¡Hana!
Cap. 13: ¡Al supermercado!
-
Hana miraba con fascinación todas las cosas a su alrededor.
Quería tocar todo, quería comer todo.
Era el segundo fin de semana del mes, día de ir a centro comercial en busca de la despensa. Al pequeño rubio le encantaba que ese día llegara, adoraba el simple hecho de pasar todo el día con sus padres.
Caminaba a lado de su madre como un niño bueno.
Podía escuchar la conversación entre sus padres, pero no entendía nada, ni le interesaba entenderlo. Lo único que captaba su atención esos momentos eran las cientos de naranjas amontonadas que había en la sección de frutas.
Sintió antojo de una y se acercó a ellas.
Alzó su cabecitas para poder verlas mejor, le quedaban muy en alto. Estiró sus pequeños brazos para poder tomar una, pero no pudo. Estaban muy lejos para él.
Frunció el ceño.
Tenía que intentarlo de nuevo. Esta vez se puso de puntas y trató de estiras más su bracitos, aún así no llegaba. Suspiró un poco resignado. Miró a su alrededor buscando algo sobre que subirse, y lo encontró. Vio una pequeña caja de madera donde habían estado las frutas. Sin esfuerzo alguno la jaló hasta donde estaban las naranjas, la acomodó bien y se su subió en ella.
¡Ahora sí! ¡Podía ver mejor a sus preciados tesoros!
Un tercer intento: de nuevo hizo el esfuerzo de estirarse, esta vez estaba mucho más cerca. Las yemas de sus deditos ya podían sentir la textura de una de las naranjas. Estaba feliz, unos milímetros más y la naranja sería suya.
Pero cual fue su frustración cuando estando apunto de tomarla, su padre lo había separado de ellas.
-¿Hey, qué haces? –lo cargó, así separando al rubio de su tesoro (y de él, por supuesto)
-¡No! –exclamó enfadado el pequeño y apuntó hacía la fruta.
-Ah, ¿quieres una?
El castaño sonrió, sabía a la perfección lo que su pequeño rubio deseaba.
Tomó una bolsa de plástico y metió en ella exactamente un kilo de naranjas. Los dos disfrutarían eso.
Hana sonrió enormemente cuando vio que su padre tomaba muchas, muchísimas, naranjas y le decía que todas eran para él.
-Pero las comerás cuando lleguemos a casa ¿vale?
El pequeño asintió con la cabeza con felicidad.
¡Naranjas!
Era suficiente para vivir. Sí, eso y Bob. ¡Ah! y sus peluches.
Luego de que por fin había obtenido sus naranjas, un muy feliz Hana salió corriendo. Era tan pequeño y tan rápido, que su padre no tuvo la oportunidad de ver donde se metía su hijo.
Yoh tembló cuando sintió una mirada asesina clavarse en su espalda, era de su esposa.
-Vas por él o pasará lo de la última vez –susurró amenazante –Romperá otro par de vajillas y tu lo pagarás con sudor y sangre.
Él tragó nervioso.
-Sí, enseguida –y salió de ahí lo más rápido que pudo.
Hana caminaba tranquilamente por los largos pasillos del supermercado. Miraba con entusiasmo todo, quería tocarlo todo. Pero recordó a su madre, ella le había dicho que no tocara nada, absolutamente nada, ya que la última vez que lo hizo, papá salió pagándolo caro.
Las personas sólo veían pasar una pequeña mata de cabellos rubios entre los carritos donde llevaban sus compras. Unas chicas lo vieron y suspiraron con ternura. Otros, que no se fijaban por donde iban (o mejor dicho, Hana se les metía en el camino) pasaron a chocar con el rubio, pero él, hábil como su padre, podía esquivarlo y derretir a cualquiera con una sonrisa.
Después de mucho caminar (diez minutos), por fin había llegado donde quería: la juguetería. Se sintió en el paraíso. Había de todo tipo de juguetes, carros, peluches enormes, patines, muñecos, etc.
¡Lo quería todo!
Sus grandes ojos negros se posaron en un peluche en especial, una vaca. Le gustaban los peluches ¿y? eran tan suavecitos, acolchonados y tentadores.
Caminó hacía la vaca y estando a centímetros de ella, sintió que lo alzaban.
De nuevo, lo apartaban de su felicidad.
Frunció el ceño al darse cuenta de que era de nuevo su padre ¿Qué? ¿Hoy estaba en contra suya?
Por su parte, Yoh suspiró aliviado.
-Te encontré –le dijo con cariño –Espero no hayas roto nada o tu madre me matará.
-¡Vaca! –exclamó el pequeño.
Yoh fijó su vista hacía donde su hijo señalaba, una enorme vaca de peluche.
-Eh, no.
-¡Vaca!
Él no aceptaría un no por respuesta.
-Ya tienes muchos peluches en casa y…
-¡Vaca!
Hana lo miró con suplica. Sus mejillas sonrosadas formaron un tierno puchero, sus ojitos negros se llenaron de lágrimas y su melena rubia caía sobre su inflado rostro.
Yoh tembló, esa expresión era una amenaza de llanto.
-No, por favor, Hana-chan –él se iba poner a llorar.
-Papá… -y dos lágrimas recorrieron sus mejillas.
Su padre, sin pensarlo dos veces, le dio la vaca. Prefería mil veces los regaños de su esposa, a que se le rompiera el corazón al ver a su hijo llorar. Aunque ya sabía que era un chantaje por parte del inteligente rubio, él era muy bueno en eso. Estaba especializado en la materia de Como obtener las cosas haciendo un berrinche.
-Está bien, está bien.
Hana, feliz, lo abrazó.
Yoh temió por su vida.
Que difícil era tener una esposa mandona y un hijo chantajista. Y el peor de los casos, los dos eran tan fuertes que no se les podía enfrentar.
Anna había terminado de elegir lo que necesitaban para despensa. Se encontraba haciendo fila en una de la cajas para poder pagar, cuando fijo su mirada a lo lejos y pudo divisar a una enorme vaca que venía junto a su rubio hijo.
Suspiró resignada, Yoh había caído otra vez.
-Gomen, Anna –se disculpó Yoh con lágrimas en los ojos –Hana lloró y yo… ¡Yo no soporto que llore!
-Está bien –sonrió.
-¿Ah?
Los dos Asakura se quedaron sorprendidos. Ella nunca había cedido tan rápido, siempre los regañaba a los dos frente a todos, pero esta vez no. Sólo había sonreído.
Mamá, ¿estaba de acuerdo?
No lo creía, algo había ahí.
-Compramos la vaca –dijo, pero una mirada maliciosa adornó su rostro –Pero no hay naranjas…
Los dos se petrificaron.
¡¿QUÉ?!
¡¿No naranjas?!
Hana miró a la vaca con tristeza, pero las naranjas eran más importantes, así que…
Adiós vaca-san.
Mamá de nuevo había salido ganando.
Yoh perdiendo (porque aún así la rubia lo regañó)
Y Hana pues… lo conseguiría la próxima vez, talvez cuando venga con sus tíos.
Continuará
Nota: Asu, hacía cuánto no actualizaba. Espero les haya gustado, espero no tardar tanto para la próxima. Cya
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡GRACIAS POR LOS REVIEWS!!!!!!!!!!!
