Capítulo 3: My all
Estaban en el estudio, mezclando las músicas. Shuichi estaba repasando la letra de la canción, intentando encontrarle algún fallo o mejorarla para que quedase aún mejor. En ese momento alguien entró en la sala y se dirigió rápidamente hacia Shuichi, lo tomó por la cintura y lo besó posesivamente.
Era Yuki.
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Fue algo repentino.
En cuestión de segundos Shuichi se veía inmerso en un beso fogoso y posesivo... con Yuki. Con la persona que había dejado días atrás. Con el hombre que había cambiado su vida, la persona a quien más amaba... que lo significaba todo para él.
Y ahí estaba de nuevo probando los labios de su escritor. Shuichi no sabía qué hacer, estaba inmóvil. Esta situación le había pillado totalmente por sorpresa. Podía sentir la lengua de Yuki derritiéndose en su boca, llenándola de un sabor indescriptible, trayendo así miles de recuerdos de él y de Yuki, juntos. Los brazos de Yuki presionaron más fuerte a Shuichi, atrayéndolo aún más al cuerpo de Yuki, haciendo más profundo el beso.
Los ojos de Yuki estaban cerrados. Pero Shuichi los mantenía bien abiertos. De algún modo sabía que si los cerraba, volvería a perderse en el deseo, en la pasión que le infundía Yuki en aquel momento. No debía caer, esta vez no.
Entonces la puerta del estudio se abrió, dando paso a un Sakuma que, al ver la escena, se quedó quieto mirando a la pareja. Shuichi, que estaba de cara a la puerta pudo ver a Sakuma y, sin saber por qué, un sentimiento de culpa y vergüenza lo invadió y empujó a Yuki, deshaciendo así el beso.
Sakuma, por su parte, miraba a Shuichi con ojos serios. Shuichi no sabía a quién mirar. En realidad no era capaz de mirar a los ojos a ninguno de los dos. Yuki se giró y vio a Sakuma, que le dirigió una mirada dura, llena de odio. Era una situación, sin duda, tensa. Shuichi realmente no sabía qué hacer. No podía quedarse callado, pero tampoco quería discutir con Yuki delante de todos... delante de Sakuma.
- Yuki... se puede saber a qué viene esto! – preguntó Shuichi.
- A caso no es lo que querías? – dijo Yuki.
- No. Y creo que eso lo dejamos claro cuando me fui... y ahora vete, por favor.
- No me voy.
- Te ha dicho bien claro que te vayas. Así que ya te estás largando, Yuki. – dijo Sakuma.
- Tú no te metas...
- Tiene razón, estamos en mitad de una grabación Yuki, estamos trabajando. Márchate.
Yuki dirigió una mirada desafiante a Sakuma y por último, una a Shuichi. Y se fue. Pero estaba claro que aquello no iba a quedar así.
- Será mejor dejarlo por hoy... Shuichi, vamos. – dijo Sakuma.
- Eh? No! Para nada... hay que acabar la grabación. – replicó Shuichi.
- No te preocupes por eso ahora, Shuichi... ves con él... – dijo Hiro, calmando a Shuichi.
Y dicho esto, Sakuma se llevó a Shuichi del estudio. Salieron del edificio, tomaron un taxi y fueron a casa de Sakuma. Shuichi no sabía por qué se estaba dejando llevar por Sakuma, no sabía si debía ir con él. Ahora Shuichi tendría que estar en su cuarto, llorando y haciéndose mil preguntas. En cambio, está en un taxi, con Sakuma, no está llorando y se está haciendo, no mil, sino millones de preguntas. Por qué Sakuma tenía la capacidad de calmarlo, de hacerle sentir bien? Después de lo de Yuki y de lo que había pasado hace unos momentos, en circunstancias normales Shuichi estaría al borde de la desesperación... o quizás se habría rendido a Yuki, como siempre pasaba. Pero ahora no sólo había rechazado a Yuki, sino que se estaba dejando llevar por otro hombre. Y ese hombre no era otro que Ryuichi Sakuma.
Finalmente llegaron a casa de Sakuma, bajaron del taxi y entraron al edificio. Una vez en el salón, Sakuma hizo que Shuichi se sentara en el sofá mientras él iba a por algo para beber.
Shuichi esperó en silencio en el salón. Se preguntaba qué pasaría ahora, qué querría Sakuma, qué le diría y cómo reaccionaría él mismo. Toda la situación era extraña e incluso algo incómoda. Yuki había venido a buscarle al estudio, interrumpiendo una grabación, para besarle. Shuichi era consciente de que ese beso se podía leer como un "no te olvides que eres mío y que no puedes estar sin mí", y por mucho que le doliera a Shuichi, en parte era verdad. Él era de Yuki, pero sabía que en el fondo Yuki no era suyo. Yuki nunca llegó a entregarle todo a Shuichi, y él era consciente de ello. En su relación, Yuki ponía lo justo para que siguieran juntos, mientras que Shu lo daba todo y más.
Pensándolo fríamente, sabía que no era una relación justa. Sabía que tenía todo el derecho de dejar a Yuki y no querer tener nada más con él. Pero de qué sirve la razón cuando el corazón te dice que ésa es la persona que amas? Con Yuki no era totalmente correspondido, pero al menos le permitía estar a su lado, podía disfrutar de su Yuki, podía amarlo... pero así sólo conseguía hacerse daño a sí mismo. Cada vez era más difícil complacerle, cada vez eran más incomprensibles sus desplantes... cada vez se sentía más...
- Shuichi – dijo Sakuma, interrumpiendo sus pensamientos. – Toma, una tónica.
- Ah, gracias...
Sakuma se sentó a su lado y dejó su vaso en la mesa. Shuichi no sabía si debía decirle algo o callarse y seguir bebiéndose la tónica. Optó por romper el hielo, le daría las gracias a Sakuma por preocuparse tanto por él. Dejó la tónica en la mesa y se disponía a girarse hacia Sakuma cuando una mano se posó en su rostro, girándolo hacia Sakuma. Shuichi no tuvo tiempo ni de reaccionar, pues los labios de Sakuma se posaron suavemente sobre los suyos.
Shuichi no podía creer que esto estuviera volviendo a pasar. Aunque, pensándolo bien era bastante obvio, Sakuma y él, solos, uno al lado del otro después de lo que había pasado el otro día y del particular interés que venía mostrando Sakuma últimamente por él... hasta el más inocente lo sospecharía.
Sakuma presionaba sus labios suavemente contra los de Shuichi, aunque el contacto cada vez era más intenso. Sakuma lamió los labios del joven cantante, pidiendo entrada a su boca. Shuichi no sabía qué hacer, por un lado quería seguir, quería besarlo con todas sus fuerzas, acostarse con él y pensar en las consecuencias al día siguiente... pero por otro lado la imagen y el recuerdo de Yuki se mantenía presente. Estaba lleno de dudas y no sabía qué hacer... así que optó por la opción más fácil, más humana y más propia del hombre: pensar con la entrepierna, tomar lo que tenía delante y pensar en las consecuencias más tarde.
Shuichi abrió sus labios dando paso a la inquieta lengua de Sakuma, que se entrelazó con la suya rápidamente. Ryuichi recorrió ávidamente la boca de Shuichi, cada rincón, degustando el sabor a tónica de Shuichi. Shuichi, mientras, iba propiciando pequeños mordiscos que no causaban sino placer a Sakuma, quien ya no podía conformarse con ese beso. Era un beso hambriento, apasionado, cargado de muchas emociones que no podrían definir... bueno, puede que sí: deseo.
Sakuma deshizo el beso y llevó sus labios al cuello de Shuichi, besándolo, lamiendo y mordisqueando aquella piel de seda, dejando pequeñas y suaves marcas rojizas a su paso. Shuichi había llevado sus manos al cabello de Sakuma, enredando sus dedos en él mientras su respiración se tornaba más agitada a cada beso que su compañero le propiciaba. Sakuma, por su parte, se deshizo de la molesta camisa de Shuichi y continuó su particular recorrido por su pecho, deteniéndose en sus pezones, con los cuales no dudó en juguetear. Los lamió sensualmente, dando pequeños mordiscos de vez en cuando, sintiendo cómo se endurecían con el contacto. Shuichi gemía. Realmente lo estaba disfrutando. Sakuma levantó la mirada hacia el rostro de Shuichi. Tenía los ojos cerrados, la cara sonrojada y los labios entreabiertos. Sakuma no podía pensar en otra imagen más sexy que la que le estaba dando Shuichi en aquel momento.
Shuichi, sin resistirlo más, tomó el rostro de Sakuma entre sus manos y volvió a besarlo, empujándolo hacia atrás, quedando ambos estirados en el sofá, Shuichi encima de Sakuma. Éste se fue quitando la camiseta y empezó a desabrochar los pantalones de Shuichi, quien al darse cuenta, sin romper el beso, dirigió sus manos a los pantalones de Sakuma y también los desabrochó. La pasión era cada vez mayor, ambos deseaban más y no parecían nada dispuestos a esperar más. Sakuma rompió el besó y volteó a Shuichi, de manera que ahora era él quien quedaba encima. Bajó los pantalones de Shuichi, dejándolo en boxers. Rápidamente se los quitó, dejando por fin al descubierto su hombría. Shuichi se sonrojó al encontrarse desnudo bajo Sakuma, quien lo miraba de arriba abajo con clara lujuria en sus ojos y algo más que se podría describir como... cariño? ... Amor? No pudo pensar en ello puesto que Sakuma no tardó en tomar su miembro entre sus manos y acariciarlo, dando suaves masajes. El ritmo al principio era tranquilo, pausado, pero a los pocos minutos se volvió frenético, ansiado, pero no brusco. Shuichi sentía que estallaría de placer. La forma de tocarlo de Sakuma era tan diferente a la de... Yuki. Sakuma pudo ver cómo la mirada de Shu se apagó y creía saber el por qué. No podía culpar a Shuichi por pensar en Yuki, teniendo en cuenta todo lo que había pasado era algo normal, pero no estaba dispuesto a que aquel rubio lo estropeara todo. Sakuma llevó sus labios a los de Shuichi, dándole así un suave beso y susurrándole un casi inaudible "No te preocupes...", que hizo aliviar a Shuichi. Aquellas simples palabras le hicieron tranquilizarse y dejar de pensar en Yuki. Se reprendió a sí mismo por ponerse a pensar en él mientras tenía a Ryuichi Sakuma trabajando en sus partes nobles.
Se sentía simplemente... genial. De pronto notó cómo las manos de Sakuma abandonaban su miembro momentáneamente y sacaba algo de su pantalón. Era un preservativo, el cual colocó en el miembro de Shuichi. Entonces las manos que antes acariciaban su intimidad eran reemplazadas por su boca. Sakuma lo introdujo poco a poco en su boca, lamiéndolo detenidamente a su paso, dando ligeros mordiscos en la punta, haciendo estremecer a Shuichi, quién dudaba poder aguantar sin eyacular antes de que Sakuma acabara. Lo hacía de fábula. Shu no pudo aguantar más, se corrió en la boca de Sakuma. Éste sonrió y, aunque el preservativo le impedía probar el líquido, podía sentir el fluido cálido esparcirse tras el látex.
Sakuma se quitó sus pantalones y boxers, quedando completamente desnudo. Shuichi lo miraba maravillado por la belleza de aquel cuerpo que se encontraba encima de él. Entonces Sakuma invirtió su posición, haciendo que su entrepierna quedara a la altura de la cabeza de Shuichi, y viceversa, quedando en la famosa postura del 69. Shuichi pudo oír a Sakuma decir "Yo también quiero..." e inmediatamente sintió cómo las manos de Sakuma volvían a acariciar su pene. Shuichi, habiendo captado el mensaje, introdujo el miembro de Sakuma en su boca y comenzó a succionar, primero suave y luego rápidamente, lamiendo, besando, mordiendo y acariciando aquella creciente erección. El preservativo tenía sabor a fresa... le encantaban las fresas.
Sakuma lo estaba disfrutando mucho, muchísimo. Sentir cómo Shuichi lamía su miembro mientras él disfrutaba del de Shuichi era una sensación increíble. Shuichi también estaba gozando, cualquier pensamiento relacionado con Yuki había desaparecido de su mente, lo único que podía pensar en aquel momento era en cómo meterse "todo aquello" en la boca. De pronto Shu sintió algo en su trasero. Algo que pudo identificar como un dedo travieso de Sakuma, abriéndose camino en su entrada. Al principio dolía, pero no era en absoluto la primera penetración, así que el dolor duró poco, siendo substituido por el placer. Sakuma, sin dejar de succionar el miembro de Shuichi, que volvía a estar... animado, introdujo un segundo dedo en la ya caliente entrada de Shuichi. Éste se arqueó levemente ante la intromisión, pero se acostumbró rápidamente. Entonces Sakuma comenzó a mover los dos dedos, haciendo que Shu, entre una cosa y otra, se corriera por segunda vez.
Fue entonces cuando Sakuma retiró los dedos del ano de Shuichi y, cambiando de postura, procedió a introducir su miembro en Shuichi. Fue una entrada ligeramente brusca, pero que, una vez introducida la punta, fue suavizándose. Comenzó a dar suaves embestidas hasta que logró introducir todo su miembro. Ambos gemían de placer. Sakuma no pudo contenerse y eyaculó. Retiró su miembro y se tumbó encima de Shuichi.
Ambos se miraban, jadeando, sin saber qué decir. Sakuma llevo su mano al rostro de Shuichi, acariciándolo. Le susurró un suave "Gracias..." y lo besó. Fue un beso suave, corto, pero intenso a la vez. Shuichi le contestó "... A ti". Al oírlo, Sakuma sonrió y se abrazó a Shuichi, reposando la cabeza en su pecho y quedándose dormido. Shuichi no pudo evitar sonreír ante la imagen. Poco después él también cayó rendido en los brazos de Morfeo.
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P-E-R-D-Ó-N! Sí, ya sé que la otra vez dije lo mismo pero... lalalalala TT he tardado 6 meses y medio en actualizar, si mis cálculos no fallan. Pero aquí estoy otra veeeez! Y ahora sí que intentaré actualizar antes... mucho antes... porque como siga con este ritmo de "actualizar dos veces al año", no acabaré nunca XDD
Espero que os haya gustado... comprendedme, hacía meses que no escribía fanfics, he perdido la práctica uu
Pues ya está! Esto es todo por ahora, muchas gracias por los reviews y hasta el próximo capítulo!
