa y él les informará de cual será su pareja. ¡Y no quiero discusiones! – anunció Dumbledore a todos los alumnos.

Al cabo de algunos minutos, había largas colas delante de los despachos de los cuatro jefes de casas. Hermione estaba muy nerviosa ya que dentro de poco descubriría quien sería su pareja y no creía que fuera de su agrado.

Unos pisos más abajo, el popular Draco Malfoy se encontraba hablando con un grupo de chicas.

– ¡Ay Draco! Ojalá seas mi pareja… – dijo una de ellas.

– No os preocupéis, seguro que me tocará con alguna de vosotras – sonrió él socarronamente.

En es momento, Pansy Parkinson se abre paso entre las chicas y abraza a Draco posesivamente.

– Apartaos de él, Draquito es mío… ¡Fuera bichos! – les gritó Pansy.

– Pansy, no seas tan antipática… – dijo Malfoy apartándose de Pansy – Sabes que yo os quiero a todas igual.

– ¡Señor Malfoy! – llamó Snape – Su turno.

– Bueno chicas, nos veremos después.

Mientras tanto, al otro lado del castillo...

– ¡Señorita Granger! – Llamó McGonagall – Es su turno…

Hermione entró al despacho muy nerviosa. Le temblaban las manos y le daba vueltas la cabeza.

– Siéntese por favor – le pidió McGonagall mientras leía un pergamino con el ceño fruncido.

La chica se sentó en una cómoda butaca y respiró hondo.

– Muy bien Srta. Granger. Esto será una gran prueba para usted… deberá tener mucha mucha paciencia… Su pareja es el Sr. Draco Malfoy.

– ¡NO! PERO… - intentó discutir Hermione.

– No hay peros que valgan. Reunase ahora mismo con él en el aula 69 y, por favor ¡tenga paciencia! No quiero ver al Sr. Malfoy en la enfermería…

"Genial. Con Granger. Menudo día de mierda tengo hoy… ¡Dios, cómo me puedes hacer esto! Maldita sabelotodo". Malfoy se acercó lentamente a Hermione, que estaba abriendo la puerta del aula 69, y la abrazó por la cintura.

– ¿Contenta de estar con el gran Draco Malfoy, el chico más deseado de Hogwarts? Todo un honor… para ti, claro.

– Malfoy… ¿quieres soltarme o empiezo a practicar contigo mi nuevo hechizo de reventar cabezas? – le dijo Hermione apartándose y mirando a Draco fijamente.

A Hermione le latía fuerte el corazón y la cabeza le daba vueltas…

- Nn…no me siento bien… Ugh… - musitó Hermione mientras caía al suelo inconsciente.