CAPÍTULO 21: UN PROBLEMA Y UNA PELEA.
Caminaron sin descanso entre las hierbas y matorrales de la isla. Con ayuda de las espadas y otras veces con las manos se abrían camino entre la frondosa vegetación.
Hacía un calor de mil demonios y eso que estaba empezando a oscurecer. Outcry se tambaleaba en la hilera de piratas que caminaban y de vez en cuando se caía al suelo. Will se reprimía para no matar a los secuaces de Finneas pero no podía dejar de sentir un odio creciente ante aquellos animales.
Stibbons estaba cansándose de aquello. Se acercó a Jack y le comentó algo que sólo ellos pudieron escuchar. Después Jack le dijo que hiciese lo que quisiese y el segundo del Lágrimas de Ébano se acercó a Finneas y le dijo que le dejase llevar a Outcry mientras caminaban. "El Rojo" miró a Stibbons y tras sopesar un poco la situación sentenció:
- ¡Sólo hasta que paremos y tan sólo hoy! No quiero trucos. Si lo es le pego un tiro.
- No habrá trucos. – aseguró Stibbons que se acercó a la capitana y la cogió en brazos para atravesar el camino.
- Gracias. – musitó Outcry y se desvaneció.
- Está fatal. No puedo creer que la dejes así. – dijo Jack.
- Tú dame el tesoro y ya te ocuparás luego de su salud.
- Ya. – Jack estaba de peor humor que de costumbre pero aquello le mantenía alerta.
Al cabo de unas horas casi anocheció. Finneas dio órdenes precisas para hacer una especie de campamento y Jack se sentó y calculó en silencio. Will miraba alternativamente a Stibbons y a Outcry. Al final, el segundo de la capitana le llamó.
- Will, consígueme un poco de agua, creo que está deshidratada.
- De acuerdo.
Will salió en busca de un riachuelo antes de que la negra oscuridad les envolviese. En el campamento todo estaba siendo ultimado y una pequeña fogata fue encendida. Turner volvió al poco tiempo con un cántaro con agua. Le dio un poco a Outcry mientras Stibbons le levantaba la cabeza. Jack se fijó en el cántaro:
- ¿Has tirado el ron para coger agua? – Will le clavó una mirada asesina a Jack – No, si me parece bien, muy ingenioso, - luego murmuró por lo bajo – y una pérdida absurda. El ron la reanimaría antes…
- Ya beberás cuando regresemos. – dijo Will.
Cayó el manto de la noche y Stibbons se echó a dormir haciendo turnos con Will. Este se quedó con Outcry en el regazo, que parecía tener mejor color. Al cabo de unas horas abrió los ojos. Todo el campamento dormía salvo ellos dos y uno de los piratas de Finneas que hacía la guardia.
- Will…
- No hables, deberías dormir. – dijo el aludido en susurros.
- ¿Qué hacías en mi cuarto cuando…?
- Oí un ruido y fui a ver que pasaba. – mintió Will
- No…querías…hablar de algo. – recordó Outcry
- No era nada importante. Lo que quiero ahora es que descanses, según ha dicho Jack mañana nos toca caminar otro tanto como hoy y creo que Finneas no quiere que se te acerque Stibbons más de lo necesario.
Outcry no dijo más, acarició la mejilla de Will y le agarró una mano. Dándole un beso en la palma se quedó dormida sin soltársela.
A la mañana siguiente todos los miembros del campamento se levantaron, comieron algo y reanudaron la caminata rumbo al tesoro.
Se abrían paso entre la selva. Uno de los hombres de Finneas caminaba guiando a Outcry para que no se cayese. Al cabo de unas horas se sentaron a descansar.
- ¿Está muy lejos, Sparrow? – quiso saber Finneas.
- Aún nos queda un poco de tiempo caminando. – respondió Jack.
- ¿Te cansas, Finneas? – le preguntó Outcry con una sonrisa burlona en la boca.
Finneas se acercó a ella y le dio una sonora bofetada. Will se levantó sin pensarlo y se abalanzó sobre Finneas, le dio un puñetazo que lo dobló hacia un lado, Outcry le propinó una fuerte patada que lo hizo caer de rodillas y antes de que pudiera darse cuenta tres piratas se habían abalanzado sobre Will y sobre ella. Stibbons decidió intervenir y entonces Finneas sacó un cuchillo de su bota y agarró a Outcry apretando sobre su cuello con mucha fuerza.
- ¿Queréis que la mate? Pues dejad de pelearos ya y todos quietos. Jack, guíanos.
- Como quieras – dijo Sparrow y salieron todos andando, magullados y aparentando tranquilidad, incluso la capitana, a pesar de la marca que tenía en el cuello de la presión y de que Finneas la llevará del ganchete.
