HOLA A TOD SSSSS. Bueno la idea de esta historia y la historia en si la empecé a escribir cuando tenia 14 creo, entre un montón de cosas y decisiones deje de escribir por muchísimos años, hace unos meses termine mi carrera y me di cuenta que en ese tiempo deje de hacer un montón de cosas que me gustaban y apasionaban y ahora estoy aquí con pedos sobre la adultes buscando mi camino en el mundo de nuevo y que mejor manera que reescribir y darle un final a esta historia. ¿es un comienzo no?.

La estoy escribiendo desde 0, recuerdo que cuando empecé simplemente escribía lo que fuera saliendo, pero no tenia un plan o lógica luego entre capítulos, por eso decidí quitarla y volverla a escribir.

No los aburro mas, espero que la disfruten.

Disclaimer: los personajes de Naruto no me pertenecen, le pertenece a Masashi Kishimoto, sigo ahorrando para poder comprar un cachito de los derechos de autor pero la inflación no me deja.

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Al final

Mientras te desvaneces en la noche

¿Quién contará la historia de tu vida?

Y ¿Quién recordará tu último adiós?

Porque es el final y no tengo miedo

No tengo miedo de morir

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¿Has sentido la desesperación de querer alejarte de todo?, ¿mandar tu cuerpo, alma y mente a otro lugar?, ¿la sensación de opresión en el pecho, como sientes el aire agotarte ya pesar de tus intentos, de lo mucho que levantes el rostro o habrás la boca el oxígeno sigue sin ser suficiente?, saber que la situación te está superando, que en cualquier momento las barreras que colocaste a tu alrededor para parecer ser fuerte se desmoronaran., y entonces corres, te escondes, ¿Qué lugar podría ser seguro?, la respuesta dolorosa llega antes de lo esperado, ya que siempre la haz sabido, ningún lugar, no cuando el miedo está impregnado en tu cuerpo, tus oídos siguen retumbando por los gritos, tus labios lastimados por morderlos para no llorar y tu cerebro mandándote las imágenes una y otra vez.

Así como lo ha vivido los últimos años, corres a tu habitación, posterior directamente al baño, trancas la puerta y abres el primer cajón de la cómoda, sacas el delgado cúter de un feo color fluorescente y te sientas sobre el retrete, levantas el brazo izquierdo, la pálida piel expuesta, con los vellos erizados del estrés, pequeñas cicatrices se marcan sobre la misma, con la derecha temblorosa presionas con fuerza el cúter sobre la piel, el pequeño hilo de sangre acompaña al picor en la zona, una mueca se marca en tus labios, sería difícil decir si es una sonrisa, pero, puedes sentir como el oxígeno vuelve a entrar a tu sistema, como tu cerebro vuelve a funcionar como "debería", la opresión se va, los gritos y los flashback también y aunque te aprendas y haya un sentimiento extraño al respecto,sabes que al momento es tu único modo de lidiar con las cosas también.

Hinata—escuchas que pronuncian tu nombre a lo lejos, desde el pasillo más bien-Hinata- se vuelve a escuchar a aquella vos femenina, entre desesperada y juguetona.

Metes la muñeca sobre el chorro de agua del lavamanos y el cúter en su lugar predilecto desde que lo compraste, secas la herida con papel desechable y aplicas un poco de vaselina para ayudar a que se detenga el leve sangrado, a paso lento y sin ganas abre la puerta del baño y posterior la de la recamara.

Hinata, es la última vez que te pido que no cierres con seguro tu puerta, no podrás ayudarte si "ellos vienen"- frente a ti una hermosa mujer rondando los 45, delgada, piel clara, cabellera oscura hasta los hombros, pantalón de vestir y una blusa con demasiado escote para alguien que simplemente esta pasando un domingo en casa.

Cierras los ojos al pensar en "ellos" y contienes la mueca torcida que intenta mostrarse en tu rostro.

Lo siento mamá, no vuelve a suceder- contestas, ambas saben que es mentira, pero tú sabes más que en esta situación es una mala idea llevarle la contraria

Bueno cariño, mete la ropa recién lavada y acuéstate temprano, mañana tienes clases- esta vez su tono era mucho más normal, como una madre hablando con su hija, más sabes que las cosas no están cerca de estar bien, cuando a pesar del mismo , su mirada se mantiene en un punto a tu espalda, con el semblante ensombrecido y una mirada de advertencia.

Truena los dedos cerca de tu rostro, una acción que asombraría a cualquiera, dado lo irreverente de la misma, pero tu solo cierras los ojos mientras la sientes irse por el pasillo, ya que para ti es normal, son los detalles que nadie mas puede ver, las miradas, las palabras ocultas entre las oraciones, la forma en que coloca las manos cuando se sienta, todo lo que representa el estar mal.

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Hinata miraba impaciente el reloj, de su casa al colegio fácil podrían ser 10 o 15 minutos de trayecto, por lo que si quería llegar antes de que se cerraran las puertas debería de haber salido de su hogar hace 30 minutos, pero aun seguía ahí.

El uniforme perfectamente limpio, la falda tableada color negro 4 dedos por encima de la rodilla, los zapatos recién boleados, acompañados de las calcetas negras hasta la rodilla, la blusa blanca con el saco negro en 2 tallas mas grandes de lo normal y el moño rojo, los últimos dos desarmonizando su figura en el contraste, el rostro sin maquillaje alguno, el cabello recogido en una trenza desordenada, a sus 16 Hinata fácilmente se podría considerar "fea" y sin estilo, cuidando lo mínimo en su apariencia día con día según las palabras de las mujeres de su edad, pero, llamar la atención no iba precisamente con su personalidad, y francamente tampoco era algo bueno dado su "problema".

El sonido de los tacones bajando las escaleras la puso nerviosa, ¿Qué faceta se encontraría el día de hoy?, suspiro al ver a la segunda habitante de esa casa ingresar a la sala en tacones negros a juego con el pantalón de vestir, con la blusa de holanes color azul cielo, sin ninguna arruga, el corto cabello lacio, sin un solo cabello fuera de su lugar y el maquillaje impecable, y sonrío sin evitarlo, su madre, siempre había sido una mujer hermosa.

Hinata, cariño, buenos días, ve subiendo al coche, solo recogeré mi bolso- dijo con tierna voz, mientras depositaba un beso en su mejilla.

Contestando con un asentimiento de cabeza corrió fuera de casa, hacia el coche del año en color blanco estacionado fuera de la casa, minutos después solo podía ver las casas moviéndose con el movimiento del mismo. 1 hora tarde, ambas iban 1 hora tarde.

15 minutos después estaba en la entrada del colegio, su madre la despidió con un "ten un lindo día" gritado desde la ventana del automóvil y continuo su camino, como si estuviera dejando a la chica con media hora de anticipación, suspiro con cansancio y apretó la correa de su mochila, mientras se adentraba en el edificio.

En los pasillos las puertas abiertas y algunos estudiantes recorriendo los mismos, la campana ya había anunciado el descaso para el cambio de la primera clase.

Apresuro sus piernas, intentando llegar a su salón lo más rápido posible, pasar desapercibida era su misión, pero nada nunca era como ella quería, al llevar la cabeza agachada no pudo ver a la chica saliendo de su salón, sus hombros chocaron apenas levemente, sus brazos rosándose por la cercanía, levanto el rostro por el contacto, encontrándose una cara de repudio, hasta decir asco sería correcto, sabía lo que venía, pero decidió no afrontarlo, a la misma velocidad en que paso todo, dio una pequeña reverencia y susurro un "disculpa", para entrar corriendo al salón.

A su espalda todavía logro escuchar el cuchicheo del grupo de femeninas, ¿pero que se cree la pequeña mocosa?, ¿Cómo es que siempre llega a estas horas y no la han corrido?, "no deberían correrla, debería largarse", "solo es una molestia"., una lagrima resbalo por su rostro, mientras sentada en su asiento miraba por la ventana.

Siempre sucedía lo mismo, desde que todo el "problema" comenzó, había sido cambiada de escuela en 2 ocasiones debido a los inconvenientes causados por su madre con personal y compañeros de sus antiguas escuelas, por el momento todo estaba relativamente bien ahí, pero rápidamente los chismes corrieron por los pasillo y su poca capacidad para interactuar, acompañada del miedo a las preguntas, las respuestas y los hechos anteriores la hicieron no tener ningún amigo, sus notas eran buenas, pero hasta los trabajos en equipo o parejas los hacia sola, había tenido que contar la verdad a su tutor para poder lograr la menor intervención de su madre en los asuntos del colegio, así como para permanecer lo mas alejada de sus compañeros y lo había logrado, pero lo había logrado tan bien que de alguna manera todos la repudiaban, igual Hinata aceptaba que era una etapa difícil, en la que todos tienen la cabeza en otras cosas, gustarle al chico lindo, las primeras fiestas sin padres, las calificaciones, los equipos, los extracurriculares, ellos podían pensar y tener todos esos problemas, ella ya no y eso la hacia diferente, no los juzgaba, sus prioridades y sus maneras de ver la vida eran diferentes, pero eso no eliminaba el dolor, el sentimiento de rechazo, el vacío de la soledad y de sus palabras.

La campana sonó nuevamente, todos entraron al salón y tomaron sus asientos, el tutor desde su lugar le dirigió una serena mirada, ella abrió su libreta y comenzó a tomar apuntes, haciéndose la desentendida, solo quería que ese día acabara, si fuera posible que la semana también, o quizás el mes, quizás mientras más rápido corriera el tiempo todo se solucionaría, solo quería que todo terminara, sus problemas o su vida.

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holi de nuevo

cuéntenme ¿Qué les pareció?¿Qué esperan?¿Qué se imaginan?.

espero les haya gustado este primer y algo corto capitulo, digamos que empezamos con las presentaciones y ya de ahi nos iremos adentrando a la historia.

espero sus opiniones, me harían muy feliz. y ¿ya están listos para el anuncio del 17.12? solo espero que no sea un videojuego jajaja.

se despide liz :)