Hola¿Me habeis hechado de menos? Yo sí… Siento no haber actualizado en tanto tiempo (esto se repite… lo he dicho en demasiados capítulos) pero esta vez tengo un buen motivo. Hace una semana que he empezado el colegio y con los entrenamientos de baloncesto voy todo el día dando vueltas y casi ni tengo tiempo de escribir…
Bueno¡por fin nuestra pareja entra en el Bosque Prohibido¡UAH! Jejeje Si teneis curiosidad por saber que pasará, solo hay una opción… ¡A leer y a disfrutar del capítulo!
Antes de que leais, le quiero dedicar este capítulo a mi profesor de castellano, Diego Ruf¡¡a ver si se le ocurre leer esta historia! ;) ¡Para ti va, Diego!
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Prácticas en el Bosque Prohibido
13. La entrada en el Bosque.
Su cuerpo no podía olvidar el roce de las manos del chico, ni sus besos, ni sus caricias. ¿Podría su cuerpo traicionar a su mente¿De qué lado se pondría su corazón malherido¿De su mente, que decía que lo que tenían entre ellos era imposible, o de su cuerpo, que solamente quería volver a sentirlo?
Y en medio de esta incertidumbre, cayó dormida.
- ¡Alumnos! Hagan una fila según las parejas. – gritó la profesora McGonagall en medio de las voces excitadas y un poco asustadas de los alumnos.
Los jóvenes se pusieron en filas de dos según el número que les había dado minutos antes la profesora.
- Antes de entrar al Bosque, os voy a dar unas indicaciones de última hora. – dijo solemnemente Dumbledore con un hechizo que amplificaba su voz – Gracias a un hechizo que he hecho, cada pareja penetrará en diferentes dimensiones del Bosque. No podréis pasar de una a otra, por lo tanto no os encontrareis con ninguno de vuestros otros compañeros. Escondidas por el Bosque hay tres estatuas de oro de un fénix. Por cada una que encontraréis subiremos dos puntos vuestra nota de las prácticas. Eso os impedirá permanecer en un mismo sitio. Recuerdo que la nota máxima es un 10. El día 30 de Julio quiero veros a todos reunidos en el punto de partida. Aquellos que no hayan llegado a las doce del mediodía exactas, perderán cuatro puntos. Y ahora, como podéis ver, hay diferentes círculos en el suelo con un número en el margen superior. Quiero que cada pareja se sitúe delante de su número.
El revuelo comenzó. Todos los alumnos iban inmensamente cargados con maletas, mochilas, bolsas, sacos, etc. Bueno, no todos. Una chica castaña llevaba únicamente una mochila colgada en la espalda. Los demás chicos y chicas la miraban con asombro. Hermione se dirigió al círculo con el número 69 y allí se encontró con el rubio que estaba anclado en su mente y en su corazón. Respiró hondo y se acercó a él.
- Veo que vas ligeramente cargado. – dijo ella sarcásticamente. Debía mantener las apariencias.
- ¿Ligeramente? Voy como un burro… Teniendo mi estatus no debería estar cargando con todo este peso… Esto es trabajo de los sangre sucia como tú. Veo que no llevas demasiado equipaje. Quizás tu cerebro ya no ha podido almacenar más información y te has olvidado más de la mitad del equipaje. – le soltó Draco sorprendido por la manera de hablar de Hermione. Se esperaba que estuviera destrozada por lo que él le había dicho. Se sintió decepcionado. ¿Tan rápido se había olvidado de él¿tan poco importante había sido para ella? Él no podía sacársela de la cabeza. Su cuerpo, su olor, su tacto, sus labios,… se sentía solo como nunca se había sentido. Pero claro, ella no tenía ese problema. Tenía padres que la querían, amigos que la aconsejaban y los profesores siempre estaban de su lado. Seguro que nunca se había sentido sola.
- Bien alumnos, empieza la cuenta atrás. Cuando diga "¡YA!" quiero que saltéis dentro de los círculos. A partir de ese momento empezaran las prácticas. Si tenéis algún problema importante debéis lanzar chispas rojas al cielo. Recordad que los profesores no podremos proporcionaros ni comida, ni agua, ni ropa, ni ningún utensilio. Eso lo debéis llevar vosotros. ¿Está claro? – todos los alumnos asintieron tragando saliva. – Muy bien. Cinco… cuatro… tres… dos… uno… ¡YA!
Todos los alumnos saltaron dentro de los círculos y se desvanecieron. Hermione y Draco aparecieron en el margen de un estrecho camino rodeado por árboles y ligeramente empinado. La luz del día apenas se filtraba entre los espesos follajes de los árboles. Hermione murmuró un hechizo y encendió su varita, empezando a caminar. Draco la siguió a pocos pasos de distancia y con un humor no demasiado bueno. Caminaron durante dos horas por ese camino hasta que vieron que a lo lejos los árboles se apartaban y dejaban ver la luz del día.
- ¡Luz! Seguro que al otro lado hay un hermoso prado lleno de flores. – exclamó Hermione empezando a correr hacia el final del camino.
El rubio la miró con el ceño fruncido. De repente un recuerdo vino a su mente.
- ¡Detente¡Eso no es…! – gritó inútilmente. La chica ya no lo escuchaba. Corrió todo lo rápido que pudo y se tiró encima de Hermione justo en el momento en que iba a cruzar el umbral del Bosque.
La chica lo miró sorprendida, a punto de quejarse pero Draco le puso un dedo en los labios y le señaló hacia el claro. Allí había centenares de arañas gigantes reunidas en círculo. Los ojos de la castaña se abrieron como platos al ver a los insectos. Draco rodó por el suelo junto con Hermione hasta quedar ocultados por los arbustos. Cuando estuvieron a salvo, Draco respiró profundamente, quedando tumbado en la hierba con Hermione aún encima suyo y agarrada fuertemente a su camiseta. La miró tiernamente y se incorporó un poco. La chica levantó la vista y lo miró fijamente a los ojos. Sus ojos estaban húmedos. Estaba a punto de romper a llorar. Draco la abrazó fuertemente contra su pecho.
- No pasa nada… Ya estamos a salvo… - murmuró en su oído.
- Gra… gracias… - susurró la chica.
El rubio la miró a los ojos. Esos orbes marrones que eran una adicción para él. Esos ojos que deseaba sentir sobre los suyos… De repente recordó que él no tenía nada que hacer con ella. Hermione ya lo había olvidado sin ningún esfuerzo. La ira empezó a deslizarse poco a poco en su interior y se levantó antes de explotar.
- Será mejor que continuemos. – dijo secamente, alejándose por la espesura del Bosque. Hermione se levantó un poco confusa y siguió a Draco. ¿Qué era ese comportamiento hacia ella? Le costaba reconocerlo pero le dolía de verdad. Unos minutos después se sentaron a comer algo antes de continuar. La castaña sacó de su mochila una pequeña cajita de donde substrajo un pequeño bocadillo de unos dos centímetros de largo. El chico la miró con asombro cuando ella murmuraba un conjuro y el bocadillo iba creciendo poco a poco, hasta hacerse del tamaño normal. Con que ese era el secreto de que no llevara equipaje… Había encogido todas sus cosas de manera que solo necesitaba una bolsa para llevarlas todas. Muy práctico. El rubio sacó su bocadillo del fondo de su maleta, y al verlo su cara se contrajo en una mueca de asco. Estaba todo aplastado y mojado. Hermione disimuló una sonrisa y le tiró su bocadillo.
- Para devolverte el favor de antes… Yo tengo bastantes y éste es mucho mejor que el que tienes tu. Ya no te debo nada.
- Hum… no es un cambio demasiado justo. Yo te he salvado la vida y tú me has dado un solo bocadillo… No compensa. – dijo Draco mirándola con una sonrisa maliciosa.
Hermione se levantó furiosa y miró al rubio.
- ¡Deberías estar agradecido de que te haya dado un bocadillo! Yo me voy.- la chica se giró y empezó a caminar.
- Yo que tú miraría el mapa. No sabes donde estamos ni a donde nos dirigimos. ¿Crees que se puede ir así por la vida? – sonrió el chico.
Hermione se dio la vuelta poco a poco sonrojada. Draco tenía razón. Ella no sabía donde estaba ni a donde se iba. El rubio sacó un mapa de su mochila y lo tendió en el suelo.
- Aquí es donde nos hemos encontrado a las acromántulas – dijo señalando un punto en el mapa. – Ahora mismo debemos estar por aquí. Mira, a unas horas hay una cueva para pasar la noche. Dicen que refresca bastante por la noche.
La castaña asintió sorprendida ante los conocimientos del chico. Éste guardó el mapa de nuevo y se levantó pesadamente. Se colgó sus pertenencias a la espalda y cogió el bocadillo con la otra mano.
- ¿Qué haces¿No te vas a comer el bocadillo? No le he puesto veneno ni nada… - intentó bromear Hermione.
- Será mejor que nos pongamos ya en camino, debemos llegar a la cueva antes de que anochezca.
Draco empezó a andar lentamente por el camino a la vez que comía el bocadillo. Hermione lo miraba de reojo con desconfianza. Estaba raro. Normalmente o la insultaba o intentaba seducirla pero en ese momento estaba muy frío. Demasiado…
Se acercó a paso rápido y se puso a su lado. Tras unos minutos reuniendo el valor necesario, le habló.
- Oye… no se que te pasa. Estás muy raro… - susurró la chica tímidamente.
El rubio la miró desconcertado y miró al horizonte.
- No me pasa nada. Es solo que no tengo ganas de hablar ni de pelearme. – dijo cortantemente.
Hermione lo miró no muy convencida y siguió caminando. Las horas pasaron lentamente hasta que llegaron a la cueva. Era un agujero escavado en el interior de la roca, que quedaba por debajo del nivel del suelo. Entraron y se acomodaron cada uno en un rincón, ya que era bastante ancha. La castaña encendió un fuego en el centro de la estancia y sacó su pijama, su comida y su saco de dormir y lo engrandeció. Draco se encontraba muy ocupado buscando algo entre sus cosas y cuando se giró se quedó totalmente sorprendido. Hermione estaba a unos metros de distancia, de espaldas a él, desnudándose para ponerse el pijama. No pudo más que mirarla como un atontado. Ya casi había olvidado la perfección de las líneas de su cuerpo. Sintió que un intenso calor lo recorría de arriba abajo. Estuvo tentado a tirarse sobre ella y impedirle que se pusiera el pijama para poder contemplarla libremente. Sacudió la cabeza para sacar esos pensamientos tan poco adecuados, pero vio que su cuerpo ya había reaccionado. Cuando levantó la cabeza de nuevo, la chica se encontraba vestida con unos shorts y una camiseta de tirantes. Se metió en su fino saco de dormir y empezó a comer tranquilamente. Draco no tenía hambre, así que se desvistió sin ninguna inhibición y se puso un chándal para dormir. Se metió en su saco, que era mucho más grueso que el de la chica y se tapó con una manta. Cerró los ojos y dejó que sus pensamientos fluyeran de su mente hasta quedarse completamente dormido.
Alguien lo estaba zarandeando y abrió los ojos lentamente, para encontrarse con la angelical figura de Hermione en la penumbra. Estaba temblando.
- Yo… me preguntaba si podrías prestarme un trozo de tu manta… Es que tengo frío… No pensaba que la temperatura iba a bajar tanto. – susurró ésta tímidamente.
Draco, aun medio dormido, agarró a Hermione y la metió en su saco con él, se tapó a ambos con la manta y la abrazó fuertemente contra su pecho. Hermione se sonrojó ante la reacción del chico pero le abrazó ella también. Poco a poco el frío desaparecía…
- No quiero que nos comportemos como hemos hecho hoy… - murmuró el rubio en el oído de la chica – Quiero pasarlo bien este mes en el Bosque. No quiero peleas.
- Estoy de acuerdo contigo… Seremos amigos. – susurró la chica apretándose más contra él. No podía aspirar a ser nada más, porque de una manera u otra si eran algo más, siempre acabarían peleándose.
- Amigos… - dijo Draco resignado – Bien, olvidaremos todo lo que ha pasado antes de entrar aquí. Ya es suficiente de peleas y malentendidos.
Abrazados el uno al otro, se perdieron cada uno en sus pensamientos. Los dos se sentían decepcionados… Auque ellos mismos habían aceptado el ser amigos se sentían mal.
Hermione se enfadaba consigo misma por sentirse aun atraída por él, después de que le había dejado tan claro que solo la había utilizado. Después de haberse prometido a sí misma que lo trataría con indiferencia. Había cedido a estar abrazada a él y estaba en el séptimo cielo. Si eran amigos, quizás esa dependencia hacia él podría desaparecer poco a poco. Ojalá fuera así… Si no, nunca podría disfrutar se su vida, estaría comparando a todos los chicos con Malfoy y nunca sería feliz. Cuando salieran del Bosque ella se habría olvidado definitivamente del amor que sentía por él y podría continuar con su vida. Si Draco quería ser mortífago, que lo fuera. A ella eso ya no le importaría. Cerró los ojos suspirando tranquila. Su problema había acabado.
Draco también estaba muy furioso consigo mismo por haberle propuesto a Hermione el dejar de pelearse. Estaba claro que ella ya había olvidado todo lo que habían pasado juntos, sino no le habría propuesto ser amigos. Había cometido un error queriendo acercarse de nuevo a ella. Los mortífagos, Blaise o incluso Ron, la podrían lastimar. Había jurado que no la haría sufrir nunca más, ya fuera por su motivo o por el de otra persona. Aunque eso le doliera en lo más profundo de su ser, se alejaría de ella cuando las prácticas terminaran. No podía arriesgarse a que muriera la única persona a la que había amado. No podía de ningún modo. La abrazó aun más fuerte, para demostrarle sin palabras que siempre la protegería.
El silencio del Bosque los rodeó por completo, sumiéndolos en la oscuridad, las tinieblas y el sueño.
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Juasjuasjuas ¿Qué os ha parecido? Por fin empieza la aventura que le ha dado título al fic… Pasarán muchas cosas en el Bosque… Por cierto, me gustaría decir que ya tengo planeado el final. No se cuantos capítulos faltan para llegar pero tengo en mente todo lo que pasará.
Por cierto¡HEMOS SUPERADO LOS 100 REVIEWS! Me siento muy feliz… snif snif (me seco una lágrima con la punta del pañuelo). Como premio a vuestra fidelidad, he publicado otro fanfic mio, de un solo capítulo llamado "Mar Adentro" (aclaro que el argumento no tiene nada que ver con la película de Alejandro Almenábar). ¡Espero veros a todos y todas por allí y que me dejeis uno que otro review para dar vuestra opinión!
Ahora sí, paso a responder a los reviews recibidos en el capítulo anterior.
Yo: Siento no haber actualizado tan rápido… ¡Pero aquí está la tan esperada entrada! A ver que pasará… Hay muchos malentendidos entre ellos pero yo los voy a ir deshaciendo poco a poco…
D.R.A.G.O.N. RRQ: Sí, ojalá el Bosque sirva para algo… (No se por qué hablo así… yo escribo, yo decido :P). Más o menos ahora han hecho una especie de tregua. Son amigos, aunque ninguno de los dos parece estar demasiado contento con eso.
Oromalfoy: La verdad es que son muy buena pareja, pero Draco piensa que lo mejor para Hermione es que se aleje de ella… Al menos dentro del Bosque podrán estar juntos… ¿Qué pasará? Yo sí lo se… juasjuasjuas
Bichito91: Me alegro de que te haya gustado el cap.! A partir de ahora las cosas se iran esclareciendo cada vez más (al menos eso espero).
Daywaiting for you…: Ay! Me alegro de que te guste! Esto es la felicidad para mí… Poco a poco se irán respondiendo tus preguntas, no te preocupes. Yo me ocuparé de eso ;)
CiNtHiA: Si, a mí también me da pena Hermione… pero la vida no es todo un camino de rosas! También hay que sufrir… ya veremos si se arregla esto…
ChicaMalfoy: No… yo quiero a mis lectoras… a las que dejan y a las que no dejan reviews… snif… Bueno, está claro que si Hermione se hace un poco la difícil, todo adquiere más interes, tanto para nosotras, como para Draco, jejeje.
Yazmin: Bien! Una nueva lectora! Bienvenida! Estoy muy contenta de que te hayas unido! Y también de que te haya gustado!
Daana Malfoy: me alegro de que te guste, aunque tienes razón, es un poquito triste… Muchísimas gracias por tu apoyo! Prometo hacer de la aventura en el Bosque una cosa muy entretenida!
Y hasta aquí llegó! Muchísisisimas gracias por todos los reviews! Y espero me envien también en este capítulo! Es mi vitamina!
Bueno, Millones de besos!
¡Hasta el próximo cap.!
:Kirara-chan69/
