CAPÍTULO 15: OUTCRY SE ESFUMA

Will subió al poco rato con la botella. El bar estaba lleno de piratas borrachos y de chicas igualmente pasadas de copas. Había decidido subir a hablar con Outcry pero no había sido capaz hasta la segunda jarra de cerveza amarga. Ahora ya era posible hablar con Outcry.

Se acercó a la puerta y llamó con los nudillos. Nadie respondió.

- Outcry – murmuró Will, casi de forma inaudible.

Dentro se oyó un ruido de pasos inquietos. Will tomó aquello como una opción para volver a llamar. Otro "toc,toc" seco y más claro retumbó en la puerta. En el interior se escuchaba un murmullo.

- Outcry, soy Will¿puedo pasar? – inquirió, esta vez con mejor voz. - ¿Pasa algo? Por favor, sólo quiero aclarar algo contigo.

- Will… - se oyó la voz de la pelirroja en el interior del cuarto.

- Mira, voy a entrar, estás muy rara.

Will abrió la puerta. En un segundo unas rápidas manos le taparon la boca y le pusieron un cuchillo al cuello. Outcry estaba amordazada y atada junto a la cama mientras que un enorme hombre, alto y pelirrojo miraba a Will con cara de pocos amigos.

- Este debe ser Turner, el amiguito de Jack. Bien, chico, vas a darle un recado a Sparrow: Níobe y todo su tesoro son míos. Si quiere puede venir a por ellos, pero como lo haga…no saldrá con vida.

Will no tuvo tiempo para intentar escapar. Ni siquiera para separarse. Un golpe certero con la empuñadura de un mosquete en su sien le dejó inconsciente en el suelo de la habitación.

Tras aquello se llevaron a Outcry como si fuera un fardo por la ventana. En la oscura y cortante noche el Perla Negra zarpó llevando en su interior a la capitana del Lágrimas de Ébano.