Sangre Real


Autora:
Nynia

Clasificación: R

Disclaimer: Algunos de los personajes y las ideas en las que se basa Avalon y su cultura pertenecen a Marion Zimmer Bradley de su novela "Las Nieblas de Avalon" (la cual recomiendo MUCHO), yo solo las tomé prestadas para darle rienda suelta a mi (a veces) descabellada imaginación

Asi mismo, todos los personajes de Hogwarts, como ya han de saber, son propiedad de J. K. Rowling y de la Warner (buhhhhhhhhhhhhh!)

Advertencia: Este fic será Slash, es decir, se basará es una relación chico/chico; si esto te molesta o hiere tu susceptibilidad pues no lo leas, ya estas advertida/o.

N.A.: bueno, bueno, la de toda la vida... (Nynia se acomoda frente a todas y alza un cartel enorme "DIGANLE NO A LA VIOLENCIA. TORTURAR, MALDECIR O MUTILAR A LAS ESCRITORAS DE FICS NO ESTA BIEN NO IMPORTA QUE TAN SATISFACTORIO SEA") ¡Perdón por la demora! Lo siento! De veras! ToT no tengo remedio verdad?

Bueno, en este cap les regalo un Severus algo... ¿conflictivo? un Harry algo lloroncito n nU (again) como se me ha hecho costumbre... y... un regalo de Navidad atrasado... �� Imagínense desde cuando se suponía que este cap iba a estar posteado (Nynia esquiva un maleficio) ey! que no leyeron mi cartel! NO MALDECIR!

En fin! Ahí les va el cap! Dedicado esta vez a mi beta querida Ana Lilian ( escribí bien tu nick? XD) se que he andado algo desaparecida pero te juro que no me he olvidado de ti!

Enjoy it!

Capitulo 12

Habitation del Requerimiento

(el peor titulo que he puesto en mi vida, y ni siquiera se si se escribe así)

Aquella noche el entrenamiento de los dos chicos había sido especialmente duro. El de Draco, ya que Allan había empezado a enseñarle las artes de la mente (cosa que al moreno no le hizo mucha gracia... Draco era lo suficientemente peligroso de por si, no quería verlo con la facultad de poder oír los pensamientos del resto); y Harry, porque por primera vez estaba siendo instruido por la sacerdotisa en cuestión, quien había resultado tan o mas estricta que el pelirrojo.

Severus no estaba. No era que lo esperaran tampoco, ya que desde que habían vuelto a adulterar su poción les había retirado la palabra a ambos chicos. A veces se sentía culpable; no por lo de Sev, de eso no se arrepentiría nunca, sino por Draco. El Slytherin se había jugado el cuello por él sin pensarlo demasiado, ya que era mas que obvio que había sido él quien había modificado el contenido del caldero, y eso nadie lo podría negar; Harry era tan diestro en las pociones como Neville en el vuelo, nunca habría sido capaz de cambiar la poción sin convertirla en veneno en el intento.

Volvió a caer de rodillas al suelo mientras un sudor helado resbalaba por su rostro. Se sentía mal... tan mal... aquel frío intenso acompañado de las terribles nauseas volvían a golpearlo brutalmente haciéndole sentirse desvalido, desesperado... simplemente mal...

Necesitaba a Severus cuidándolo, arropándolo suavemente con las mantas de su cama, resguardándolo del frío de las mazmorras, acariciando sus cabellos suavemente para calmarlo, tal y como había echo cada una de las veces que había caído en trance sin quererlo. Pero esta vez era diferente, esta vez Severus no estaría ahí, ni volvería estarlo... porque de eso se estaba encargando Nynia precisamente, ayudándolo por medio de hiervas y conjuros a caer en el trance producido por la visión; guiándolo por medio de su voz, haciéndole ver lo que ella quisiera que viera, pero sobre todo... instruyéndolo para que nunca mas sus efectos le lastimaran...

Bien echo Harry, esto será todo por hoy... – habló la morena al ver que el chico no soportaría otra vez mas - quiero que descanses y trates de controlar las reacciones de tu cuerpo tal y como te enseñé. Créeme, con el tiempo ya no será tan difícil

Harry hizo una leve inclinación ya que no podía hablar, arrepintiéndose al instante ya que esto le provoco una arcada aun mas fuerte y desagradable de lo normal. Era cierto que ya podía tenerse en pie después de haber utilizado la visión voluntariamente, pero eso no quitaba el echo de que se sentía morir después de ello. Necesitaba tanto a Sev... no quería que el siguiera enfadado con él ¿qué no podía darse cuenta el muy imbécil que todo lo había echo porque lo quería! Hasta Draco lo había notado! Por Merlín lo había besado¿qué mas podía significar un beso!

Allan hizo una pequeña mueca de asco ante lo cual un pequeño golpe en el brazo le fue dado de parte del rubio. Esto estaba mal, Harry estaba tan angustiado que sus defensas habían caído sin remedio, prácticamente estaba gritando a los cuatro vientos todo lo que sentía, exponiéndose; ahí, inclinado en un rincón, pálido y sudoroso, como un enfermo a quien le han dado su sentencia de muerte. Y lo peor era que el no había sido el único en notarlo. La joven de cabellos negros miraba a Harry atentamente, sin dejar entrever ninguna emoción en ella... Preservar el linaje de Avalon... aun recordaba aquellas palabras. Si esa mujer buscaba unirse con Potter, tal y como él creía, entonces su padrino estaba en serios problemas ¿Pero qué podía hacer ahora? Justo después de que el Gryffindor se había puesto en evidencia

-..-

Harry! Malfoy!

La castaña se acercó preocupada a ambos chicos mientras Ron la seguía bostezando, ambos Gryffindor's se encontraban en su ronda como prefectos y al ver a los chicos llegar tan desmejorados por el pasillo Hermione no había podido evitar preocuparse.

tienen un aspecto terrible! Que sucedió? Están bien?

Quieta Granger – Draco miró a la joven con fingida molestia – Potter esta lo suficientemente mareado como para que ahora quieras enredarlo más con todas esas preguntas

Que pasó? – Ron se acercó ahora si algo preocupado a su compañero quien parecía a punto de desmayarse

Recuerdan lo que les contamos hace unas semanas? – preguntó el rubio tras volver a pasar un brazo de Harry por sus hombros, ante lo cual l pelirrojo lo imitó con el otro – bien, Lady Nynia ha decidido que es tiempo de que Harry la domine

Hermione hizo un gesto de disgusto. Hacia casi dos semanas que les habían contado absolutamente todo lo que sucedía... la sacerdotisa, la visión, la extraña amistad con el profesor Snape, el porque habían vuelto a cambiar la poción ¡TODO! (No es que lo hubieran aceptado de buena gana, pero lo toleraban...) Y por eso sabían de sobra que tanto afectaba a Harry el salir de los trances que esa llamada "Visión" le provocaba... �¿quién en todo su sano juicio le haría sumergirse en ella voluntariamente!

Bueno, llévenle a la Sala de los Menesteres mientras yo busco al profesor Snape; Harry me comentó que él le daba unas pociones que le ayudaban mucho

Draco creía que era mas la sola presencia de Severus que las pociones lo que ayudaba a Potter, pero prefirió guardárselo, no quería otro escándalo mas por parte de Weasley, se limitó a asentir y empezar el camino hacia aquella misteriosa habitación mientras una cabellera castaña se perdía en la oscuridad de las mazmorras.

-..-

Llevaba ya mas de 6 horas encerrado en su despacho, aquella noche no tenía ganas de salir a rondar los pasillos, sabia que los chicos tenían clases hasta tarde y no quería encontrarse con ellos por ningún motivo, aun seguía molesto... �¡qué molesto¡Furioso! No podía creer que se atrevieran a hacer aquello, era cierto que no era un niño nuevamente, y que ya podía mantener las clases bajo control, pero aun así no era él. Es decir, si era él, era un adulto, y profesor, y todo, pero no era el mismo adulto, ni el mismo profesor ¿o si?

Arrojo todo lo que tenia sobre su escritorio con frustración. ¡Eso era por lo que estaba molesto¿Qué habían pensado los mocosos al hacerle esto¡que no tendría ningún efecto secundario! Era imposible pasar de ser un hombre maduro, aun adolescente hormonal y luego a un joven en plena edad de "vivir" sin que tu cerebro sufra las consecuencias! Estaba confundido... y lo detestaba. Enterró con desesperación su rostro entre sus manos tratando de aplacar un poco la angustia que estaba sintiendo, todo en vano, el sentimiento de ser la persona mas miserable en todo Hogwarts seguía ahí y no podía permitírselo!

Con un suspiro se levantó de su asiento y dirigió a uno de los estantes de su despacho de donde saco un vaso y una pequeña botella de Fire Wisky. Por lo menos los dos enanos se había tomado la molestia de darle una edad con la que pudiera beber legalmente. Dio un sorbo a su bebida antes de sonreír irónicamente. La edad perfecta, 24 años, todo un adulto pero a la vez lo suficientemente joven; edad en que cualquiera aun no termina de dominar las hormonas que se soltaron en la adolescencia y busca pareja o un simple revolcón, edad en la que simplemente podrías relacionarte con alguien mas joven sin que se vea tan mal... Un plan perfectamente elaborado, con la única meta de ir al lado de Potter sin pensarlo dos veces; ya no le quedaban dudas al respecto, Draco estaba metido en el asunto hasta el fondo, Harry era lo suficientemente inocente como para haber maquinado un plan así por si mismo. Y el viejo chocho del director que habia recibido la noticia con una carcajada; a uno lo achican por SEGUNDA vez sin su consentimiento y a él le parece gracioso!

Unos golpes en la puerta lo extrajeron de sus pensamientos.

Profesor Snape! Se encuentra ahí!

Severus torció el gesto al reconocer la voz de Granger ¿qué querría el pequeño cerebro a aquellas horas?

Adelante – gruñó con desgano

La castaña no se hizo esperar, entro tan pronto la ultima silaba fue pronunciada y se abalanzó hacia el joven que se encontraba parado junto a los estantes

Pronto Profesor! Necesito la poción para Harry!

Severus la miró extrañado ¿Poción¿que poción? La joven al notar su confusión agitó los brazos exasperada a la par que comenzaba a alzar la voz

¡La poción que le da a Harry después de que entra en trance!

El maestro de pociones no puedo evitar pegar un brinco cuando la información le llegó tan de golpe. ¿Harry acababa de salir de un trance? No había tiempo que perder! Sin tomarse la molestia de reprender a Hermione por haberle gritado a un profesor , cogió unos cuantos frascos de los estantes y le indicó a la castaña que lo guiara. Se confundió un poco al notar que no lo estaba llevando a la torre de Gryffindor, pero aun así la siguió en silencio, mas preocupado por Harry que por cualquier otra cosa. Sabia que el pobre chico entraba en desesperación después de despertar, que necesitaba que lo abrazaran y mecieran lentamente para aplacar las molestias y lograr dormirlo... Un nudo se le formó en el estomago; si él hubiera asistido a los entrenamientos dejando de lado el tonto orgullo nada de esto habría sucedido, Harry estaría en aquello momentos recostado en su cama con el cuidándole como necesitaba... Un fuerte sonrojo se apoderó de él al notar la dirección que estaban tomando sus pensamientos, maldijo en voz baja rogando con todo su ser de que Granger no lo hubiera notado.

No tuvo mucho tiempo para preocuparse por ello, unos minutos después la joven paraba frente a una puerta que nunca en su vida había visto y le hacia señas para que se apresurara y entrara. Aunque estaba algo intrigado de la procedencia de aquella habitación no se hizo de rogar, ya averiguaría sobre ello después.

-..-

Al entrar a la habitación todos los remordimientos que había estado sintiendo lo golpearon con mas fuerza. El chico estaba recostado en una amplia cama que no tenía idea de que podía hacer ahí, cubierto de un sudor frío, observándole con ojos llorosos al reconocerle en la puerta viéndose mas desvalido que nunca, y, en un gesto que pudo haber derretido el corazón del hombre mas frío, vio con un nudo en la garganta como estiraba una temblorosa mano hacia él en un mudo llamado al cual no puedo negarse.

Sev... – susurró sin poder evitarlo al sentir al hombre a su lado

Silencio Potter – la voz sin aquella frialdad habitual, remplazada esta vez por pura angustia y preocupación – no gastes mas energía. Ten, bebe – terminó colocando un vial en los labios del joven

Con un gesto de asco Harry alejo instantáneamente el rostro de la poción que le ofrecían.

No seas remilgoso ahora! Bebelo!

No

Potter!

No puedo... – en un hilo de voz

Dejando escapar un suspiro de exasperación Severus se masajeó la frente con lentitud, tratando de conservar la poca paciencia que tenía y amenazaba con irse. ¿Por qué se comportaba justo ahora así el Gryffindor?

Harry, ya lo has bebido antes

Si, pero...

¿Debía decirlo¿Debía ponerse completamente al descubierto? El ya no era el pequeño Severus a quien le había importado, quien se habría quedado cuidándole sin dudarlo un segundo; esta persona, contra lo que Draco y el mismo habían previsto, era un hombre frío que ni siquiera le tomaba importancia. Habría preferido al antiguo Severus que siquiera se tomaba la molestia de mirarlo, de dirigirle la palabra aunque sea para herirlo; no aquel joven que le ignoraba por completo...

No puedo contenerse más, y aunque se lo había prometido, lloró. Lloró con amargura, lloró frente a sus amigos, lloró frente a Draco y frente a su profesor... Sabía que se veía patético, un joven de 16 años llorando como un niño pequeño, sintió vergüenza de si mismo, de su debilidad... pero no podía evitarlo, era mas su dolor.

pero que...?

sintió la mano del hombre sobre su cabeza, acompañando la suave pregunta susurrada con... ¿temor? Y un escalofrío le recorrió el cuerpo

Pero que Harry? Sabes muy bien que la poción te hará bien...

Severus no sabía que hacer, como hablar, como actuar. Al ver al joven asi le acometían una ganas tremendas de abrazarlo, de aferrarlo con fuerza entre sus brazos y decirle cuanto le importaba... quizás, llegar a algo mas para consolarlo... Sacudió la cabeza con fuerza como para apartar aquellos pesamientos de ella, oh Merlín... Draco no tenía idea de lo que había echo...

Harry...? – intentó nuevamente

Porque... –el temblor en el cuerpo del león se incrementó mientras estallaba por fin – porque esa poción es horrenda! Porque no me alivia, me hace sentir fatal! Porque cada vez que la tomo todo se vuelve peor! Las nauseas se incrementan! Siento como si me estuviera ahogando! Es horrible! Horrible!

Pero al final...

Si lo se! Al final todo se va! Pero lo único que me permitía soportarlo eras tu! Saber que estabas a mi lado! Pero esta vez no será igual! Tan pronto me des esa cosa horrenda te iras y yo tendré que quedarme solo aguantándome las ganas de morirme ¿entiendes! ...Y no quiero... no quiero esa poción si tu no vas a estar a mi lado cuidándome...

A estas alturas de la historia ya eran tres las mandíbulas que rayaban el suelo. Es cierto que Draco estaba ya acostumbrado de oír a Harry decir cosas por el estilo sobre su padrino, pero de ahí a que se las gritara a voz en cuello y a la cara... sin duda iba a traer algún tipo de reacción, y mas aun con lo inestable que estaba Severus desde el segundo cambio. Suspiró. No importaba que ahora le agradara Potter no estaba dispuesto a averiguar como se darían las cosas de ahí en adelante asi que lo mas sutilmente que pudo se llevó a la castaña y al pelirrojo (que estaba peligrosamente al borde de un colapso) fuera de allí.

Severus no sabia que decir, aquello lo habia tomado por sorpresa, y cuando oyó el sonido de la puerta al cerrarse un escalofrío le recorrió el cuerpo. No quería quedarse a solas con Harry, hacia días que tenia pensamientos no muy inocentes sobre él y el moreno y la perspectiva de estar los dos solos en una misma habitación y con una cama de por medio no lo tranquilizaba en lo absoluto.

Con un largo suspiro se recriminó a si mismo por pensar siquiera en aquellas cosas y dudar de su autocontrol, ahora lo que mas importaba era el joven frente a él; así que sin dudarlo un instante más lo rodeó con sus brazos y lo acercó a el meciéndolo suavemente. Pensó esperar rechazo, o siquiera una resistencia inicial, sin embargo apenas el Gryffindor estuvo completamente junto a su cuerpo se aferró a sus túnicas con desesperación hundiendo el rostro en estas, sollozando aun con fuerza mientras el pasaba una mano suavemente por su espalda, deslizándola en pequeños círculos tratando de calmar al chico como tantas veces ya había echo.

Aquella noche se sucedió como tantas otras, Harry al final accedió a beber la poción y los efectos de la misma no se hicieron esperar. Fue largo el tiempo que le tomó a Severus estabilizarlo para que luego este cayera en un pesado sueño aun abrazado a el, impidiéndole cualquier tipo de movimiento. Sentía el cabello del moreno hacerle cosquillas bajo el mentón, y su suave respiración rozarle el cuello; sonrió. Cualquiera que le hubiera dicho que alguna ves estaría así con Potter, y mas aun, que le agradaría estarlo, habría recibido una buena tanda de maldiciones... eso, o lo habría matado de la impresión. Rió suavemente mientras atraía un poco mas el cuerpo de Harry hacia si. No pensaba irse, no dejaría que el joven despertara solo y terminara pensando que lo había abandonado a las finales, ya no cometería ese error; aquella noche se había probado a si mismo que podía controlarse muy bien estando con el joven, y en cierta medida el enojo ya se le había pasado. No iba a reconocerlo nunca pero también influenciaba el echo de que había extrañado la presencia de Harry en sus días.

-..-

Aquella mañana, cuando Harry despertó no puedo mas que sorprenderse al encontrarse rodeado por el fuerte abrazo de su profesor. Había creído que una vez terminara de cuidarlo el hombre se iría directamente a sus habitaciones, nunca hubiera pensado que despertaría junto a él, y no solo junto a él, sino que con Severus sujetándolo tan firmemente que cualquier leve movimiento que hiciera terminaría despertándolo; cosa que, ahora que lo pensaba bien, no debería hacer. Sabia que Severus las pasaba negras cada que lo cuidaba tras un trance, y que se quedaba despierto hasta altas horas de la madrugada para asegurarse de que todo fuera correctamente, debía dejarlo descansar, pero primero haría algo que rondaba su cabeza desde que había visto su rostro al despertar.

Lentamente se acerco al rostro del hombre y rozo sus labios con los de él. Se sentían bien, eran cálidos y suaves tal como recordaba, aunque diferentes a cuando lo había besado en su despacho, aun siendo un niño... Se sonrojó. Por Merlin! Había besado a un niño! Eso no estaba bien visto fuera donde fuera, estaba seguro que ni siquiera en el mundo mágico se consideraría normal! Pero... Sev no era un niño del todo no? Una risa nerviosa se apodero de su rostro. Es decir, físicamente lo era, pero a la vez no. Era un adulto con forma de niño, el que se comportara como uno no quería decir nada... o si?

"Genial! Vengo a pensar en esta clase de cosas justo ahora! Sev no era un niño! El Director mismo nos dijo que tenia a lo mucho uno o dos años menos que nosotros ¡Gran diferencia! ...Pero ahora..."

Fijó su vista en el joven hombre que dormía a su lado. Era lamentable ver como el paso de los años había demacrado tanto a su profesor. Si bien ahora seguía siendo pálido, su tono era uno mucho mas saludable, y su piel se sentía suave, sin aquellas pequeñas marcas y arrugas que lo hacían tan intimidante.

"Fueron estas las consecuencias de ser un espía? Es esto lo que te provoca estar al servicio de la serpiente de Voldemort?"

Puedo preguntarte Potter... que tanto es lo que me miras?

Dio un bote a la vez que rápidamente alzaba la vista y se encontraba con dos profundos pozos negros mirándolo burlonamente. Había estado tan entretenido observado el rostro de su profesor que había olvidado cerciorarse de que siguiera con los ojos cerrados!

P-Pro.. Profesor Snape!

Rogó porque algún ser superior o algo se apiadara de el y la tierra se abriera en ese mismo instante para tragárselo entero! Y lo peor! Sabia que se estaba sonrojando! Sentía su rostro y parte de sus orejas arder.

Para Harry, si sigues sonrojándote así tu rostro podría llegar a competir con el cabello de un Weasley... y dudo que eso sea saludable.

Agachó la cabeza apenado, no sabía que decir, en tan solo unos instantes su vocabulario se había reducido a cero. Nunca antes le había sucedido algo así antes...

"Claro que no te había sucedido algo así! Nunca antes le habías confesado a Snape que estabas coladito por sus huesos!"

No dijiste exactamente eso...

"Maldición! Nota mental: no volver a pensar frente a un Maestro en Oclumancia"

Sin pensarlo dos veces se hizo de todas las mantas de la cama y de un tirón se separó de su profesor tapándose entero con ellas. Harry se había convertido en un pequeño fardo sobre la espaciosa cama mientras Severus no podía hacer nada mas que reír ante aquella reacción. Harry se estaba comportando como un niño pequeño y le encantaba.

Harry, mírame

Movimiento negativo del fardo-Harry como única respuesta

Hablo en serio, vamos a hablar – otro movimiento le hizo fruncir el ceño, comenzaba a molestarse – Harry, descúbrete y esta vez es una orden.

Ante aquel tono amenazante que tan bien conocía a Harry no le quedó mas remedio que destaparse, aun asi miraba receloso al hombre, como esperando que de un momento a otro se empezara a burlar de el.

Lo siento

Sin duda eso no era una burla.

Cómo! – parpadeó confundido

Que lo siento, lamento haberme portado así, pero tampoco me vas a negar que lo que hicieron tu Y Draco no fue algo malo.

No fue malo!

Harry...

Tu querías volver a ser el de antes! No solo físicamente! Querías volver a los malos tratos!

Lo se... lo admito – casi susurró mientras masajeaba el puente de su nariz – pero he notado que es algo que no podré hacer

El ojiverde lo miro confundido ¿A que se refería?

al parecer aun vas a necesitarme bastante en tus entrenamientos... y yo voy a necesitar a alguien que me refrene cuando quiera hacerle la vida imposible a cierto pelirrojo cabeza hueca no?

Mientras las palabras iban entrando en su mente una gran y radiante sonrisa se iba formando en su rostro �¿Hablaba enserio!

No te hagas muchas ilusiones, aun tengo mis responsabilidades como profesor y... digamos que tu confesión – sonrojo por parte del chico – digamos que es una conversación que tendrá que ser relegada a segundo plano mientras se arreglan las cosas

Entiendo... yo... Severus... lo siento...

Maldición!

Que!

No pongas esa cara!

Que cara!

Esa que pones cuando te deprimes! Es demasiado adorable! – otro sonrojo mas – Y deja de sonrojarte que tambien lo es!

El chico lo observo atonito por unos instantes ¿qué se suponía que estaba pasando alli?

sev... estás actuando extraño

No es mi culpa es...!

Si, si! Ya lo imaginaba. Es la pocion cierto? – Harry rio – cada dia me sorprendo mas ¿asi eras de joven?

Quita esa sonrisita de tu rostro Potter

Ahora soy Potter? Que no era el adorable Harry? – volvio a reir

Te lo advierto...

Bien bien, me callo – respiro profundamente para calmarse – ves? Ya pare. Ahora lo que debo hacer es ir a cambiarme, tengo clases y...

Si su intención al sentarse fue intentar irse hacia la puerta, no funciono del todo bien, ya que Severus lo aferro del abrazo y lo atrajo hacia él dándole luego el beso mas apasionado que le habian dado en su vida. Luego de unos instantes al fin se separaron aunque no mucho ya que la fuerte mano de su profesor obligaba a Harry a tener su frente apoyada en la de él. Aun algo acalorado y con la repiración agitada su cerebro solo le permitio formular una pregunta.

No que relegaríamos lo de la confesión para después?

Callate Potter! – masculló antes de volver a besarlo

-..-

OK! Se suponía que en este cap les tendría muchas, muchas mas sorpresas, pero realmente si quería publicarlo antes de medio año lo hacia ahora o nunca... mas que nada es un cap de relleno... una... digamos compensación por mi GRAN tardanza; pero es que realmente ando liadísima con el trabajo y ahora en unas semanas empiezo la universidad... así que hasta que me adecue a mi nuevo estilo de vida... UFF! Créanme, era preferible postear este cap con una redacción malísima y unos horrores ortográficos dignos de la horca.

Espero me perdonen por un cap de tan mala calidad (si hasta se nota el cambio de estilo al escribir desde la mitad del cap) prometo que los que siguen (aunque tarden) volverán a tener mi estilo narrativo de siempre.

Espero sus comentarios, aunque estos sean maldiciones por escrito

Kisses!

Nynia

Miembro de la Orden Sevrusiana

Miembro de la orden de las Mortifagas