¡Buenas¿Qué tal va? Pues yo chipi-chapa… Ya sabeis, la adolescencia, los cambios de humor, etc. Bueno, me he retrasado un poquito :P pero es que ya hemos empezado los exámenes y estoy muy estresada… Por cierto, en baloncesto, otra derrota… Perdimos por más de cincuenta ú.ù Ya me estoy yendo del tema, bueno¡Aquí está el nuevo capítulo¡Disfrutadlo!

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Prácticas ¿el Bosque Prohibido?

16. Una visita inesperada.

- ¿Te encuentras bien de verdad? – susurró el chico preocupado.

- Sí, no te preocupes. No me voy a morir por esto. – lo tranquilizó la chica.

Draco soltó un suspiro. Cada vez la quería más y no quería separarse de ella. Ésta vez la había salvado, pero no podría protegerla de los mortífagos si continuaba con ella.

Los días pasaban incesablemente, y Draco y Hermione estaban mejor que nunca, aunque la chica estaba un poco preocupada por las "dichosas estatuas". Una noche estalló una horrible tormenta y los chicos corrieron a refugiarse en una cueva excavada en la montaña.

Los estudiantes encendieron un fuego y sacaron las mantas. Hermione se fijó en que una luz brillaba en el túnel que se abría a un lado de la cueva.

-¡Mira! Allí hay algo… - exclamó la chica – Voy a explorar… Tú quédate aquí y vigila que el fuego no se apague.

- Bien. Ve con cuidado, gatita. – Ronroneó el chico – Te esperaré aquí, impaciente…

Hermione se sonrojó al escuchar las palabras del chico y caminó lentamente hacia el pasillo.

De repente, el chico escuchó pasos en la entrada de la cueva y se giró con la varita en mano.

- Hola Draco. No era ésta la bienvenida que esperaba que me darías…

- Pa… ¿Padre¿Se puede saber que demonios haces aquí? – preguntó el rubio sorprendido.

- Vengo a informarte de algo…

Hermione se agachó en el sitio donde brillaba la luz y se encontró con una pequeña estatua con forma de fénix. La chica corrió entusiasmada hacia donde se encontraba el rubio, pero al escuchar voces, se escondió en un saliente de la roca silenciosamente.

- Estoy en las prácticas¿no lo ves? Me lo puedes decir cuando acabe… Además¿cómo has podido entrar? Se supone que está prohibido que nadie del exterior entre.

- Tengo mis contactos hijo. Además, lo que tengo que hablar contigo es importante. Es sobre tu futuro.

- Mi… ¿Mi futuro? – tartamudeó el joven.

- Claro. Tu futuro como mortífago – dijo el hombre poniendo especial énfasis en la última palabra.

Hermione se tapó la boca con las manos para evitar que un grito de sorpresa emergiera de su boca.

- Yo… padre… - Draco cerró los ojos con fuerza y a su mente vino la cara de Hermione desfigurada por el terror de verse acorralada de mortífagos, al borde de la muerte – será todo un honor para mí convertirme en mortífago en cuanto salga de aquí.

Lo había dicho. ¿Cómo podía haber soltado una mentira así? Para él no era ningún honor ser mortífago, más bien era un motivo de vergüenza, pero estaba Hermione… ese tiempo con ella había sido un hermoso sueño, pero, como todo, tenía un final.

- Así me gusta, hijo. Tu iniciación se llevará a cabo el día después de tu último día en Hogwarts.

- Estaré encantado, padre.

- Bien… - sonrió complacido el hombre – Por cierto… ¿Quieres que me deshaga de esa sangre sucia? Imagínatelo… Un monstruo horrible la va despedazando poco a poco… ¿qué te parece?

- Hum… - Draco frunció el ceño furioso ¿Cómo se atrevía a hablar así de Hermione? – No me desagrada la idea, pero para aprobar la necesito con vida.

- Muy inteligente… Bueno, yo me tengo que ir. Nos vemos a final de curso… futuro mortífago. – dijo Lucius pomposamente.

- Adiós, padre.

En un aleteo de la capa del mortífago, Lucius desapareció en la oscuridad.

Draco suspiró resignado. ¡Cuantas mentiras había dicho en ese encuentro! Pero todo era para proteger a Hermione… Si la mantenía alejada de él en el exterior, quizás podría salvar su vida… Un ruido se escuchó el la boca del túnel y el chico se acercó alerta con la varita en la mano. Allí, encontró a Hermione recostada en la pared, con una mano en la boca y los ojos arrasados de lágrimas.

- Hermione… yo… esto no es lo que parece…

- No… claro... ¡Acabas de decirle a tu padre que será un honor para ti unirte a los mortífagos¡Me has mentido¡Me has usado¡Me has traicionado! – dijo Hermione sollozando, apretándose contra la pared.

- No lo entiendes… no es verdad lo que he dicho… no quiero ser mortífago… era todo mentira… - intentó explicar el chico, agarrando a la castaña de los hombres.

- ¡Eres un cobarde! – dijo dándole una bofetada a Draco - ¡Haces toda esta comedia para complacer a tu padre y no manchar el "honorable" nombre de los Malfoy¡Eres despreciable¡Alguien que no sabe oponerse a las cosas que no quiere¡TE ODIO!

Hermione salió corriendo al exterior y se paró a unos metros de la cueva, bajo la persistente lluvia hasta quedar empapada hasta los huesos. Las lágrimas se confundían con las gotas que caían de las nubes grises.

¿Cómo la podía haber engañado de esa manera? Se estaba aprovechando de ella para endulzar sus últimos momentos previos a ser mortífago. Un horrible dolor atenazaba su corazón. Lo había desgarrado de nuevo. ¿Por qué amar dolía tanto? Se había intentado mentalizar de que en cuanto terminaran las prácticas no volvería a ver a Draco, pero en el fondo de su corazón tenía la esperanza de que él se retractara y se quedara con ella pero él sabía desde el principio que se convertiría en mortífago, y por lo tanto, en su enemigo. Se había comportado como un sucio rastrero, mintiéndole desde el principio… ¡Maldita sea! Hermione estornudó y notó que toda ella estaba tiritando. Se dirigió lentamente de nuevo a la cueva y se fijó en que Draco estaba sentado en un rincón, tapado con una manta y miraba fijamente al suelo. Suspiró lentamente para serenarse y evitar que las lágrimas la traicionaran.

- Que sepas que no pienso disculparme, porque te he dicho todo lo que pienso. – le dijo con rencor.

- … - Draco la miró por un segundo y luego apartó la mirada.

- Será mejor que no volvamos a hablar más, a no ser que sea indispensable. Buenas noches.

Y dicho esto se metió en su saco de dormir, al lado contrario de donde se encontraba el rubio. Éste posó su mirada penetrante en la espalda de ella y maldijo interiormente a su padre. Todo eso había pasado por su fantástica idea de presentarse sin avisar. ¡Maldito viejo decrépito y orgulloso! No podía decirle a Hermione que el motivo por el cual se resignaba a ser mortífago era porque no quería que la hirieran por su culpa… Si se lo dijera, ella seguramente le impediría irse, o incluso se iría con él y pondría toda su vida en peligro… ¡Era todo un dilema! Lo único que deseaba era estar junto a ella, pero si eso implicaba ponerla en peligro constante, prefería que estuviera todo lo lejos posible de él, pero sana y salva, y que se olvidara de lo que habían pasado… Aunque él no quería olvidar nada de lo sucedido… Eso sería un hermoso recuerdo que lo animaría en sus días de oscuridad con los mortífagos… Era una pena que el destino los separara de esa manera… Pero no debía ser egoísta. Ahora ella sabía que sería un mortífago y no dudaría en separarse de él y olvidar todo ese pasaje de su vida. Un suspiró se escapó de sus labios. Eso era lo mejor que podía pasar. Intentar vivir ese sueño de estar juntos era una utopía. Y, entre pensamientos amargos, acompañó a Hermione en el sueño.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

- ¡Harry¡Harry¡He encontrado una estatua de fénix! – gritó una chica pelirroja corriendo hacia su compañero con una figura de oro en las manos.

- ¡Cuid…! – exclamó el chico demasiado tarde, ya que la chica había tropezado, cayendo encima de él. - ¿Estás bien?

La chica pelirroja lo miró fijamente a esos ojos verdes que la encandilaban y acercó sus labios a los de él. Harry sentía el aliento de Ginny contra su boca y destruyó por completo la distancia que los separaba y la besó con pasión, rodeándola con sus brazos y acariciando su pelo pelirrojo. Rodó por el suelo hasta quedar encima de ella y se separó para tomar aire.

- Harry… - murmuró la chica sonrojada.

- Ginny… - un momento de lucidez llegó a la mente del chico. – No, no podemos… Tú… Te pueden utilizar para llegar hasta mí…

- Pero Harry¡Te necesito! No puedo estar lejos de ti… - se quejó la chica escondiendo la cabeza en el hombro del chico – No me importa luchar con diez mil mortífagos cada día si puedo estar un solo segundo contigo…

- Ginny… - susurró el chico conmovido ante las palabras de la chica.

- Además, si explota un guerra, todos estaremos en peligro, sea yo tu novia o no. Estamos en el mismo bando, Harry…

- Pero…

- Nada de peros… quiero estar contigo. No quiero arrepentirme en el futuro de no aprovechar este tiempo… Por favor… - suplicó la pelirroja.

- Te amo, Ginny. – murmuró el chico acariciando las mejillas humedecidas por las lágrimas de la joven – Amo tu valentía, amo tu sentido de la justicia, amo tu intrepidez, amo tu risa, amo tu llanto, amo tu voz, amo tus ojos, amo tu boca, amo tu cuerpo… Pero lo que más amo, es que me hayas elegido a mí, Ginny Weasley.

- Oh, Harry… - exclamó la chica complacida ante las palabras del chico.

Bajo las ramas de los árboles, en la espesura del bosque, con el suave roce del viento, se entregaron el uno al otro, en una pasión sin límite, temeraria y valiente, pero tierna y dulce.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Hermione caminaba con paso firme por el sendero, unos pasos más adelantada que su compañero. Repentinamente, su pie se hundió en un agujero y cayó al suelo. Draco se acercó rápidamente a ella y la tomó de la mano, ayudándola a levantarse.

- ¿Estás bien? – preguntó preocupado.

- Sí. – respondió la chica secamente, apartando la mano del chico – no hace falta que finjas que te preocupas por mí. Guárdate tus comedias para tu altivo padre y sus compañeros mortífagos.

Y dicho esto, continuó caminando, poco a poco y cojeando levemente. Draco la miró resignado. No admitiría nunca que se había hecho daño en el tobillo si ello significaba rebajarse ante él y aceptar su ayuda. Hermione era muy obstinada cuando quería. Se acercó a su lado y advirtió que su cara se contraía en una mueca de dolor.

- ¿Quieres que descansemos un rato? Pareces agotada… - le sugirió el rubio.

- ¡Déjame en paz! Tengo mucho más aguante que tú y para nada estoy cansada. – le dijo orgullosamente y apretó un poco el paso para poner distancia entre ellos.

Parecía mentira que aun la hiciera temblar como a una niña cuando le hablaba o cuando la rozaba. ¡Se lo tenía que sacar de la cabeza! Nunca volvería a acercarse a él. Todo el rencor que guardaba dentro de sí la estaba envenenando poco a poco y se reflejaba en su carácter explosivo. Cualquier cosa, cualquier comentario la ponía de muy mal humor. De repente, el fuerte dolor de su tobillo arremetió contra ella y cayó de bruces en el suelo. Maldijo por lo bajo y sintió como Draco se arrodillaba a su lado.

- ¿No era que no estabas cansada¿No era que no te habías hecho nada? – le dijo burlonamente – Eres una mentirosa.

- ¿Mentirosa¿yo? – preguntó la chica sorprendida - ¡Me lo dices tú¡Tú que me has mentido para aprovecharte de mí!

- ¡Cállate¡Estoy harto de que me trates así! – gritó Malfoy furioso – Tenemos que aclarar muchas cosas.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

¡Hey! No me mateis, por favor… Ya se que he hecho que se peleen fuerte y que he dejado el capítulo en el momento más interesante, pero es necesario para la trama… Bueno, espero vuestras opiniones!

Siara-love: Hey¡Me alegro de verte por aquí! En este capítulo no ha salido Ron y Luna, pero si Harry y Ginny. En el próximo si que van a salir ;). Y con respecto a lo de Hermione y Fred, no puedo opinar porque no he leído ningún fanfic…

Oromalfoy: Si bueno, en el capítulo siguiente hablaré un poco más de Ron y Luna, y ya ves que la paz no ha podido durar por mucho tiempo…

ChicaMalfoy: Te entiendo… Siempre se dejan las cosas para el último momento… ¿Cómo te ha ido lo de la poesía? Jejeje y me alegro de que mi fic te relaje… La verdad es que a mí también me relaja escribirlo.

Alitonks: Jejeje me alegro de que te haya gustado la escena entre Ron y Luna… La verdad es que complico mucho las relaciones ;P Y bueno, Hermione y Draco por fin han encontrado una estatua, aunque se han peleado…

Daniih: Me alegro de que te guste el fic… Y Draco también es un sol… un dios… es divino…

Dayis: La verdad es que yo también tengo una gran problema amoroso… y eso me trae un poco mal, pero me animo escribiendo el fic… al menos espero que Draco y Hermione sean todo lo felices que yo no puedo ser (aunque siempre acabo haciendo que se peleen). Espero que este capítulo te haya animado (bueno, se han peleado… Pero al final Draco quiere hablar con ella… ¿Qué le dirá?

Beautifly92: Sí, la verdad los hago sufrir mucho… Pero eso le da interés a la historia¿no? Yo no soy mala… ú.ù Es necesario… snifsnif

WpG – Love: Aquí tienes a Harry y el nuevo capítulo!

Bueno, esta vez han sido poquitos reviews, pero bueno. Espero que en este capítulo haya más. Bueno me despido recordando que tengo otro fic "Mar Adentro". Espero veros por ahí… a los que no lo han leído aun.

¡Besitooooooooss!

¡Hasta el próximo cap.!

:Kirara-chan69/